Es verdad que si no fuera por ese increíble sistema de protección social llamado familia, tan denostada por nuestros próceres y tan vilipendiada por los apóstoles del relativismo, probablemente ese estallido social sería inevitable. Aun así, los ciudadanos no podemos seguir escondidos, esperando sólo a resolver las cosas en una sola jornada, la de las elecciones, por muy democrática que ésta sea. No es suficiente, hace falta dar más pasos, exigir compromisos reales y verdaderos por la regeneración democrática…
No puede ser que haya cinco millones de parados y que al mismo tiempo haya políticos incompetentes cobrando del erario público, es decir, de nuestros impuestos. No puede ser que la política se convierta en una profesión para la que lo único que hace falta es tener un buen ‘padrino’ que consiga puestos en las listas, mientras la gente hace colas en los comedores sociales para llevarse a la boca un mendrugo de pan. No puede ser que haya casi un millón y medio de hogares en los que no entra ni un solo jornal, mientras que de nuestros impuestos se obtienen fondos para evitar la quiebra de entidades financieras penosamente gestionadas por los propios políticos, sin que nadie asuma responsabilidad alguna por ello, y teniendo además que aguantar que esas mismas entidades financieras hayan cerrado el grifo del crédito al sector privado y a las familias.
Diario de viaje, notas al azar de alguien que se dedica a la tecnología, y alguna vez (allá lejos y hace tiempo) fue un estudiante de filosofía. Aquí caerán las notas que excedan la tecnología y la educación, que es lo que en general más me ocupa...
sábado, abril 30, 2011
Casi cinco millones
Federico Quevedo, en El Confidencial:
jueves, abril 21, 2011
Facetas de la educación finlandesa
José Ignacio Moreno León, en América Economía, habla de aspectos de la política de educación de Finlandia, que deberían tratar de emularse. Contrariamente a otros casos, no puede argüirse que su esfuerzo sea el de un país poderoso; más bien, se trata de un país pequeño y lateral, que por medio de sus políticas se transformó, lo que aboga en favor del esfuerzo colectivo, de las virtudes sociales y políticas, de la inteligencia en la aplicación de reglas de gobierno. La existencia de casos como el suyo, son la demostración viva de que ningún país viable puede ni debe renunciar a forjarse un futuro, y que no deben tolerarse gobiernos ramplones.
Volviendo a Moreno León, su nota:
Volviendo a Moreno León, su nota:
Finlandia, un pequeño país de apenas 5,3 millones de habitantes, hasta hace pocas décadas uno de los más pobres del norte de Europa, con desarrollo sustentado básicamente en la explotación de la madera, inició su modernización en los años 80, respondiendo a la demanda de los nuevos tiempos, mediante una estrategia de inversión en investigación y desarrollo para construir una economía del conocimiento, en el contexto de la mundialización que pondera como más preciados los productos de la innovación que las tradicionales materias primas.
La estrategia de ese modesto país para insertarse, con ventajas en la nueva economía, ha estado, desde sus inicios, soportada en una profunda reforma educativa que lo ha colocado en menos de cuatro décadas en los primeros lugares en el campo científico y tecnológico; primero en el número de científicos per cápita, primero en el ránking de competitividad internacional del Foro Económico Mundial; primer puesto entre los países más democráticos y menos corruptos del mundo, y entre los 16 primeros en el Índice de Desarrollo Humano.
Cuando se analiza el desarrollo científico y tecnológico y los grandes avances en materia de calidad de vida de Finlandia, no hay dudas que el éxito logrado por ese país nórdico radica en la excelencia de su sistema educativo, la cual está presente desde las raíces del mismo, es decir, el preescolar, hasta la educación universitaria.
El liderazgo político y la sociedad de ese país han concebido estos cambios fundamentales con una visión integral y de largo plazo, basada en un consenso político y en el criterio de que la innovación y la competitividad son piedra angular para alcanzar el desarrollo con sentido humano en la economía global.
Desde el comienzo de la reforma educativa, el país comenzó a requerir de los docentes una formación universitaria estricta y permanente, y se implantó un proceso continuo de evaluación para impulsar y preservar la calidad de los mismos. La sociedad está organizada alrededor de la escuela y la educación, que a nivel primario es responsabilidad de los municipios.
Los docentes tienen poder de decisión en las instituciones educativas y gozan de mucho prestigio social, con amplio reconocimiento comunitario a los gerentes sociales y a los maestros.
El ingreso a la carrera del magisterio es muy exigente, solo se acepta entre 10 y 11% de los que aplican a esta profesión, que es muy bien remunerada; los docentes universitarios promedian ingresos anuales de US$100.000. Se requieren maestrías, con buenas calificaciones para dictar clases en secundaria. Es un sistema meritocrático, en el que profesores e instituciones universitarias son evaluados periódicamente por los mejores centros educativos del mundo, como Harvard, MIT y la Universidad de Oxford.
El empeño por la excelencia educativa en Finlandia se fundamenta en la ideología que orienta ese gran proyecto nacional y que prescribe que los mejores sistemas escolares son los que imparten, con eficiencia, una educación de alta calidad y a todos los alumnos, sin discriminar por extracción social; esa constituye la verdadera equidad en un sistema educativo, y es la razón por la cual los profesores de ese país que se empeñen en enseñar a aprender, se comprometen con el éxito de cada alumno y hacen gran énfasis en clases participativas y en el desarrollo de competencias.
El método educativo se fundamenta en optimizar el tiempo en el aula y no en el número de horas de clase. A nivel de primaria, solo se imparten 31 horas por semana, con un docente y dos de apoyo por 16 alumnos y por 13 estudiantes en secundaria. La repitencia es mínima, ya que cinco de cada 1.000 estudiantes repiten clases; 99,7% terminan la educación obligatoria que abarca hasta los 16 años, con una gratuidad que incluye suministro de libros, comida, transporte y ayudas especiales a los familiares necesitados.
La familia está permanentemente involucrada en el proceso educativo, con frecuentes reuniones con los profesores y un enlace de Internet, que los mantiene informados de la evolución escolar de sus representados.
El compromiso con la innovación y el emprendimiento se evidencia en la educación superior finesa, con la recién creada Universidad de la Innovación (la Universidad de Aalto), administrada por una fundación privada, con importante aporte financiero del gobierno y con flexibilidad autonómica para crear empresas privadas, gestionar financiamiento bancario, lanzar nuevos productos al mercado y realizar diversas actividades comerciales. Todo ello integrando la enseñanza de las ingenierías, la administración de empresas y las artes para formar gerentes creativos y capaces de estimar el gusto de los consumidores.
Finlandia no tiene complejos frente a la globalización y la sociedad del conocimiento. Su educación se fundamenta en la conquista del futuro y no en la nostalgia del pasado, entendiendo, como también lo están haciendo los países exitosos del Asia, que las desigualdades no se corrigen con la masificación educativa, sino con educación de calidad.
En tiempos de reforma, el ejemplo de Finlandia debe ser referencia obligada para lograr en Venezuela una educación de excelencia que responda a las exigencias de la postmodernidad.
domingo, abril 17, 2011
Nuevos tiempos en Cuba (ecos del muro de Berlín en 1989...)
Mientras los chupatintas elogian, los responsables tuercen el rumbo...La intelectualidad de izquierdas sudamericana, a contramano del mundo, pone por los cielos experiencias que están lejos de ser paraísos, y en primer lugar Cuba. Y mientras tratan de emular sus "principios", lo que estamos viendo en realidad son sus "finales". Mauricio Vicent, en El País, hoy:
Raúl Castro inauguró ayer el VI Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC) con un rapapolvo histórico a la organización partidista que durante medio siglo ha ostentado el monopolio político y regido los destinos de Cuba. El presidente cubano y Segundo Secretario del PCC criticó con dureza al Partido por entrometerse en las labores de Gobierno y usurpar funciones que no le son propias, además de exigirle "desterrar el inmovilismo fundamentado en dogmas y consignas vacías" y no frenar las reformas económicas que impulsa su Gobierno en busca de un nuevo modelo económico. Castro hizo a los 1.000 delegados al Congreso una propuesta que nadie esperaba: limitar a dos periodos de cinco años el tiempo que pueden ejercer el poder los principales cargos del Gobierno y el PCC.Como en Europa del Este, nuestros intelectuales "progresistas", podrían encontrarse en un futuro encharcados en historias que no serán de su gusto, cuando las sociedades oprimidas por el totalitarismo castrista reclamen por la cruda realidad de dictaduras corruptas expuestas y descubiertas. El muro de Berlín tarde o temprano también caerá en otras latitudes, y entonces, será bueno escuchar las excusas de las buenas conciencias.
El mandatario cubano afirmó - visiblemente enfadado - que el PCC en muchas ocasiones ha bloqueado decisiones políticas convirtiéndolas en papel mojado. También ahora. "Hay que despojar al Partido de las funciones que no le corresponden", dijo en el discurso, que fue muy duro contra el sector más ortodoxo del Partido, refractario a los cambios. Castro reconoció las resistencias internas y hablo de la tarea de domesticar la burocracia y a los dogmáticos en términos de una batalla: "Ya veremos cómo va a ser la pelea, cómo se van a librar los combates". Y añadió: "Pero esperamos ganarla".
El presidente cubano aseguró que el proceso de reformas iniciado, llamado oficialmente "actualización del modelo", va a continuar, aunque aseguró que es una tarea compleja que requerirá de al menos de "un quinquenio". Habló de la necesaria descentralización del Estado y la reducción de su papel, y también confirmó que se ampliarán los márgenes de la iniciativa privada -en los últimos meses se han concedido cerca de 200.000 licencias para ejercer el trabajo por cuenta propia -. Eso sí, aclaró que las transformaciones persiguen preservar el socialismo, no destruirlo. No habrá "políticas de choque" neoliberales, aunque la libreta de racionamiento tiene los días contados y los gastos sociales se reducirán, indicó. El proceso de reducción de empleos - está previsto liquidar 500.000 puestos de trabajo estatales - seguirá, pero acomodado a las circunstancias y con "flexibilidad" en los plazos.
Sobre nuevas medidas económicas, se refirió a tres que en estos momentos se preparan y están en fase de redacción legal: la esperada ley de compraventa de casas y automóviles; la ampliación de los límites de tierras ociosas que el Estado puede entregar a los campesinos privados; y la resolución que permitirá a los bancos conceder créditos a los trabajadores por cuenta propia.
También se refirió también al proceso de excarcelación de presos políticos - "contrarrevolucionarios", según la terminología oficial - ocurrido en los últimos meses. Dijo que había sido una decisión soberana y alabó a la Iglesia Católica, en especial al cardenal Jaime Ortega, agradeciendo también al ex ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, su contribución a la solución humanitaria. Raúl Castro aseguró que la colaboración emprendida con la Iglesia consolidaba también la unidad del pueblo cubano, frase que debe haber chirriado a los jacobinos que en ese momento le escuchaban.
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El despertador
Un reportaje de enero de este año en La Nación a Gerardo Della Paolera. El mundo cambia, y las desigualdades entre lo que Argentina es y lo que hubiera debido ser, se agigantan:
(...) Suena a político opositor, pero Gerardo Della Paolera es uno de los economistas argentinos más reconocidos en el mundo y se define a sí mismo como un académico que nunca hizo política (aunque, en rigor de verdad, algo de eso hace). Es el presidente de Global Development Network (GDN), una organización internacional que trabaja para incrementar el uso de la investigación y la evidencia en las políticas en pos del desarrollo con equidad de todos los países.
Della Paolera afirma que, para ser viable, la Argentina necesita un rediseño territorial, que habilite luego un nuevo pacto federal fiscal entre la Nación y las provincias porque, si no, "siempre que lo necesita, el gobierno central manotea la plata donde la encuentra, en las jubilaciones, en los depósitos o donde sea". Reconoce que cambiar el esquema del país y solucionar el drama del conurbano nunca fue ni será sencillo porque necesita de alguien que tenga mucho poder y esté dispuesto a ser un presidente impopular y tener un solo mandato.
Además, diferencia el crecimiento económico del desarrollo económico y afirma que apostar decididamente por la educación y el capital humano es lo único que hará que la Argentina pegue el salto que tiene postergado.
Casado con la economista Verónica Rosana Pipp desde hace 26 años y padre de tres hijos, este argentino de 51 años que estudió toda la vida en universidades privadas asegura que una reforma de la UBA sería crucial para mejorar el país.
Doctor en Economía de la Universidad de Chicago, ex rector de la prestigiosa Universidad Americana de París y fundador y ex rector de la Universidad Torcuato Di Tella, vive en Nueva Delhi, en India, desde hace dos años y, de paso por Buenos Aires, luego de presidir la semana última en Bogotá la XII Conferencia anual de GDN, habló de su desazón y optimismo respecto del futuro de la Argentina.
-¿Cuáles considera los temas centrales de la agenda global de desarrollo?
-Obviamente, la Argentina tiene una agenda diferente de la global, porque nuestro país está en un lugar muy particular. Pero la cuestión de la economía urbana y de cómo las ciudades absorben masas enormes de población tras la introducción de tecnología en el ámbito rural está empezando a ser un tópico de desarrollo económico muy difícil de manejar.
-¿En qué países por ejemplo?
-En 1982 Nueva Delhi tenía tres millones de habitantes y hoy tiene 24: el desarrollo económico tiene esta contracara. En Bombay, por ejemplo, hay casi 11 millones de personas que viven prácticamente en la calle. Lo que vemos en GDN es que hay una relación muy estrecha entre temas rurales, migración y economía urbana. Una segunda cuestión es cómo evitar que haya una división en el mundo entre los países que logran que sus poblaciones se incorporen en los mercados mundiales de trabajo y los que no. Ahí aparece lo que llamo la revolución educativa. Estamos viviendo una revolución más importante que la industrial, que es la revolución de la economía digital y de las redes sociales y cómo hacer uso de ellas. Este segundo punto refiere, entonces, al capital humano y a las revoluciones educativas que se deberían dar en los países pobres. La revolución educativa permite que un país pobre salte a ser un país avanzado, como lo han hecho Corea del Sur, la India y China -aunque con un modelo especial por no ser democrático- y como lo están haciendo en América latina Chile, Perú, Colombia y notablemente Brasil. Lamentablemente, la Argentina, Bolivia y Venezuela son países postergados que están desperdiciando grandes oportunidades.
-¿El tercero?
-El tercer punto es la gobernabilidad, que el Estado acompañe a los individuos y a la creación de valor en una sociedad. Cómo crea las condiciones mínimas para que haya gobernabilidad en materia de derecho de propiedad, derecho a la educación y a la salud. Conectado con este tema, aparecen las políticas sociales, centrales para las clases menos aventajadas. En América latina hay dos países que han ido en avanzada en materia de política social: México, con el plan Progresa Oportunidades, y Brasil, con el esquema Bolsa Familia. La Argentina intentó hacer algo similar, pero hay una línea muy fina entre un diseño de políticas óptimas y el populismo. Las políticas tienen que estar diseñadas para que haya movilidad social. Si, en cambio, existe un sistema populista y lo único que se hace es transferir dinero y no hay incentivos claros, se está anclando a estas poblaciones y a los hijos de quienes reciben estas transferencias a esa capa de ingresos bajos.
-Usted hizo dos referencias a la Argentina no del todo felices. Quiero retomarlas: dijo que nuestro país no está haciendo todo lo que podría en materia de capital humano.
-Esto es obvio. Nadie entiende en el exterior cómo la Argentina está cómo está. Yo estoy viviendo en la India, un país con 1300 millones de habitantes, donde se hablan más de 100 lenguas y no hay ningún idioma que unifique a la nación. Nadie comprende que un país que tiene 2.600.000 kilómetros cuadrados, la riqueza de la Argentina y 40 millones de habitantes no pueda tener un Producto Bruto Interno (PBI) de 25.000 dólares per cápita. Ni yo puedo dar respuestas tan claras de a qué se debe que la Argentina tenga un PBI de 8000 dólares. Nadie entiende que desperdiciemos así nuestro país y cómo no podemos ponernos de acuerdo para lograr una nación viable. Ojo, soy muy optimista respecto del futuro de la Argentina, pero siento frustración por ver el avance de otros países. Nuestro país tiene en su historia una serie de bendiciones que, en el fondo, uno no sabe si la benefician o la perjudican. Ahora, por ejemplo, tenemos la revolución de los commodities, pero somos un caso único de crecimiento sin inversión.
Esto está relacionado con la educación y la cultura política: la Argentina está muy preparada para consumir y mucho menos para producir. Hay que ir a una revolución hacia la producción. Las clases medias, en las que me incluyo, viven una gran decadencia cultural y educativa. No hay una cultura del esfuerzo y como la Argentina está aún muy aislada geográficamente del mundo, no somos conscientes del gran destino que podemos tener como país si nos integramos. Al contrario, la Argentina ha tenido siempre una visión pesimista respecto de lo que otros países del mundo le podían brindar. No soy pesimista, siento más bien fastidio respecto de mi propia patria.
-Ultimamente se habla de la oportunidad que tenemos como país por el crecimiento de China e India.
-Si tomamos el tema de la India y China como que nos ganamos la perinola, vamos mal. En este mundo no sólo existen la India y China, que son fenomenalmente diferentes en materia cultural. Estados Unidos se ha equivocado en su política exterior con América latina porque en los últimos 12 años la ha abandonado, pero no hay que olvidarse de que, para 2040, los hispanos serán allí la primera minoría. Además, la Argentina desperdicia la relación con sus propios pares. América latina como bloque es una de las áreas sociales y económicas más importantes del mundo. China y la India pueden resolver una parte, pero para tener un crecimiento sustentable necesitamos un volumen de inversiones muy importante, y los agronegocios tienen un límite. Se necesita diversificar. Por eso hago tanto hincapié en la educación, porque educando al ciudadano se puede cambiar. La Argentina no tiene dramas climatológicos, tiene mares y junto con Chile y Uruguay tiene el 40 por ciento de la provisión de agua dulce del mundo, por eso el segundo tema de la agenda argentina es el rediseño territorial. La República federal está mal diseñada.
-Me perdí... ¿el primero cuál es? ¿Es el del capital humano y la educación?
-Exacto. Hay provincias sumamente pujantes, pero tienen siempre la sombra del gobierno central y, al revés, la sombra de algunas provincias que no son viables. Creo que hay que avanzar hacia un rediseño importante.
-¿Se refiere a la provincia de Buenos Aires como la no viable?
-Buenos Aires es viable. Lo que no es viable es el conurbano. Hay que revisar profundamente cómo se soluciona el tema, porque es fácil decirlo y difícil implementarlo. Se me ocurre un rediseño desde el punto de vista político, para luego ir a un pacto fiscal que tenga un sistema de incentivos mucho más justo que el actual.
-Usted escribió un libro sobre la historia de la solvencia fiscal argentina. ¿Qué opina de la solvencia fiscal del Gobierno?
-Que no hemos cambiado nada desde que tuvimos la República Constitucional. Hay una relación incestuosa entre los gobernadores y los gobiernos centrales de turno que impide tener reglas de juego claras, previsibilidad. Cuando el gobierno central necesita hacerse del dinero, ya sea para el clientelismo del conurbano o el clientelismo de políticas inviables, manotea lo que haya para manotear. Manotea las jubilaciones como antes los depósitos. Ahora estamos en una bonanza, pero cuando se acabe, dado que la Argentina no cambia su pacto fiscal, habrá otro manotazo. Estamos todavía con ideas muy viejas, como "o comemos o exportamos", cuando la revolución tecnológica del agro ha sido inmensa y ese es, sin duda, un falso dilema. Por estas bocanadas de prosperidad que tiene la Argentina, los partidos y el sistema político no usan el capital humano. Los partidos no internalizan la idea de tener cuadros tecnocráticos. Acá lo importante para acceder al poder es hacerse del botín.
-Dada la radiografía que hizo del país, la pregunta del millón parece ser cuál es el incentivo de quien llega al poder para modificar el pacto fiscal.
-Para modificar el pacto fiscal, un presidente tiene que tener mucho poder y estar dispuesto a no ser reelegido. Sería un George Washington, que estuvo cuatro años en la presidencia de los Estados Unidos y, cuando le propusieron que se presentara para la reelección, dijo que no para sentar un antecedente para el país. Junto con Alexander Hamilton, armó un modelo de país federal viable. Yo no veo absolutamente a nadie o ningún liderazgo o masa crítica en el horizonte (y eso no quiere decir que no exista) yendo en esa dirección. Cuando el Gobierno dice que tenemos los cinco años más importantes de la historia, está desconociéndola. Dadas las condiciones objetivas que estamos teniendo desde el punto de vista geográfico, de los recursos naturales, de los científicos, nuestro producto bruto per cápita es vergonzoso.
-Usted, que por su cargo en GDN tiene contacto con investigadores de todo el mundo, ¿cómo ve el desempeño de los argentinos en esas competencias globales?
-Esa es la gran paradoja. En los investigadores argentinos hay muchísima capacidad, pero hay una diáspora enorme. Si tengo que rescatar algo de los últimos 10 o 15 años, pienso que ha habido algo más de conciencia respecto de la importancia de rescatar al Conicet y hacer bien las cosas. La Argentina tiene estos reflejos de muy buenos científicos e investigadores, pero no se los utiliza de una manera orgánica.
-Ve un puente quebrado entre ellos y los políticos y la sociedad...
-Hay un puente roto y, en el área de las políticas públicas, no hay en la clase política valoración de que el conocimiento es importante. Esto viene de la década anterior a Perón. La desjerarquización del conocimiento y la tendencia argentina, por ser un país rico, a la "masomenería". Todo se empieza y nada se termina. Es algo difícil de vencer porque, aunque hay mucha desigualdad de ingreso, la Argentina es un país mucho más fácil para vivir que otros. Hay que estar en China, la India o Indonesia para entenderlo.
-¿Hay una correlación inversa entre recursos naturales y atención al capital humano?
-En la Argentina hay una maldición de los recursos naturales importante. Estamos más acostumbrados al consumo que a valorar el esfuerzo por producir algo. Esto también se ve en los países africanos. Los países que están continuamente en guerra civil son los que tienen petróleo, como Nigeria y Costa de Marfil. Donde hay recursos infernales existen estas peleas rentísticas entre las distintas tribus políticas. En la Argentina esto está algo más aminorado, pero tiene un conflicto a la africana más suave porque tuvo la suerte de tener a un Domingo Faustino Sarmiento. La persona más excepcional del país es Sarmiento, porque él pensó a la educación como un factor de unificación con la lengua y la educación pública.
-Aún vivimos de Sarmiento. ¿Suena algo deprimente?
-No sé si es deprimente, porque podríamos haber estado mucho peor. Lo que hace falta es dar el salto a tener una clase dirigente destacada. No lo hemos podido hacer. Hay algo que nos lo está impidiendo. Lo entiendo, porque en la Argentina, para las personas serias, la política es una mala palabra por el alto índice de corrupción y los niveles de clientelismo que existen. La carrera política acá es más lucrativa que el sector privado, pero si tenés ciertos valores, no estás en el sistema: o te autoexcluís o te expulsan. Cuando uno repasa mil años de historia ve que hay sociedades que han desaparecido. Los romanos, cuando empiezan a entrar en la corrupción y la decadencia, desaparecen como civilización. Esto no quiere decir que la Argentina vaya a desaparecer o ser una provincia de China, pero no descarto (aunque suene exagerado para algunos) que los chinos digan: "Ustedes están desaprovechando el territorio, no hacen nada y nosotros la verdad que necesitamos ese impresionante reservorio de agua dulce". Y, aunque a muchos les suene absurdo, como historiador económico sé que estas cosas han pasado. La Argentina desperdicia oportunidad tras oportunidad. La Argentina es, en el concierto de las naciones, el gran desperdicio. Pero los argentinos tenemos tolerancia al desperdicio. Somos bonchas. Debemos ser más exigentes con nuestros gobernantes. Más exigentes a la hora de votar. Más exigentes en tener cuatro o cinco ideas claras y llevarlas adelante.
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Convivencia lingüistica en Finlandia
Siguiendo a Dashiell (en una nota suya de fines de 2010), otra faceta de la vida en Finlandia que, por lo menos, sive para abrir ideas sobre el problema en España. No es una solución definitiva, como las mismas observaciones de algunos de los comentaristas exponen, pero ofrece un interesante equilibrio.
Finlandia sufrió en la primera mitad del s. XX fuertes tensiones entre las diferentes comunidades del país con idiomas nativos distintos: lapones en el norte cuya lengua está lejanamente emparentada con el suomi ,suecoparlantes en la costa oeste, una región que representa el 5% de los ciudadanos de Finlandia y multitud de dialectos del finés a lo largo de toda la geografía de la nación. Este es el insólito modelo de convivencia lingüística resultante:
PRIMERO: La Carta Magna establece que los idiomas oficiales del país son el sueco y el suomi mientras que los derechos lingüísticos de los lapones se desarrollan en una ley diferente. El que el país se defina como bilingüe lleva aparejadas una serie de importantes consecuencias, como por ejemplo, que exista un canal de televisión en sueco a nivel nacional o que el himno pueda cantarse en todas las lenguas.
SEGUNDO: A excepción de en el archipiélago de Ahvenanmaa no existe una regulación idiomática distinta dependiendo de las diferentes regiones, los municipios se clasifican en bilingües o monolingües atendiendo a criterios poblacionales, en ese estado de cosas cualquier ciudad en la que al menos un 8% de sus habitantes tenga como idioma nativo el sueco o el finés se considera a todos los efectos como bilingüe y mantiene esa categoría hasta que ese porcentaje no se reduzca por debajo del 6% en los registros (actualizados cada 10 años).
TERCERO: En los municipios bilingües existe la obligación de que todas las comunicaciones oficiales se realicen en ambas lenguas así como criterios más exigentes a la hora de facilitar el contacto con el ciudadano tanto en una como en otra. Las ciudades monolingües, en cambio, solo tienen la obligación de
garantizar el derecho individual a poder ser atendido en la lengua minoritaria al acudir a las
administraciones públicas locales.
Trasladado el ejemplo a España vendría a significar que un pueblo de la provincia de Guipúzcoa considerado bilingüe habría de publicar todos los documentos oficiales en ambas lenguas así como atender en euskera y castellano a los vecinos, mientras que en una ciudad de la provincia de Jaén solo existiría la obligación de que alguien en el ayuntamiento dominase el vasco (o el catalán) como para poder resolver las dudas de cualquiera que se presente hablando ese idioma.
CUARTO: Legalmente se considera a un ciudadano como sueco, finés o lapón parlante por el mero hecho de haberse inscrito en el registro como tal. Los padres deciden, en definitiva, la lengua en la que estudiarán sus hijos y eso determina el que acudan a una escuela que imparta clases en un idioma u otro. Solo en los municipios bilingües existe la obligación de que haya colegios públicos en ambas lenguas.
Aun así todos los alumnos del país estudian como segundo idioma el sueco o el finlandés y tienen el deber de demostrar que han alcanzado cierto nivel en el otro.
Un modelo similar en España supondría que los alumnos de Extremadura, Cantabria o La Rioja deberían estudiar euskera como segunda lengua en sus colegios y demostrar al final del bachillerato que han alcanzado el nivel exigido en él. También a la inversa, cualquier familia de Burgos que se trasladase a Tarragona o Vizcaya tendría el derecho a escolarizar a sus hijos en castellano si en la ciudad en la que se instalan al menos un 8% de los vecinos tienen como lengua materna el español.
QUINTO: Teniendo en cuenta que los funcionarios públicos han de poder satisfacer las necesidades de la minoría suecoparlante ello determina que se ha de contar con suficientes trabajadores que dominen esa lengua lo que a su vez causa que las universidades hayan de disponer de cuotas mínimas de alumnos de idioma nativo sueco (especialmente en leyes y medicina).
SEXTO: Fuera de las regiones de Pohjanmaa/Varsinais-Suomi y Laponia (donde se concentran respectivamente los sueco y samiparlantes) el finlandés es la lengua materna de casi la totalidad de ciudadanos. A pesar de ello se trata de una lengua enormemente dialectializada lo que conduce a que exista una cierta distancia entre la versión formal que se utiliza en la literatura o en los noticiarios y la hablada en la calle. Esto se traduce en que la práctica totalidad de los finlandeses usen en el día a día su dialecto en vez de la manera culta de comunicarse.
Si en España la evolución del latín hubiese sido semejante el castellano solo existiría a la hora de redactar currículums, escribir novelas o como idioma empleado por los medios. Los habitantes del país hablarían mayoritariamente, fabla aragonesa, bable o leonés antiguo.
SÉPTIMO: La moralidad finlandesa penaliza con fuerza el tratar de aparentar algo que no se es lo que conduce a que los ciudadanos utilicen el dialecto que hablan no solo con sus vecinos sino, incluso, con personas de regiones diferentes que usan un registro distinto del idioma. Al contrario que en otros países donde los más humildes se ven forzados a esconder su condición modesta o ridiculizados por provenir de zonas rurales en Finlandia un hablante de "savo", por ejemplo, continuará usando ese dialecto cuando se traslade a la capital.
OCTAVO: El sistema de convivencia lingüística en Finlandia no está exento de detractores, particularmente debido a su gran coste económico y de esfuerzo social (el sueco y el suomi son dos idiomas tan alejados como pueden serlo el euskera y el español) pero a pesar de las diferentes críticas se reconocen los aspectos positivos del modelo, las tensiones nacionalistas que demandaban a principios del s. XX la independencia de los territorios suecoparlantes han desaparecido y en la actualidad existe un gran sentimiento de pertenencia a una nación común.
Saltando del sartén a las brasas...
Dejando de lado el fiasco que significó la desmentida china y quatarí sobre financiación de las cajas, un interesante análisis sobre el impacto de un eventual soporte chino a España. Victor Alvargonzález en Cotizalia:
El espectáculo de ver cómo se intenta solucionar el “marrón” de las cajas de ahorros sin perjudicar a la clase política ha pasado de inmoral a surrealista.
Empezó siendo simplemente inmoral. La burbuja inmobiliaria se desinfló y lo lógico es que a partir de ahí se hubiera procedido a una voladura controlada de la burbuja financiera que financió la locura del ladrillo. En aquella época no habría pasado nada por proceder a una reestructuración ordenada -de verdad- del sector financiero, es decir, liquidar entidades inviables, vender otras por lo que valían -entonces todavía valían algo- y, por qué no, sacar las menos malas a bolsa. Entonces todavía habría colado. Efectivamente, en aquel momento contábamos con un colchón de provisiones genéricas único en el mundo que habría permitido la venta o salida a bolsa de algunas entidades. Otras se habrían tenido que cerrar, pero se habría podido hacer protegiendo a los clientes, en lugar de utilizar el dinero para crear el nefasto FROB.
Parecía relativamente sencillo, pero hete aquí que los políticos se dan cuenta que un proceso así comportaría auditorías (en caso de venta), “due dilligence” (en caso de salidas a bolsa) o incluso intervención judicial de oficio (en caso de quiebras o liquidaciones). Y claro, eso ponía en peligro a toda la clase política sin excepción, con su maraña de favores, influencias y pactos inconfesables. Por el hilo saldría el ovillo, y vete tú a saber dónde estaba el ovillo. Así que un cafelito y un acuerdo muy simple: “esto no nos beneficia a nadie. Si salta puede salpicar a cualquiera, porque todo el mundo está pringado y no se sabe por dónde puede saltar la liebre. Así que la solución está clara: protejámonos todos. Que no se cierre, ni se venda ni quiebre ninguna entidad. Tapemos los agujeros con dinero de los impuestos (nacimiento del FROB) y eso nos dará margen para juntar unas entidades con otras (fusiones), pasarles un trapo y darles una mano de pintura para sacarlas a bolsa y problema solucionado”.
Utilizar el dinero de los españoles para evitar que la clase política pase por los juzgados a la vez que se recortan derechos sociales e inversión pública (hospitales, colegios, etc.) es inmoral. El espectáculo posterior en que se ha convertido la “venta de la moto” es, además, surrealista.
Primer acto: “Ya me ocupo yo, que es que estoy rodeado de inútiles”
Se enorgullecía hace tiempo el presidente del Gobierno de que tuvo que ser él quien decidiera el trazado del AVE al pasar por Barcelona porque los ingenieros no se ponían de acuerdo, o algo así. En general es conocida su tendencia a estar en todo (y no digo que no lo haga con su mejor voluntad, cuidado). Y en este caso no ha sido distinto. ¿Que hay que colocar las cajas? “Ya me ocupo yo, que si no es por mi…”.
Así que el presidente orienta sus viajes a vender la moto (de la Alianza de Civilizaciones a la Diplomacia Económica). Primero en los países árabes y ahora en Asia. Y además vende como lo hace un político (lógicamente, es un político), es decir, no con números, “business plan”, análisis de riesgos y tonterías de esas típicas de los economistas, sino en plan “mira, yo tengo este problema y, si me ayudas, a cambio yo…”. Porque si no, ¿cómo se pueden vender “las cajas” en su conjunto y no una a una, si cada una es de su padre y de su madre? Lo lógico sería llevar un caso concreto, estudiarlo y ponerle precio, ¿no? O varios, pero analizados por separado y bien definidos.
Pues no, no se ha planteado así. Y, luego tenemos a los pobres actores secundarios, es decir, los propios ejecutivos de las cajas, viajando por su cuenta a buscar inversores. Y digo los ejecutivos, muchos de ellos gente seria y trabajadora que ven cómo los políticos del consejo de administración, los verdaderos culpables del desaguisado, se lavan las manos. Que trabajen los curritos. Un “show”.
Segundo acto: “engañarlos como a chinos”
Este ha sido el mejor. No entraré en el patinazo de todos conocido de los 9.000 kilos, sino en otro “show” que se ha desarrollado en paralelo, como los distintos escenarios de un festival de teatro. O más bien de un circo. Me refiero a la inocencia de muchos medios de comunicación y analistas españoles. En esta película todo el mundo habla de que los chinos iban o van a comprar cajas españolas porque les parecen un negocio interesante, y lo mismo ocurre con la deuda. Con respecto a la deuda puede ser así, ya veremos, pero ¿las cajas?
Pero cómo puede pensar tanta gente que realmente los chinos son tan fáciles de engañar. Si China acaba comprando “bancocajas” será simplemente porque a cambio España les va a dar una entrada privilegiada al mercado europeo y al propio mercado español. Para entendernos: nos sacarán del apuro a cambio de pasar del “chino” de la esquina y del restaurante “La Gran Muralla” a la fábrica de coches o de microchips, a los macrocentros comerciales, a la distribución paneuropea de sus productos a través de empresas españolas, a la licitación -a la baja- de obra pública desde empresas españolas, sin las limitaciones que tienen las chinas, a las compañías petroleras y a la tecnología española en energías limpias -básicas para su crecimiento- y, por supuesto, al sector financiero, donde los “bancocajas” y su ficha bancaria servirán como punta de lanza de operaciones realmente rentables en el mundo de la banca, los seguros, etc. Eso es lo que les interesa a los chinos, no comprar empresas (cajas) en un sector claramente sobredimensionado y donde levantar la alfombra da miedo. ¿Pero alguien se cree de verdad que ellos no saben que comprar un “bancocaja” en España es como comprar un astillero o una mina de carbón? Que aquí sobran entidades financieras, no faltan.
No digo que lo que pretenden de verdad los chinos sea ni bueno ni malo. Según se mire. Al fin y al cabo si la cosa funciona nos quitarán de encima un problema importante. El precio será alto, pero mejor pagar caro que pagar con una recesión a la japonesa. Es más, entre la “alemanización” que va a sufrir España como consecuencia de las condiciones del “aval alemán” y la competitividad y trabajo duro que nos van a imponer los chinos, esto va a ser como el libro del Lute “Camina o revienta”. O reventamos o acabamos en la “Champions League”. Y esta vez de verdad.
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sábado, abril 16, 2011
Editores a contracorriente
Alejandro Laso, en El Confidencial, vuelve sobre un tema que escuece en la industria del libro española, estrechamente vinculado a la fuerte presión en favor de los derechos de autor de parte del lobby empresario. Laso muestra el desvarío de una industria que se margina de la corriente mundial en favor de explotar las nuevas tecnologías. No es que el e-book sea una amenaza a los autores o empresas, como lo demuestra Amazon, motivo de la nota. De lo que se trata es de la negativa a cambiar un modelo de negocios, una negativa que puede llevarles a perder incluso su pequeña parcela, si acaso otro u otros de los competidores iberoamericanos tomara la delantera. Dadas las facilidades tecnológicas de comunicación que ya hay y se extenderán, el mundo no se acaba en la frontera...
Que dice Laso:
Que dice Laso:
La demanda de libros electrónicos y lectores digitales está viviendo una explosión a nivel mundial. Gracias al ‘boom’ de ventas de los iPad y a las nuevas funcionalidades que ofrecen los dispositivos tablets, cada vez son más usuarios los que apuestan por hacerse con uno. En España ya hay 50.000 unidades de estos gadgets al que se suman otras 100.000 unidades de e-readers. Un nuevo mercado en el que las editoriales españolas llegan tarde.Seguimos en espera de que se discuta seriamente una ley de propiedad intelectual, y de derechos de autor. Entretanto, seguimos en la cultura del Estanco.
Según los datos de encuesta de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), en el próximo año tan solo un tercio de las editoriales venderán la mitad de sus novedades en formato digital. Sólo un tercio de la mitad. Una cifra ridícula, máxime cuando en 2010 el mercado mundial de libros electrónicos creció más del 200% hasta alcanzar los 900 millones de dólares.
Efectivamente, hay mercado. Lo que no existe es el interés de las editoriales por potenciar este nuevo modelo que en España supone menos del 3% del dinero que mueve la industria. ¿Será porque las ganancias en formato papel son más jugosas que en el formato electrónico? ¿O será por el miedo a que editar los libros en digital haga que prolifere la piratería en un sector que, de momento, respira tranquilo?
El propio Ministerio de Cultura reconoce a través del Observatorio de la Lectura y el Libro que el número de libros editados en formato digital hoy en día es escaso: "El incremento de la oferta de dispositivos lectores no ha venido acompañada en paralelo por una oferta de contenidos suficientemente capaz de responder a las necesidades del lector digital". Blanco y en botella.
Aunque lo más llamativo es que este informe apunta a que el precio de los contenidos digitales está provocando que los usuarios den la espalda al formato del futuro. La culpa en este caso la tiene la Ley de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, aprobada por el Gobierno en 2007 y que obliga a los comercios a respetar el precio que establezcan las editoriales para cualquier obra y soporte, con un margen del 5%.
Por si esto fuese poco, la Unión Europea aprobó una normativa que ‘convirtió’ los ebooks en un contenido de Internet y no un libro, por lo que su IVA en España pasa del 4% al 18%. Esto supone que un mismo libro de una misma edición con el mismo número de palabras valga un 14% más caro en su formato digital por el simple hecho de descargarlo a través de Internet.
He aquí cuando las dudas asaltan a los lectores españoles: ¿Cómo es posible que el último libro de Ken Follet ‘La Caída de los Gigantes’ cueste 25€ en formato impreso y 17€ en ebook cuando en este último no tiene gastos de papel, de imprenta y de distribución? ¿Cómo es posible que el libro ‘En el Blanco’ del mismo autor se pueda comprar en formato digital a tan sólo 5 euros? De nuevo la respuesta está en la Ley española. Cuando la última novela de Ken Follett se reedite, la editorial fijará un nuevo precio que será un 70% más bajo, ahí es nada.
En este escenario es en el que Amazon tendrá que moverse para poder sacar adelante su negocio en España. La multinacional reponsable de que la cultura del ebook se popularice a nivel mundial con el lanzamiento de Kindle -el e-reader a bajo coste-, se verá atada de pies y manos para poder desarrollar su fórmula del éxito en nuestro país, una receta mágica que, sin embargo, sí que ha contentado a editoriales y usuarios en todo el mundo.
Por eso España no quiere a Amazon. No quiere a empresas que puedan revolucionar una industria asentada que no tiene el más mínimo interés en apostar por la innovación. Mientras que las leyes que se aprueben sean contrarias a la evolución natural de Internet y de sus usuarios, estaremos perdiendo tiempo. Dentro de muy poco tiempo veremos en los periódicos cómo las grandes editoriales españolas pondrán el grito en el cielo por las elevadas cifras de piratería que sufren y atacarán directamente a los usuarios que a su vez verán un insulto pagar 17 euros por un archivo. Será el eco de la Ley Sinde. Mientras tanto, seguirán proliferando empresas como Bubok, facilitando la vida a los autores y la compra al lector.
lunes, marzo 28, 2011
Más presión sobre la legislación de ejecución de deuda hipotecaria, II
Tres notas hoy en El Economista, en favor de cambiar el manejo de la deuda hipotacaria para sus verdaderas víctimas, los morosos que pierden la vivienda: nuevas fuerzas reclaman otro trato. Se reproducen los dos más importantes:
Una asociación de jueces pide que se acepte la dación en pago y con cáracter retroactivoReforzando los fundamentos, El Economista trae a la discusión el sistema estadounidense:
"Los bancos no pueden pretender seguir obteniendo beneficios a costa de un endeudamiento de por vida de sus clientes", así se pronuncia Joaquín Bosch, portavoz de la asociación valenciana de Jueces para la Democracia, sobre la demanda para realizar los cambios legales necesarios para que se pueda cancelar una hipoteca con el retorno de la vivienda.
Según publica levante-emv.com, los jueces valencianos abogan porque en caso de embargo de una vivienda, la deuda hipotecaria con el banco quede liquidada y no se obligue a las personas afectadas a continuar pagando.
La asociación progresista reclaman que los bancos deberían admitir su responsabilidades con la crisis y defienden que la dación de la vivienda como pago de la hipoteca debe ser considerado como un pago "justo" ante un Código Civil calificado de "injusto".
"El banco aceptó una tasación y en función a ella, concedió una hipoteca. Por lo tanto, esa hipoteca vale lo que vale la vivienda. No hay por qué pagar más y endeudar al máximo a una familia que ya ha perdido su hogar", señala Bosch.
Sus reclamaciones van más allá y sostienen que "también habría que considerar que el nuevo texto legal, ya reformado, tuviera un carácter retroactivo. Para conseguir compensar a los ciudadanos que ya se encuentran en una situación desesperada".
Evitar el embargo: la dación en pago, una fórmula importada de EEUUQuizá esté más cerca el momento en que una práctica lindante con el vasallaje medioeval, se termine.
A la espera del informe que prepara el Gobierno, lo cierto es que para entender cómo funciona el mecanismo de la dación en pago, por la que entregar la vivienda saldaría la deuda hipotecaria con el banco, hay que mirar a EEUU. Aunque en Europa también existen alternativas con las que esquivar el embargo.
Según explica la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), en ningún país europeo se da esta posibilidad tal y como se está planteando en España, aunque sí se facilita el entorno de negociación al hipotecado para cancelar el préstamo hipotecario y evitar el embargo.
Alternativas en Europa
Así, en Francia, la Ley Neiertz de 1989 faculta por vía ejecutiva la imposición de condiciones de negociación entre entidades bancarias y particulares, mientras que con la Ley de la segunda oportunidad, de 2003, se prevé la condonación de la deuda de mediante la liquidación del patrimonio.
Por su parte, tanto Alemania como Portugal cuentan con un proceso de negociación que puede conducir a la condonación parcial de la deuda, siempre y cuando se trate de deudores de buena fe.
Además, la dación en pago está recogida en la legislación europea.
Según explica Ada Colau, portavoz de la PAH, al portal inmobiliario Idealista.com, sólo en España se permite a los bancos quedarse un inmueble por el 50% de su valor en caso de impago. "Esto es una anomalía que no existe en ningún país de nuestro entorno", sentencia.
La opción más sencilla
En España, sí se contempla la posibilidad de negociar con el banco. Tal y como recoge el artículo 140 de la ley hipotecaria española, las partes pueden pactar que la deuda contraída al comprar un piso quede zanjada entregando la vivienda.
Pero esta opción, que debe contar con la conformidad de acreedor y deudor, no suele ser empleada ya que no conviene a las entidades, según señala Fernando P. Méndez González, miembro del Consejo Editorial de elEconomista. Además, añade el portavoz de la PAH, de emplearse es en casos muy concretos, con viviendas que resulten fácilmente vendibles, familias sin recursos o cuando el valor del inmueble es muy inferior a cantidad adeudada.
Colau destaca que hay otras vías como la de modificar el procedimiento concursal o establecer calendarios de prescripción de la deuda, aunque son más complicadas de llevar a cabo.
Por eso, la mayoría de grupos de afectados piden la dación en pago por ser la más sencilla para poner fin a la situación que atraviesan muchas familias en España, que tras no poder hacer frente a las cuotas de la hipoteca y pese a haber sido embargados, mantienen todavía una deuda con su entidad financiera.
domingo, marzo 20, 2011
Japón resiste
Ryu Murakami, en El País, esta mañana:
Yo no huiré
Salí de mi casa en la ciudad portuaria de Yokohama poco después del mediodía del pasado viernes y poco antes de las tres de la tarde me registré en mi hotel del barrio de Shinjuku en Tokio. Habitualmente paso allí tres o cuatro días por semana para escribir, reunir material y ocuparme de otros asuntos.
El terremoto se dejó sentir justo cuando entraba en mi habitación. Creyendo que podría acabar atrapado bajo los escombros, me apoderé de un recipiente de agua, una caja de galletas y una botella de brandy y me metí rápidamente bajo el sólido escritorio. Ahora que lo pienso no creo que hubiera tenido tiempo de saborear un último sorbo de brandy si el hotel de 30 pisos se hubiera derrumbado conmigo dentro. Pero incluso tomar una medida tan inútil sirvió para poder mantener a raya el puro pánico.
No tardó mucho en llegar un aviso de emergencia por la megafonía: "Este hotel está construido absolutamente a prueba de terremotos. No hay peligro de que el edificio se derrumbe. Por favor, no intente abandonar el hotel". El aviso se repitió varias veces. Al principio me pregunté si sería verdad o si la dirección simplemente estaba intentando que la gente mantuviera la calma.
Y fue entonces cuando, sin pensar realmente en ello, adopté mi actitud fundamental con relación a este desastre: al menos de momento, me fiaré de las palabras de la gente y de las organizaciones con mejor información y más conocimiento de la situación que yo. Decidí creer que el edificio no se caería. Y no lo hizo.
Se dice a menudo que los japoneses acatan escrupulosamente las reglas del "grupo" y que son expertos en la formación de sistemas de cooperación ante las grandes adversidades. Hoy sería difícil negarlo. Son incesantes las valerosas operaciones de rescate y los esfuerzos de socorro, y no hay noticia de pillaje alguno.
Fuera de la mirada del grupo, sin embargo, también tenemos una tendencia a comportarnos egoístamente, casi como si nos rebeláramos. Y eso también lo estamos experimentando: productos imprescindibles como arroz, agua y pan han desaparecido de los supermercados y comercios de alimentación. El combustible se ha agotado en las gasolineras. Hay pánico comprando y acaparando. La lealtad al grupo se está poniendo a prueba.
Ahora mismo, no obstante, nuestra mayor preocupación es la crisis de los reactores nucleares en Fukushima. Hay un montón de información confusa y contradictoria. Hay quien dice que la situación es peor que la de Three Mile Island, pero no tan mala como la de Chernóbil; otros dicen que se dirigen hacia Tokio vientos que transportan yodo radiactivo y que todo el mundo tendrá que quedarse en casa sin salir y comer mucho kelp, que contiene cantidad de yodo saludable y que ayuda a prevenir la absorción del elemento radiactivo. Un amigo estadounidense me ha aconsejado que escape al oeste de Japón.
Hay gente que está huyendo de Tokio, pero la mayoría se queda. "Tengo que trabajar", dicen algunos. "Tengo aquí mis amigos, y mis mascotas". Otros argumentan: "Incluso si se convierte en una catástrofe tipo Chernóbil, Fukushima está a 170 millas de Tokio".
Mis padres viven en el oeste de Japón, en Kyushu, pero no tengo intención de huir allí. Quiero quedarme aquí, al lado de mi familia y de mis amigos, y de todas las víctimas del desastre. De algún modo quiero transmitirles valor, del mismo modo que ellos me lo transmiten a mí.
Y, por ahora, quiero continuar con la actitud que adopté en mi habitación del hotel: me fiaré de las palabras de las personas y organizaciones mejor informadas, en especial de científicos, médicos e ingenieros a los que leo online. Sus opiniones y juicios no merecen mucha atención en los noticiarios. Pero la información es objetiva y precisa, y confío más en ella que en todo lo que oigo.
Hace 10 años escribí una novela en la que un estudiante de Secundaria pronunciaba un discurso ante el Parlamento y decía: "Este país lo tiene todo. Aquí se puede encontrar todo lo que uno quiera. Lo único que no se puede encontrar es esperanza".
Uno podría hoy decir lo contrario: los centros de evacuación se enfrentan a una seria escasez de alimentos, agua y medicinas; también hay escasez de mercancías y de energía en la región de Tokio. Nuestro estilo de vida está amenazado, y el Gobierno y las empresas de servicios públicos no han respondido adecuadamente.
Pero, frente a todo lo que hemos perdido, la esperanza es realmente lo que los japoneses hemos recuperado. El gran terremoto y el tsunami nos han robado muchas vidas y recursos. Pero nosotros, que estábamos tan intoxicados con nuestra propia prosperidad, hemos vuelto a plantar la semilla de la esperanza. Así prefiero creerlo.
domingo, marzo 13, 2011
Vargas Llosa responde a Carta Abierta
El País de España publica hoy una nota de Mario Vargas Llosa que responde a los integrantes de Carta Abierta, el grupo de intelectuales "progresistas" que sirve de soporte al gobierno argentino, y que influye en sus decisiones culturales, educativas, y periodísticas. La nota es reproducida en La Nación, de Argentina (los subrayados en color son míos):
"Zamora, ex diputado trotskysta, pero lúcido como pocos en la izquierda vernácula, dijo en una oportunidad "La izquierda argentina no tomó nota de que se cayó el Muro de Berlín". Obviamente se refería a cierta conducta anacrónica de esa ideología en la Argentina. Los de Carta Abierta no son la excepción a lo señalado por Zamora. Pero tienen un agravante: la genuflexción ante el poder que sirven; un claro resabio stalinista. Al pretender censurar a Vargas Llosa y luego retraerse de esa actitud por orden de la Presidenta demostraron carecer de la dignidad del verdadero intelectual: el espíritu crítico e independiente. Evidentemente Albert Camus no es modelo para Carta Abierta."
La fotografía: tomada de Alec Niedenthal. El texto de El País tiene reserva de derechos suyos y de Vargas Llosa.
Un puñado de intelectuales argentinos kirchneristas, vinculados al grupo Carta Abierta, encabezados por el director de la Biblioteca Nacional Horacio González, pidió a los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el 20 de abril, que me retirara la invitación para hablar el día de su inauguración. La razón del veto: mi posición política "liberal", "reaccionaria", enemiga de las "corrientes progresistas del pueblo argentino" y mis críticas a los Gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Bastante más lúcida y democrática que sus intelectuales, la presidenta Cristina Fernández se apresuró a recordarles que semejante demostración de intolerancia y a favor de la censura no parecía una buena carta de presentación de su Gobierno ni oportuna cuando parece iniciarse una movilización a favor de la reelección. Obedientes, pero sin duda no convencidos, los intelectuales kirchneristas dieron marcha atrás.La nota publicada en La Nación lleva a esta hora mas de mil trescientos comentarios de lectores, que representan también el estado de cosas en Argentina, con decenas y decenas de defensores de Carta Abierta, mostrando la cruda realidad de su totalitarismo e intolerancia. De entre las respuestas, un comentario de lector valora su calidad:
Me alegra coincidir en algo con la presidenta Cristina Fernández, cuyas políticas y declaraciones populistas en efecto he criticado, aunque sin llegar nunca al agravio, como alegó uno de los partidarios de mi defenestración. Nunca he ocultado mi convencimiento de que el peronismo, aunque haya impulsado algunos progresos de orden social y sindical, hechas las sumas y las restas ha contribuido de manera decisiva a la decadencia económica y cultural del único país de América Latina que llegó a ser un país del primer mundo y a tener en algún momento un sistema educativo que fue un ejemplo para el resto del planeta. Esto no significa, claro está, que aliente la menor simpatía por sus horrendas dictaduras militares cuyos crímenes, censuras y violaciones de los derechos humanos he criticado siempre con la mayor energía en nombre de la cultura de la libertad que defiendo y que es constitutivamente alérgica a toda forma de autoritarismo.
Precisamente la única vez que he padecido un veto o censura en Argentina parecido al que pedían para mí los intelectuales kirchneristas fue durante la dictadura del general Videla, cuyo ministro del Interior, el general Harguindey, expidió un decreto de abultados considerandos prohibiendo mi novela La tía Julia y el escribidor y demostrando que ésta era ofensiva al "ser argentino". Advierto con sorpresa que los intelectuales kirchneristas comparten con aquel general cierta noción de la cultura, de la política y del debate de ideas que se sustenta en un nacionalismo esencialista un tanto primitivo y de vuelo rasero.
Porque lo que parece ofender principalmente a Horacio González, José Pablo Feinmann, Aurelio Narvaja, Vicente Battista y demás partidarios del veto, por encima de mi liberalismo es que, siendo un extranjero, me inmiscuya en los asuntos argentinos. Por eso les parecía más justo que abriera la Feria del Libro de Buenos Aires un escritor argentino en consonancia con las "corrientes populares".
Si tal mentalidad hubiera prevalecido siempre en Argentina el general José de San Martín y sus soldados del Ejército Libertador no se hubieran ido a inmiscuir en los asuntos de Chile y Perú y, en vez de cruzar la Cordillera de los Andes impulsados por un ideal anticolonialista y libertario, se hubieran quedado cebando mate en su tierra, con lo que la emancipación hubiera tardado un poco más en llegar a las costas del Pacífico sudamericano. Y si un rosarino llamado Ernesto Che Guevara hubiera profesado el estrecho nacionalismo de los intelectuales kirchneristas, se hubiera eternizado en Rosario ejerciendo la medicina en vez de ir a jugarse la vida por sus ideas revolucionarias y socialistas en Guatemala, Cuba, el Congo y Bolivia.
El nacionalismo es una ideología que ha servido siempre a los sectores más cerriles de la derecha y la izquierda para justificar su vocación autoritaria, sus prejuicios racistas, sus matonerías, y para disimular su orfandad de ideas tras un fuego de artificio de eslóganes patrioteros. Está visceralmente reñido con la cultura, que es diálogo, coexistencia en la diversidad, respeto del otro, la admisión de que las fronteras son en última instancia artificios administrativos que no pueden abolir la solidaridad entre los individuos y los pueblos de cualquier geografía, lengua, religión y costumbres pues la nación -al igual que la raza o la religión- no constituye un valor ni establece jerarquías cívicas, políticas o morales entre la colectividad humana. Por eso, a diferencia de otras doctrinas e ideologías, como el socialismo, la democracia y el liberalismo, el nacionalismo no ha producido un solo tratado filosófico o político digno de memoria, sólo panfletos a menudo de una retórica tan insulsa como beligerante. Si alguien lo vio bien, y lo escribió mejor, y lo encarnó en su conducta cívica fue uno de los políticos e intelectuales latinoamericanos que yo admiro más, el argentino Juan Bautista Alberdi, que llevó su amor a la justicia y a la libertad a oponerse a la guerra que libraba su propio país contra Paraguay, sin importarle que los fanáticos de la intolerancia lo acusaran de traidor.
Los vetos y las censuras tienden a imposibilitar todo debate y a convertir la vida intelectual en un monólogo tautológico en el que las ideas se desintegran y convierten en consignas, lugares comunes y clisés. Los intelectuales kirchneristas que sólo quisieran oír y leer a quienes piensan como ellos y que se arrogan la exclusiva representación de las "corrientes populares" de su país están muy lejos no sólo de un Alberdi o un Sarmiento sino también de una izquierda genuinamente democrática que, por fortuna, está surgiendo en América Latina, y que en países donde ha estado o está en el poder, como en Chile, Brasil, Uruguay, ha sido capaz de renovarse, renunciando no sólo a sus tradicionales convicciones revolucionarias reñidas con la democracia "formal" sino al populismo, al sectarismo ideológico y al dirigismo, aceptando el juego democrático, la alternancia en el poder, el mercado, la empresa y la inversión privadas, y las instituciones formales que antes llamaba burguesas. Esa izquierda renovada está impulsando de una manera notable el progreso económico de sus países y reforzando la cultura de la libertad en América Latina.
¿Qué clase de Argentina quieren los intelectuales kirchneristas? ¿Una nueva Cuba, donde, en efecto, los liberales y demócratas no podríamos jamás dar una conferencia ni participar en un debate y donde sólo tienen uso de la palabra los escribidores al servicio del régimen? La convulsionada Venezuela de Hugo Chávez es tal vez su modelo. Pero allí, a diferencia de los miembros del grupo Carta Abierta, la inmensa mayoría de intelectuales, tanto de izquierda como de derecha, no es partidaria de los vetos y censuras. Por el contrario, combate con gran coraje contra los atropellos a la libertad de expresión y la represión creciente del gobierno chavista a toda forma de disidencia u oposición.De quienes parecen estar mucho más cerca de lo que tal vez imaginan Horacio González y sus colegas es de los piqueteros kirchneristas que, hace un par de años, estuvieron a punto de lincharnos, en Rosario, a una treintena de personas que asistíamos a una conferencia de liberales, cuando el ómnibus en que nos movilizábamos fue emboscado por una pandilla de manifestantes armados de palos, piedras y botes de pintura. Durante un buen rato debimos soportar una pedrea que destrozó todas las lunas del vehículo, y lo dejó abollado y pintarrajeado de arriba abajo con insultos. Una experiencia interesante e instructiva que parecía concebida para ilustrar la triste vigencia en nuestros días de aquella confrontación entre civilización y barbarie que describieron con tanta inteligencia y buena prosa Sarmiento en su Facundo y Esteban Echeverría en ese cuento sobrecogedor que es El matadero.
Me apena que quien encabezara esta tentativa de pedir que me censuraran fuera el director de la Biblioteca Nacional, es decir, alguien que ocupa ahora el sitio que dignificó Jorge Luis Borges. Confío en que no lo asalte nunca la idea de aplicar, en su administración, el mismo criterio que lo guió a pedir que silenciaran a un escritor por el mero delito de no coincidir con sus convicciones políticas. Sería terrible, pero no inconsecuente ni arbitrario. Supongo que si es malo que las ideas "liberales", "burguesas" y "reaccionarias" se escuchen en una charla, es también malísimo y peligrosísimo que se lean. De ahí hay sólo un paso a depurar las estanterías de libros que desentonan con "las corrientes progresistas del pueblo argentino".
"Zamora, ex diputado trotskysta, pero lúcido como pocos en la izquierda vernácula, dijo en una oportunidad "La izquierda argentina no tomó nota de que se cayó el Muro de Berlín". Obviamente se refería a cierta conducta anacrónica de esa ideología en la Argentina. Los de Carta Abierta no son la excepción a lo señalado por Zamora. Pero tienen un agravante: la genuflexción ante el poder que sirven; un claro resabio stalinista. Al pretender censurar a Vargas Llosa y luego retraerse de esa actitud por orden de la Presidenta demostraron carecer de la dignidad del verdadero intelectual: el espíritu crítico e independiente. Evidentemente Albert Camus no es modelo para Carta Abierta."
La fotografía: tomada de Alec Niedenthal. El texto de El País tiene reserva de derechos suyos y de Vargas Llosa.
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sábado, marzo 12, 2011
Vargas Llosa y los intelectuales latinoamericanos (o una parte de ellos)
Jorge Ávila, quien sin duda sería descalificado en los mismos términos que Vargas Llosa, pero con más virulencia (le falta el reconocimiento mundial que goza éste), dedica una nota al escándalo montado sobre la visita de Vargas Llosa a la Feria del Libro argentina. Por varias razones, creo que merece ser reproducida completa:
Mario Vargas Llosa, el ganador del Premio Nobel de Literatura de 2010, estará en Buenos Aires en la tercera semana de abril. Entre otros fines, su visita tiene por objeto pronunciar el discurso de inauguración de la Feria del Libro. El gobierno kirchnerista le teme. Es bien conocido el desprecio que el gran escritor siente por la devaluada democracia argentina, por los desplantes internacionales del kirchnerismo y por la irresponsabilidad de su administración económica. Es, asimismo, bien conocida su perplejidad ante la prolongada involución que experimenta el país en casi todos los planos desde por lo menos 1930. Vargas Llosa atribuye la declinación argentina al populismo, y el populismo argentino al peronismo. No está muy lejos de la verdad.
La conducta del Director de la Biblioteca Nacional, Sr. Horacio González, en relación con la visita de Vargas Llosa, es una muestra más de la desvergüenza, la mediocridad y el oportunismo característicos del kirchnerismo, el peronismo y gran parte de la dirigencia política, empresaria, intelectual y sindical argentina. Primero, a fin de congraciarse con la Presidente de la Nación, mandó una carta a los organizadores de la Feria en la que pedía que le fuera denegada la palabra a Vargas. González reconocía lo obvio, que es un gran escritor, pero agregaba que es un neoliberal, o sea, alguien vinculado en la cabecita de los intelectuales de Carta Abierta y el programa televisivo 6, 7, 8 a esa cosa indefinida e intimidante que sería una mezcla de autoritarismo de derecha y capitalismo financiero internacional. La tontería de González y sus negativas repercusiones le sirvieron en bandeja a la Sra. Cristina la oportunidad para descalificar en público a su empleado y para declarar con magnanimidad que en Argentina la libertad de expresión está garantizada. Tras la desautorización, González pasa sus tardes en la TV pública defendiendo la libertad de expresión como si nada hubiera pasado y queriendo dejar mal parado a Vargas. Para ésto se vale de trucos de edición de un tape con la respuesta de Vargas a su tontería. Un botón de muestra de la declinación argentina: en la galería de los directores de la Biblioteca Nacional, donde pronto colgará el cuadro de González, cuelgan desde hace décadas los de Paul Groussac y Jorge Luis Borges, dos de nuestros más lúcidos escritores.Siguen dos párrafos del discurso que pronunció Vargas Llosa cuando recibió el Premio Nobel. Aconsejo leerlo. Buena pieza, muy entretenida y una clara muestra de su pensamiento demócrata y liberal clásico.
En mi juventud, como muchos escritores de mi generación, fui marxista y creí que el socialismo sería el remedio para la explotación y las injusticias sociales que arreciaban en mi país, América Latina y el resto del Tercer Mundo. Mi decepción del estatismo y el colectivismo y mi tránsito hacia el demócrata y el liberal que soy –que trato de ser– fue largo, difícil, y se llevó a cabo despacio y a raíz de episodios como la conversión de la Revolución Cubana, que me había entusiasmado al principio, al modelo autoritario y vertical de la Unión Soviética, el testimonio de los disidentes que conseguía escurrirse entre las alambradas del Gulag, la invasión de Checoeslovaquia por los países del Pacto de Varsovia, y gracias a pensadores como Raymond Aron, Jean-François Revel, Isaiah Berlin y Karl Popper, a quienes debo mi revalorización de la cultura democrática y de las sociedades abiertas. Esos maestros fueron un ejemplo de lucidez y gallardía cuando la intelligentsia de Occidente parecía, por frivolidad u oportunismo, haber sucumbido al hechizo del socialismo soviético, o, peor todavía, al aquelarre sanguinario de la revolución cultural china.De niño soñaba con llegar algún día a París porque, deslumbrado con la literatura francesa, creía que vivir allí y respirar el aire que respiraron Balzac, Stendhal, Baudelaire, Proust, me ayudaría a convertirme en un verdadero escritor, que si no salía del Perú sólo sería un seudo escritor de días domingos y feriados. Y la verdad es que debo a Francia, a la cultura francesa, enseñanzas inolvidables, como que la literatura es tanto una vocación como una disciplina, un trabajo y una terquedad. Viví allí cuando Sartre y Camus estaban vivos y escribiendo, en los años de Ionesco, Beckett, Bataille y Cioran, del descubrimiento del teatro de Brecht y el cine de Ingmar Bergman, el TNP de Jean Vilar y el Odéon de Jean Louis Barrault, de la Nouvelle Vague y le Nouveau Roman y los discursos, bellísimas piezas literarias, de André Malraux, y, tal vez, el espectáculo más teatral de la Europa de aquel tiempo, las conferencias de prensa y los truenos olímpicos del general de Gaulle. Pero, acaso, lo que más le agradezco a Francia sea el descubrimiento de América Latina. Allí aprendí que el Perú era parte de una vasta comunidad a la que hermanaban la historia, la geografía, la problemática social y política, una cierta manera de ser y la sabrosa lengua en que hablaba y escribía. Y que en esos mismos años producía una literatura novedosa y pujante. Allí leí a Borges, a Octavio Paz, Cortázar, García Márquez, Fuentes, Cabrera Infante, Rulfo, Onetti, Carpentier, Edwards, Donoso y muchos otros, cuyos escritos estaban revolucionando la narrativa en lengua española y gracias a los cuales Europa y buena parte del mundo descubrían que América Latina no era sólo el continente de los golpes de Estado, los caudillos de opereta, los guerrilleros barbudos y las maracas del mambo y el chachachá, sino también ideas, formas artísticas y fantasías literarias que trascendían lo pintoresco y hablaban un lenguaje universal.
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miércoles, marzo 09, 2011
La OCU reclama sincerar el mercado de vivienda
Publicado hoy en Cotizalia (¿Ha llegado la hora de comprar piso? Seis razones para no hacerlo):
Los precios de la vivienda han caído casi un 20% desde el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Este descenso, según muchos expertos -bancos de inversión, agencias de calificación- no ha tocado todavía suelo.
Morgan Stanley y Fitch, por ejemplo, hablan de caídas adicionales entre el 10% y el 15% durante los próximos doce meses mientras 'The Economist' apuntaba esta semana a que la vivienda en España sigue sobrevalorada en un 40%."El precio de la vivienda no ha bajado lo suficiente como para encontrarse con la demanda y no lo hará hasta que las entidades financieras no adapten la valoración de su patrimonio inmobiliario a la realidad actual. Muchos vendedores particulares se guían por la tónica marcada por los bancos y no rebajan los precios. Ello provoca que muchos consumidores se abstengan de comprar, alargando innecesariamente la paralización que sufre el sector de la construcción", aseguraba ayer la OCU.
Ante la previsión de nuevos descensos, la OCU apuntaba ayer hacia varios factores que seguirán presionando a la baja los precios y que, por tanto, desaconsejarían una compra a corto plazo.
1.- El parque de las viviendas no vendidas -nuevas y las que están en poder de los bancos- sigue siendo enrome. Entre 700.000 y el millón, según las diferentes fuentes mientras que se venden unas 200.000 viviendas nuevas al año.
2.- El euribor está al alza. El tipo de referencia de las hipotecas en España se encuentra en el 1,946%, el más alto desde el 9 de marzo de 2009 y suma ya doce jornadas consecutivas de repuntes. De continuar así hasta el cierre de mes, no sólo podría superar el 2%, sino que se anotaría la subida mensual más elevada en años
3.- La demanda ya no crecerá a los ritmos anteriores por motivos demográficos. La inmigración se ha frenado y la creación de nuevos hogares ha pasado de 448.000 anuales en 2008 a 131.000 en 2010.
4.- El número de personas con ingresos regulares y, por tanto, con capacidad de comprar sigue disminuyendo. El número de parados en España roza ya los 4,3 millones de desempleados mientras que no deja de caer el número de cotizantes a la Seguridad Social -con un descenso anual de casi 238.000 cotizantes hasta febrero-.
5.- El poder adquisitivo de quienes tienen trabajo se ha visto mermado por el aumento de los gastos y las subidas de impuestos, además de por la congelación o rebaja de salarios.
6.- La deducción por compra de vivienda se ha restringido. No todo el mundo puede disfrutar de esta desgravación. Desde el 1 de enero 2011 ha desaparecido la deducción fiscal por compra de vivienda habitual para las rentas superiores a los 24.000 euros. No obstante, los habitantes de Madrid, País Vasco, Navarra, Canarias, Comunidad Valencia y Castilla La Mancha todavía pueden beneficiarse de algún tipo de incentivo si compra un inmueble.
Ante este panorama, la OCU pide "que las entidades financieras reflejen con transparencia en su contabilidad el valor real de los inmuebles, aunque ello suponga reconocer pérdidas a corto plazo que ofrezcan al consumidor la posibilidad real de contratar préstamos hipotecarios, aunque sea a precios más elevados, en los que la entrega del bien hipotecado sirva para saldar la deuda".
Al Gobierno reclama que "deje de lanzar mensajes animando a la compra cuando saben que los precios siguen sobrevalorados", mientras que a los compradores de vivienda aconseja que "cada uno debe estudiar sus posibilidades reales de endeudamiento a medio plazo y considerar otras opciones como el alquiler para resolver su necesidad de vivienda".
martes, marzo 01, 2011
Cobardía intelectual
En La Nación, hoy: "El director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, y el filósofo Ricardo Forster intensificaron su rechazo a que el escritor peruano inaugure la próxima Feria del Libro". ¿Miedo a la verdad?
Carta Abierta insiste. No quiere que el último premio Nobel de Literatura, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, inaugure la próxima Feria Internacional del Libro en Buenos Aires .Carta Abierta, pero no tanto...confrontar, escuchar, no es su fuerte...
"Viene a sentar posiciones políticas que son agresivas", sentenció Horacio González, director de la Biblioteca Nacional.
"Me gustaría que en la inauguración de la Feria del Libro no estuviera presente. Su liberalismo lo expresa de una manera tajante y hasta diría que, si me permite la paradoja, autoritaria también", estimó.
Recalcó que el escritor peruano "tiene un alto compromiso político con un conjunto de organizaciones mundiales que se dedican sistemáticamente a arrojar toda clase de invectivas y acusaciones contra los procesos populares".
González, integrante de Carta Abierta junto a intelectuales kirchneristas, reclamó en las últimas horas al presidente de la Cámara del Libro, Carlos De Santos, que reviera su decisión de que Vargas Llosa, un acérrimo crítico de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, encabece la inauguración cultural de la muestra el jueves 21 de abril próximo.
Esta mañana, indicó: "Soy lector de Vargas Llosa de muchos años y siempre festejé su novelística, he leído con interés prácticamente todas las novelas de su larguísima trayectoria. Simplemente me pareció que las posiciones políticas, que a veces me sorprenden por su agresividad, no deberían estar presentes en la inauguración, que es un hecho de cierta amplitud cultural", manifestó González a las radios Mitre y 10.
Forster ratificó a su colega. "No estoy discutiendo el núcleo ideológico de la visión del mundo de Vargas Llosa. Lo que me parece que es desafortunada la decisión de que Vargas Llosa sea quien inaugure la Feria del Libro. Insisto, si no vamos a ser ingenuos, elegir en un contexto como este, a Vargas Llosa como quien abra la Feria del Libro en Argentina, en el contexto político del país, no me parece la mejor de las decisiones", consideró.
"Que Vargas Llosa venga a la Feria del libro argentino me parece absolutamente razonable. Me parece que está bien que hable para que exponga, finalmente a uno le puede gustar más o menos, es el último premio Nobel de Literatura, me parece razonable y no lo pongo en discusión, es parte de un espacio democrático. Lo que sí me parece extremadamente preocupante, es que abra la Feria del Libro. Absolutamente hay una intencionalidad política", insistió.
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miércoles, febrero 23, 2011
Más presión sobre la legislación de ejecución de deuda hipotecaria
Publicado entre ayer y hoy en El Economista:
El ministro de Política Territorial y vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, ha salido a contrarestar las crecientes presiones en favor de un cambio en la legislación de ejecución de deuda hipotecaria, algo que parece recordar la servidumbre medieval. Las palabras de Chavez en la nota de El Economista:
Sin embargo, la sucesión de sentencias judiciales en favor de la extinción de la deuda con la devolución de la propiedad, está cerca de abrir otra puerta al tratamiento del problema: en poco tiempo más, técnicamente será posible considerar a estas sentencias como jurisprudencia, y recurrir a la vía judicial para evitar la continuidad de una deuda interminable.
La línea de argumentación socialista, acudiendo a la necesidad de defender la fortaleza del sistema bancario, es cuestionable en lo inmediato, porque el único aspecto real en que el sistema bancario "se fortalece" con esta política, es que esconde el quebranto económico que implica la caída de cada deudor tras la fórmula contable de considerar que esa deuda está en gestión, en lugar de reflejarla como una pérdida neta. Pero la pérdida existe, con el agravante del impacto social que implica perseguir "a muerte" al deudor (y a sus eventuales avales).
Y esta línea de argumentación es además perniciosa hacia el futuro, porque si los bancos no se responsabilizan de pesar la viabilidad de un crédito hipotecario, seguirán tirando de futuras burbujas inmobiliarias: está muy claro que esta confianza en estos recursos disponibles ha sido un alimentador de la tasación bancaria de las viviendas al alza, en una espiral que ya hemos visto dónde terminó.
¿A qué responde Chavez?: sin hablar de casos anteriores, dos importantes hechos se produjeron ayer:
Un juez elevó al Tribunal Constitucional la actual normativa, y una reunión de autoridades locales decidió tomar una posición política en favor de la extinción de la deuda.
¿Le resolverá la vida este reclamo a los deudores?: no, porque ya han perdido aquello para lo cual jugaron todos sus ahorros; pero por lo menos no los convertiría en esclavos por el resto de sus vidas, o por lo menos hasta pagar hasta el último duro a los bancos, incluídos los gastos de abogados.
El ministro de Política Territorial y vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, ha salido a contrarestar las crecientes presiones en favor de un cambio en la legislación de ejecución de deuda hipotecaria, algo que parece recordar la servidumbre medieval. Las palabras de Chavez en la nota de El Economista:
[El Vicepresidente Chavez] ha asegurado este miércoles que el Ejecutivo "no está por la labor" de cambiar la legislación para que la entrega de la vivienda salde la deuda hipotecaria, como ha propuesto el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Pedro Castro.Es curioso observar que PSOE, firme opositor a la mejora de las condiciones de los deudores, reciba el apoyo del Partido Popular, luego de que algunos de sus principales dirigentes se manifestaran en favor de cambiar la legislación. En este caso, de poco valen las etiquetas: socialistas y "populares" terminan compartiendo el argumento de "defender la fortaleza del sistema bancario".
Así lo ha precisado Chaves en una visita a las obras del Plan E en Aranjuez (Madrid), al tiempo que ha recordado que "hay unas reglas".
"Habría que reformar toda la ley bancaria y todo el sistema financiero", ha referido Chaves, quien ha incidido en que el Consejo de Ministros aprobó "la semana pasada" el decreto ley de reforzamiento del sistema financiero, cuyo objetivo es precisamente "una reestructuración" del mismo de cara a "hacerlo más solvente, fuerte y competitivo".El presidente de la FEMP, Pedro Castro, reclamó ayer al Gobierno una normativa que impida que las personas tengan que seguir pagando sus deudas hipotecarias aunque se hayan visto obligadas a entregar sus viviendas a los bancos.Ayer mismo, los grupos parlamentarios del PSOE y PP rechazaron en el Pleno del Congreso de los Diputados la tramitación de una iniciativa de ERC por la que reclamaba que en el marco de la reestructuración del sistema financiero impulsada por el Gobierno se cambie la ley para obligar a las entidades a aceptar que con la entrega de la vivienda baste para cancelar la hipoteca.Esta posibilidad ya ha sido debatida en otras ocasiones en la Cámara Baja sin que prosperara, si bien la idea ha recobrado la actualidad tras varias sentencias judiciales que la admitían como opción válida en ejecuciones hipotecarias.
Sin embargo, la sucesión de sentencias judiciales en favor de la extinción de la deuda con la devolución de la propiedad, está cerca de abrir otra puerta al tratamiento del problema: en poco tiempo más, técnicamente será posible considerar a estas sentencias como jurisprudencia, y recurrir a la vía judicial para evitar la continuidad de una deuda interminable.
La línea de argumentación socialista, acudiendo a la necesidad de defender la fortaleza del sistema bancario, es cuestionable en lo inmediato, porque el único aspecto real en que el sistema bancario "se fortalece" con esta política, es que esconde el quebranto económico que implica la caída de cada deudor tras la fórmula contable de considerar que esa deuda está en gestión, en lugar de reflejarla como una pérdida neta. Pero la pérdida existe, con el agravante del impacto social que implica perseguir "a muerte" al deudor (y a sus eventuales avales).
Y esta línea de argumentación es además perniciosa hacia el futuro, porque si los bancos no se responsabilizan de pesar la viabilidad de un crédito hipotecario, seguirán tirando de futuras burbujas inmobiliarias: está muy claro que esta confianza en estos recursos disponibles ha sido un alimentador de la tasación bancaria de las viviendas al alza, en una espiral que ya hemos visto dónde terminó.
¿A qué responde Chavez?: sin hablar de casos anteriores, dos importantes hechos se produjeron ayer:
Un juez elevó al Tribunal Constitucional la actual normativa, y una reunión de autoridades locales decidió tomar una posición política en favor de la extinción de la deuda.
¿Le resolverá la vida este reclamo a los deudores?: no, porque ya han perdido aquello para lo cual jugaron todos sus ahorros; pero por lo menos no los convertiría en esclavos por el resto de sus vidas, o por lo menos hasta pagar hasta el último duro a los bancos, incluídos los gastos de abogados.
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domingo, febrero 20, 2011
Miedo en el aire
La ola iniciada en Tunez se propaga, excediendo la primera línea de países árabes "occidentalizados", para alcanzar fronteras inesperadas: Libia, Irán, China. Una ola que comienza a ser inconveniente y molesta para todos, desde las democracias occidentales hasta la intransigencia talibán...
Una nota de Jeremy Page, en The Wall Street Journal, así lo muestra para China...
Fotografía de Carlos Barria/Reuters, en The Wall Street Journal
Una nota de Jeremy Page, en The Wall Street Journal, así lo muestra para China...
Chinese authorities detained dozens of political activists after an anonymous online call for people to start a "Jasmine Revolution" in China by protesting in 13 cities—just a day after President Hu Jintao called for tighter Internet controls to help prevent social unrest.
Only a handful of people appeared to have responded to the call to protest in Beijing, Shanghai and 11 other cities at 2 p.m. Sunday, a call first posted on the U.S.-based Chinese-language news website Boxun.com and circulated mainly on Twitter, which is blocked in China.
But Chinese authorities seemed to take it seriously, deploying extra police to the planned protest sites, deleting almost all online discussion of the appeal, blocking searches for the word "Jasmine" on micro-blogging and other sites and temporarily disabling mass text-messaging services.Ahead of the planned protests, more than 100 activists across China were taken away by police, confined to their homes or went missing, according to the Hong Kong-based group Information Center for Human Rights and Democracy.
Fotografía de Carlos Barria/Reuters, en The Wall Street Journal
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