miércoles, diciembre 31, 2025

2026 a un paso

 Se acaba en pocas horas el año 2025: un cuarto de siglo XXI cumplido; como participante de pleno derecho del siglo XX, cada vez es más evidente para mí que no simplemente han pasado décadas. Lo que estamos viviendo es un completo cambio de paradigmas, aceleradamente. Nuestro mundo por sesenta o setenta años estuvo basado en la resolución de las tensiones que generaron la segunda guerra mundial. El resultado de los acuerdos tras la derrota alemana fue el reparto de zonas de hegemonía, la consolidación de áreas de dominio político, y modelos de crecimiento social, económico, cultural. Los bloques europeo y americano durante años condujeron la investigación, y llevaron la delantera en el desarrollo industrial, convirtiéndose en un foco de atracción de otras sociedades. 

El cambio se puede ver, por ejemplo, en la industria automotríz: primero se diluyeron las tres grandes de Estados Unidos, y luego, en estas últimas décadas, la industria europea comenzó a ser comprada por nuevas compañías fundamentalmente chinas. Hoy China no sólo exporta a Occidente, sino que su diseño e ingeniería alcanzó y sobrepasa al occidental. La compra de empresas afecta a casi cualquier área de la industria manufacturera. 

Pero esto es la base del cambio: a partir de estos hechos económicos se está produciendo el desplazamiento de las decisiones hacia el este, fundamentalmente a China, que implica cambios monetarios, financieros y políticos. Rusia estima que ahora puede presionar por su imperio disgregado en los ochentas, ya que los pactos militares occidentales no funcionan, y ningún grupo dirigente occidental se juega frente a la invasión a Ucrania, y la amenaza a casi cualquier país de la ex-Unión Soviética. En América, un nuevo Chamberlain recorre las diplomacias renunciando a cualquier compromiso, o peor, tratando a socios y amigos como rivales o enemigos, apoyándose en una plutocracia con riquezas inimaginables, incalculables.

Nuestras preguntas ahora  son defensivas: ¿las sociedades occidentales mantendrán su estado de bienestar, o progresivamente recortarán sus logros? ¿las migraciones alterarán las sociedades receptoras? ¿conoceremos guerras de exterminio, donde no haya cuartel? Es lo que estamos viendo en la falta de respeto por los civiles en Ucrania, sin que al Gran Negociador se le mueva un pelo. ¿vamos hacia millones de emigrados hacia zonas en paz?

Sobre estas preguntas, quiero avanzar. Será en 2026. 

sábado, diciembre 20, 2025

Mentira y verdad

 Encarni Bao Aguirre escribe el 15 de diciembre en su newsletter en Las Provincias

En días pasados se produjo un episodio curioso. El 20 de noviembre, el general Serguéi Kuzovlev le dijo a Putin que había conquistado la ciudad ucraniana de Kupiansk. El 9 de diciembre, el autócrata condecoró al militar por tamaña gesta. Y hace tres días, el presidente ucraniano declaró que estaba en la plaza supuestamente tomada por Rusia y se hizo selfis para acreditarlo.

Qué bochorno para Moscú, ¿no? Qué va. Dicen sus propagandistas que las imágenes publicadas por Zelenski son de 2022, de antes de la invasión masiva.

Vayamos a 2022, a ver qué aspecto tenía el presidente ucraniano. A mediados de febrero, en distintas reuniones, parecía un chico de Primera Comunión. En las imágenes del día 12 en Kupiansk luce la ya habitual barba poblada. Y el rostro de enorme cansancio por los largos años de guerra. Y sostiene un iPhone 17, que de estar en 2022 habría conseguido diseñar y fabricar cuatro años antes de que Apple lo lanzara al mercado.

 

viernes, diciembre 19, 2025

Adios al chavismo

 


Hernán Iglesias Illa a propósito de María Corina Machado, el Nobel, y los que miran para otro lado:

 Percibida hace un tiempo como demasiado halcona, demasiado intransigente, demasiado neoliberal, María Corina es ahora la que única que sigue en pie de un puñado de dirigentes opositores al chavismo que con el tiempo se acomodaron (Capriles) o los exiliaron (López) o se fueron difuminando (Guaidó). María Corina se quedó. No sólo en Venezuela, a pesar de los miles de problemas que le pusieron enfrente, el secuestro y asesinato de miembros de su equipo, el ataque constante de la propaganda oficial. Se quedó para ofrecerles a los venezolanos un último camino de salida posible, un último intento electoral hacia la democracia, la paz, algún atisbo de unión en un país colapsado económica y socialmente por un gobierno violento y autoritario pero también frívolo e incompetente. No es casualidad que quienes más quieren ser demócratas, liberales y capitalistas sean quienes más se juegan la vida para conseguirlo: venezolanos, ucranianos, israelíes.

La elección de 2024 en Venezuela es una de las operaciones pro-democracia más increíbles de los últimos años. Mientras los de afuera estábamos entregados a la coreografía falsa que proponía el régimen, convencidos de que el resultado oficial estaba cantado pero que no habría mucho que hacer al respecto, María Corina y su equipo montaron una operación logística, tecnológica y militante descomunal, que consiguió las actas de casi todas las mesas de votación del país y pudieron probar, más allá de toda duda, que Edmundo González había ganado cómodo las elecciones. No fue un acto simbólico. Alguno podría pensar que, dado que Maduro sigue en Miraflores, el operativo no sirvió para nada, pero sí tuvo una utilidad central: enterró para siempre la legitimidad democrática del chavismo, incluso entre muchos antes neutrales, los que no se animaban a decir “dictadura” o refunfuñaban argumentos sobre la derecha o el neoliberalismo. Quienes defienden hoy a Maduro, incluso quienes se muestran neutrales frente a su régimen, se han transformado en parias políticos, alejados del sentido común y de lo evidente. Ese paso sólo fue posible gracias a las actas recolectadas por María Corina. Sin esas actas todavía estaríamos en el viejo baile de que unos dicen A y otros dicen B. Con el Nobel, desde el anuncio pero sobre todo desde ayer, la causa venezolana da ahora un paso más hacia su globalización total.

 Primeras figuras en la defensa de Maduro, Zapatero y Sánchez. No hace falta recopilar informaciones sobre esta defensa, y su paralelo silencio sobre Machado.

viernes, noviembre 28, 2025

Lengua valenciana y su historia

 


Durante un siglo y medio, el origen de la lengua hablada  en la comunidad valenciana ha sido discutido y cuestionado, inicialmente por las corrientes lingüísticas predominantes en España y en Europa, y luego por las corrientes lingúísticas catalanistas. Es durante el siglo XX cuando se hace fuerte la defensa del valenciano como una unidad de cultura y lengua distinta del catalán. En verdad se trata de una polémica política originada en el interés del nacionalismo catalán, ajena a la vida diaria de la gente, que habla la lengua tal como evoluciona en la sociedad, en los pueblos y las ciudades. Sin necesidad de normativas elaboradas en academias partidistas, ni policía ideológica que encauce el habla a lo que un cenáculo quiere. El debate de la lengua es estimulado por líneas editoriales bien definidas, cuestionando y torciendo argumentos según conveniencia. Lo que sigue es una afirmación de la evolución propia del valenciano. Si algo positivo tiene este aire polémico, es el estimular el estudio de la lengua y la historia de una España compleja y diversa.

En "Habla romance mozárabe del Reino de Valencia",  María Teresa Puerto Ferre, catedrática valenciana, describe en pocas palabras,la historia del valenciano:

Hasta 1898 hubo la falsa tesis de la muerte de los dialectos romances de la España Islámica defendida por lingüistas como Martínez Marina, Dozy, Hanssen y Baist. Pero la publicación del “Glosario” de Simonet (1888) modificó la anterior tendencia ratificada documentalmente por el arabista valenciano Julián Ribera que demostró, fehacientemente, la difusión de la “parla romanç valenciana” entre gentes de raíces hispanas:
En su libro Simonet incluye al cadí Sulayman b. Aswad, nombrado por Muhammad I (852-886) conversando en “romanç” (no en árabe) con una mujer que le pedía justicia. Y hay muchos testimonios que demuestran la dificultad de muchos habitantes hispanos del Reino Moro de Valencia de hablar en la lengua árabe de sus conquistadores. Simonet ofrece múltiples ejemplos de la existencia de las diferentes “hablas romance” del solar hispano, entre ellas la “parla romanç valenciana”.

No hay ningún medievalista riguroso que dude de la pervivencia de los dialectos romances. Así lo afirman los mejores historiadores como Menéndez Pidal (“Primera Crónica General de España que mandó componer Alfonso el Sabio”) cuenta que el Cid, tras la conquista del Reino Moro de Valencia, encargó la custodia, vigilancia y defensa de la ciudad a los mozárabes: “porque fueran criados con los moros et fablavan assy como ellos et sabien sus maneras e costumbres”. O Sánchez Albornoz (“todos la empleaban en la España musulmana: los cristianos los muladies o neomusulmanes y los mismos islamitas de origen oriental” ( “El Islam de España y el Occidente”).

S.M. Stern, distinguía cinco modalidades lingüísticas en la España musulmana:

    El árabe vulgar (hablado por los musulmanes indígenas o inmigrados)
    el romance vulgar, hablado por los mozárabes, pero segunda lengua de musulmanes y hebreos
    El árabe clásico usado por la clases cultas como lengua literaria de los musulmanes (a veces usada por los mozárabes)
    El latín, que era la lengua litúrgica de los cristianos
    El hebreo, lengua literaria de los judíos, que usaban el árabe o el romance vulgares como lengua común. 

Y, según T. Glick, en la situación multicultural de muchas áreas mozárabes, los hombres eran bilingües árabe-romances; las mujeres eran monolingües romanceadas y las transmisoras de la lengua y de la fe cristiana.

El historiador A.Huici, es quien traduce el Documento de la Capitulación de Valencia entre Jaume I y y el rey moro Zayán y en él se relata la buena convivencia entre musulmanes y cristianos, tanto en la época de dominio islámico como en la de dominio cristiano: “Los moros que quisiesen permanecer en el término de Valencia se quedarían salvos y seguros bajo la protección del rey, y deberían ponerse de acuerdo con quienes tuviesen las propiedades”.

El Catedrático medievalista, A. Ubieto Arteta, afirma: ”Ni siquiera el idioma era una dificultad , ya que estos musulmanes habían tenido como idioma oficial el árabe, mientras que en la conversación ordinaria utilizaban un romance, que era distinto al que hablaban en las restantes zonas del solar hispano” (“Orígenes del Reino de Valencia”, 1979) .  

Un artículo más entre tantos otros existentes. Me parece de interés, por enumerar algunas de las características que defienden su especificidad: estudiar la lengua es conocer la historia y la sociedad.

María Teresa Puerto Ferre en  Wikipedia.

La autora en Dialnet.

La foto en https://www.lenciclopedia.org  

 

domingo, noviembre 23, 2025

Las redes como policía ideológica


Eugenio Palopoli, en Seul, comentando el libro The digital reversal, de Andrei Mir (Miroshnichenko) 

Mir desarrolla la reversión que va de su noción del “editor viral” de la era de los blogs y las primeras redes sociales, una suerte de inteligencia colectiva que permitía la validación de noticias y el intercambio de ideas mediante el mecanismo de la viralidad, al “inquisidor viral” de la actualidad, un mecanismo igualmente colectivo que ahora funciona como policía ideológico. La viralidad ya no sólo sirve para validar información sino que vigila actitudes, castiga desviaciones, impone ortodoxias. Las redes sociales se convirtieron en el espacio típico de la cultura de la cancelación, el destino de ostracismo que les espera a quienes no demuestren suficiente lealtad a los valores de un grupo determinado. 

 El artículo de Palopoli, del cual esta cita es solo una parte mínima, refiere el intercambio de ideas entre Andrei Mir y Martín Gurri. De estas conversaciones  se deriva esta reflexión de Gurri.

Andrei Mir es un alias. El nombre completo es Andrei Miroshnichenko, por ese nombre encuentro información en el dominio wiki7.org, que diría que es parte del dominio wikipedia. La página en Wikipedia de desambiguación basada en su apellido muestra abundantes entradas similares.

La foto, en Wikipedia

This page is based on the copyrighted Wikipedia article "Мирошниченко,_Андрей_Александрович" (Authors); it is used under the Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported License. You may redistribute it, verbatim or modified, providing that you comply with the terms of the CC-BY-SA. Miroshnichenko, Andrei Alexandrovich - https://es.wiki7.org/wiki/%D0%9C%D0%B8%D1%80%D0%BE%D1%88%D0%BD%D0%B8%D1%87%D0%B5%D0%BD%D0%BA%D0%BE,_%D0%90%D0%BD%D0%B4%D1%80%D0%B5%D0%B9_%D0%90%D0%BB%D0%B5%D0%BA%D1%81%D0%B0%D0%BD%D0%B4%D1%80%D0%BE%D0%B2%D0%B

sábado, noviembre 22, 2025

Traduttore traditore

 


Dice David Bowman, en Zenda (El crimen del doblaje)

“Para muchos españoles, Ramón Langa (reconocido actor, doblador y locutor español) es el sonido de Bruce Willis o Kevin Costner”, se comentaba recientemente en Zenda. El comentario atribuía al fenómeno valores positivos… para disgusto de servidor, que tiene el doblaje por fraude.

El doblaje nunca es bueno: no existe un buen doblaje. El doblaje es un pegote, y su existencia misma un desastre. Se trata de una técnica de último recurso, concebida para maquillar desaguisados, y que en España se impuso por ley después de la guerra para cualquier película extranjera. Una censura disimulada: en la versión española de la película Casablanca, por ejemplo, se hurtaba que Rick, el personaje de Bogart, había luchado por la República Española. La manipulación criminal de los diálogos, cada vez más audaz, dio lugar a equívocos legendarios. Hoy hace hablar “macarra” a los jóvenes afroamericanos y, en resumen, convierte a los actores en monigotes de guiñol. Por su culpa, actores con tanto arte como Patrick Stewart, Kate Winslet, Sophia Loren, Isabelle Hupert o Meryl Streep son perfectos desconocidos en España: el doblaje los ha convertido en marionetas.

 El arma de los actores es su voz. Y su voz su marca al agua, su insignia y su bandera. Una bandera que el doblaje les arrebata. ¿Alguien concibe a Alfredo Landa, José Sacristán o Marisol sin sus respectivas voces? No: sin su voz propia (y sonando, encima, como un anuncio de seguros) son inimaginables. ¿Y a los desaparecidos Paco Rabal, Pepe Orjas o Ismael Merlo? ¿Y a Fernán Gómez, Gracita Morales o Mari Carmen Prendes? Pues no: sin su voz son irreconocibles. Pues exactamente igual en el panorama internacional. ¿Qué decir de leyendas como Gregory Peck, Lauren Bacall o Richard Burton, cuyo prestigio profesional, al margen de su condición de estrellas, pivota en el uso brillantísimo que hicieron de su voz? Una voz no pocas veces corriente y moliente, de andar por casa y jamás de locutor de anuncio… hasta que ellos la convirtieron en arte.

No es casualidad que Richard Burton, con una voz vulgar que él llevaba siempre al nivel exacto de sus personajes, hiciera un Hamlet memorable en teatro antes de ser consagrado como dios por el cine, los dólares y Hollywood. Tampoco es extraño que Lauren Bacall cimentara su aura de femme fatale en una voz que aún hoy suena como cuando arrugas el papel de estraza; debidamente modulada por una actriz llena de recursos, conmovió al cabrón de Howard Hawks, que ya es conmover, y hasta al mismísimo Humphrey Bogart. Y a mí, que heredé de mi padre el culto a La Flaca.

 Gregory Peck, que tenía un físico impactante (y que manejaba con elegante soltura), se beneficiaba también de una voz impactante que gobernaba con similar elegancia. No es extraño que el Destino le reservara personajes que él hizo carismáticos, como Atticus Finch, el Hombre de Boston o los literarios capitanes Horace Hornblower y Acab.

El doblaje, señores, es un delito. Exactamente igual que el robo o la falsificación de moneda. El doblaje es, literalmente, el timo de la estampita. Un escamoteo. Una tomadura de pelo.

No faltará aquí el listo de turno que quiere “entender lo que dicen” sin mirar “cartelitos”. No me parece mal. Tampoco me parece mal que haya quien coma gato.

Pero, por Dios, que no me ofenda afirmando que es liebre.

 Más claro que el agua...El doblaje es hermano de la traducción litararia. Particularmente, si comienzo a ver una película o serie en HBO, Netflix, Prime o cualquier otro servicio similar, tan pronto como comienzo a oirlo doblado, paso a otra cosa. Resulta impasable oír un doblaje, que pierde el dramatismo del sonido original, y oir una voz que trabaja por catálogo: la voz para Dark Vader, la voz para Bruce Willis, para Stallone, que luego oimos pasando un aviso publicitario o doblando otro actor americano. ¿Oir doblada una película italiana con Anna Magnani, una francesa con Pierre Arditi, André Dussolier y Sabine Azéma o una japonesa con Toshiro Mifune o Chishū Ryū? es un crimen sin duda. ¿Oir a Samuel L. Jackson en sus monólogos de Pulp Fiction en otra voz? ¿Oir en castellano a Richard Burton y Elisabeth Taylor en Quien le teme a Virginia Wolf?

La fotografía , en Blog The End

lunes, octubre 27, 2025

Cien años de Celia Cruz

Osvaldo Bazan en Seul, en el centenario del nacimiento de Celia Cruz, le dedica  un largo y elogioso artículo: 

Tuve la suerte de estar allá (un acto en Central Park) en su homenaje en medio de gente con camisas con muy buen gusto y colorido bailando al son de los artistas que subieron al escenario para homenajear a Celia Caridad Cruz Alfonso, quien desde su barrio humilde de Santos Suárez en La Habana llegó a ser la voz de la libertad en el mundo gracias al empujón que le dio Fidel Castro. Un empujón casi literal.
Esa tarde en Central Park, viendo la alegría de venezolanos, cubanos, nicaragüenses, me pregunté por qué Celia Cruz no significa en Argentina lo que significa en gran parte del continente. También supe allá que más temprano que tarde iba a terminar escribiendo esto que hoy escribo en homenaje a todos los que allá, con tantas razones para llorar, bailaban de alegría. Porque la vida, lo saben gracias a esa negra hermosa que algún día dijo "siempre fui fea y la gente me quiere así, ¿por qué me haría una cirugía plástica?", la vida, decía, es un carnaval. 

Una buena parte del artículo está enfocado en la indiferencia en Argentina hacia ella, en primer lugar, de parte de quienes tienen el poder de contratar. Repitiendo algo que hemos visto en la literatura, quienes no fueran bendecidos por Fidel, no serían reconocidos en Argentina. Como dice Bazán, Silvio Rodríguez sí, pero Celia Cruz no. El hecho está bien descrito en la comparación entre Mercedes Sosa, y Celia Cruz. 

Es un fenómeno que también se reproduce en el mundo artístico español. Merece leerse.

  

domingo, octubre 26, 2025

Soberbia

Encarni  Bao Aguirre, en su newsletter del 20 de octubre, en Las Provincias:

Un periodista del Huffpost preguntó a la portavoz de la Casa Blanca quién había elegido precisamente Budapest para la cumbre con Putin. «Tu madre», contestó Caroline Leavitt. Después llegó el vídeo en el que Trump respondió a las multitudinarias manifestaciones bajo el emblema ‘No Kings’ en las grandes ciudades de EE UU. Ya lo han podido ver, a los mandos de un caza, arrojando toneladas de mierda encima de los manifestantes. La Inteligencia Artificial proporciona al presidente la versión escatológica de lo que ya está llevando a cabo con sus despliegues militares en Los Ángeles o Washington, con sus redadas contra inmigrantes, con un cierre de la Administración federal que ya dura tres semanas. No conviene echar en saco roto la imagen de una avión militar estadounidense atacando a sus propios ciudadanos.

 

lunes, octubre 20, 2025

Rob Riemen II


 De la entrevista de Letras Libres a Rob Riemen

Riemen recuerda una frase de Thomas Mann ( “La defensa de la razón frente a la sangre y el instinto no implica que su capacidad creativa deba ser sobrestimada. La creatividad es solo el sentirse guiado por la razón, es un amor siempre activo”). Con esta reflexión, aborda razón, creación, pensamiento, imaginación:

 En 1935, Husserl dio su famosa conferencia sobre la crisis de la ciencia y se preguntó por qué la filosofía no podía curar al mundo. Planteó el mismo argumento: algo fallaba en el concepto de racionalidad. La racionalidad se convirtió en algo instrumental, que ya no tenía relación con lo que solía ser, es decir, el logos. Horkheimer escribió un libro entero sobre la diferencia entre la razón cuando se racionaliza por completo y la razón como expresión del logos, del lenguaje, del mundo de las ideas.

Nadie ha pedido nacer, pero una vez que estás aquí, te preguntas: “¿Quién soy? ¿Qué voy a hacer con esta vida?”. Esta pregunta te perseguirá hasta el final de tus días. Para tomar las decisiones correctas, necesitas un cierto tipo de conocimiento, o incluso sabiduría. La inteligencia artificial no te dará buenos consejos; el consejo que suele dar es que es mejor que te suicides, así que no lo sigas. La economía no te dará una respuesta, la tecnología no te dará una respuesta. La respuesta solo puede venir del mundo de la filosofía y del mundo de las musas (el arte). Eso es lo que dijo Sócrates. Lo llamamos Bildung, podemos llamarlo educación, pero eso es lo que es.

¿Por qué? Porque la filosofía te ayuda a pensar. Y la música, la literatura, el arte… están ahí para ayudarte a expresarte y también te dan el poder de la imaginación. Ahora, imagina que no puedes imaginar. Estarías preso en ti mismo, en el statu quo. Las musas son cruciales. ¿Hasta qué punto es racional la imaginación? No es racional, es imaginación. Pero es uno de los dones más importantes que tenemos. Me han dicho que hubo un problema aquí con una influencer que dijo que las personas que leen no deben pensar que son mejores que los demás. Yo le diría a esa joven que no debe olvidar que solo es parte de una moda pasajera y que, en un par de años, nadie sabrá siquiera quién es. No se trata de ser mejor, pero sí, hay cierta sabiduría en la lectura. No hay garantía de que las personas hagan cosas buenas con esa sabiduría, pero sin ella no tienes nada, porque todas las capacidades que necesitas para salir adelante en la vida desaparecerán.

 Una traducción de las conferencias de Husserl se puede encontrar en The Internet Archive.

 La foto de Husserl, en Wikipedia: Por Unknown (Mondadori Publishers) - http://www.gettyimages.co.uk/detail/news-photo/portrait-of-the-austrian-naturalized-german-philosopher-and-news-photo/141555173, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=41238208

domingo, octubre 19, 2025

Rob Riemen: pensamiento y libertad


 Rob Riemen, en una entrevista de Ricardo Dudda en Letras Libres:

La clase intelectual se suicidó, empezando en los años sesenta con Foucault y algunos otros, hablando del posmodernismo. Repito una anécdota de un diario de Camus: él, Sartre y Malraux son invitados por este último a decidir si deben ponerse del lado de los estadounidenses o de Stalin en lo que respecta a los derechos humanos. Sartre, por supuesto, defiende completamente a Stalin frente a los estadounidenses. Y entonces es Camus quien dice: “¿No crees que nosotros, que venimos del mundo de Nietzsche y el nihilismo, tenemos la obligación moral de decirle a la gente que hay valores morales y que tenemos que defenderlos?”. Ese fue el comienzo de la ruptura entre ellos. Por desgracia, Sartre ganó y Camus perdió.

Y así, el mundo intelectual comenzó a promover que no existe la verdad, ni la bondad, ni la belleza. Recuerdo muy vívidamente que en 2008, cuando publiqué la edición estadounidense de mi libro, di una conferencia en una universidad y algunos profesores me aconsejaron que no utilizara la palabra “belleza”. Les pregunté: “¿Por qué no?”. Me respondieron: “Porque es un concepto controvertido”. 

Ya no podemos saber qué es la belleza. Básicamente, les dije, de una manera más educada, que se fueran al carajo. Les dije: “Miren, mi madre estuvo en un campo japonés, mi padre era un líder sindical que comenzó en una fábrica. Sé más sobre el mundo de la justicia social de lo que ustedes jamás sabrán. Ya le han quitado todo a la gente. ¿Ahora también quieren quitarle la belleza porque es un concepto controvertido?”. 

La imagen, en su pagina

sábado, octubre 04, 2025

Una visión española sobre China

 


 Una reflexión de Zigor Aldama, periodista de asuntos internacionales, para "Las Provincias". Aldama compara su primera visita a China en 1999, con la última, este año. Una comparación entre un occidente en caída, y una China en alza. Su declaración de intenciones: "no solo para levantar acta de la gran transformación del segundo país más poblado del mundo, con sus luces y sus sombras. También para certificar el preocupante declive y la dolorosa degradación de España y del resto de Europa. Porque las comparaciones pueden ser odiosas, pero muchas veces es imprescindible hacerlas para saltar de la olla en la que somos esa rana que va cociéndose sin darse cuenta y dejar de fijarse en detalles irrelevantes que solo sirven para hacerle el juego a la vergonzosa polarización política que caracteriza a nuestro país".
Tomo su comparación entre Shenzhen, Zona Económica Especial,  en 1999 y ahora:

 Ha pasado un cuarto de siglo desde que puse un pie por primera vez en China, adonde llegué dejando a mi familia preocupada porque iba a «un país del Tercer Mundo» por mi cuenta y riesgo. Aterricé en Hong Kong, la China menos china debido a un siglo de tamiz colonial británico. En 1999, era una ciudad que se antojaba futurista, con un toque distópico. Al cruzar la frontera con Shenzhen, ya en la China comunista, el choque fue tremendo.
Esa localidad, en origen un pueblo de pescadores del que nunca antes había oído hablar -preocupante es que muchos aún no lo hayan hecho-, había sido designada por Deng Xiaoping como una de las Zonas Económicas Especiales que servirían al régimen para experimentar con las reformas destinadas a despertar al dragón dormido y desarrollar el potencial del que, supuestamente, ya había advertido Napoleón.
Shenzhen era el Lejano Oeste, versión oriental: un monstruo en construcción en el que se concentraban por igual mafias y el ansia de un desarrollo que borrase la catástrofe del maoísmo; un lugar con mala fama por su peligrosidad y que, sin embargo, atraía a emprendedores que querían hacer realidad sus sueños de riqueza. Era una extraña y fascinante dicotomía que unos años después Jess Row reflejó muy bien en las historias de ‘The train to Lo Wu’. Y Luohu fue, precisamente, el paso fronterizo por el que crucé a territorio propiamente chino. La valla coronada con concertinas que aún hoy perdura separaba entonces el orden de Hong Kong del caos de una China cuyo PIB nominal se asemejaba al de España.
En 1999, Shenzhen tenía 6 millones de habitantes y no contaba con un sistema de metro; mi ciudad natal, Bilbao, con poco más de 300.000 residentes, ya había estrenado su primera línea y asombraba al mundo con un ‘efecto Guggenheim’ fruto de políticas a largo plazo que muchas otras ciudades iban a tratar de replicar. En 1999, China no tenía ni un solo tren de alta velocidad, y se tardaban 28 horas en llegar de Shenzhen a Pekín en una de sus vetustas serpientes de metal verde; el AVE español era la joya de la ingeniería europea y Bilbao se preparaba para recibirlo en 2012.
En 2025, Shenzhen ha crecido hasta los 17,5 millones de habitantes y se ha convertido en el único centro tecnológico mundial capaz de hacer frente a Silicon Valley. Es una ciudad extremadamente segura, limpia, moderna, con once líneas en su mapa de metro y varias estaciones de trenes de alta velocidad que recorren los 2.000 kilómetros que la separan de la capital nacional en menos de 8 horas. Aquellos retrasos de horas sobre raíles, tan habituales en el arranque del siglo XXI, se han convertido en una puntualidad japonesa. Ni un minuto se demoran los convoyes. Los mendigos, a menudo tullidos y desfigurados que pululaban por las calles y llevaban las limosnas a quienes traficaban con ellos, ya no existen. Algunos pensarán que los chinos se los han comido o los han ejecutado: la realidad es que la clase media de China ha explotado y que la extrema pobreza ha sido erradicada prácticamente por completo. Buen reflejo de cómo ha dado la vuelta la tortilla es que ahora son los hongkoneses los que cruzan a Shenzhen para quedar boquiabiertos con su desarrollo y futurismo, mientras la excolonia británica languidece estancada.

Para Las Provincias, en su Newsletter "El mundo explicado", el 1 de octubre. 

Un cambio de hegemonías indudable. Si la comparación la hiciéramos contra América Latina, el resultado sería catastrófico. ¿Nadie está dispuesto al menos a reflexionar sobre el mundo que se avecina inexorablemente? 

La foto, en Wikipedia: By Charlie fong - Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=98372325

domingo, septiembre 28, 2025

Mafalda en un cruce de tiempos y sociedades


 Shanghai, 2025: el Instituto Cervantes organiza una exposición, "Bienvenidos al mundo de Mafalda", para conmemorar su sexagésimo aniversario.  Es organizadora de la exposición Lucía Carzoglio, que también escribe el artículo publicado por Letras Libres

Mafalda en China, en Shangai... Parece haber una identificación con su  personaje, su familia, su entorno, aquello que fue Buenos Aires en los años sesenta. Es más que interesante una identificación con un ambiente ambiguo, donde podía haber un señor con un "palito de abollar ideas", pero también una sociedad que tenía expectativas. No es la China de Mao, sino la de Xi Jinping. Más allá de los propósitos y objetivos del Partido gobernante, la sociedad vive. Algunos conceptos del artículo:

“Su espíritu me hace acordar mucho a las nuevas generaciones”, dice ante la televisión local una mujer de mediana edad. En una ciudad con casi 35 millones de habitantes, donde la clase media ha llegado al 66 por ciento en menos de veinte años, esta lectura no es casual. Al fin y al cabo, Mafalda ilustraba en los años sesenta a la familia de clase media argentina. Una clase que no solo se expandía en ese país, sino también en todo el continente, y que comenzaba a generar sus propios productos culturales: el rock en español, las revistas juveniles y una creciente conciencia de estar en el mundo. Preocupada por la paz y la pobreza, los derechos de los niños y la mujeres, sus ideas, preguntas y reflexiones interrogaban a los adultos. “Mafalda es nuestra ‘voz prestada’”, define Hang Jingou, traductora del libro Universo Mafalda, en el que está basado parte de la exposición. 

En China, la primera edición de Mafalda entró por la puerta grande. Su imagen quedó asociada a la fama de su primera traductora: Sanmao, la autora más leída de todo el universo sinoparlante entre los setenta y noventa. En una época en la que viajar era algo impensado, ella no solo hablaba español, sino que además escribía desde lugares remotos. Símbolo de libertad y deseo individuales, la escritora instaló una educación sentimental en toda una generación que salía del colectivismo. De hecho, según cuenta en uno de los prólogos, ella conoció la tira mientras vivía en el Sáhara Occidental, todavía colonia española. Su esposo José fue quien compró un ejemplar en la única librería del desierto.
Mito o realidad, lo cierto es que Sanmao tradujo las primeras tiras de Mafalda entre 1976  y 1977, una etapa temprana en la difusión internacional de la niña argentina. Con un título más explicativo, Las cosas de este mundo a través de los ojos de los pequeños, y una portada en la que su nombre aparecía más grande que el de Quino, el cómic fue todo un éxito.

En su traducción, Sanmao acercaba a Mafalda a una niña china. No solo adaptó expresiones, giros y hasta onomatopeyas: “ba! ba!” hacían las bocinas de los autos en China. Ella también produjo sus propias adaptaciones culturales. Entre algunos cambios, la mayonesa se convirtió en salsa de soja, los Pérez derivaron en los Lin, los Reyes Magos, casi desconocidos, fueron sustituidos por Papá Noel y el Pájaro Loco dejó su lugar a la Pantera Rosa. 

Una derivación interesante de este artículo es la historia de su primera traducción al chino: "Sanmao", seudónimo de Chen Ping, nacida en Chongqing, en la provincia de Sichuan, pero luego de la caída del Kuomingtang en China continental, emigrada a Taiwan con su familia siendo una niña. Me sorprende que sus traducciones y obras fueran toleradas en Pekin. En esta exposición de 2025 se promueve una traducción nueva de la editorial Neocogito, a cargo de Jian Jisong, pero se desprende del artículo que la primera edición traducida por Sanmao entre 1976 y 1977 también era conocida en China. Es decir, en tiempos de Hua Guofeng y comienzos de Deng Xiaoping, y de la caida de la Banda de los Cuatro. Probablemente este último hecho fuera la razón de que Sanmao tuviera entrada en China continental. Pero el hecho de que hoy Mafalda tenga una exposición oficial en Shanghai, habla de una sorprendente sociedad civil.

La entrada en Wikipedia sobre Sanmao, al menos en español (veré la versión inglesa) tiene en algunos tramos incoherencias propias de una traducción automática, probablemente desde el Chino. Se puede leer a medias, aunque lo esencial está claro. 

La foto, del Instituto Cervantes de Shanghai, recreando la habitación de Mafalda 

jueves, septiembre 25, 2025

Homero y la Odisea


 Dice Andrea Calamari sobre Homero y su Odisea:

Cuando leemos una gran historia tendemos a olvidar que, en algún momento del proceso de escritura, el autor tuvo que decidir nada menos que el germen de su promesa: ¿qué frase pongo primero? 

El inicio marca el pulso.

 Los griegos lo tenían fácil porque el trabajo lo hacían las Musas. Ellas dictaban la historia y los poetas las cantaban.

Háblame, Musa, del hábil varón que en su largo extravío, tras haber arrasado el alcázar de Troya, conoció las ciudades y el genio de innúmeras gentes, muchos males pasó por las rutas marinas luchando por sí mismo y la vuelta al hogar de sus hombres, mas ni aun así pudo librarlos, como deseaba, y todos perecieron por sus propias locuras.

Que no nos engañe Homero, no hay deidad que le haya podido dictar esta síntesis. El resumen que da inicio a la Odisea adelanta los hechos de los 12 primeros capítulos y se guarda gran parte para los 12 siguientes. Hay que ponerse las pilas con esto porque en 2026 se viene el estreno de la película de Christopher Nolan, cabe la posibilidad de que quiera jugar con el tiempo como lo hace siempre y no nos vendría mal recurrir a Homero para entenderla. Lo que se cuenta no empieza por el principio, que en el tiempo de la historia es la caída de Troya, tampoco con su protagonista sino con su hijo que, diez años después del fin de la guerra, sale de Ítaca a averiguar qué pasó con el padre. Debería haber vuelto, ¿no? El relato es una maravilla en el manejo del tiempo y el espacio y eso no sería ningún mérito si es un dictado divino, pero en algún momento las Musas dejaron de hacer el trabajo y la humanidad tuvo que inventar a los escritores. En adelante, todo quedaría en sus manos. Cada escritor se convertía en responsable de su creación, él y no una deidad, está a cargo de las decisiones: ¿cómo se debe contar esta historia?, ¿por dónde empezar?  

 Después de estas reflexiones de Calamari sobre la Odisea, más todavía la obra me resulta cercana, aunque tres mil años nos separen.

 Homero en Wikipedia.

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