jueves, abril 14, 2022

Bill Evans en Buenos Aires

 Este año se editaron dos conciertos que diera Bill Evans en Argentina, en 1973 en Buenos Aires, y en 1979 en Buenos Aires, Rosario y San Nicolás. Dos albumes recuperados por Resonance Records con el contenido de esas dos series de presentaciones. Existe al menos otra edición anterior que se puede escuchar en Last FM y en algún momento en Spotify (1, 2), de Yellow Note Records, y es la que al menos yo he escuchado tiempo atrás. 

En la época de su visita no conocía a Evans; sólo a la generación de Parker, Mingus, Roach, Powell, a  Brubeck, Peterson. A Evans llegué muchos años después. Y hace relativamente poco me enteré de su paso por Argentina, y escuché esos dos conciertos, ejecutados con la calidad de su madurez. En marzo pasado, Santiago Giordano les dedicó una nota que recuerda las dos presentaciones. Como Giordano lo comenta, hay algo muy particular en su paso por Argentina: que para desgracia de Evans, sus visitas no podían ser más desafortunadas por el ambiente general que las rodeó. Los seis años que las separan son muchos más de los que se cuentan en el calendario, pero que se podrían definir como el momento en que comenzó todo y el momento en que todo dejó de ser como lo conocíamos. Evans, Gómez, Morell, llegaron a Buenos Aires sólo tres días después del hecho que marcó los años siguientes. Argentina vivía una breve primavera política, cultural, social, y Evans fue uno de los muchos acontecimientos de ese momento. Expectativas, proyectos, revuelo periodístico, artístico. Pero tres días antes de su llegada, el 20 de junio,  se habían producido los incidentes de Ezeiza, en el regreso de Perón a Argentina, que adelantaron el desastre que se produjo en un crescendo sangriento de varios años. No se pueden ver las fotografías de los tiroteos entre facciones sin una sensación de incredulidad, repugnancia y horror. ¿Habrá percibido Evans el ambiente enrarecido de ese momento? Probablemente no. Difícilmente en una vista de pocos días puede hacerse otra cosa que una conversación informal, un poco de turismo. Pero sin duda habrá sido así en su segundo viaje, cuando todo ya había cambiado de manera irreversible.

En 1979 Evans vino con su nuevo, reciente trio con LaBarbera y Johnson, esta vez en una pequeña gira que abarcó además de Buenos Aires, a San Nicolás y Rosario. Pero en este momento, más allá de su música, el ambiente general ya estaba lejos de expectativas, esperanzas, ilusiones y proyectos. Argentina estaba en otro mundo apagado, oscuro, receloso. Un año después, Evans moría. Argentina todavía no sabe si vive.

 


domingo, marzo 27, 2022

Lo que Putin subestimó

 De una entrevista de The Economist a Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania:

TE: Let's talk about now, about where we are in this stage of the war. Do you think there is any chance you can win?

VZ: We believe in victory. It's impossible to believe in anything else. We will definitely win because this is our home, our land, our independence. It's just a question of time.

TE: What does a Ukrainian victory look like?

VZ: Victory is being able to save as many lives as possible. Yes, to save as many lives as possible, because without this nothing would make sense. Our land is important, yes, but ultimately it's just territory. I don't know how long the war will last, but we will fight to the last city we have. From the start, when you choose an option about what people should do or not do, people don't understand what a full-fledged war is. My job is to give a signal so that people know how to act.

And when you show how Ukraine is supposed to behave, you also have to behave accordingly [yourself]. There was a decision whether to stay or leave. We are all wounded and hurt in the same way. [My decision to stay] was my signal to people about how we should respond to the attack. It's about how the war started and how it's going to end. It will end with us still standing here defending.

That's my response to the question about what Ukraine's victory will look like. Our victory may be temporary, maybe without resolving all issues, but we have chosen the direction we will move in.

Rusia en el barro de Ucrania

 No quiero hacerme falsas expectativas, pero la blizkrieg de Putin se está pareciendo a la de Hitler sobre Rusia. No es simple, porque Rusia no admitirá perder, y la fuerza defensiva de Ucrania no pasará de su frontera. Pero hay algo que en este mes de guerra está claro: Putin no triunfará en Ucrania, ni aunque conquistara sus ciudades y tomara su gobierno, porque la población lo rechaza completamente. Y la estadía rusa en Ucrania sería tan hostil como lo fue en su derrota en Afganistán. La única oportunidad de Putin, es practicar el destierro en masa de población, algo de lo que hay historia en Rusia. Tampoco sería algo fácil de hacer.

Y entre tanto, se observa la existencia de rechazo a la invasión dentro de Rusia. Mas de la que hubiera imaginado.

domingo, marzo 06, 2022

M.Torres Aguilar en The Conversation: Bienvenidos al mundo de ayer: una visión de la guerra en Ucrania

 

 Manuel Torres Aguilar, catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones de la Universidad de Córdoba, escribe para The Conversation un análisis de la invasión de Ucrania que debería ser tenido muy en cuenta:

Confieso que al escribir este texto no puedo olvidar el conmovedor artículo recientemente publicado por Antonio Fernández Vicente bajo el título Guerra y desencanto en Stefan Zweig. Por supuesto que aún albergo la esperanza de que la mayor parte de las reflexiones que voy a exponer sean desacertadas lo antes posible.

En muchas ocasiones ni los analistas ni los políticos saben o quieren leer las intenciones reales que anidan en las declaraciones que se hacen por parte de los que manejan la geopolítica. Casi nadie vio que el proyecto de Putin era la restauración del Imperio zarista, la gran Rusia o algo lo más parecido posible a la URSS, aunque ahora se apuntan muchos a esta teoría.

Anteayer, como quien dice, todavía se hablaba de que su aspiración era asegurar que Ucrania renunciase definitivamente a Crimea, a acercarse más a Occidente y a aceptar a los independentistas del Donbás, para colocarla bajo control ruso, igual que hizo con Bielorrusia y Georgia.

Los símbolos de Putin

Ni las declaraciones ni los actos de los líderes políticos son casuales y los símbolos, precisamente porque lo son, tienen un valor comunicativo fundamental que, desde que el mundo es mundo, no se puede pasar por alto.

Cuando Putin accedió al poder recuperó el himno de la antigua URSS y adoptó el águila imperial zarista como emblema incorporado a la bandera tricolor. Muy pocos años después, en 2005, calificó la desaparición de la URSS como la mayor catástrofe geopolítica del pasado siglo. Entonces marcó la estrategia que iba a presidir su política durante estos casi veinte años.

Los dictadores son personas extraordinariamente narcisistas y se consideran llamados a desarrollar un proyecto que les dará gloria después de su muerte. Están demasiado ocupados en ejecutar ese gran plan como para ocuparse de las vidas de los demás y, sobre todo, eliminan cualquier obstáculo que pueda oponerse a ese ideal trascendente. Putin construyó un régimen autoritario porque sin opinión pública es fácil tomar decisiones, y con ese fin eliminó uno a uno a todos sus adversarios. Todo esto lo hemos estado viendo desde Occidente.

La negra mano de Putin en Europa

Y no solo esto. También ha desplegado una estrategia destinada a minar las democracias occidentales, apoyando a partidos antieuropeos, xenófobos y autoritarios. En España, varias organizaciones se han beneficiado directa o indirectamente del apoyo financiero de personas o empresas cercanas a Putin. En Estados Unidos no hace falta recordar sus argucias para fomentar el apoyo a Trump, un líder de tinte autoritario como él y con el que tenía negocios en común.

Los tanques rusos ya han entrado en Kiev. Especialmente en este momento no podemos olvidar que muchas empresas rusas han hecho negocios con países e instituciones de Europa que no están mostrando toda la firmeza que deberían a la hora de adoptar sanciones contra Rusia. Italia, por ejemplo, no se mostró especialmente partidaria de expulsar al sistema bancario ruso del código SWIFT, lo que supondría el aislamiento total de esos bancos. Por supuesto Hungría, de momento, tampoco.Putin ha conseguido generar una línea de intereses, no solo políticos sino también económicos, en el seno de las democracias occidentales que, o no percibieron el peligro o se preocuparon más de su lucro que de defender los valores democráticos de Occidente.

Ahí es donde estamos, frente a un Putin que pretende recuperar su espacio vital perdido y fortalecer su régimen autoritario, eliminando el poder ejemplificador que las democracias occidentales pueden significar para su población. ¿Cómo tolerar estos regímenes junto a su frontera?

Zelensky fue elegido democráticamente y, aunque a Ucrania le falta aún cumplir determinados ítems para ser una democracia al menos imperfecta, sin duda es un país en el que hay más libertad que en Rusia.

La Unión Europea también es un objetivo a destruir y, por eso, Putin fomenta los partidos que defienden valores nacionalistas y autoritarios y propugnan una mayor debilidad de lo que ellos llaman los burócratas de bruselas.

Lo triste es que muchos votantes occidentales están comprando su discurso. Muy parecida sintonía a la del pasado siglo. Ese deseo del espacio vital para justificar su expansionismo es muy similar al objetivo que inspiraba a Hitler. Las tropas de la OTAN no van a actuar porque Ucrania no es miembro. ¿Qué pasará si fija su atención en las repúblicas bálticas? ¿Tendremos que asistir otra vez a un nuevo Chamberlain y su política de apaciguamiento?

El problema es que en esta ocasión hay otra clave distinta: estamos frente a una superpotencia nuclear y frente a una persona que podría usar su arsenal atómico si llegase el caso.

Personalmente, considero que su misión existencial está por encima de la vida de todos, incluida la suya propia. Solo fíjense en sus ojos y su mirada: ahí está todo escrito, como unos nuevos renglones de la obra en que Zweig describió lo que él y su generación sufrieron.

 Hasta aquí, el análisis de Torres Aguilar. Quisiera destacar algunas ideas que expresa, que hubiera preferido simplemente marcar con resaltador, pero The Conversation solicita no editar el texto, por lo que agregaré un par de líneas redundantes. Siguen a continuación: 

  • La ambición de Putin de recuperar el imperio, sea el de los zares, o el de la URSS, cuyas fronteras aproximadamente coinciden. Quizá ningún otro gobernante ruso lo expresa con mayor claridad. No se trata de un reclamo fronterizo, por minorías rusas afectadas en una fracción de territorio lindante. Se trata del espacio vital de Hitler, usando el mismo argumento de proteger a las minorías de connacionales para entrar en otro país. Las amenazas a países bálticos, Suecia (¡Suecia!), Finlandia se corresponden con esta ambición. Hitler y Stalin discutieron el reparto de estos territorios en el pacto que precedió a la segunda guerra Mundial. Como dice Torres Aguilar, nadie debe engañarse; no es Donbás lo que se discute, ni siquiera Ucrania.
  • Putin se considera un dirigente predestinado, que no duda en eliminar a cualquier opositor que pueda amenazarlo. Su objetivo es superior a cualquier obstáculo que se le oponga.
  • Europa democrática es un objetivo a dispersar y eliminar. Putin se alía con fuerzas de extrema derecha para dividir sus países. Populistas, nacionalistas y separatistas son alentados. Recordar que el separatismo catalán negociaba apoyo ruso en su intento de independencia.
  • El escenario en que un nuevo Chamberlain mire para otro lado en sucesivas y crecientes amenazas es uno posible, ahora acompañado de una realidad: Rusia es una potencia nuclear.

Manuel Torres Aguilar, Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones y director de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos, Universidad de Córdoba

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Este artículo está publicado por The Conversation con licencia Creative Commons. He tratado de respetar la publicación en los términos que recomienda The Conversation, pero el código que sugieren no es aplicable en este blog de Blogger. Espero que acepten la republicación en estos términos. 

Considerando que solicitan que no se edite el texto, he retirado todos los resaltados que deseaba destacar, convirtiéndolos en comentarios puntualizados por separado.

sábado, marzo 05, 2022

Ucrania en el Parlamento Europeo

A diez días del comienzo de la invasión rusa a Ucrania, la resistencia prosigue, y Europa aumenta su posición de rechazo absoluto a las acciones rusas. El día primero de marzo se trataron en la Unión Europea medidas a tomarse, y hubo un discurso que debemos recordar. 

Sigue una transcripción del discurso de Josep Borrell, encargado de las relaciones exteriores ante el Parlamento Europeo, el primero de marzo de este año:

 Señor presidente del Consejo Europeo [Charles Michel], señora presidenta del Parlamento Europeo [Roberta Metsola], señora presidenta de la Comisión Europea [Ursula von der Leyen], presidente [de Ucrania, Volodímir] Zelenski; presidente del Parlamento de Ucrania [Ruslan Stefanchuk],

 Estimados miembros del Parlamento Europeo,

Intentaré compartir con ustedes mis reflexiones sobre el significado de los trágicos acontecimientos que estamos viviendo y las lecciones provisionales que podemos extraer de ellos, especialmente para la Política Común de Seguridad y Defensa, que tengo el honor de intentar desarrollar y que sigue siendo una política intergubernamental. Una política que sigue estando en manos de los Estados miembros, pero que no puede aplicarse eficazmente sin la fuerte cooperación de las competencias de la Comisión. Creo que este es el momento en que la Europa geopolítica está naciendo.

Esta es la partida de nacimiento de la Europa geopolítica. El momento en el que tomamos conciencia del reto al que nos enfrentamos. El momento en que Europa debe hacer frente a sus responsabilidades. El momento en que nos damos cuenta de que, por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, un país está invadiendo a otro y ese país tiene armas nucleares, lo que aumenta su capacidad de intimidación. Me pone enfermo pensar en la analogía histórica con los acontecimientos del inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Pero, en realidad, es el retorno de la tragedia, a lo que Europa se enfrenta hoy. El retorno de la tragedia, lejos de asustarnos, debería galvanizarnos.

En primer lugar, desecha la idea de que el proyecto europeo había perdido su impulso porque el horizonte de la guerra se había desvanecido. Por desgracia, no es así. Esto nos recuerda que el mal, la tragedia y la guerra nunca se desvanecen. Y se trata de la relación con la guerra, con el uso de la fuerza, con la violencia, sobre la que llevamos años debatiendo, para saber si Europa puede contrarrestarla. Por eso en los últimos años hemos hablado más que en el pasado de cuestiones de defensa y hemos empezado a establecer programas militares conjuntos. Por eso el propio Parlamento Europeo ha votado la creación de este Fondo Europeo de Defensa, y los Estados miembros han creado este Fondo Europeo de la Paz que ahora estamos movilizando para proporcionar armas a Ucrania.

El Consejo Europeo, en las próximas semanas, adoptará la Brújula Estratégica. Y con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, debemos ampliar nuestra reflexión, ajustar nuestros medios y anticipar nuestras respuestas. Porque una de las lecciones que hemos tenido que aprender con la invasión de Ucrania es que, más que nunca, Europa debe pensar estratégicamente sobre sí misma, su entorno y el mundo. Ya no es un lujo, es una necesidad. Europa debe ampliar su reflexión sobre las cuestiones de seguridad, y el Parlamento Europeo ha tenido un papel importante en este sentido. Hay que reflexionar sobre el instrumento de coacción, de represalia y de contraataque frente a adversarios temerarios, porque lo único que hay que entender es que para hacer la paz hay que ser dos, pero para hacer la guerra basta con ser uno. Esto es exactamente lo que nos dice Putin. Y por eso tenemos que aumentar mucho nuestra capacidad de disuasión. Tenemos que aumentar nuestra capacidad de disuasión para evitar la guerra. Y está claro que nuestra disuasión no ha sido lo suficientemente fuerte como para detener la agresión de Putin. Y desde que comenzó esta agresión, hemos reaccionado en los últimos días de una manera que Putin no esperaba. Y le estamos demostrando que nunca sacrificaremos nuestra libertad, y la de los demás, en el altar de nuestro bienestar y prosperidad.

Siendo presidente de este Parlamento en 2007, tuve la oportunidad de decirle a Putin, cara a cara, tras el asesinato de una periodista, Anna Politkovskaya: "No vamos a cambiar los derechos humanos por su gas". Y este es el momento de repetírselo, y de actuar en consecuencia. No vamos a compartir, no vamos a abandonar la defensa de los derechos humanos y de la libertad porque seamos más o menos dependientes de Rusia. Y tenemos que empezar a trabajar rápidamente, como ha propuesto la Comisión, para anular esta dependencia.

El sábado pasado, después de haber celebrado otro Consejo de Asuntos Exteriores y de asistir al debate del Consejo de la Unión Europea, estuve hablando con usted, presidente Michel, y me dijo: "¿Estamos haciendo todo lo que podemos? ¿Hay algo más que podamos hacer? ¿Es suficiente? ¿Somos tan impotentes?" Y usted me dijo: "Piensa, haz, actúa. Tenemos que presionar a los Estados miembros para que adopten decisiones sobre el SWIFT y saquen a Rusia del sistema financiero. Piensa en cómo podemos armar a Ucrania. No país por país, uno tras otro de forma descoordinada". Y me animó a volver a hablar con los Estados miembros, y en pocas horas acordamos utilizar este Fondo Europeo para la Paz con el fin de aportar ayuda financiera y coordinar a los Estados miembros para armar al ejército y al pueblo ucranianos. En menos de 24 horas, otro tabú había caído.

Y la presidenta de la Comisión mostró inmediatamente un fuerte liderazgo y empezó a trabajar para conseguir un acuerdo con nuestros socios internacionales, con el fin de hacer posible desconectar a Rusia del sistema financiero. Y, ¿saben qué? Ahora la mitad de las reservas del Banco Central de Rusia están completamente fuera de su control, están congeladas. ¿Se lo pueden imaginar? Esto es capacidad de coerción. Hace tres días era imposible, y ahora es posible, y Rusia empieza a sentir las consecuencias en términos de inflación y caída de su moneda.

Sí, tenemos capacidades. Hemos movilizado esas capacidades y tenemos que seguir haciéndolo, poniendo en común las capacidades de los Estados miembros y de la Unión Europea.

Quiero recordarles que el Fondo Europeo para la Paz no forma parte del presupuesto que ustedes votan. Es otro presupuesto. Es un fondo intergubernamental, gestionado por los Estados miembros. Porque afirmamos que nosotros, la Unión Europea, somos una fuerza de paz y que no podemos proporcionar armas a nadie más. Sí, podemos. Sí, lo hemos hecho. En el próximo presupuesto, piensen en ello. Cuando voten su próximo presupuesto, utilicen la capacidad presupuestaria de esta institución para poner los medios para hacer frente a la próxima crisis y a la próxima agresión rusa.

Estamos trabajando también en el ámbito internacional para crear una coalición que condene a Rusia en las Naciones Unidas. Rusia no obtuvo ni un solo voto a favor [en el Consejo de Seguridad]. Todo el mundo estuvo a favor de la resolución y hubo algunas abstenciones que son muy significativas.

Ha habido países, tradicionalmente aliados de Rusia, que no han votado a favor suyo, se han abstenido. Y ahora hay que construir una coalición internacional para que en la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas sea el mundo entero el que condene al agresor. Nadie puede mirar para otro lado.

Cuando un potente agresor agrede sin justificación alguna a un vecino mucho más débil, nadie puede invocar la resolución pacífica de los conflictos. Nadie puede poner en el mismo pie de igualdad al agredido y al agresor. Y nos acordaremos de aquellos que en este momento solemne no estén a nuestro lado.

Sí, hemos utilizado nuestra capacidad coercitiva, la capacidad de imponer, no necesariamente usando las armas. Cuando digo que Europa tiene que ser un hard power, la gente piensa únicamente en el poder militar. No, el hard power se ejerce de otras muchas maneras. La capacidad de condicionar, the coercive capacity, la capacidad de imponer al otro otra conducta no se hace solamente con las armas. Se hace como ha propuesto la Comisión de una manera extraordinariamente eficaz, gracias señora presidenta [Ursula von der Leyen], y como usted ha impulsado en los debates del Consejo Europeo, gracias, señor presidente [Charles Michel].

Tomar medidas como esta, que parecen de papel, que desde luego no movilizan misiles, pero que tienen un efecto trascendental sobre la solvencia de un país e impiden que Rusia vaya a gastar el dinero que pagamos por su gas para alimentar la guerra.

Esto es, creo, señoras y señores diputados, la lección más importante que tenemos que extraer de estas trágicas circunstancias. No podemos seguir confiando en que apelar al Estado de Derecho y desarrollar relaciones comerciales van a convertir el mundo en un lugar pacífico donde todo el mundo evolucionará hacia la democracia representativa.

Las fuerzas del mal, las fuerzas que pugnan por seguir utilizando la violencia física como una forma de resolver los conflictos, siguen vivos y frente a ellos tenemos que demostrar una capacidad de acción mucho más poderosa, mucho más consistente y mucho más unida que la que hemos sido capaces de hacer hasta ahora.

Hemos hecho mucho y hemos, sin duda, asombrado al mundo y sorprendido a Putin con una capacidad de reacción rápida y unida. Hay que seguir en este camino.

Y este acto, este momento parlamentario donde ustedes con sus aplausos quieren dar ánimos a las instituciones europeas para seguir en el camino que hemos aprendido, puede ser el momento en que los europeos entiendan que el mundo en el que viven es un mundo peligroso y para hacerle frente hace falta que refuercen su Unión.

La pandemia abrió la puerta a acciones innovadoras. La pandemia nos ha impulsado por el camino de unirnos más para hacer frente a los virus. Este momento trágico debe impulsarnos a unirnos más para hacer frente a aquellas acciones humanas que amenazan también la vida, la seguridad y la prosperidad de todos.

Muchas gracias. 

El discurso puede seguirse en el video del parlamento, en su original en inglés, con traducciones a las lenguas del sistema europeo. 

La transcripción sigue la publicada por ElDiario.es.


domingo, febrero 27, 2022

En horas de angustia

 Volodymyr Zelensky, ex comediante, presidente algo inesperado de Ucrania desde 2019, resiste en el cuarto día de invasión rusa, con fuego ya en Kiev, mostrando a quien quiera oír que está en su sitio. Dada la diferencia de fuerzas, quizá en pocos días esté prisionero o peor, desaparecido o muerto (Putin es especialista en estas artes), pero ahora está ahí, donde se espera que esté. Macron, Scholz, Biden, ¿están a la altura? 

Arkady Ostrovsky, en The Economist:

On the morning of February 26th Volodymyr Zelensky posted a video of himself on Twitter. After a night of the worst fighting Kyiv had seen since the second world war, and of propaganda from Moscow claiming that he had fled the capital in fear, Ukraine’s president emerged from his office red-eyed and unshaven. He was holding a smartphone in his right hand as he filmed himself walking past the House with Chimaeras, a famous Kyiv landmark that serves as the presidential residence. He smiled at the camera and declared: “Good morning to all Ukrainians! There are a lot of fakes out there…[but] I am here.”

Mr Zelensky looked exhausted, but happy: happy to be alive, happy that Kyiv had not fallen and happy to play the role of a national leader, holding his nerve and his country together in the darkest hour of its 30-year history as an independent state. That was not the role he had chosen, but the one that was thrust upon him when Russia invaded Ukraine on February 24th. He has carried it off with dignity, strength and a dash of humour. When America offered to airlift him to safety, he retorted: “The fight is here; I need anti-tank ammo, not a ride.”

The night before, speaking in Moscow, Vladimir Putin, Russia’s president, had pledged to rub out Mr Zelensky. Ukraine’s president is a native Russian-speaker of Jewish heritage. Nonetheless, seething with hatred, Mr Putin had branded him and his government “drug-taking Nazis”.

If fortune favours Mr Zelensky, it is because he carries the virtue that Mr Putin lacks: he speaks the truth for his people. 

jueves, febrero 24, 2022

Rusia sin máscara

 Abierta la caja de Pandora...En el mejor estilo blitzkrieg, pocas horas después de reconocer los ahora estados independientes por obra y gracia rusa, y en la madrugada, Putin dió la orden de entrar en TODO Ucrania desde cuatro frentes, con todo el poder de fuego posible, avanzando directamente hacia la capital. Adios a los paños tibios, a las rondas de negociaciones, a las amenazas de sanciones económicas. El zar ha decretado la unión de la Madre Rusia.

Recordando otros tiempos parecidos, Putin lo dice claramente: su meta es recuperar su espacio vital, la gran Madre Rusia, la unión de repúblicas, la unión panrusa. Donde haya diez rusos que reclamen su derecho, allí estará el ejército ruso para  intervenir tarde o temprano, si nada lo detiene. Irónicamente, con un cinismo brutal, porque va acompañado de sangre, afirmó en su discurso que lo hace para combatir a los gobiernos y sociedades nazifascistas que se le oponen.

"Lasciate ogni speranza"...su declaración ante el parlamento ruso es clara: 

 those who try to interfere with Russia’s actions “must know that Russia’s answer will be immediate, and will lead to such consequences as you never experienced in your history.”

 

domingo, febrero 20, 2022

¿Más cerca de una invasión?

 Día por día, las únicas noticias que se conocen de Ucrania hablan de  más tropas en la frontera rusa, mayores y más potentes armas, más preparativos de defensa, más declaraciones de todas las partes, más conversaciones entre aliados de la NATO, pero también de líderes del ex bando rojo. La población del Donbás en movilización militar y en retiro a Crimea, escaramuzas y cañonazos entre tropas ucranianas y rebeldes...¿Veremos una nueva Hungría, una nueva Checoslovaquia? Estamos en presencia de una guerra de desgaste, donde una parte amaga golpes, y la otra reacciona con pánico. ¿Qué límite será admisible? Tal como aparecen las negociaciones públicas, parece que el futuro lo dictarán Rusia y China, y que estamos en presencia de la declinación efectiva de Estados Unidos, y no será gratis.

La foto, de Voz de América, de las pruebas de misiles en la cercana Bielorusia.

Nota: Un paso más en el trabajo de desgaste: ¿para qué cruzar la frontera, si basta con reconocer las zonas ucranianas rebeldes al gobierno como estados independientes? ¿Alguien moverá un dedo? Ahora es el gobierno de Ucrania quien está en el trance de salir a recuperar su territorio. ¿Cuanto tardará en haber una fracción ucraniana que destituya al presidente actual, y pida el protectorado ruso? Los "líderes de Francia y Alemania" (y USA) ¿harán algo?

¿Y después de esto, cuánto tardará en aparecer una fracción "rebelde" en Hungría, Polonia, países bálticos? La noticia, recién publicada, en El Mundo, por tomar un caso:

Vladimir Putin ha decidido romper la baraja y reconocer los territorios separatistas de Donetsk y Lugansk, poniendo fin así un proceso de paz en Ucrania que, aunque había logrado contener notablemente la sangría de muertes, no estaba ofreciendo a Moscú los réditos deseados.

Poco antes de hablar a los rusos, Putin informó a los líderes de Francia y Alemania de que tenía la intención de firmar próximamente el decreto de reconocimiento de las repúblicas de Lugansk y Donetsk.

Ya en la comparecencia televisada, Putin empezó con un repaso histórico. Comenzó diciendo que Ucrania fue creada por Rusia y que su país fue "robado" cuando la Unión Soviética se desintegró en 1991, ya que fue un error conceder derechos de salida a las repúblicas soviéticas.

Putin también ha atacado a las autoridades ucranianas, calificando los eventos de 2014 de "golpe". Putin dice, sin aportar pruebas, que Ucrania estaba siendo controlada desde "afuera". Dijo que Estados Unidos y la OTAN han convertido a Ucrania en un "teatro de guerra".

 

domingo, febrero 13, 2022

Ricardo Piglia: Civilización y Barbarie

 En su ensayo El último lector, Ricardo Piglia reflexiona sobre la escritura y la lectura en la visión de distintos escritores (Borges, Kafka, Joyce, Poe, Chase...) y con distintos alcances. Entre estas aproximaciones, hay una, refiriendo al concepto de Civilización y Barbarie forjado en Argentina en el siglo XIX por Sarmiento, que pinta un rasgo esencial de su sociedad.(y quizá en otros estados cercanos). Dice Piglia:

Recordemos la escena en la que Mansilla (...) lee Du Contract Social de Rousseau -en francés, desde luego-, sentado bajo un árbol, en el campo, cerca de un matadero donde se sacrifican las reses, hasta que su padre, (El general Lucio N. Mansilla, heroe de la Vuelta de Obligado), se le acerca y le dice: <<Mi amigo, cuando uno es sobrino de don Juan Manuel de Rosas no lee El contrato social si se ha de quedar en este país, o se va de él si quiere leerlo con provecho>>. Y finalmente lo envía al exilio.

En esta escena que Mansilla cuenta en sus Causeries y que transcurre en 1846, se cristalizan redes de toda la cultura argentina del siglo XIX. La civilización y la barbarie, como decretó Sarmiento.

(...) El complemento de esa escena está en la extraordinaria historia del coronel Baigorria, que cruza la frontera y se va a vivir con los indios (como Fierro y Cruz, en el final de Martín Fierro), y a quien los ranqueles (los mismos ranqueles que Mansilla visitará veinte años después) le traen, luego de un malón en las poblaciones del norte, un ejemplar del Facundo de Sarmiento. Estamos en 1850.

Baigorria escribe sus memorias cuando ya ha vuelto a la civilización, por así decirlo, en las que cuenta su vida en tercera persona (y varios cronistas de la frontera, como Estanislao Zeballos, han narrado también la experiencia del llamado <<Cacique Blanco>>).

Tenía un ejemplar con falta de hojas de Facundo de Sarmiento, que era su lectura favorita y lo apasionaba  [...] Este libro le había sido regalado por un capitanejo que saqueó una galera en la villa de Achiras, [...] Baigorria se había hecho construír un rancho de paja y barro, en sitio lejano de la toldería de Painé; cultivaba allí a solas sus instintos civilizados.

Un rancho para leer en medio de la llanura. A solas.

En el desierto, del otro lado de la frontera, entre los indios, un lector (...) lee el Facundo, y revive en ese libro, quizá, la experiencia y el sentido del mundo que ha dejado.

Desde luego, habría que preguntarse por ese ejemplar del Facundo, un libro publicado en Chile tres años antes: en qué manos anduvo, dónde perdiólas páginas que le faltan, quién lo llevaba en ese carruaje en plena época de Rosas, y también qué significaba ese libro para los ranqueles, que decidieron levantarlo entre los restos de la matanza y llevárselo a Baigorria.

En 1846 Mansilla tiene quince años, y al imperio de su tío le quedaban todavía ocho. Manuel Baigorria entra al ejército y se convierte en oficial un año antes de que Mansilla naciera, y ese mismo año del nacimiento, derrotado por Facundo Quiroga (el sujeto del libro de Sarmiento), Baigorria pasa por primera vez a refugiarse entre los indios ranqueles, convirtiéndose en jefe de partidas indias contra las poblaciones de frontera.

Cuando en 1870 Mansilla se interna en el territorio ranquel, se encuentra con el ahijado de Baigorria, el cacique Baigorrita, apadrinado durante los años de Baigorria en las tolderías ranqueles. En sus conversaciones, Manuel Baigorria es una historia contada, el pasado de un jefe militar mitrista que ahora era comandante de frontera. Y Baigorrita, su ahijado, morirá en Neuquen, en 1879, retirándose con sus indios hacia la cordillera, perseguido por las tropas nacionales.

La historia argentina del siglo XIX está escrita por una sociedad en combate, donde los coroneles escribían sus memorias y sus justificaciones, y los escritores tomaban las armas: Baigorria escribió sus memorias; Mitre fue historiador, poeta, periodista, soldado; Sarmiento, corresponsal del ejército en marcha, jefe de la guerra, escritor; Mansilla, escritor, periodista, comandante de frontera, jefe en la guerra con Paraguay, diplomático. Un siglo que comenzó con dos invasiones inglesas, siguió con una guerra de independencia y una guerra civil de setenta años, varios bloqueos e invasiones francesas, inglesas y portuguesas, una guerra total contra Paraguay, y una persistente lucha con las tribus indígenas del sur. Sólo el ferrocarril, el telégrafo y el rifle Remington de repetición terminaron con esta insurgencia de cien años. No necesariamente para mejor.

La imagen: Retrato de Manuel Baigorria, tomado de Wikimedia, editado o agregado por Matias Moore. La imagen pertenece al Archivo General de la Nación de Argentina.

El libro en que Mansilla habla de su lectura de Rousseau. Sus referencias a los ranqueles y Baigorria. Las memorias de Baigorria (1, 2). El Martín Fierro de Hernández.


lunes, febrero 07, 2022

Jugando en una cuerda floja

Rusia a las puertas de Ucrania, cien mil soldados velando armas, y una nación en la zozobra de qué y cuándo cruzarán la frontera. Sombras y preocupación en las ex-colonias del Este, dudas en Alemania, en Estados Unidos, en Francia; los fascismos de izquierda y de derecha, minando la unidad europea y mirando con expectativas a los sucesores de la URSS. Un ex jefe de la KGB a cargo de las decisiones, reiteradamente poniendo a prueba la unión europea, accionando un ejército invisible para la guerra de noticias falsas, alentando al separatismo donde dañe más, para desacreditar a quienes no formen parte de sus escuadrones de seguidores incondicionales. Rusia tienta el terreno, y encuentra poca respuesta. 

Hace cerca de ochenta años atrás, en los 30, Europa vivía una situación ambigua, intranquilizante. Dos estados nacionalistas, Alemania e Italia, totalitarios, con amenazantes planes expansivos y delirios raciales. Y entretanto, Inglaterra y Francia a la defensiva, dudando, negociando la aceptación de incidentes limitados, y con una parte de sus clases políticas y económicas a favor o con ilusiones en los dos pujantes totalitarismos. Un momento de duda, vacilación, falsas esperanzas, que duró quizá algunos años, y que se cerró con la invasión de Polonia, Bélgica, Holanda, Checoeslovaquia por Alemania, y por Rusia los países bálticos. Y luego, los millones de muertos y refugiados en Europa, Asia, Africa, América, la furia y la locura desatadas.

Probablemente no estemos en los mismos extremos, pero es factible que el futuro no sea como quisiéramos. Hay muchas formas de arruinarlo.


domingo, enero 02, 2022

Bruno Schulz en Wikipedia

Reconozco que conocí a Bruno Schulz inesperadamente, leyendo Estrella Distante, de Roberto Bolaño. El actor principal de la novela acecha a un tenebroso fugitivo nazi chileno  en un bar, y mientras espera, lee un libro con la obra de Schulz. Admiro el trabajo de Bolaño, y supuse que no era nombrado de casualidad, así que comencé a buscarlo. Así conseguí El Sanatorio de la Clepsidra, y me enteré que su obra era muy escasa por su muerte temprana. Inevitablemente, su lenguaje, su estilo de escritura antes que otra cosa, me recuerda historias de Kafka, especialmente las esbozadas e inacabadas de sus Diarios. No debe ser casualidad, si efectivamente trabajó en la traducción al polaco de El Proceso hecha por su novia Józefina Szelińska. Y también me recuerda a Gustav Meyrink, y a algunas de las historias contadas por Bolaño en 2666 (el peregrinar del profesor Von Archimboldi). O quizá los puntos de contacto se deban a su vida misma. 

¿Hubiera sido Schulz recordado por su literatura o por sus dibujos y pinturas? Tanto una faceta como la otra lo merecen. Landau, su "protector" de la Gestapo, lo valoraba por su pintura, en el último día de su vida.

Witold Gombrowicz y Schulze se conocieron, tanto que las ilustraciones de la primera edición de Ferdydurke de Gombrowicz las hizo Schulz. Tras esos primeros años, Gombrowicz emigró a Argentina, esquivando la invasión de Polonia  por alemanes y rusos. A su retorno a Europa, ya acabada la segunda guerra, desarrolló la mayor parte de su obra restante en un continente exento de la barbarie nazi y fuera de la opresión rusa. ¿Qué podría haber hecho Schulz, si no hubiera muerto de un tiro en la nuca, en la calle, convertido en esclavo de un oficial de la Gestapo?

Siguen algunas breves referencias de Wikipedia, de su versión inglesa y francesa...

En inglés:

(...)

Avoiding travel, he preferred to remain in his provincial hometown, which over the course of his life belonged to or was fought over by successive states: the Austro-Hungarian Empire (1792–1919); the short-lived West Ukrainian People's Republic (1919); the Second Polish Republic (1919–1939); the Soviet Ukraine from the invasion of Poland in 1939; and, during Operation Barbarossa, Nazi Germany after the German attack on the Soviet Union in 1941. His writings avoided explicit mention of world events of the time period.  

(...)

 Schulz was discouraged by influential colleagues from publishing his first short stories. However, his aspirations were refreshed when several letters that he wrote to a friend, in which he gave highly original accounts of his solitary life and the details of the lives of his family and fellow citizens, were brought to the attention of the novelist Zofia Nałkowska. She encouraged Schulz to have them published as short fiction. They were published as The Cinnamon Shops (Sklepy Cynamonowe) in 1934. In English-speaking countries, it is most often referred to as The Street of Crocodiles, a title derived from one of its chapters. The Cinnamon Shops was followed three years later by Sanatorium Under the Sign of the Hourglass, (Sanatorium Pod Klepsydrą). The original publications were illustrated by Schulz; in later editions of his works, however, these illustrations were often left out or poorly reproduced. In 1936 he helped his fiancée, Józefina Szelińska, translate Franz Kafka's The Trial into Polish. In 1938, he was awarded the Polish Academy of Literature's prestigious Golden Laurel award. 

(...)

In 1939, after the Nazi and Soviet invasion of Poland in World War II, Drohobych was occupied by the Soviet Union. At the time, Schulz was known to have been working on a novel called The Messiah, but no trace of the manuscript survived his death. When the Germans launched their Operation Barbarossa against the Soviets in 1941, they forced Schulz into the newly formed Drohobycz Ghetto along with thousands of other dispossessed Jews, most of whom perished at the Belzec extermination camp before the end of 1942.[7][8] A Nazi Gestapo officer, Felix Landau, however, admired Schulz's artwork and extended him protection in exchange for painting a mural in his Drohobych residence. Shortly after completing the work in 1942, Schulz was walking home through the "Aryan quarter" with a loaf of bread, when another Gestapo officer, Karl Günther,[9][10] shot him with a small pistol, killing him.[5] This murder was in revenge for Landau's having murdered Günther's own "personal Jew," a dentist named Löw. Subsequently, Schulz's mural was painted over and forgotten – only to be rediscovered in 2001. 

In the last chapter of Roberto Bolaño's 1996 novel, Distant Star, the narrator, Arturo B, reads from a book titled The Complete Works of Bruno Schulz in a bar while waiting to confirm the identity of a Nazi-like character, Carlos Wieder, for a detective. When Wieder appears in the bar, the words of Schulz's stories '...had taken on a monstrous character that was almost intolerable' for Arturo B. 

En francés:

Entre 1924 et 1941, Bruno Schulz est professeur de dessin au lycée public Władysław Jagiełło1. Ce travail ne lui plaît guère et il s'en plaint fréquemment au cours de ses correspondances avec ses amis Witold Gombrowicz et Stanisław Ignacy Witkiewicz.

(...)

Schulz réalisa également de nombreux portraits et autoportraits, ainsi que des projets de couvertures et les illustrations pour ses propres livres. Il réalisa notamment les illustrations de la première édition de Ferdydurke de Witold Gombrowicz.  

(...)

L'œuvre de Bruno Schulz se rapproche de l'expressionnisme moderne de Franz Kafka tout comme du surréalisme et de la psychanalyse3. Bruno Schulz lui-même appréciait grandement les œuvres de Rainer Maria Rilke, Franz Kafka et Thomas Mann.

Bruno Schulz aurait également écrit la traduction du Procès de Kafka en polonais ; cependant, certains chercheurs[Qui ?] émettent l'hypothèse que celle-ci soit l'œuvre de sa fiancée, Józefina Szelińska (à qui s'adresse la dédicace du Sanatorium au croque-mort).

 (...)

Bruno Schulz meurt au croisement des rues Mickiewicz et Czacki le jeudi vers midi au cours d'une « action sauvage » de la Gestapo. Karl Günther le tue de deux balles dans la tête pour venger son propre protégé, le dentiste Löw, qui a été tué par Felix Landau.

Il semble que Bruno Schulz se rendait alors au Judenrat pour chercher du pain. Il prévoyait de s'enfuir la nuit suivante pour Varsovie à l'aide de faux papiers. Il fut probablement enterré dans une fosse commune, ce qui ne put être vérifié après la guerre. 

Nota: Hubiera querido incorporar alguna foto de Schulz, quizá la que muestra wikimedia, o las  de WikiArt, donde se conservan treinta imágenes de sus dibujos, pero parece ser que a Google definitivamente no le interesa tampoco mantener el editor de su Blogger. 

Nota de la nota: Veo que el problema con las imágenes tiene una historia de quizá más de un año, y existen distintas aproximaciones para solucionarlo. Usé una de las alternativas que creo que es más coherente con el editor. Iré recuperando otros casos.

 

 

domingo, diciembre 26, 2021

Qué prevalecerá

 

 En otro momento recordaba la fragilidad y el carácter único de la sociedad griega de hace 2500 años: un momento de luz y raciocinio que decayó y fue olvidado. George Orwell (Eric Blair) lo dice de forma más clara y amplia en uno de sus ensayos a propósito del clima durante la guerra civil en España y el posterior desarrollo de la segunda guerra mundial: 

Consideremos , por ejemplo, la reinstauración de la esclavitud. ¿Quién podría haber imaginado, hace veinte años que la esclavitud regresaría a Europa? Pues bien, la esclavitud ha resurgido bajo nuestras propias narices. Los campos de trabajos forzosos a lo largo y ancho de toda Europa y el norte de África, en los que los polacos, rusos, judíos y prisioneros políticos de todas las razas son obligados a construír carreteras o a drenar pantanos a cambio de míseras raciones de alimentos, no son sino esclavitud, pura y dura. Lo máximo que puede alegarse es que la compraventa de esclavos no está aún permitida. En otros aspectos -la separación de las familias, por ejemplo-, las condiciones son hoy peores que las que existían en las plantaciones de algodón de Estados Unidos. Mientras subsista cualquier tipo de dominación totalitaria , no habrá motivo alguno para pensar que ese estado de cosas cambiará. No comprendemos sus implicaciones porque, a nuestra manera mística, sentimos que un régimen fundado en la esclavitud forzosamente tiene que caer. Pero vale la pena comparar la duración de los estados esclavistas de la Antigüedad con la de cualquier estado moderno. Algunas civilizaciones fundadas en la esclavitud subsistieron por períodos de hasta cuatro mil años.

Cuando pienso en la antiguedad, el detalle que más me aterra es que de aquellos cientos de millones de esclavos sobre cuyas espaldas recayó el peso de la civilización, una generación tras otra, no exista la menor constancia. Ni siquiera conocemos sus nombres. En la larga historia griega y romana, ¿cuántos nombres de esclavos  nos resultan conocidos? Por mi parte, apenas puedo recordar dos, tres a lo sumo. Recuerdo a Espartaco y a Epicteto (...) los demás han quedado sumidos en el más absoluto silencio.

Orwel escribe esto en 1942, cuando todavía las noticias de atrocidades en los "campos de trabajo" alemanes o japoneses o rusos eran apenas conocidas, cuando las bombas de Hiroshima y Nagasaki no se habían planeado, lejos aún de la creación y destrucción de Yugoslavia bajo las reglas de limpieza étnica. Orwell previó el curso del Estado totalitario, la deriva rusa y china. China se consolida en el pensamiento único, en la eliminación de cualquier divergencia, y Hong Kong y Taiwan ahogándose en la "nueva sociedad", muestran vívamente lo que Orwell preveía.

domingo, diciembre 12, 2021

Orwell y H.G. Wells mirando el futuro

 La obra escrita de Orwell es conocida por dos novelas de gran influencia en el siglo XX, 1984, y Rebelión en la granja. No son las únicas, ni es su único estilo de escritura. Existen otros trabajos suyos (1, 2), de los que hoy existen versiones completas en inglés y en castellano, fundamentalmente ensayos y artículos periodísticos. Si se atiende al índice de su recopilación de ensayos (Ensayos, Penguin Random House, 2015), su obra aparece algo local y anticuada. Pero basta con que se abran sus páginas, y se lean algunos de los ensayos conservados, para encontrar un Orwel analítico y visionario, largamente adelantado a su época. 

Había visto muchos escritos suyos dedicados a la descripción del totalitarismo moderno, con sutiles y brillantes definiciones de sus características, su peligro, y observaciones acerca de la ceguera de sus contemporáneos, algo que en lo esencial no ha cesado. Pero hay especialmente uno polemizando con H.G. Wells, que sigue especialmente vigente, acerca del papel de la ciencia, aplicado a un escenario que ha variado en parte con los años. Se trata de "Wells, Hitler y el Estado Mundial", escrito en 1941, en el escenario de la segunda guerra mundial, con Alemania todavía dueña de Europa, entrando a Rusia, Wells publicaba un libro (Guide to the New World) que integraba artículos suyos recientes, donde aguaba la importancia del dominio hitleriano sobre Europa, y confiaba la solución del desastre en que estaba embarcado Europa y Asia a la formación de un "gobierno mundial". Orwell dice de esta idea que "es el mismo evangelio que Wells viene sosteniendo desde hace cuarenta años" 

¿De qué sirve decir que necesitamos un control federal mundial [del aire]? La cuestión es cómo vamos a conseguirlo. ¿De qué sirve señalar que un Estado Mundial es aconsejable? Lo que importa es que a ninguna de las cinco grandes potencias militares se les ocurriría someterse a algo semejante. En las épocas pasadas, todos los hombres sensatos han estado sustancialmente de acuerdo con lo que sostiene Wells; pero los hombres sensatos no tienen poder ni, en demasiados casos, disposición alguna para el sacrificio. Hitler es un demente criminal, y Hitler tiene un ejército de millones de hombres, aviones por millares y decenas de miles de tanques. En su nombre, una gran nación ha estado dispuesta a dejarse la piel trabajando durante seis años, y luego a combatir otros dos, mientras que en la visión del mundo, racional y esencialmente hedonista, que presenta Wells, una criatura humana dificilmente está dispuesta a derramar una gota de sangre. Antes de ponernos a hablar siquiera de la reconstrucción mundial, o incluso de la paz, hay que eliminar a Hitler. (...) La gente que dice que Hitler es el Anticristo, o bien el Espíritu Santo, está más cerca de comprender la verdad que esos intelectuales que llevan diez espantosos años manteniendo  que no es más que una figura salida de una ópera bufa que no merece ser tomada en serio. Sólo en los países de habla inglesa estaba de moda creer, hasta el mismo estallido de la guerra, que Hitler era un loco sin importanciay que los tanques alemanes estaban hechos de cartón. El señor Wells (...) cree todavía algo por el estilo.

La crítica de Orwell en vísperas y en los inicios de la guerra se dirigía a la izquierda y los dirigentes conciliadores ingleses, junto a los cuales pone a Wells. Pero particularmente en su caso, su crítica no se limita al pacifismo que le atribuye, sino a los pilares del modelo imaginario de sociedad de Wells:

El señor Wells, como Dickens, pertenece a la clase media no militarista. El estruendo de los cañones, el tintineo de las espuelas, el nudo en la garganta cuando desfila la vieja bandera, lo dejan frío (...) [En sus libros] encontramos la misma idea recurrente: la supuesta antítesis entre el hombre de ciencia que trabaja por un Estado Mundial planificado y el reaccionario que trata de restablecer un pasado turbulento. En sus novelas, utopías, ensayos, películas y panfletos aflora esta antítesis (...) En un lado, la ciencia, el orden, el progreso, el internacionalismo, los aviones, el acero, el hormigón, la higiene; en el otro, la guerra, el nacionalismo, la religión, la monarquía, los campesinos, los profesores de griego, los poetas, la caballería (...) Por desgracia, la ecuación de la ciencia con sentido común no se cumple. El avión, que se esperaba con impaciencia como una influencia civilizadora, pero que en la práctica apenas ha sido usado para algo más que tirar bombas, es un símbolo de ello. La Alemania moderna es mucho más científica que Inglaterra, mucho más bárbara. Mucho de lo que Wells ha imaginado, y para lo que ha trabajado, está físicamente ahí, en la Alemania nazi.El orden, la planificación, el apoyo del Estado a la ciencia, el acero, el hormigón, los aviones, todo está ahí, pero al servicio de unas ideas propias de la Edad de Piedra. La ciencia está combatiendo en el bando de la superstición.

Orwell no confía en LA ciencia, y asocia ciencia y totalitarismo, ciencia como instrumento al servicio de los dueños del poder. Ambos tuvieron la oportunidad de ver (Wells murió en 1946, Orwell en 1950) esta perturbadora realidad en dos relámpagos aterradores, Hiroshima y Nagasaki, en 1945. 

Epilogando su crítica, Orwell define un epitafio:

Wells era, y sigue siendo, totalmente incapaz de entender que el nacionalismo, la intolerancia religiosa y la lealtad feudal son fuerzas mucho más poderosas que eso que él mismo describiría como cordura. Criaturas salidas de la Edad Oscura han llegado marchando hasta el presente, y aunque se trate de fantasmas, en todo caso son fantasmas que no podremos apaciguar más que con potentes poderes mágicos. Las personas que han mostrado una mejor comprensión del fascismo son, o bien las que lo han sufrido, o bien las que poseen ellas mismas una vena fascista.(...) Wells es demasiado cuerdo para entender el mundo moderno. El torrente de novelas de clase media-baja que constituyen su mayor logro se detuvo de golpe en la otra guerra y nunca se reanudó del todo, y desde 1920 ha desperdiciado su talento matando dragones de papel.

Richard Gunderman publicó en 2017 un artículo comentando esta polémica (H.G. Wells vs. George Orwell: Their debate whether cience is humanity’s best hope continues today).


martes, octubre 05, 2021

Eternidad


 "Pues imaginad ahora una montaña de esta arena de más de un millón de millas de altura, que alcanzara desde la tierra hasta los cielos empíreos, de más de un millón de millas de ancho, tal que se extendiera hasta el espacio más remoto, y de más de un millón de millas de espesor; e imaginad esta enorme masa de innumerables partículas de arena, multiplicada tantas veces como hojas hay en el bosque, gotas de agua en el enorme océano, plumas en los pájaros, escamas en el pez, pelos en los animales y átomos en la vasta extensión de los aires. E imaginad que al cabo de un millón de años viniera una avecilla a la montaña y se llevara en el pico un solo granillo de arena. ¿Cuántos millones de millones de centurias transcurrirían antes que la avecilla hubiera transportado ni tan siquiera un pie cuadrado de la arena de la montaña, y cuántos siglos de siglos de edades  tendrían que transcurrir antes que la avecilla hubiese transportado toda? Y sin embargo, al final de tan enorme período de tiempo ni aún siquiera un solo instante de la eternidad podría decirse que había transcurrido. Al fin de todos esos billones y trillones de años, la eternidad apenas si habría empezado. Y si esta montaña volviera a levantarse tan pronto como el pajarillo hubiera terminado de transportarla, y el pájaro volviera y la comenzara a transportar de nuevo, grano a grano, y así se volviera a levantar y a ser transportada tantas veces como estrellas hay en el cielo, átomos en el aire, gotas de agua en el mar, hojas en los árboles, plumas en los pájaros, escamas en el pez, pelos en los animales, al fin de todas estas innumerables formaciones y desapariciones de aquella montaña inmensurablemente grande, no se podría decir ni que un solo instante de la eternidad había transcurrido; aún entonces, al fin de aquel enorme período, que solamente el imaginarlo hace girar nuestro cerebro vertiginosamente, aún entonces, la eternidad apenas si habría comenzado."

De Retrato del artista adolescente, James Joyce, traducido por Dámaso Alonso, Ed. Orbis, 1982 

Imagen: Jackson Pollock, Number 1A, Credito: "MOMA Pollock" fotografiado por Colin Howley en Flickr, licenciado bajo  CC BY-ND 2.


lunes, octubre 04, 2021

Adiós a los pájaros

 Hace sesenta años una gran parte del sureste de Valencia era huerta, como otras areas circundando la ciudad. Conocí esa zona cuando ya la huerta había sido desplazada a la banda este de la avenida Antonio Ferrandis, y el resto era una traza urbanizada, pero con los vestigios de la huerta en toda su extensión. Solía ir a pasear con Puqui, mi perro, que todavía podía perderse en pastizales enmarcados en algunas alambradas. Higueras y moreras dispersas entre las manzanas apenas delineadas recordaban donde antes hubo alguna construcción, o al menos, trabajo de huertanos. Por algunos años, todavía se podía ver la huella de la calle que se había planeado como una diagonal desde la iglesia de Nuesta Señora de Monteolivete hasta la rotonda de Los Anzuelos. Sólo construída la actual avenida Alcalde Gisbert Rico hasta la rotonda de Urrutia (ahora Amado Granell Mesado, en esa costumbre de rebautizar la historia), desde allí la diagonal se pierde cortada por nuevas edificaciones. El anteúltimo tramo que sobrevivía continuaba la diagonal detrás del estadio de la Fonteta, limitando la escuela que todavía se mantenía, entre arbustos y escombros

Higueras subsistentes, 3/6 años atrás

. En su traza se construyó la casa del Valencia Basket, y un campo de juego de la escuela. Un cambio transitorio que acaba de ser sacrificado sin más noticias: la escuela está en plena demolición, y será transladada trescientos metros a un nuevo edificio: ya no estarán los viejos eucaliptos y cipreses supervivientes de la antigua huerta, y en pocos días más se acabará el canto de los pájaros en esos árboles de cincuenta o más años. Ya los estorninos habían comenzado a ser expulsados en la medida en que cortando los árboles donde se reunían se reducía su presencia. Ahora finalmente tendrán la batalla perdida, no habrá más torcazas por la mañana, ni los cientos de pájaros que anidaban. En su lugar habrá un parque de acceso al nuevo estadio Valencia Arena, camino llano y despejado para que miles accedan al estadio. Dudo que aún manteniendo esos árboles, los pájaros vuelvan allí. Ya no será un lugar para caminar. Sólo un acceso a un estadio.

sábado, agosto 21, 2021

Lo que Afganistán acerca

 En The Economist, sin firma, The back story of Back Story , 20 de agosto 2021.

La foto, en The Economist, Biden’s debacle—what legacy does America leave in Afghanistan?. 20 de agosto 2021. La foto, con el icono del podcast al que pertenece. Lo que pierde por esta inclusión lo gana por la foto en sí.

Se especulaba acerca de cuándo China sobrepasaría a Estados Unidos, calculando 2030 o poco más como el punto de cambio. Sin embargo, puede decirse que la caída fulminante de Afganistán ha marcado el límite. Una retirada comenzada por un payaso y terminada por un incompetente, aseguran que Estados Unidos se retira del mundo, y lo deja expedito para China y Rusia, viejo matrimonio con desavenencias. No es esperable que una ofensiva rusa sobre Europa del este vaya a ser siquiera cuestionada, como ya anticipó Donald . Tampoco es esperable otra cosa que la defensa de su frontera para la próxima hora talibán. Europa renegociará.

Hace 2500 años, la sociedad griega alcanzaba un grado de desarrollo intelectual y social que resulta asombroso hoy, siendo la fuente de casi todo lo que tenemos como conocimiento. Esa sociedad cayó, primero para ser inspiración y admiración del Imperio, y luego para ser olvidada absolutamente por más de mil años. Un destello de luz en un devenir oscuro.

Nada nos asegura que en cuatro generaciones lo que hoy vemos será sostenido.

Nota: por unos días, veo que se intercaló un párrafo que no está relacionado con lo que se quería decir. No sé cómo se produjo, y quizá tenga que revisar otras entradas. Espero que ahora esté solucionado.

domingo, agosto 08, 2021

Lecciones útiles para España: Escrache y patrullaje ideológico

 Ya no sigo noticias de Argentina. Su vida pública actual me es desconocida. No sé cómo se llaman ministros, diputados, intendentes, gobernadores, sindicalistas. En cierto modo, no es necesario: siguen siendo casi siempre los mismos, y si irrumpe un nombre nuevo, usualmente es para empeorar lo que hay. Setenta años de lo mismo. Sin embargo, viviendo en España, quisiera que se pudiera aprender de un mundo perdido, lo que podría devenir bajo las actuales autoridades gobernantes, si derivaran al mismo camino que recorre Argentina. No es imposible. Incluso, al menos un partido, Podemos, tiene lazos directos con quienes deciden en Argentina y otros populismos americanos. Y algunos notables del PSOE. Por eso transcribo directamente el artículo publicado en La Nación del periodista (y posiblemente futuro emigrado) Jorge Fernández Díaz. Tal como está:

En el agitado invierno de 2019 una vasta operación militante inundó de correos las casillas de los científicos argentinos. Se reclamaba una firma y se descontaba que la “gente de bien” de esa valiosa comunidad no podía sino adherir –por lógica y moral– a la fórmula Fernández y Fernández. La solicitada en cuestión daba por probados algunos hechos políticos y económicos que, como algunas alquimias y esoterismos de pandemia, carecían precisamente de evidencia científica. El regreso triunfal del rancio Movimiento creado por el general Perón acabaría con la “restauración conservadora” (sic) y terminaría con el “atraso, endeudamiento y pobreza”; también impulsaría el “modelo de desarrollo productivo”, caracterización ideológica y pretensiones operativas que no estaban convalidadas por el análisis objetivo del pasado (la industrialización kirchnerista fue un camelo) y que, vistas desde la perspectiva del lastimoso presente, resultaron exactamente antagónicas a la gestión concreta y a los alarmantes resultados obtenidos al cabo de estos casi dos años de destrucción del empleo y la inversión, y de lucha cultural encarnizada a favor del pobrismo y contra el mérito y el progreso. Es decir: los valores de la clase media, que quedó devastada por una turbia y negligente adquisición de vacunas y una “cuarentena eterna” pésimamente gerenciada por el “gobierno de científicos”. Pero la solicitada a la que estos debían adscribir sin cortapisas se jactaba de estar confeccionada desde “una perspectiva pluralista, desde un colectivo que incluye personas con historias y visiones políticas diversas”. Y fue precisamente esa mentira flagrante la que enervó a la farmacéutica y biotecnóloga Sandra Pitta, que conoce muy bien el paño y sabe que esos mandarines “son muy poderosos, pero sin duda no tienen nada de pluralistas”. La indignación la llevó a firmar la solicitada del viejo Cambiemos, y, según cuenta en su flamante Conicet, la otra cara del relato –otra valiente obra publicada por Libros del Zorzal–, a las pocas horas su nombre estaba “señalado” en varios portales de científicos, y era acompañado por un torbellino de insultos. Pitta no le dio demasiada importancia al ataque piraña, pero tuvo que leer varias veces el mensaje de uno de los convocantes de la solicitada inicial, el director de un instituto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas en La Plata: “¿Volverá a trabajar? –se preguntaba Félix Requejo–. ¿No tendrá vergüenza? Estos personajes son los que necesita Macri, los que se disfrazan, los cobardes, los perversos”.

Cualquier discrepante, como se aprecia, encarna el mal absoluto y entonces se lo coloca a tiro de despido o destierro del círculo al que pertenece por derecho propio. “¿Convocaban a firmar esa solicitada para manifestar adhesión, o más bien para desatar una futura caza de brujas?”, se preguntaba la susodicha. Tenía a su vez una duda cruel: muchos de los que habían firmado ¿no lo habían hecho justamente porque temían por su trabajo o por ser luego estigmatizados y agredidos? No solo estaba en juego el cargo, sino la libertad de expresión y la circulación del pensamiento crítico. Sandra Pitta fustigó también ciertos aspectos de la gestión macrista, pero no podía decir que Macri hubiera perseguido científicos por su ideología, como se sugería todo el tiempo. El 30 de julio escribió otro tuit que cambiaría su vida: “Sé que si ganan los Fernández, de alguna manera me van echar del Conicet. Lo tengo claro. Pero prefiero irme del país antes que tener miedo. Mucho miedo en este país. Demasiado”. En el colectivo, de vuelta a su casa, decidió borrarlo; le parecía exagerado y producto de un mal momento. Ya era tarde: el tuit se había viralizado, y cientos de militantes kirchneristas se unían a la gran Operación Escarmiento. Que culminó poco después, cuando la grey –extasiada por el estadista en ciernes– le organizó a Alberto Fernández una misa pagana en el aula magna de la Facultad de Ciencia Exactas. Un acto partidario transmitido en directo, donde el entonces candidato nombró de una manera bíblica a una mujer ignota: “Sandra Pitta, no tengas miedo, te prometo que te voy a cuidar como a todos ellos”. Primero la científica lo tomó a risa, pero casi de inmediato comenzaron a llegarle pésames, solidaridades y ofrecimientos de ayuda. Fernández la había “marcado” y esa noche ella tuiteó que no la iban a “amedrentar”, aunque no pudo pegar ojo y creyó ingenuamente que por la mañana todo se habría olvidado. Un violento acoso en las redes la volvió a sacudir: junto a feroces anónimos, había allí respetados colegas que la vapuleaban sin piedad; incluso había directores de institutos dependientes del Conicet. “Lo peor no era que Fernández hubiera mencionado el nombre de una científica, sino que los investigadores que lo habían escuchado aplaudieran ese escrache –escribe ahora Pitta–. No es que me asombre esa actitud corporativa: en el mundo científico se suele evitar molestar a los poderosos, porque son estos quienes nos van a evaluar y determinar si somos aptos para recibir la ambrosía, la recompensa de los dioses –es decir, si nos van a favorecer con subsidios, becarios y demás favores–, o si, por el contrario, nos van a desterrar del Olimpo”. En ese microcosmos la aplicación de correctivos es moneda corriente y las declaraciones de independencia salen muy caras. Muchos científicos del Conicet, sin embargo, se negaron a aplaudir en esa aula magna y mantuvieron una opinión muy crítica hacia la facción que destruyó el sistema estadístico y que lleva adelante ahora un populismo rústico, rapaz y milagrero.

La soberbia y el bullying tuvieron, sobre Sandra Pitta, un efecto no deseado: en lugar de reducirla a su mínima expresión, la agrandaron; en vez de hundirla en el ostracismo, la transformaron en una voz activa y en una precandidata a diputada nacional. El tiro les salió por la culata. Su libro narra las grandes mentiras y tejemanejes de la comunidad científica –integrada, como todas, por miserias y grandezas–, pero su caso no es aislado. El kirchnerismo, como una fuerza de ocupación, se ha propuesto desde hace casi veinte años copar segmentos cruciales de la enseñanza superior, con intención de adoctrinamiento y de crear verdaderas usinas intelectuales de la política oficial. Dominan las cátedras, manejan los fondos, direccionan los programas y los premios, y llevan la voz cantante en las reuniones y los chats de camaradas; ejercen patrullaje ideológico permanente y propenden a los comisariatos políticos y a la adscripción entusiasta, o al menos a la mansedumbre silente de quienes no están convencidos. Este estalinismo de claustro reduce a la nada la discusión abierta y los debates de ideas: si alguien saca los pies del plato, es reprendido y acorralado; lo postergan, lo castigan, lo aíslan, lo borran. Lo cancelan. Al amigo todo, al enemigo ni justicia.

El propósito consiste en construir castas de intelectuales al servicio de un sistema de poder, que los remunera por los servicios prestados y los requiere de vez en cuando como escudos humanos, como coartada para políticas indefendibles y como propaladora de ocurrencias y supercherías. El fenómeno se reproduce en el mundo del espectáculo y de la cultura, en la sociología y en tantas otras zonas, y pocas facultades de excelencia están a salvo de estos macartismos impunes, que comienzan a ser enfrentados por los espíritus libres. Porque el statu quo, con sus prepotencias y desvaríos, está generando una rebelión clandestina y vigorosa.

 Un pequeño vocabulario de traducción a términos de España: 

A mediados de 2019 hubo elecciones de presidente. Tras un interregno de cuatro años de un gobierno "conservador" (presidencia de Mauricio Macri) , volvió un gobierno peronista, tal como casi sin interrupciones sucede desde 1989. El kirchnerismo es una variante podemita del peronismo.

Cambiemos: Alianza electoral que llevó a Macri a la presidencia

CONICET: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina.

Escrache: es una palabra forjada en Argentina para expresar la misma acción para la que se la usa ahora en España por la izquierda.

Sacar los pies del plato: Frase popularizada por el General Perón y muy común en la política argentina. En el Rio de la Plata; suena como una advertencia al que rompe las reglas o códigos  del sector al que pertenece procurando beneficios individuales al margen de la corporación (Del habla cotidiana en el Rio de la Plata)

Al amigo todo, al enemigo ni justicia: Frase histórica del General Perón, frecuentemente utilizada en la política argentina.

Camelo: engaño, acción o historia falsa o engañosa.

domingo, julio 25, 2021

La barranca se anuncia

Inferno, Dante, Public Domain, Wikimedia

Un año después de que Ivonne y Hugh pasaran por allí, M. Laruelle baja hacia Quauhnáhuac (Cuernavaca), desde los campos vecinos, hacia el barranco...

...se aproximaba al puentecito sobre la honda barranca. Se detuvo en la mitad del puente ; encendió un nuevo cigarrillo con el que había estado fumando y se asomó por encima del parapeto. Era demasiado oscuro para ver el fondo, ¡pero aquí sí existían finalidad y hendidura! Quauhnáhuac era, en ese aspecto, como el tiempo: por doquier que se mirase estaba aguardando el abismo a la vuelta de la esquina. ¡Dormitorio para zopilotes y ciudad de Moloch! Mientras se crucificaba a Cristo -decía la hierática leyenda traída por el mar- la tierra se había abierto en toda esta región...

Bajo el Volcán, Cap i

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Ivonne y Hugh caminan bordeando los límites de Quauhnáhuac. Una cabra los arremete y se aproximan al borde del barranco...Hugh habla de los periodistas...

"no hay castigo en la tierra para ellos. Sólo el Malebolge...y he aquí el Malebolge!

El Malebolge era la barranca, la hondonada serpenteante a lo largo del campo , angosta aquí, pero su aspecto imponente lograba apartar sus mentes de la cabra. Sobre ella se tendía el puentecillo de piedra sobre el que se hallaban. Arboles, cuyas copas crecían hacia abajo, precipitábanse en la cañada, ocultando con su follaje el aterrador abismo. Del fondo ascendía la débil risa del agua...

-No puedes verlos, pero está repleto de difuntos periodistas

Bajo el Volcán, Cap iv

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Malebolge o Fraudulentos es parte del Octavo círculo del Infierno, la primera parte de la Divina comedia de Dante Alighieri.

Se divide en diez fosos circulares y concéntricos, cada uno de los cuales se dedica al castigo de una especie de fraudulentos. Según las especies son:

  1. Proxenetas
  2. Aduladores
  3. Simoníacos.
  4. Adivinos.
  5. Malversadores.
  6. Hipócritas.
  7. Ladrones.
  8. Mal consejeros (los que hacen incurrir en fraude mediante consejos malintencionados).
  9. Sembradores de la discordia (los que incitan a la guerra civil y la división religiosa).
  10. Falsificadores

 Wikipedia