martes, junio 30, 2026

Literatura infantil y editoras


 Este pasado 26 de julio, Nicolás Melini publica en Zenda un artículo sobre "literatura infantil", que por varias razones me parece muy interesante. En estos días espero poder volver sobre sus conceptos, pero entretanto, una enumeración de sus ideas:

en primer lugar, el concepto mismo de  literatura infantil, que es cuestionado por Melini, ya que rebaja la capacidad de lectura y comprensión  de los niños. Melini compara el estilo y alcance de las editoras modernas, con las historias contadas por Tolstoi o los hermanos Grimm

El cambio en la literatura "para niños" tiene alrededor de cincuenta años, y está asociado al crecimiento de una industria editorial que ve esto como un rubro económico de alto rendimiento, a condición de que se aguara su contenido. 

Para la industria, el destinatario de la definición de contenidos de la literatura para niños no son ellos, sino sus padres. 

Para cerrar, dice Melini:

 Cuando, durante la Edad Media, uno de aquellos cuentos de hadas recopilados por los hermanos Grimm se contaba en presencia de niños, no se hacía con el ditirambo edulcorado adaptado a ellos que exhiben hoy las publicaciones del sector y los “cuentacuentos”. Si tantas madrastras malas hay en aquellos cuentos no es por mor de la fantasía, sino porque muy fácilmente los niños de entonces podían encontrarse expuestos a madrastras malas: eran tiempos en los que un alto porcentaje de mujeres morían en el parto o a causa de este. Frecuentemente, los niños tenían que vérselas con las mujeres que sustituían a sus madres, que no siempre eran trigo limpio. Los cuentos confrontaban a los niños con realidades pavorosas, sin equivalente en los cuentos que hoy damos a leer a nuestros hijos; eran ficciones que les preparaban para una posible realidad injusta, cruel, como la que solía producirse. Mediante aquellas versiones de cuentos de hadas, los niños recibían la información de que podían ser abandonados en el bosque por sus propios padres, para que murieran o desaparecieran. En la Edad Media se producían tales hambrunas que el abandono de los hijos podía ser una medida de supervivencia, y hasta de misericordia para con los pequeños. Un niño se podía quedar solo en el mundo en cualquier momento. Se nos suele olvidar que la vida de entonces era muy dura, nada que ver con la nuestra. El cuento oral de entonces era crucial, los adultos se ponían en situación respecto de lo que podía pasarles a ellos, como padres, y a sus hijos, y los niños eran alertados de los peligros que tenían más próximos. Se trataba, precisamente, de que perdieran la inocencia, no de que la conservaran. Se trataba de que espabilaran, no de que sumaran algo de fantasía y buenos sentimientos, que es de lo que parecería que se trata hoy.

La foto, en Eldiario.es (https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/nicolas-melini-publica-turista-equipaje-novela-literaria-trama-policiaca_1_12013738.html)

lunes, junio 29, 2026

Los 80


A propósito de los ochenta años cumplidos por Trump, New York Times  le dedicó una serie de consejos en la voz de varios ilustres contemporáneos. No leí más que brevísimas referencias que no ayudan mucho a conocer esas reflexiones. Sin embargo, dos párrafos de Bob Dylan valen la pena:

  "Lo mejor de cumplir 80 años es que sobrevives al paso del tiempo. Es liberarte de la mentira de que alguna vez tuviste algo bajo control. Ya no persigues el ritmo. Eres un viejo rey de un país desaparecido. Eres más difícil de programar”

Visto en telecinco, por ejemplo.

martes, junio 23, 2026

Gumucio, Bolaño y las editoras


En este pasado 12 de junio, Rafael Gumucio, además de recordar a Zapatero y el ambiente de su primer gobierno, habla de su compatriota Roberto Bolaño. Ambos,  participantes del ambiente cultural y editorial en tiempos del cambio de milenio, mantienen un sentimiento de desapego hacia el mundo de entonces. Gumucio ve a Bolaños  como una figura conflictiva e iracunda, crítico y mordaz con la vida que lo rodea en el mundo literario y editorial. No solo en España, sino en Iberoamerica en general. Años antes, en 2008, cinco años después de la muerte de Bolaños, Gumucio le había dedicado un artículo en la misma Letras Libres en la que recordaba el ambiente del cambio de milenio. Muy interesante.

Estas son palabras de Gumucio en 2008: 

Personalmente me molestaban las listas de Bolaño, sus polémicas de dientes apretados, su talante de comisario político en eterna campaña de depuración ideológica. Pensaba que nada le hacía más daño a la obra de Bolaño que esas pequeñas vendettas donde todo había que leerlo entre líneas, donde algunos juicios justos e inteligentes convivían con alaridos gratuitos.

Con los años me he pillado, sin embargo, preguntándome cien veces: ¿Qué diría Bolaño de esta foto de grupo, de este premio, de este silencio lleno de sonrisitas en que vivimos? Ante el desierto, en el que todos se sienten felices de confesar que escriben para gente que no lee, me hace falta la sardónica voz de Bolaño, que se equivocaba voluntariamente en la forma y los nombres pero nunca en el fondo. Porque en el fondo de su carácter discontinuo y a veces agriado, de sus estrategias trotskistas, estaba la literatura.

(...) No podía vivir la literatura de su época y lugar con calma. Para él todo eso e un asunto personal. Otros ganaron las becas y los premios, otros posaron en las fotos de grupo de la literatura latinoamericana cuando el escribía sus mejores libros. Ver los viajes, los premios, las entrevistas de esos fantasiosos vencedores mientras él apenas podía llegar a fin de mes no hizo nada para dulcificar su carácter. Habla de su entereza y coraje el hecho de que, después de esa prueba, encontrara fuerzas para sonreír y ser cordial. Bolaño era demasiado inteligente como para saber que su ausencia de los Mc Ondo, las Líneas Aéreas, los premios Alfaguaras, Biblioteca Breves y Planetas, las becas Guggenheim y las cátedras y residencias en universidades norteamericanas era cualquier cosa menos un accidente. No estaba porque la gente como él, los raros, no podían estar. No estaba porque otros más folclóricos y menos inclasificables, más astutos y menos enredados, sí estuvieron. Otros que hoy, desde facultades de letras y jurados de premios que nunca abrieron sus puertas a Bolaño, siguen disfrutando y perpetrando su poder y autoridad gracias a hablar, escribir y recordar a Bolaño sin que este pueda salir de la tumba para complicarles el festejo.

(...) Todas las mafias literarias pueden ser legítimas mientras los lectores no sean las víctimas. En la literatura en español generalmente son los lectores los que sufren bajo la omertà y las vendettas a las que los someten escritores, editores y periodistas culturales. Best sellers vendidos como obras de alta cultura, vacas sagradas del boom a las que se les perdona cualquier leche agria, literatura que pretende ser cosmopolita pero que acaba siendo kitsch, novelas tan pulcras como el vacío que cuentan, autores que en Madrid se ufanan de su hidalguía y limpieza de sangre pero que al llegar a Duke y Stanford descubren su lado marginal y mestizo. Literatura escrita en español neutro para no incordiar a los correctores de prueba catalanes. Prosa de moda, intertextual ayer, multiétnica hoy, posmoderna por si acaso. Novelas escritas para ser parte de algo que apenas existe y menos se lee. Tristes semillas, como las del desierto chileno, que sólo florecen de lluvia en lluvia. 

 La foto, de Newsweek magazine, vista en https://rodolfogrimaldi.com/ (Artículo sobre Bolaño)

domingo, junio 14, 2026

Un perfil de época de ZP


Reflexiona Rafael_Gumucio en Letras Libres:

 Antes de Zapatero estuvo Maragall y el Fórum de las Culturas de Barcelona 2004, es decir, algo que nadie pidió ni nadie necesitaba pero que resultó de pronto urgente, necesario, revolucionario. La clave de lo que Zapatero convertiría con habilidad en su política estaba toda ahí: la grandilocuencia unida al vacío. Invertir tiempo, esfuerzos y leyes en satisfacer agendas simbólicas, en resolver temas más o menos ya resueltos, en indignar a quienes no tienen poder para hacer otra cosa que chillar, para luego, a la hora del reparto del poder —el económico o el otro—, no hacer ni una sola innovación. Piruetas y saltos mortales con una red que te permite rebotar siempre. La obra maestra del género sería la Alianza de Civilizaciones, ese organismo que nadie supo nunca qué hacía ni para qué, y que convirtió a Zapatero en el mediador internacional profesional que las portadas de hoy retratan.

Gumucio es nuevo para mí, y habla de una franja de tiempo que es otra zona prácticamente desconocida para mis años en España. Esta nota suya es una cantera de interrogaciones a la que deberé dedicarle tiempo. Sea por su estada y su visión de España, como por lo que se refiere a Chile y a Bolaño (me refiero a esto). Mañana.

La foto, Gumucio en 2013, en Wikipedia. (Por Rodrigo Fernández - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25865930)

domingo, junio 07, 2026

You're Writing Code. Seniors Are Reading It

Copio de un buen artículo de W3Schools, que merece desmenuzarlo, pero en otro lugar. Ahora sólo quiero destacar dos actitudes a propósito del conocimiento:

Watch a senior developer for a day and you'll notice something strange. They barely type. They read. Pull requests, logs, old functions, AI suggestions, docs they already read twice.
Reading is the job. Writing is what happens after.
And it's almost never taught on purpose.
 (...) You spend more time reading code than writing it. Reading what your past self shipped six months ago. Reading what your teammate merged at 2am. Reading a stack trace that makes no sense yet. Reading AI-generated code that arrived instantly with complete confidence and zero context.
(...) The bottom line: the best developers are not the fastest writers. They are the most careful readers

Leyendo "se pierde tiempo", y aún más en competencia con la Inteligencia Artificial.  Pero la pregunta es,  en un período prolongado ¿quién tendrá mayor dominio del problema?

martes, junio 02, 2026

Masacre de Daixing

 La Revolución Cultural china fue probablemente uno de los procesos que más marcaron la segunda parte del siglo XX, y uno tal cuyas consecuencias se extienden todavía, sesenta años después, dentro y fuera de China. Este proceso se convirtió en una auténtica guerra civil, con una ferocidad que ha marcado la vida de millones de chinos. La autoridad del partido comunista fue cuestionada por Mao a nivel de su propia estructura de poder. De pronto, jovenes "de pedigree revolucionario" pasaron a organizarse como "Guardias Rojos", una estructura que comenzó siendo política, para llegar a formar milicias armadas que controlaban y perseguían a mandos del partido y a miles de personas que pudieran ser calificadas como "enemigos de clase". La situación en pocos meses derivó en lucha abierta de facciones en las grandes ciudades (Pekin, Shanghai), fogoneada por la cúpula del partido, cabeza de la división y el enfrentamiento. En un par de meses, de junio a agosto,  la sociedad pasó de las denuncias políticas a la violencia callejera, con bandas de Guardias (a su vez divididas y enfrentadas) usando palos primero y armas ligeras luego, con castigos que pasaron del insulto a la muerte a palos. Esto le dió su nombre al mes: agosto rojo, no por su color ideológico, sino por la sangre que corrió entonces. Hay mucho  que observar en este proceso de alrededor de diez años, del que ahora sólo tomo un caso extremo de ese mes, en Pekín: el "incidente de Daxing", mejor referido como Masacre de Daxing

Los hechos sucedieron durante el mes de agosto, cuando ya la actividad de los Guardias Rojos se había generalizado como una entidad independiente de la autoridad gubernamental. Los guardias rojos eran básicamente jóvenes, proletarios, estudiantes de escuela secundaria, trabajadores del campo. Para entonces, Mao, presidente del partido, había declarado su apoyo a esta organización en sus actividades de persecución de "enemigos de clase". Se había desatado una actividad de ataque a todos aquellos que no demostraran su lealtad al régimen, con jóvenes organizados en bandas que cuestionaban los comportamientos no revolucionarios, usando carteles de propaganda y denuncia, y pasando rápidamente a la violencia física. Más todavía debido al apoyo a esta organización por parte del propio Ministro de Seguridad Pública, quien había ordenado que no se detuviera a los Guardias. A fines de agosto, en una acción simultánea y coordinada de guardias rojos y autoridades del distrito de Daxing, persiguieron hasta la muerte a más de trescientas personas, primero encerrados en sus casas, y luego "juzgados" uno a uno, muertos a golpes, degollados, ahorcados, quemados, abarcando a familias completas, siguiendo la bárbara tradición de que no quede nadie vivo para que no haya venganza posterior.

¿Será posible que se matara a niños, incluso descuartizados? Me parece imposible, pero está en los testimonios. Quisiera creer que el odio profundo de aquellos días llevó a que cada bando mintiera y diera el tono más macabro posible a los hechos de los contrarios. Por sí solos, los relatos de las partes intervinientes reflejan un encarnizamiento sanguinario. Si nos atenemos a la enorme masa de testimonios, hay que pensar en el peor escenario. Si conocemos en las cicatrices de la guerra civil en España, ¿qué decir de un proceso de masas que duró más de diez años?

Los testimonios, con orígen en Yu Luowen, Song Yongvi, Frank Dikötter. 

La foto, en Wikipedia: By Song Yongyi - https://www.goodreads.com/book/show/38331290-les-massacres-de-la-revolution-culturelle, Fair use, https://en.wikipedia.org/w/index.php?curid=78693228