Debido a Andrea Calamari: prestar atención a Vila-Matas. Por la segunda parte de su apellido, Matas, lo hacía chileno. Y parece que por preferencias y relaciones, tiene o ha tenido cercanía con escritores americanos:
Resulta que Vila-Matas, en una charla en la Universidad Diego Portales de Chile de hace 10 o 12 años, dice que en España no lo quieren por ser borgeano. Alguien le había preguntado por la influencia de Borges en su escritura. “Creo que cada escritor pertenece a una esfera y yo pertenezco claramente a la esfera Borges”, dice después que a esa misma pertenecen Bolaño y César Aira (aunque Aira no lo reconozca) y sigue: “Pertenezco a esa vertiente y eso explica que en España nunca haya sido muy aceptado lo que hago, o comprendido, entre otras cosa porque en España nunca ha caído bien Borges”.
Cuando hace diez años compré Bartleby y compañía, no conocía a su autor. El nombre Enrique Vila-Matas no me decía nada, así como el de ningún otro escritor español contemporáneo; mis últimas lecturas hispanas habían sido León Felipe, Luis Salinas y García Lorca cuando tenía veinte años. Es decir, hace mucho.
En 2016, apareció en Argentina la edición Debolsillo Random House de este libro, que se publicó en España en 2000 y, por lo que sé, es del que más orgulloso se siente el autor. El sujeto del título es, evidentemente, lo que me llamó la atención. Ya lo sabrán ustedes, si vienen leyendo esto que mando, que Bartleby es uno de mis personajes dilectos, ese que, pudiendo hacer, no hace.
(...) Después de los Bartleby, leí otras cosas de Vila-Matas. Su primer libro, de 1985, Historia abreviada de la literatura portátil, en el que ya ponía en escena un rasgo de la literatura de lector: compendio, catálogo, reescritura, copia e invención, todo a la vez, donde rinde un homenaje a El libro de los seres imaginarios de Borges y prefigura La literatura nazi en América, que publicó Bolaño en 1996. Efectivamente, Vila-Matas es un escritor que se mueve por fuera de la tradición española y sus compatriotas se lo hacen saber. Dice que los catalanes no lo quieren porque escribe en español y que en el resto del país no lo reconocen como propio: parece latinoamericano (iberoamericano, dicen ellos).
Sobre su relacion con Latinoamérica, varios de sus escritos han sido publicados primero en países americanos. Wikipedia recuerda sus amistades con Roberto Bolaño, Sergio Pitol, Juan Villoro, Ricardo Piglia, Ednodio Quintero.









