martes, mayo 26, 2026

Las cuatro reglas de Lewis Carrol para estudiar

 

1, Empezar por el principio, "sin chapotear por aquí y por allá" (no picotear)

2, No empezar un nuevo capítulo sin estar seguro de haber entendido completamente el anterior, y sin haber hecho los ejercicios propuestos y más.Si no tiene la certeza de que el tema previo esté conquistado, no avance a un nuevo tema: tendrá un creciente desconocimiento del terreno pisado.

3, Cuando llegue a un pasaje que no entiende, léalo de nuevo. Si después de tres lecturas todavía no lo entiende, entonces descanse, y pruebe al día siguiente, y probablemente verá que se trataba de algo sencillo.

4, si es posible, discuta el contenido con otra persona. "Discutir es un maravilloso mode de allanar los obstáculos".

Carrol (Dodgson) no sólo escribió historias para niños e inteligentes  narraciones y poesía: También fue un investigador de la lógica y las matemáticas; un precursor de los trabajos de lógica formal; al menos Russell lo menciona directamente. Estas reglas encabezan su libro "El juego de la lógica". No pierden actualidad hoy, en una época en que el mal de la falta atención es generalizado.

domingo, mayo 24, 2026

Adios al acero inglés


 Estamos lejos de aquella Inglaterra dominante, con una industria poderosa comentada por Dickens o mucho más cerca, por Orwell.  Ya no está la India, la joya de la corona, ni Hong Kong. La orgullosa Inglaterra ni siquiera aceptó un trato honorable, como ejercer de árbitro en la Comunidad Europea, decidiendo permanecer sola, en la ilusión de un trato preferente con Estados Unidos. Pero estas no son buenas épocas ni siquiera para su socio preferente, que debe peregrinar a la próximamente nueva metrópolis del mundo, Pekin. Quien fuera el corazón financiero del mundo, ve cómo ese centro se traslada a Asia. El dinero no tiene olor, el capital no tiene patria, y los grandes hombres de negocios ahora ven cómo abrir sus finanzas a los nuevos ricos. Pero ya el mundo no será el mismo. Cada día un nuevo indicio nos lo dice: el pintoresco Boris Johnson, trajo a Rishi Sunak, y ahora Stalmer espera en capilla. La asignación del título de Sir a cada nuevo grupo musical que alcance la fama, la debilidad del Commonwealth. hablan del UK como una figura todavía no secundaria, pero casi.

Pero por retomar aquello que le dió el primer lugar, la industria, en qué estado está hoy:

(Pablo Pardo en El Mundo

Cuando el 26 de junio de 2017 el portaviones Queen Elizabeth salió al mar por primera vez, llevaba unas 2.000 toneladas de planchas de acero fabricadas en la planta siderúrgica de Scunthorpe. Algo más de dos años después, su gemelo el Príncipe de Gales hizo lo mismo. Pero sin acero de Scunthorpe. Las 2.000 toneladas habían sido importadas de Suecia. 

"Tuvieron que traer el acero de Suecia porque en Scunthorpe habían cerrado la planta de fabricación de planchas de acero", explica a EL MUNDO Martin Foster, que entró a trabajar en la siderurgia de Scunthrope en 1978, cuando tenía 16 años. "Hoy, en todo el Reino Unido, no queda ni una sola planta que fabrique planchas de acero. La última que quedaba, la de Liberty Steel, no trabaja desde hace un año, porque está en suspensión de pagos y el Estado se ha tenido que hacer cargo de ella", reflexiona Foster, que es el delegado sindical del sindicato Unite, el segundo más grande de la fábrica.

Tras él, en la distancia, están en fila india, de Norte a Sur, las siluetas de los cuatro últimos altos hornos del Reino Unido. Cada uno tiene nombre de una reina. "Victoria, Anne, Bess [diminutivo cariñoso de Elizabeth], y Mary", recita Foster. En realidad solo funciona Anne. Bess está en proceso de mantenimiento. Victoria y Mary llevan años apagados. Y una vez que se desactiva un alto horno es prácticamente imposible volver a hacer que funcione. Sale más rentable tirarlo y hacer uno nuevo.

A solo 180 kilómetros en línea recta del pueblo de Coalbrookdale, donde Abraham Darby levantó en 1709 el primer alto horno moderno, Anne y Bess son, hoy, los dos últimos del Reino Unido. Su salvación ha movilizado al propio primer ministro británico, Keir Starmer, que el pasado lunes declaró desde su residencia oficial en Downing Street: "En Scunthorpe hemos estado negociando con el actual dueño [de la empresa]. No ha sido posible encontrar un comprador privado. Así que puedo anunciar que esta semana será presentada legislación para dar al Gobierno el poder de tomar pleno control de British Steel". La fábrica de Scunthorpe es la práctica totalidad de los activos de British Steel.

 ¿Y cuál es el estado actual de la producción de acero? China, 960,8 millones de toneladas, India, 164,9 , Estados Unidos, 82 (¡La mitad que India y un 10% de la producción china !) 

Lo único que le va quedando de supremacía a Estados Unidos y Occidente , es la tecnología, la investigación, el conocimiento, y también en este caso, en retirada. Nuestros hijos y nietos verán otro mundo.

Una visión en números de la siderurgia,  en World Steel Association.

La foto, de L'Express: Un employé de ArcelorMittal dans l'usine de Florange, le 16 avril 2013 

sábado, mayo 09, 2026

Tiempo, distancia


 del artículo de Manuel Arias Maldonado, en Letras Libres, acerca del infinito físico, reflexionando con Pascal:

Tal vez nunca nos hayamos sacudido del todo la impresión que el descubrimiento de la vastedad del cosmos provocase a Blaise Pascal en su momento. El jansenista logró sintetizarla en una frase memorable: “Me estremece el silencio vacío de esos espacios infinitos.” Hay que hacerse cargo de lo que supuso la Revolución Copernicana para sus atribulados contemporáneos: las cosmogonías mundanas, incluida la cristiana, quedaron en entredicho ante la evidencia de un universo de extensión desconocida y edad imprecisa. Pese a que se podía seguir diciendo que el ser humano es un hijo de Dios, a su vez creador de la gran totalidad, el cuadro se iba complicando; la familiaridad de las historias religiosas, que transcurrían en un planeta más o menos cartografiado, contrastaba con la extrañeza que provocaban las descripciones científicas. Ese choque es visible en las reflexiones de Pascal, quien impele al hombre a sorprenderse de que la Tierra no sea “más que una punta finísima en comparación con lo que los astros, que ruedan en el firmamento, abarcan”. Este mundo visible, nos advierte, solo es “un trazo imperceptible en el amplio seno de la naturaleza”; por mucho que inflemos nuestras concepciones, ninguna idea puede llegar a describir “una esfera infinita, cuyo centro está en todas partes, cuya circunferencia en ninguna”. ¿Qué es un hombre en la inmensidad del infinito? Pascal no desespera: aun alojado en un “pequeño calabozo”, el ser humano tiene acceso a un prodigio que no está más allá de las estrellas, sino en su propio cuerpo y el mundo que lo rodea. Se abre ahí un abismo nuevo, dice Pascal: en las venas y las articulaciones, en los ácaros y las gotas de sudor. ¿Qué es un hombre en la naturaleza? Pascal se responde: Una nada respecto al infinito, un todo respecto a la nada, un intermedio entre nada y todo, infinitamente alejado de comprender los extremos; el fin de las cosas y sus principios están, para él, irremisiblemente ocultos en un secreto impenetrable.

A la filosofía sólo le quedan la ética, la existencia, el tiempo.

La imagen, en Wikipedia.  Atribucion: ESO/Y. Beletsky, CC BY 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/4.0>, via Wikimedia Commons

domingo, mayo 03, 2026

Vislumbrando el futuro


Carlos Lozada, en un largo artículo de New York Times,  sobre la posición actual de Estados Unidos en las relaciones internacionales:

No estamos entrando en un mundo post-Estados Unidos en el que el país se retirará del escenario o dejará de ejercer su poder militar. Todo lo contrario. Pero sí podríamos estar entrando en un mundo post-Estados Unidos en el sentido de que el significado de Estados Unidos, los principios y valores que el país ha defendido durante mucho tiempo —a veces en la práctica, a veces como aspiración— se están desvaneciendo. Y la pérdida de ese Estados Unidos podría resultar igual de perjudicial, y mucho más duradera, que cualquier daño que las excursiones de Donald Trump puedan causar. 

 El artículo de Lozada recorre el pensamiento de muchos estudiosos de las relaciones internacionales contemporáneas, que apuntan a una pérdida de importancia de Estados Unidos. Y aún peor, a un abandono de las posiciones sostenidas por USA desde la segunda guerra mundial. El sistema de pactos y alianzas tejido desde entonces, hoy es desconocido, empujando a sus integrantes a un realineamiento que cambiará el mundo. No sólo es de interés el escrito de Lozada, sino la familiarización con los autores que discute allí.

Estudiosos determinantes recordados por Lozada:

Fareed Zakaria, El mundo después de USA (The post-american world) , editado en 2008

Paul Kennedy, The Rise and Fall of the Great Powers: Economic Change and Military Conflict from 1500 to 2000, editado en 1987.

Robert Gilpin, War and Change in World Politics, editado en 1981

Robert Kaplan, The Coming Anarchy , editado 1994, especialmente interesante.

Charles KupchanThe End of the American Era, editado en 2002

Immanuel Wallerstein, La decadencia del poder estadounidense , editado en 2003

miércoles, abril 29, 2026

La huerta sur de Valencia, hoy


 Cinco años atrás me preguntaba qué quedaría en poco tiempo mas, de la huerta valenciana sur, donde crecía el barrio de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y el cinturón del  Boulevard, siguiendo el borde sur de la ciudad. Hoy, en poco tiempo, asistimos a un cambio generalizado, urbano, social, económico. Como ya era visible, el barrio de las Artes y la Ciencias ha ocupado el cien por cien de su delimitación, cerrando al sur con el nuevo estadio (Roig Arena), antecedido por los polideportivos y rodeado de hoteles nacidos en las tierras que eran huertas. Pero este barrio, además, se continúa hacia el sur, en una línea de rascacielos pegados al Boulevard y al nuevo Hospital La Fe, que ahora además se complementa con una nueva clínica (Vithas) y una extensión de módulos de atención de Quirón, en un espacio de tres manzanas. Pero además, hacia el suroeste, al final del Hospital de La Fe, un puente cruza las vías y al otro lado, pegado a la ruta V30 y el río (el verdadero, el que nació de desviar el río Turia luego de la gran inundación de 1957) creció el  bloque de viviendas Turianova,  en poco más de seis años, y ante este conjunto, un nuevo centro comercial, que promete ser de los mayores de Valencia. Lo que fue hace una década o menos huerta abandonada, unas vías, cañaverales, una autovía y el cauce nuevo del Turia, ahora se ha poblado de familias nuevas, jóvenes, y una línea contínua de tres o cuatro kilómetros de pisos de alto costo, siguieendo el Boulevard Sur y la avenida Antonio Ferrandis. 

Hoy quedarán algunos antiguos huertanos, en las construcciones más antiguas de la zona, y quizá alguno de ellos todavía cuide sus canteros en el espacio dedicado a huerta en el parque de Malilla. Algunas viejas higueras y olivos quedan en las plazoletas de alrededor del estadio, el parque de Malilla y los bordes del Boulevard Sur. Hoy son ante todo de adorno, aunque los vecinos viejos recolectan higos y olivas cuando llega la temporada. Los que mejor se han adaptado al cambio son los pájaros: urracas, torcazas, los estorninos, aunque se trasladaron hacia el corazón de Las Artes. Y las cotorras, en todas partes. La avenida Antonio Ferrandiz es la que más tajantemente muestra la paradoja de hoy: en los ochocientos metros que se extiende, por la derecha yendo al sur, los edificios nuevos de alrededor de dieciocho pisos cada uno, y por la vereda izquierda, la huerta casi hasta el mar, y los caseríos y masías, en otro mundo.

domingo, abril 26, 2026

A propósito del cine argentino

 Volviendo sobre la "Historia del Cine", de Román Gubern, los añadidos de 1995 y 2014 ajustan y completan las omisiones del libro original, actualizando a 2014 muchas de las referencias, entre ellas las del cine latinoamericano, o iberoamericano. Paralelamente, el artículo sobre el cine argentino de Wikipedia (mencionado entonces) también se amplió, mejorando su valor para convertirse en una buena guía de conocimiento del cine como industria y como arte. Puedo recomendar ahora usar "Cine de Argentina" como un complemento al leer la Historia de Gubern.

También se puede incluir como referencia al libro de Fernando Martín Peña, Cien años de cine argentino. de 1a. editorial Biblos,  Buenos Aires, 2012.

sábado, abril 25, 2026

Cine, fotografía, tiempo


Reflexión de  Gustavo Noriega sobre la fotografía y el cine

 Desde Bazin sabemos que hay una relación inevitable entre cine y fotografía, por un lado, y la muerte por el otro. En Qué es el cine, el padre de la nueva crítica hablaba de las fotografías familiares y decía que “esas sombras grises o de color sepia, fantasmagóricas, casi ilegibles, no son ya los tradicionales retratos de familia, sino la presencia turbadora de vidas detenidas en su duración, liberadas de su destino, no por el prestigio del arte, sino en virtud de una mecánica impasible; porque la fotografía no crea —como el arte— la eternidad sino que embalsama el tiempo; se limita a sustraerlo de su propia corrupción”. Esa relación fatal e implacable, esa victoria pírrica y efímera sobre el discurrir del tiempo y lo inexorable aparece en el cine en su forma documental, claro está, pero también en cualquier manifestación ficcional. Allí donde hay registro —de un asesinato en un concierto de rock, pero también en un plano de Marilyn Monroe actuando— se genera la paradoja de vencer al tiempo y, al mismo tiempo, dejar constancia de su paso.

A propósito  de "This is it", documental publicada por HBO, sobre el registro de los preparativos de la gira de Michael Jackson, interrumpidos por su muerte.

André Bazin, en Wikipedia.

jueves, abril 09, 2026

India en el nuevo mundo


The Economist, en un artículo sin firma, a propósito de la creciente presencia de la inmigración indú en el mundo: publicado en la edición internacional este cuatro de abril de 2026, aunque el análisis está fechado en 12 de junio de 2023. Para el caso, la remisión a 2023 tiene poca importancia: sin duda, las cifras y tendencias analizadas, probablemente se han ampliado. The Economist pone el acento en la calidad de la inmigración, "bigger and more influential than any in history".

En principio, el volúmen de esa inmigración: en cifras de 2020, sobre un total de 281 millones de migrantes en el mundo, 18 millones son indios, 11,2 millones son mexicanos, y 10, 5 son chinos: correspondiente con su sobrepaso a China como país más poblado del mundo, también lo hace en migración directa, sin contar  los migrantes de segunda y tercera generación. 

En segundo lugar, la calidad de esa inmigración: 

India has the essential ingredients to be a leading exporter of talent: a mass of young people and first-class higher education. Indians’ mastery of English, a legacy of British colonial rule, probably helps, too. Only 22% of Indian immigrants in America above the age of five say they have no more than a limited command of English, compared with 57% of Chinese immigrants, according to the Migration Policy Institute (mpi), an American think-tank. 

 (...) Since Indian independence in 1947 there have been several waves of migration to the rich world, enabling the diaspora to grow in number and might. The first, in the years following the second world war, involved low-skilled workers largely from the states of Gujarat and Punjab. A multitude went to Britain, which was facing acute labour shortages. They worked in tough places, such as textile mills and other industrial outfits. Many Indians whose families had moved to eastern Africa in the colonial period as indentured labourers later went west, too. America managed to attract a host of talented individuals by overhauling its immigration laws in 1965. Quotas that barred Indian nationals were out, new rules that favoured highly skilled migrants were in. Australia and Canada then followed suit with batches of similar regulations.

(...) Many of India’s best and brightest seem to prepare themselves to migrate. Arvind Subramanian, a former economic adviser to the Indian government, says that they are, in the economic jargon, “highly positively selected migrants”. Consider the findings of a paper soon to be published in the Journal of Development Economics by Prithwiraj Choudhury of Harvard Business School, Ina Ganguli of the University of Massachusetts Amherst and Patrick Gaule of the University of Bristol. It analysed the results of students who took the highly competitive entrance exams for the Indian Institutes of Technology, the country’s elite engineering schools, in 2010. Eight years later, the researchers found that 36% of the 1,000 best performers had migrated abroad, rising to 62% among the 100 best. Most went to America. 

(...) In America almost 80% of the Indian-born population over school age have at least an undergraduate degree, according to number-crunching by Jeanne Batalova at the mpi. Just 50% of the Chinese-born population and 30% of the total population can say the same. It is a similar story in Australia, where almost two-thirds of the Indian-born population over school age, half the Chinese-born and just one-third of the total population have a bachelor’s or higher degree. 

Los migrantes indios son, de acuerdo a esto, mejor preparados, mejor pagados, y mejor establecidos en el mundo económico occidental: Indians are the highest-earning migrant group in America, with a median household income of almost $150,000 per year. That is double the national average and well ahead of Chinese migrants, with a median household income of over $95,000. Más aún, es frecuente que hoy dirijan las mayores empresas en Estados Unidos (Now Adobe, Alphabet, Google’s corporate parent, IBM and Microsoft are all led by people of Indian descent. The deans at three of the five leading business schools, including Harvard Business School, are as well.)

Sin embargo, el artículo recuerda que la predisposición occidental por India, está amenazada desde el gobierno de Modi,  por la sombra de un gobierno populista interesado en mantener una conexión con China, Rusia y  los gobiernos asociados en el BRIC, que representan otro poder en el concierto mundial. 

Por lo demás, las castas no han desaparecido, y bajo nuevas formas, siguen existiendo.  Para los muy pobres también se abrió una puerta con la migración como mano de obra barata, a los países del sur de Asia, Africa, las monarquías àrabes y Australia. 

Por mi propia observación directa, es evidente que también una clase media baja llega a Europa incluso, con pequeños emprendimientos personales que prosperan. 

En fin, Oriente aprende rápido y particularmente India.  Ya no es ni por asomo lo que fuera al terminar la segunda guerra mundial. India tiene su peso propio que jugará en el nuevo , Lejos del cine de James Ivory y Jean Renoir, también aquí ia India se hace su lugar. 

La imagen, David Gil, en La sociedad Geográfica. (la ciudad de Delhi)

 

domingo, marzo 22, 2026

Modelo desarmado


 Alex Joyce escribe para Zenda este 16 de febrero una crítica de la Rayuela de Cortázar.  No había leído antes una crítica tan desenfadada de Rayuela, en una publicación importante. Ha pasado medio siglo de su publicación, y ya hablamos de la historia, de arqueología. Leído entonces, no estoy tentado de retomarlo: los juicios de Joyce, irónicos, me resultan familiares: 

"Se nos invita a saltar capítulos como quien cruza charcos: no por necesidad, sino por deporte. El resultado es que uno acaba empapado de referencias, citas y humo intelectual, con la elegante sensación de haber participado en algo importante sin saber muy bien en qué.  

(...) Porque Rayuela no se lee: se padece. No se avanza: se deambula. No se comprende: se consiente. Es un libro que no se conforma con ser libro, como si eso fuera poca cosa, y decide convertirse en método, en desafío, en postura vital y, si se descuida, en secta. El lector ya no es lector: es cómplice, acróbata, saltimbanqui, y a ratos víctima voluntaria de un experimento cuya hipótesis nunca se nos explica del todo.

(...) Los personajes, por su parte, tienen la virtud de hablar mucho y decir poco, lo cual los hace perfectos tertulianos pero pésimos seres humanos. Conversan como si cada frase debiera pasar primero por un comité filosófico antes de salir al mundo. No dialogan: se exhiben. No se escuchan: se admiran mutuamente en el espejo de su propia inteligencia. Y cuando alguno parece a punto de sentir algo auténtico, se detiene para analizarlo, diseccionarlo y finalmente matarlo de aburrimiento. 

Digamos que ha pasado su época. Que se ha disipado el mundo para el que hablaba, y que lo que antes era importante, hoy es mirado con hastío o desapego. Mucha mejor suerte han tenido sus cuentos.

La máquina para leer Rayuela existe

La imagen, primera edición de Rayuela en Sudamericana 

 

jueves, marzo 19, 2026

En el borde de otro mundo

 


Escribe Hernán Iglesias Illa, a propósito de Paul R: Ehrlich, profeta de catástrofes:
Esto [la aceptación de profecías catastróficas] refleja una actitud habitual de Occidente de aceptar sin problemas a los profetas que anuncian su destrucción. Pasó con Ehrlich en los ‘70 y sigue pasando ahora, cuando tanto consenso performático parece haber, por ejemplo, sobre cómo las redes sociales o la inteligencia artificial están destruyendo a nuestros jóvenes, nuestra democracia y nuestra propia esencia. O el consenso que había hace unos años de que el colapso ambiental era inminente. Esto puede ser un rasgo positivo de nuestra civilización (una especie de vacuna que nos mantiene alerta) o un rasgo negativo (un impulso insano por la autoflagelación y la demagogia). Yo prefiero tomarlo como viene: los discursos catastrofistas y los pronósticos aterradores tienen rating y existieron siempre. Como también tiene rating decir que los jóvenes de ahora no tienen valores, algo que los adultos llevan diciendo literalmente miles de años. No tiene sentido pelearse con eso, pero tampoco sirve negarlo. 
(…)
El caso de Ehrlich, en todo caso, sirve para mostrar, como dijo el otro día Rafael Rofman en Twitter, que ninguna tendencia es para siempre y que las sociedades pueden sorprendernos y cambiar de dirección sin que nadie las vea venir.
(…) qué hacer con los pesimistas profesionales, que buscan decirnos no sólo que vamos a morir, sino que además va a ser por nuestra culpa. Buena parte del sistema los recibe bien (los medios, la política, algunas instituciones), porque generan buenos titulares y buenas crisis para los organismos que necesitan problemas nuevos para justificar su existencia. Yo propongo una actitud intermedia, ahora que hay tantos creyendo que dentro de unos años seremos todos unos gordos desempleados iletrados, subsidiados, adictos a los videos de 30 segundos. Ni tomarlos demasiado en serio, mucho menos literalmente, pero sí valorar el rol ecológico que tienen en nuestro ecosistema civilizatorio, tan necesarios como los narradores y los guerreros: son nuestros profetas con el cartelito de “el fin está cerca”. Nos recuerdan nuestra finitud, nos bajan de los entusiasmos pasajeros. Y además, quizás, alguna vez la embocan.

En efecto, las sociedades pueden cambiar de dirección sin que nadie lo vea venir. Los cambios pueden ser inperceptibles, y abarcar siglos. Sin duda nuestra sociedad contemporánea está en el curso de un cambio que no veremos completado en nuestro tiempo.

La foto, en Wikipedia. Por Ilka Hartmann - eBay, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20701670 

domingo, marzo 15, 2026

Simon Leys y la escritura

 


Sobre la forma de escribir de Simon Leys, apuntado por Kim Nguyen Baraldi en Letras Libres:

Esta convicción de que lo verdadero viene prestado de fuera no solo tuvo influencia sobre cómo abordaba a los grandes escritores. Se tradujo también en una manera muy específica de escribir: en todos sus ensayos, prólogos, cartas, diarios, entrevistas, discursos, Leys hace un uso masivo de citas. Como si no pudiera armar una reflexión sin el pensamiento de los otros. O mejor dicho, como si fuera demasiado humilde para pretender tener ideas propias, ideas que no hubieran sido formuladas por otros antes que él.

Lo cierto es que la cita, el gesto de incorporar palabras ajenas en un texto propio, es una de las más bellas muestras de gratitud. ¿Para qué reinventar la rueda cuando otros han dicho tan bien lo que uno piensa? Ya decía Georges Perec que nos encaminamos hacia un “arte citacional” que consiste en “tomar como punto de partida lo que fue una culminación para los predecesores”. Simon Leys no hubiera podido estar más de acuerdo. De hecho, bromeaba a menudo diciendo que él era solo “un enano a hombros de gigantes”, haciendo suya la famosa expresión de Isaac Newton, quien, humildemente, justificaba todos sus descubrimientos al trabajo realizado por sus predecesores Copérnico, Galileo y Kepler. 

Simon Leys, recordado a propósito de su observación crítica de la Revolución cultural china. Leys fue uno de los primeros intelectuales occidentales en  denunciar las atrocidades vividas en los años de la guerra civil china, llamada "cultural" y vista con entusiasmo entre la intelectualidad occidental, especialmente la francesa (destacado ejemplo, Jean-Luc Godard). Leys también tiene el mérito de ser un intérprete y admirador de George Orwell.

jueves, marzo 05, 2026

Ucrania resistente

 Escribe Albertina Piterbarg, para Seul, sobre el cuarto año de guerra en Ucrania:

El martes se cumplieron cuatro años de la invasión de Rusia a Ucrania, la famosa “operación militar especial” que, según el Kremlin, debía desnazificar y desmilitarizar el país en cuestión de días. Aquella ofensiva, que buscada decapitar al gobierno de Kiev en un blitzkrieg, terminó en cambio convirtiéndose en un fiasco estratégico para Vladimir Putin, una catástrofe humanitaria y una guerra empantanada que continúa hasta hoy sin ninguna claridad de ni cómo ni cuándo va a terminar.

Se cumplen también, por lo tanto, cuatro años del conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con una cifra de alrededor de dos millones de víctimas entre heridos, muertos, prisioneros, desaparecidos militares y civiles, de los cuales al menos 1,3 millones son soldados rusos y 200.000 son niños ucranianos secuestrados y desplazados. Y cuatro años, además, de discursos altisonantes y emocionados, de abrazos y galardones, de promesas cumplidas e incumplidas, de reuniones infinitas en distintas capitales y husos horarios, de vaivenes caprichosos y timoratos, de presidentes que entran y que salen, de alfombras rojas y conventillo en la Casa Blanca, y de nuevas guerras y conflictos, algunos mediáticos y atractivos, otros olvidados para siempre.

En estos cuatro años Ucrania se convirtió en un escenario de la transformación de la guerra contemporánea y de la política internacional, donde se han superpuesto cambios tecnológicos distópicos con operaciones masivas de manipulación de la opinión pública y coreografías de negociaciones políticas dignas de un minué del siglo XVII. Han sido cuatro años de delirios imperialistas rusos, de territorios ocupados, de lluvia de drones y misiles, de referéndums espurios y anexiones que, si ocurrieran en otra parte, harían estallar a la opinión pública. Cuatro años, en fin, de familias desplazadas, de refugiados y de exiliados, entre ellos millones de ucranianos dispersos por Europa y una creciente comunidad rusa en Argentina. 

 La nota sigue, recapitulando cada uno de los cuatro años pasados. Merece leerse completo, para recordar que el siglo XXI comienza al cruzar la frontera de Ucrania.

 

domingo, febrero 22, 2026

Leer en papel

 


Dice Gabriela Bustelo, en Revista de Libros, a propósito del cierre de una gran librería de Madrid:

Leer en papel es prácticamente la única actividad que se puede hacer con total libertad en la era cibernética, ajena a la monitorización constante a la que nos somete internet, y que se puede practicar cuantas veces se quiera sin dejar un rastro digital. Nadie sabe qué libro sacamos de una estantería, ni en qué página lo dejamos al parar de leer, ni en qué página lo abrimos al día siguiente. Ningún algoritmo factoriza esa actividad, ni la usa para entrenar una máquina de inteligencia artificial, ni para hacernos un perfil sociológico que pueda servir para vendernos productos a través de las redes sociales. No van a salir vídeos inesperados ni deepfakes donde se nos vea pasando las páginas de un libro en soledad, enfrascados en la lectura. Desde ese punto de vista, en la sociedad de la esclavitud digital, donde todos somos ya los microsiervos que pronosticó Douglas Coupland, leer en papel es una actividad subversiva, radical, anarquista. Pese a ello, los libros físicos pueden acabar relegados a tenderetes de regalos en los supermercados y los aeropuertos o, en el mejor de los casos, a las tiendas de segunda mano y mercados al estilo de la Cuesta de Moyano, como un objeto nostálgico para boomers recalcitrantes. 

 Pero este paradigma está amenazado igualmente: al libro hay que editarlo, y distribuirlo. Salvo casos minoritarios en que el autor produce su trabajo, será necesario encontrar la editora que esté dispuesta a poner en marcha el proceso, y a administrarlo. El mundo editorial no es el del siglo XIX y XX, sino otro más concentrado, y más enfocado en el negocio. El editor juzga la calidad del trabajo, y le da vía libre o no. 

Es decir, para llegar al momento en que el libro alcanza un lugar en los anaqueles de un librero, antes pasa el filtro de la editorial. Un libro alcanza una primera edición, una tirada de mil ejemplares, o cinco mil, de los cuales una buena parte irá a venta de saldos. Si no se ha alcanzado un nivel de conocimiento (libro recomendado, mencionado, distribuido) pasado cierto tiempo se apagará. 

En el mundo iberoamericano debido principalmente a la guerra civil española, pasamos por algunas décadas del siglo XX en que las editoriales florecieron en América, especialmente México, Argentina, Colombia, con gran aporte español. Fueron los años en que explotó la literatura latinoamericana, así como la traducción de autores extranjeros. Pero en la medida en que España salía del franquismo, esas editoras o fueron compradas por editoras españolas, italianas, francesas, inglesas, o se vendieron o fusionaron con grandes conglomerados europeos. Es decir, sin negar que el libro en papel libera del monitoreo del Gran Hermano, es necesario reconocer que el filtro está en un paso previo: qué trabajos alcanzarán una edición.