miércoles, abril 29, 2026

La huerta sur de Valencia, hoy


 Cinco años atrás me preguntaba qué quedaría en poco tiempo mas, de la huerta valenciana sur, donde crecía el barrio de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y el cinturón del  Boulevard, siguiendo el borde sur de la ciudad. Hoy, en poco tiempo, asistimos a un cambio generalizado, urbano, social, económico. Como ya era visible, el barrio de las Artes y la Ciencias ha ocupado el cien por cien de su delimitación, cerrando al sur con el nuevo estadio (Roig Arena), antecedido por los polideportivos y rodeado de hoteles nacidos en las tierras que eran huertas. Pero este barrio, además, se continúa hacia el sur, en una línea de rascacielos pegados al Boulevard y al nuevo Hospital La Fe, que ahora además se complementa con una nueva clínica (Vithas) y una extensión de módulos de atención de Quirón, en un espacio de tres manzanas. Pero además, hacia el suroeste, al final del Hospital de La Fe, un puente cruza las vías y al otro lado, pegado a la ruta V30 y el río (el verdadero, el que nació de desviar el río Turia luego de la gran inundación de 1957) creció el  bloque de viviendas Turianova,  en poco más de seis años, y ante este conjunto, un nuevo centro comercial, que promete ser de los mayores de Valencia. Lo que fue hace una década o menos huerta abandonada, unas vías, cañaverales, una autovía y el cauce nuevo del Turia, ahora se ha poblado de familias nuevas, jóvenes, y una línea contínua de tres o cuatro kilómetros de pisos de alto costo, siguieendo el Boulevard Sur y la avenida Antonio Ferrandis. 

Hoy quedarán algunos antiguos huertanos, en las construcciones más antiguas de la zona, y quizá alguno de ellos todavía cuide sus canteros en el espacio dedicado a huerta en el parque de Malilla. Algunas viejas higueras y olivos quedan en las plazoletas de alrededor del estadio, el parque de Malilla y los bordes del Boulevard Sur. Hoy son ante todo de adorno, aunque los vecinos viejos recolectan higos y olivas cuando llega la temporada. Los que mejor se han adaptado al cambio son los pájaros: urracas, torcazas, los estorninos, aunque se trasladaron hacia el corazón de Las Artes. Y las cotorras, en todas partes. La avenida Antonio Ferrandiz es la que más tajantemente muestra la paradoja de hoy: en los ochocientos metros que se extiende, por la derecha yendo al sur, los edificios nuevos de alrededor de dieciocho pisos cada uno, y por la vereda izquierda, la huerta casi hasta el mar, y los caseríos y masías, en otro mundo.

domingo, abril 26, 2026

A propósito del cine argentino

 Volviendo sobre la "Historia del Cine", de Román Gubern, los añadidos de 1995 y 2014 ajustan y completan las omisiones del libro original, actualizando a 2014 muchas de las referencias, entre ellas las del cine latinoamericano, o iberoamericano. Paralelamente, el artículo sobre el cine argentino de Wikipedia (mencionado entonces) también se amplió, mejorando su valor para convertirse en una buena guía de conocimiento del cine como industria y como arte. Puedo recomendar ahora usar "Cine de Argentina" como un complemento al leer la Historia de Gubern.

También se puede incluir como referencia al libro de Fernando Martín Peña, Cien años de cine argentino. de 1a. editorial Biblos,  Buenos Aires, 2012.

sábado, abril 25, 2026

Cine, fotografía, tiempo


Reflexión de  Gustavo Noriega sobre la fotografía y el cine

 Desde Bazin sabemos que hay una relación inevitable entre cine y fotografía, por un lado, y la muerte por el otro. En Qué es el cine, el padre de la nueva crítica hablaba de las fotografías familiares y decía que “esas sombras grises o de color sepia, fantasmagóricas, casi ilegibles, no son ya los tradicionales retratos de familia, sino la presencia turbadora de vidas detenidas en su duración, liberadas de su destino, no por el prestigio del arte, sino en virtud de una mecánica impasible; porque la fotografía no crea —como el arte— la eternidad sino que embalsama el tiempo; se limita a sustraerlo de su propia corrupción”. Esa relación fatal e implacable, esa victoria pírrica y efímera sobre el discurrir del tiempo y lo inexorable aparece en el cine en su forma documental, claro está, pero también en cualquier manifestación ficcional. Allí donde hay registro —de un asesinato en un concierto de rock, pero también en un plano de Marilyn Monroe actuando— se genera la paradoja de vencer al tiempo y, al mismo tiempo, dejar constancia de su paso.

A propósito  de "This is it", documental publicada por HBO, sobre el registro de los preparativos de la gira de Michael Jackson, interrumpidos por su muerte.

André Bazin, en Wikipedia.

jueves, abril 09, 2026

India en el nuevo mundo


The Economist, en un artículo sin firma, a propósito de la creciente presencia de la inmigración indú en el mundo: publicado en la edición internacional este cuatro de abril de 2026, aunque el análisis está fechado en 12 de junio de 2023. Para el caso, la remisión a 2023 tiene poca importancia: sin duda, las cifras y tendencias analizadas, probablemente se han ampliado. The Economist pone el acento en la calidad de la inmigración, "bigger and more influential than any in history".

En principio, el volúmen de esa inmigración: en cifras de 2020, sobre un total de 281 millones de migrantes en el mundo, 18 millones son indios, 11,2 millones son mexicanos, y 10, 5 son chinos: correspondiente con su sobrepaso a China como país más poblado del mundo, también lo hace en migración directa, sin contar  los migrantes de segunda y tercera generación. 

En segundo lugar, la calidad de esa inmigración: 

India has the essential ingredients to be a leading exporter of talent: a mass of young people and first-class higher education. Indians’ mastery of English, a legacy of British colonial rule, probably helps, too. Only 22% of Indian immigrants in America above the age of five say they have no more than a limited command of English, compared with 57% of Chinese immigrants, according to the Migration Policy Institute (mpi), an American think-tank. 

 (...) Since Indian independence in 1947 there have been several waves of migration to the rich world, enabling the diaspora to grow in number and might. The first, in the years following the second world war, involved low-skilled workers largely from the states of Gujarat and Punjab. A multitude went to Britain, which was facing acute labour shortages. They worked in tough places, such as textile mills and other industrial outfits. Many Indians whose families had moved to eastern Africa in the colonial period as indentured labourers later went west, too. America managed to attract a host of talented individuals by overhauling its immigration laws in 1965. Quotas that barred Indian nationals were out, new rules that favoured highly skilled migrants were in. Australia and Canada then followed suit with batches of similar regulations.

(...) Many of India’s best and brightest seem to prepare themselves to migrate. Arvind Subramanian, a former economic adviser to the Indian government, says that they are, in the economic jargon, “highly positively selected migrants”. Consider the findings of a paper soon to be published in the Journal of Development Economics by Prithwiraj Choudhury of Harvard Business School, Ina Ganguli of the University of Massachusetts Amherst and Patrick Gaule of the University of Bristol. It analysed the results of students who took the highly competitive entrance exams for the Indian Institutes of Technology, the country’s elite engineering schools, in 2010. Eight years later, the researchers found that 36% of the 1,000 best performers had migrated abroad, rising to 62% among the 100 best. Most went to America. 

(...) In America almost 80% of the Indian-born population over school age have at least an undergraduate degree, according to number-crunching by Jeanne Batalova at the mpi. Just 50% of the Chinese-born population and 30% of the total population can say the same. It is a similar story in Australia, where almost two-thirds of the Indian-born population over school age, half the Chinese-born and just one-third of the total population have a bachelor’s or higher degree. 

Los migrantes indios son, de acuerdo a esto, mejor preparados, mejor pagados, y mejor establecidos en el mundo económico occidental: Indians are the highest-earning migrant group in America, with a median household income of almost $150,000 per year. That is double the national average and well ahead of Chinese migrants, with a median household income of over $95,000. Más aún, es frecuente que hoy dirijan las mayores empresas en Estados Unidos (Now Adobe, Alphabet, Google’s corporate parent, IBM and Microsoft are all led by people of Indian descent. The deans at three of the five leading business schools, including Harvard Business School, are as well.)

Sin embargo, el artículo recuerda que la predisposición occidental por India, está amenazada desde el gobierno de Modi,  por la sombra de un gobierno populista interesado en mantener una conexión con China, Rusia y  los gobiernos asociados en el BRIC, que representan otro poder en el concierto mundial. 

Por lo demás, las castas no han desaparecido, y bajo nuevas formas, siguen existiendo.  Para los muy pobres también se abrió una puerta con la migración como mano de obra barata, a los países del sur de Asia, Africa, las monarquías àrabes y Australia. 

Por mi propia observación directa, es evidente que también una clase media baja llega a Europa incluso, con pequeños emprendimientos personales que prosperan. 

En fin, Oriente aprende rápido y particularmente India.  Ya no es ni por asomo lo que fuera al terminar la segunda guerra mundial. India tiene su peso propio que jugará en el nuevo , Lejos del cine de James Ivory y Jean Renoir, también aquí ia India se hace su lugar. 

La imagen, David Gil, en La sociedad Geográfica. (la ciudad de Delhi)