miércoles, mayo 27, 2009

Roma no paga traidores?


En La Nación, pero también en toda la prensa (Diario Uno, Crítica, Noticias 24, etc):
Los dichos de Hugo Chávez a Lula Da Silva sobre su intención de proteger las empresas brasileñas de la estatización que promueve en Venezuela generaron malestar en la Casa Rosada. Tanto, que Cristina Kirchner se comunicó anoche con su par venezolano para pedirle que aclare sus polémicas declaraciones.

La conversación telefónica trascendió cerca del mediodía a través de un cable de la agencia Télam. El despacho indica que Chávez le negó a la Presidenta haber hecho esas afirmaciones, por lo que la jefa del Estado le solicitó que realizara una desmentida pública. El venezolano, a su turno, se comprometió a aclarar sus dichos no bien regrese a Caracas.

El contacto telefónico y los ejes de la conversación entre los mandatarios fueron confirmados a lanacion.com por fuentes oficiales.

A micrófono abierto. "Estamos en una fase de nacionalización de empresas en el país.. menos las brasileñas", aclaró Chávez ayer durante su reunión privada con Lula en la ciudad brasileña de Salvador. El comentario sólo trascendió gracias a un descuido. Los audífonos para escuchar a los traductores presidenciales quedaron abiertos y los periodistas pudieron escuchar los primeros minutos del diálogo.
Si no alcanzaran los intereses "patrióticos" pagados a los préstamos venezolanos, las nacionalizaciones de empresas argentinas muestran la indignidad de justificar que otro país medre con nuestras empresas ("Cristina pidió respetar “las decisiones soberanas de cada país” y argumentó que “tampoco nosotros aceptaríamos que nadie se entrometiera en una decisión soberana”", recogido por Crítica). Y mientras el gobierno argentino calla y otorga, Chávez se rinde frente al poder, cuidándose muy bien de aclararle a Brasil que sus empresas no están amenazadas. Una vez más, Brasil nos muestra la diferencia entre querer al propio país, y no hacerlo.
Por cierto...estamos en la semana de mayo, y a un año del Bicentenario.

sábado, mayo 23, 2009

Incompetencia suicida

¿Tú también, Bruto? En vísperas de un aniversario de nuestras fiestas patrias...una agresión más de nuestro principal aliado sudamericano (y como dicen aquí en España, "y que Dios nos pille confesados")
¿A qué han reducido el papel de Argentina?
En Clarín, hoy sábado 23 de mayo:

Enérgico rechazo empresarial a nuevas estatizaciones de Chávez

Las principales cámaras privadas argentinas expresaron su "preocupación y repudio" por la nacionalización de tres compañía ligadas al grupo Techint. Y reclamaron al Gobierno que defienda los "legítimos intereses del país" en el exterior.

Fue un efecto dominó que casi hace colapsar los celulares de los hombres de negocios más poderosos del país. Desde que la Unión Industrial difundió un comunicado de prensa repudiando el anuncio de una nueva nacionalización por parte del gobierno venezolano a tres fábricas que eran de Techint, otras cuatro cámaras empresarias (que representan a otros sectores) se plegaron públicamente con ese mismo cuestionamiento. Reclamaron que los Estados respeten la actividad privada.

Según las más altas fuentes consultadas en cada entidad, lo que desencadenó ese efecto dominó fue el silencio de la Casa Rosada sobre la decisión del presidente venezolano Hugo Chávez. Tal vez por esa razón, todos los comunicados empresarios reclamaron al Gobierno que tome cartas en el asunto. Anoche, en las entidades había llegado el mensaje de que la presidenta Cristina Kirchner le había pedido al canciller Jorge Taiana que tomara el tema.

"Las inversiones argentinas en el exterior son parte fundamental de la proyección internacional de nuestro país. En este sentido AEA valora toda mediación del gobierno argentino ante Venezuela para evitar que esta acción se concrete", disparó la Asociación Empresaria Argentina que agrupa a los CEO's de las 100 empresas que más facturan en el país.

El documento de la UIA fue más duro: "La UIA solicita al Gobierno Argentino que arbitre los esfuerzos tendientes a revertir esta situación y defender los legítimos intereses de nuestro país en el exterior". En la misma línea estuvieron los documentos de la Cámara Argentina de Comercio, Adeba y ABA (bancos) y CEMCI (Medios de Comunicación).

Hubo otros hombres de negocios que se pronunciaron de manera individual como Sebastián Ezkenazi, la máxima autoridad ejecutiva de YPF, quien consultado por este diario formuló un "enérgico rechazo a la decisión del gobierno venezolano".

El texto de la UIA surgió luego de una reunión de casi cinco horas en la sede fabril, que preside Héctor Méndez. Techint es uno de los principales socios de esa entidad y otra de sus plantas venezolanas, Sidor ya fue nacionalizada en ese país, en abril del año pasado, y que acordó que será indemnizada por un total de 1970 millones de dólares por parte del gobierno venezolano.

¿Qué cambió esta vez?. "Estamos absolutamente sorprendidos por la decisión del presidente Chávez", le dijo a Clarín Luis Betnaza, el directivo de Techint en Buenos Aires y hombre de confianza del dueño, Paolo Rocca, quien habría hecho varios de los llamados que desencadenaron el repudio de las entidades privadas.

La semana próxima habrá un encuentro de dirigentes empresarios. Allí se sumarían consensos en torno a una idea que AEA ya plasmó: el reclamo a que los Estados respeten la actividad privada. "El derecho a la propiedad de las empresas sobre su patrimonio y sus ganancias es fundamental para el desarrollo económico", dijo el texto.

En la siderúrgica argentina hubo silencio pero sus voceros insistieron en que se enteraron de la decisión de Chávez por un llamado de la sede en Venezuela.

La sorpresa que habría causado en Techint el anuncio también despertó suspicacias en directivos de otras entidades. En especial porque Chávez acaba de visitar el país y se reunió con la Presidenta en El Calafate, desde donde regresó a Caracas el domingo pasado.

sábado, mayo 16, 2009

Una semana en Castellón




A comienzos de mayo, en plena primavera y con muy buen sol, hicimos una semana de vacaciones en Castellón, que todavía no conocía. Me sorprendió encontrar una provincia quizá más fuerte en su economía que Valencia. Fortaleza que hay que relativizar, si como me cuentan, muchas de sus grandes empresas están vinculadas a la construcción. Villareal, Sagunto, Castellón de la Plana, aparecen como industriales antes que nada.
Pero siguiendo hacia el norte, además del omnipresente turismo de la Comunidad Valenciana, se ve una agricultura extendida y cuidada. Naranjos y olivos en todos los valles.
Nuestro destino fue Alcossebre (o Alcocéber, en castellano), un lugar tranquilo rodeado de naranjos y bosques de pinos, y Alcalá de Xivért, la ciudad principal del municipio. Cuando decimos "ciudad principal", estamos hablando de poblaciones de menos de diez mil habitantes, rodeadas de campo, bosques, mar, y montaña.
Una vez más, la historia está presente, y desde tiempos remotos. Las mismas líneas que más al sur: población desde el paleolítico, paso de íberos, romanos, árabes...En el camino hemos visto el gran castillo de Sagunto, las torres de vigilancia y defensa, el castillo de Oropesa, y finalmente, el castillo de Alcalá de Xivert, que visitamos.
Buscando información, no aparecen muchos datos de la habitación árabe, pero la historia se hace más clara a partir de la conquista del rey Jaime. También aquí tras la conquista se dió la coexistencia de las dos sociedades, hasta la expulsión de los moriscos. El castillo de Alcalá de Xivert muestra las dos etapas: la base y el poblado (en ruinas), musulmán. La fortaleza superior, cristiana. Jaime le cedió el castillo a la orden de los templarios, para luego pasar a la orden de Montesa. Hoy el castillo está en ruinas, aunque un equipo de arqueólogos trabaja en su recuperación.
La información de Wikipedia es bastante completa:

Numerosos hallazgos arqueológicos permiten afirmar la presencia humana en el término de Alcalá de Chivert desde muy antiguo. Industria lítica epipaleolítica, en torno al año 9000 a. C., se ha encontrado en la Cueva de los Diabletes, junto con cerámica del neolítico medio e industria lítica del neolítico final. Del eneolítico se han encontrado restos cerámicos en la Cueva de la Torrera. Se constata la presencia de materiales traídos por los pueblos comerciantes, como un escarabeo egipcio en la necrópolis de la Solivella, así como cerámica púnica y griega en diversos yacimientos.

De época ibérica se encuentran abundantes restos arqueológicos: Poblados como El Palacio y El Tossalet, necrópolis como La Solivella, el yacimientos más importante de este periodo, y El baixador d'Alcossebre, lápidas escritas, restos cerámicos y metales en El Corral de Royo, Pulpis, Irta y Chivert, monedas en Regalfarí, Alcalá y Chivert, y enterramientos dispersos en Capicorp, Palaba y Alcocéber, que demuestran una densa red de poblamiento en dicha época.

La romanización se constata en la presencia de lápidas funerárias en el Corral de Royo, Corral Blanco y Almedixer, y en la vía que cruzaba de norte a sur el término por el llano de Alcalá.

Los vestigios medievales más antiguos son los de la fortaleza y la medina árabe de Chivert, con lienzos de muralla de los siglos X-XII. Con la conquista cristiana del territorio, la Orden del Temple, organiza la bailía de Chivert con la concesión de la carta puebla a su población musulmana de Chivert en 1234, a los nuevos asentamientos cristianos de Alcalá (1251); Alcocebre (1261); Almedíjar y Castellnovo (1261). De entre ellas pronto destacará Alcalá, que se convertirá en cabeza de la encomienda. Extinguido el Temple, la nueva Orden de Montesa pasa a ejercer la señoría de la encomienda. En época moderna una serie de ataques vinieron a caer sobre la población: el poblado mudejar de Chivert fue saqueado por Estellés en 1521; en 1547 un ataque de piratas berberiscos es rechazado por la población de Alcalá, así como otro a la torre vigía de Cap i Corp en 1586. Una vez unida la Encomienda a la Corona en 1592, y tras la expulsión de los moriscos, se intentó repoblar el poblado de Chivert, lo que fracasó, y se hubo de añadir éste, junto con Santa Magdalena de Pulpis, a Alcalá en 1632. Alcocéber que había obtenido su segunda carta de población en 1330, fue incorporado a Alcalá en 1663. En el siglo XIX se produjo la segregación de Santa Magdalena de Pulpis y el gran crecimiento de la población que pasó de los 800 vecinos (unos 3.200 habitantes) en tiempos de Cavanilles, a finales del siglo XVIII, a los más de 6.000 habitantes de 1900. El siglo XIX dio cabecillas a la causa carlista, (de entre los cuales destaca en la tercera guerra, Pascual Cucala), razón por la cual fue duramente reprimida la villa, tras la victoria liberal. En el siglo XX, después de los desastres de la guerra civil, se vio sumida en una regresión económica, propiciada además por su agricultura de secano, situación que se fue modificando sensiblemente desde los años 70 por la extensión del regadío y el auge del turismo en la costa de Alcocéber y Cap i Corp.

Y también un artículo del diario Las Provincias:
EL CASTILLO DE XIVERT.
La otra meta de esta excursión por la sierra de Irta es el castillo de Xivert, o de Alcalà de Xivert. Impacta gratamente al visitante esta sólida fortaleza situada en la vertiente sudoeste de la sierra de Irta, a 389 metros de altitud sobre el nivel del mar. Rafael Cebrián afirma que “este castillo es uno de los más bellos, completos y notables conjuntos monumentales existentes en las montañas de la Comunidad Valenciana”. Se mantiene en muy buen estado la sólida estructura arquitectónica del castillo, en donde, además, se realizan desde 1996 actuaciones restauradoras, así como excavaciones arqueológicas, que han permitido comprobar que, ya en este mismo lugar, existían asentamientos humanos durante la Edad del Bronce. Posteriormente, los íberos y los romanos se establecieron también en estas montañas de Irta. Los árabes ampliaron la fortaleza que tenía como centro el alcázar, y que poseía un amplio espacio abierto rodeado de murallas –el Albacar-, destinado a albergar a la población de los alrededores y a sus ganados en épocas de contienda. El castillo de Xivert fue conquistado por el ejército del rey Jaime I en el año 1234, poco después de que Peñíscola fuera también arrebatada a los musulmanes. La fortaleza fue entregada a la orden del Temple, que amplió el recinto amurallado y construyó las dos imponentes torres circulares unidas entre sí. Los templarios utilizaron para la construcción piedras de sillería, pero respetaron los sólidos muros de tapial levantados anteriormente por los árabes, a los que se deben también las torres en forma de cubo. En torno al castillo se creó un núcleo amurallado en el que vivía la población árabe, hasta que fue expulsada en el año 1609, cuando se ordenó que los moriscos abandonaran el territorio español
El ayuntamiento de Alcalà de Xivert ha editado un folleto desplegable sobre el castillo de Xivert, una minuciosa descripción de su historia, dividida en varias épocas, concluyendo la descripción en el siglo XVII. Después se proponen en dicha publicación municipal dos circuitos para la visita del conjunto arquitectónico de la fortaleza de Xivert. En el circuito primero se incluyen el foso, la muralla del sureste, la torre de Mitjorn, la necrópolis, la puerta de Albacar, el aljibe islámico, el solar de la mezquita, la muralla suroeste, la torre de Ponent, el camino de ronda, la torre de Mestral y la torre de la Tramuntana y, en el recinto superior, el aljibe templario, la torre sur, la capilla templaria, las torres gemelas o de los Templarios y el camino de ronda. El otro circuito comprende la muralla del sureste, la porta de la Vila y los edificios públicos del antiguo poblado islámico de Xivert. Existe la posibilidad de realizar visitas guiadas a este castillo de Xivert, contactando para ello con los monitores del Parque Natural de la Sierra de Irta o con el propio ayuntamiento de Alcalà de Xivert. Una ruta turístico-cultural que tiene, además, el aliciente de poder recorrer la sierra de Irta y de contemplar, desde el monte Campanilles, hacia el este, una espléndida panorámica del Mediterráneo y, hacia el oeste, un dilatado horizonte de las montañas castellonenses, entre las que sobresale Penyagolosa, con su inconfundible silueta.

viernes, abril 17, 2009

La inmigración tecnológica en Estados Unidos


Una característica de Estados Unidos fue, desde sus orígenes, la apertura a la inmigración. Como otros países americanos, y quizá Australia, esto ha marcado profundamente su cultura, su modo de vida, y sus logros. Este signo propio del país fue puesto en duda fuertemente a partir del 11M, y su cuestionamiento aumenta ahora con la crisis económica: a la paranoia frente al Islam, se le ha sumado la falta de trabajo, que pone en juicio la ocupación de puestos por extranjeros, y más aún el recorte de actividades para desarrollar tareas en el exterior, es decir, la combinación de outsourcing con offshoring.
Una de las promesas electorales de Barak Obama es la de normalizar la situación legal de muchos inmigrantes, algo que está pendiente desde ya algunos años. New York Times escribe sobre el problema en el área de tecnología, y presenta un cuadro de la presencia inmigrante (legalizada) en Estados Unidos, interesante para analizar su composición por actividades y orígen.
Una corriente contraria a la inmigración se puede entender, pero se trata de una tendencia que va contra los puntos fuertes de Estados Unidos, que fuera siempre capaz de obtener lo mejor de quienes entraban al país, y de integrarlos. Justamente el nuevo presidente es una demostración de que Estados Unidos siempre ha crecido a partir de los aportes recibidos. Por qué fuera posible la integración y no la disgregación, es un fenómeno cultural que seguramente tiene que ver con las raíces democráticas y multiculturales forjadas desde las mismas colonias.
Una revisión de la opinión común americana muestra que esta hoy va en contra de la inmigración. Atendible en el caso del offshoring, errónea en el caso de quienes ingresan al país.
NYTimes enfoca el especialmente importante caso de los inmigrantes tecnológicos:

Immigrants like Mr. Mavinkurve [Se refiere a un caso en particular de dificultades de obtención de visa dentro de Google] are the lifeblood of Google and Silicon Valley, where half the engineers were born overseas, up from 10 percent in 1970. Google and other big companies say the Chinese, Indian, Russian and other immigrant technologists have transformed the industry, creating wealth and jobs.

Just over half the companies founded in Silicon Valley from the mid-1990s to the mid-2000s had founders born abroad, according to Vivek Wadhwa, an immigration scholar working at Duke and Harvard.

The foreign-born elite dating back even further includes Andrew S. Grove, the Hungarian-born co-founder of Intel; Jerry Yang, the Taiwanese-born co-founder of Yahoo; Vinod Khosla of India and Andreas von Bechtolsheim of Germany, the co-founders of Sun Microsystems; and Google’s Russian-born co-founder, Sergey Brin.

But technology executives say that byzantine and increasingly restrictive visa and immigration rules have imperiled their ability to hire more of the world’s best engineers.

While it could be said that Mr. Mavinkurve’s case is one of a self-entitled immigrant refusing to live in the United States because his wife would not be able to work, he exemplifies how immigration policies can chase away a potential entrepreneur who aspires to create wealth and jobs here.

His case highlights the technology industry’s argument that the United States will struggle to compete if it cannot more easily hire foreign-born engineers.

“We are watching the decline and fall of the United States as an economic power — not hypothetically, but as we speak,” said Craig R. Barrett, the chairman of Intel.

Mr. Barrett blames a slouching education system that cannot be easily fixed, but he says a stopgap measure would be to let companies hire more foreign engineers.
Sin duda, puede argumentarse, como sugiere Barrett, que esta necesidad apunta a un problema en el sistema de educación, que comparativamente se ha degradado respecto a otros sistemas del mundo desarrollado. Sin embargo, no puede simplificarse la importancia del aporte extranjero, que seguiría siendo muy positivo aún con un mejorado sistema educativo. Frente a una tradición de continuo ingreso de inmigrantes, crecen las resistencias. Si la historia cambiara, las consecuencias serían de largo alcance, y no sólo internas.

La fotografía, del archivo de Life: Refugees arriving under the Refugee Relief Program, await customs at pier 86. Location: New York, NY, US. Date taken: July 1955. Photographer: Michael Rougier.

Nota: La Nación tradujo el artículo del NYT el día 19-04-2009.

viernes, abril 10, 2009

Una visión pesimista de Europa


Santiago Kovadloff comenta a George Steiner sobre su visión de Europa bajo el engañoso título de "Steiner y la crisis de Europa". Engañoso porque ni uno ni otro piensan en la crisis económica (no sólo económica) sino en otra más profunda, una que toca a cada persona, y que carga tras de sí miles de años de historia colectiva. Esa crisis que se hizo presente en el paso de la Belle Epoque a la primera guerra mundial, que revivió en la barbarie de la segunda guerra, y que no hace más de diez años volvimos a ver en la guerra de los Balcanes.

Es extremadamente urgente que detengamos, hasta donde sea posible, la fuga de nuestros mejores jóvenes talentos de la ciencia (pero también del humanismo), que se marchan atraídos por las edénicas ofertas de los Estados Unidos. Si no se salva el abismo entre ellos y nosotros en salarios, en oportunidades de hacer carrera, en recursos para la investigación y en descubrimiento cooperativo, estaremos, en efecto, condenados a la esterilidad o a la segunda mano."

Esta sombría advertencia no la formula un latinoamericano, sino un europeo. Es la voz de George Steiner la que así se deja oír. A su juicio, lo mejor del Viejo Mundo agoniza bajo la arremetida incontenible de un doble proceso disolvente. Por un lado, la propia ineptitud europea para superar, más allá de las apariencias, sus divisiones internas, su "locura política", como él la llama. "Los odios étnicos, los nacionalismos chauvinistas, las reivindicaciones regionalistas, la limpieza étnica y el intento de genocidio en los Balcanes no son sino ejemplo reciente de una peste que llega hasta Irlanda del Norte, hasta el País Vasco, hasta las divisiones entre flamencos y valones." Por el otro, "la detergente marea de lo anglonorteamericano", cuyo incontenible avance redunda en la implantación de valores uniformes, homogéneos.

¿Quién ignora hoy que su envergadura gana proyección a expensas de la personalidad colmada de espléndidos matices y fecundas diversidades de la cultura europea?

La incapacidad del Viejo Mundo para superar la contradicción interna entre riqueza espiritual y barbarie política, afirma Steiner, no está asegurada por la flamante Unión Europea. Esa profunda escisión constituye el desvelo fundamental de este célebre pensador francés que, ya cerca de los ochenta años (los cumplirá el próximo día 23) sigue ocupando un lugar determinante en la escena intelectual contemporánea. Nacido en París en 1929, su familia se trasladó a Nueva York en 1940. Allí transcurrió su adolescencia. A Europa regresó para cursar estudios universitarios y convertirse, con los años, en "el más grande francés de Cambridge", como lo caracterizó Pierre Emmanuel Dauzat.

Figura magistral en el campo de las literaturas comparadas, no basta decir de él que se ubica entre los profesores más prestigiosos del mundo académico europeo. Excepcional escritor, su prosa de ideas, dotada de una intensa belleza, ha hecho de él uno de los ensayistas ineludibles de las últimas tres décadas. Se diría que no hay asunto que exceda su interés. Dotado de un infrecuente poder articulador (¿qué otra cosa es la inteligencia?), ha sabido tender puentes entre las regiones aparentemente más dispares del saber. Esta misma visión transversal y abierta a múltiples perspectivas es la que le ha permitido captar, con infrecuente hondura, la crisis que abruma a Europa.

George Steiner está persuadido de que el horror sembrado por dos guerras mundiales, a las que él llama civiles, no le ha bastado a Europa para aprender a reconocer su trágica dualidad. La memoria cabal de lo irreparable se extravía, desde hace tiempo, en un consumismo febril. La adquisición desenfrenada de cosas ha ganado el estatuto de una auténtica liturgia. Pero detrás de ella, impermeable al estruendo en que se intenta ahogarla, palpita una realidad que Steiner no olvida: "Europa occidental y el occidente de Rusia se convirtieron en la casa de la muerte, en el escenario de una brutalidad sin precedente, ya sea la de Auschwitz, ya la del Gulag. Más recientemente, el genocidio y la tortura han vuelto a los Balcanes". Y ello por no hablar de las políticas discriminatorias mediante las cuales se administra la presencia de inmigrantes en cuyo padecimiento los europeos no están dispuestos a reconocerse. "A la luz de estos hechos, la creencia en el final de la idea de Europa y sus moradas es casi una obligación moral. ¿Con qué derecho -se pregunta Steiner- hablaríamos de sobrevivir a nuestra inhumanidad suicida?"

De modo que, a su entender, Europa ha perdido ejemplaridad. La cultura no ha logrado promover el retroceso (y mucho menos, la extinción) de la barbarie. Por el contrario, ellas se entrelazan, complementan y coexisten en una simultaneidad escalofriante.

"Europa es el lugar donde el jardín de Goethe es casi colindante con Buchenwald, donde la casa de Corneille es contigua a la plaza en la que Juana de Arco fue horriblemente ejecutada." Las más altas realizaciones intelectuales son, pues, compatibles con la siembra, no menos europea, de una criminalidad sin mengua. "Para mí, la función humanizante de las ciencias humanas -escribe el pensador- debe ponerse seriamente en duda. [?] Al final de mi vida, ésa es mi pesadilla."

Si hay, para George Steiner, una figura emblemática que prueba la intensidad de esa pesadilla es la de Martín Heidegger. El más grande creador de ideas que en el siglo XX produjo la filosofía occidental fue, al unísono, adherente convicto al nacionalsocialismo y su más alta expresión universitaria. ¿A quién, sino a él, cabe aplicar esta sentencia lapidaria del autor de Antígonas : "La cultura no nos vuelve más humanos. Incluso puede insensibilizarnos ante la miseria humana"?

¿Por qué Kovadloff decidió recodar a Steiner?

La fotografía, del archivo de Life: Mr. and Mrs. Michele Mikhailoff, artists from Russia and Jewish refugees rescued from wartime Nazi-occupied Europe who were among almost 1,000 refugees given safe haven by Pres. Roosevelt at Fort Ontario, strolling grounds of the former army post.
Tomada por Alfred Eisenstaedt, en Oswego, NY, US, 1944

viernes, abril 03, 2009

La crisis americana (y más) en fotografías


The New York Times abrió una página dedicada a reflejar la recesión mundial, con gran mayoría de fotografías de Estados Unidos, aunque diga que está abierta a sus lectores "from around the world". La proporción de respuesta de sus lectores americanos es mucho mayor que la proveniente de otros sitios (Buena respuesta desde China, considerando las limitaciones de censura). La página está abierta, con dos sencillas directivas: una fotografía relacionada, y un comentario que la explique. Estimo que alcanzará un tamaño monumental. Recorrer fotos y comentarios da una dimensión profunda del costo humano de la crisis.
Picturing the Recession NYTimes.com readers are sending in their photos from around the world. How do you see the recession playing out in your community? What signs of hardship or resilience stand out? How are you or your family personally affected? Creative ways of documenting the changes around you are encouraged.

jueves, abril 02, 2009

Pensando las raíces de la crisis

Así como la crisis en curso pone de manifiesto graves fallos de control o de manejo de los negocios, así también está despertando y haciendo florecer el pensamiento crítico a sus causas. Tanto en el área de finanzas como en el de la industria automotriz, se ha desatado un amplio debate acerca de causas, consecuencias, y estrategias de recuperación. En Canadá, Henry Mintzberg critica en general el estilo de gerenciamiento americano (America's monumental failure of management), como una de las razones básicas que condujeron al desastre actual. Mintzberg tiene opinion formada sobre este tema, y sobre las escuelas de negocios americanas y su influencia en el mundo empresario. Por lo tanto, aunque su posición está tomada, vale la pena leerlo en este nuevo escenario:

"If you always do as you always did, you will always get what you always got." So goes an old saying. And so goes the American economy.

The problem has become the solution. Americans are now getting from their government what they got from their corporations. The automobile companies are collapsing because of their short-term perspectives and so the government has provided one bailout projected to last a few weeks, and here comes another.

We call this a financial crisis or an economic one, but, at the core, it is a crisis of management. To understand this, consider the mortgage debacle.

How could these mortgages have come to exist in the first place and, worse, how could they have spread to so many of the bluest of blue-chip financial institutions? The answers seem readily apparent. Those who promoted these mortgages were intent on driving up sales as quickly as possible for the benefit of their own bonuses, the ultimate consequences be damned. In fact, they sold off these mortgages as quickly possible.

But how could any serious financial institution have bought this junk - or, more to the point, tolerated a culture of people too lazy or disinterested to realize it was junk? That, too, is simple: These companies were not being managed. They were being "led" - heroically, no doubt - for short-term spectacular performance. The executives didn't know, and the employees didn't care.

What we have here is a monumental failure of management. American management is still revered across much of the globe for what it used to be. Now, a great deal of it is just plain rotten - detached and hubristic. Instead of rolling up their sleeves and getting engaged, too many CEOs sit in their offices and deem: They pronounce targets for others to meet, or else get fired.

'CASH FOR TRASH'

And the new U.S. administration? It rushes in with dramatic actions, paying out "cash for trash," deeming the movement of massive amounts of money around the economy, much of it to prop up dying businesses in the short run. More quick fixes for an economy brought down by quick fixes.

The problem has been evident for a long time. Executive compensation, the most evident manifestation of this legal corruption of management, was labelled scandalous by Fortune magazine more than 20 years ago, and repeatedly ever since, to no avail. While America escalated its love affair with leadership, its corporate leaders singled themselves out for increasingly obscene pay packages, all the while extolling the virtues of teamwork and sustainable enterprise.

Alongside this came all that "downsizing": Fail to make the targets, no matter how profitable the company remained, and out the door went thousands of employees, those "human resources." So conveniently called, in fact, because while managers have to be careful about human beings, they can dispose of human resources like any other resources.

But at what cost? Rather high, because these people carried out much of the critical knowledge of their companies, as well as those companies' hearts and souls. A robust enterprise is a community of human beings, not a collection of human resources.

We have been told how productive the American economy has been. Well, check the way productively is calculated: Firing great numbers of people, and expecting those left behind to carry the load before they burn out, is productive, indeed - until the longer-term consequences show up. They have been partly showing up in the massive U.S. trade deficits. The U.S. economy is collapsing because the American enterprises - and worse still, the country's legendary sense of enterprise - have been collapsing.

To get bailed out yet again, the auto companies have to offer plans. No problem: American companies specialize in making plans. It's the execution that's been the problem. (Remember those grand auto shows, with all their exotic cars that never made it to market? That was "planned obsolescence.") These companies couldn't succeed by doing, so how are they supposed to succeed by planning? The only thing we know for certain is that these plans will result in many more layoffs. That's some way to fix an economy.

What we have is a government that palliates: It provides geriatric medicine to its oldest, sickest enterprises in a country that requires pediatric and obstetric medicine for its young and vibrant enterprises, the ones that create the jobs, not eliminate them.

We hear now about "too big to fail." "Too big to succeed" is more like it. General Motors has been going slowly and painfully bankrupt for decades, managerially as well as financially. The new money will only put off its demise. Americans will have to face this reality sooner or later.

From where I sit, management education appears to be a significant part of this problem. For years, the business schools have been promoting an excessively analytical, detached style of management that has been dragging down organizations.

Every decade, American business schools have been graduating more than a million MBAs, most of whom believe that, because they sat still for a couple of years, they are ready to manage anything. In fact, they have been prepared to manage nothing.

HUBRIS ON A MASSIVE SCALE

Management is a practice, learned in context. No manager, let alone leader, has ever been created in a classroom. Programs that claim to do so promote hubris instead. And that has been carried from the business schools into corporate America on a massive scale.

Harvard Business School, according to its MBA website, is "focused on one purpose - developing leaders." At Harvard, you become such a leader by reading hundreds of brief case studies, each the day before you or your colleagues are called on to pronounce on what that company should do. Yesterday, you knew nothing about Acme Inc.; today, you're pretending to decide its future. What kind of leader does that create?

Harvard prides itself on how many of its graduates make it to the executive suites. Learning how to present arguments in a classroom certainly helps. But how do these people perform once they get to those suites? Harvard does not ask. So we took a look.

Joseph Lampel and I found a list of Harvard Business School superstars, published in a 1990 book by a long-term insider. We tracked the performance of the 19 corporate chief executives on that list, many of them famous, across more than a decade. Ten were outright failures (the company went bankrupt, the CEO was fired, a major merger backfired etc.); another four had questionable records at best. Five out of the 19 seemed to do fine. These figures, limited as they were, sounded pretty damning. (When we published our results, there was nary a peep. No one really cared.)

How much discussion has there been at Harvard about the role it might have played in forming the management styles of graduates who, over the past eight years, have been running America and what used to be its largest company? The school is now reviewing its MBA program, but the dean has made it clear that questioning the case-study method will not be on the agenda.

In this, we have America's problem in a nutshell: the utter absence of collective introspection, whether it be the current crisis, the relationship between the Vietnam and Iraq debacles, even what might have contributed to 9/11, as well as the way it has been compensating and educating its corporate "leaders." The country seems incapable of learning from its own mistakes.

Put differently, the U.S. appears to be in social gridlock. Thanks to vested interests and their powerful lobbyists, as well as an economic, individualistic dogma that has been embraced so thoughtlessly, it is business as usual in America. And beyond: Our planet is becoming as sick as many of these corporations, yet we are being implored to get back to consumption. Fix the problem now; continue to forget about the future. Except this time, we may be consuming ourselves.

No country in the world has been more admired for its capacity to change, to learn with the times. This remains true of technological change; but, on the social front, America seems incapable of changing.

Will Barack Obama be able to change that? I hope so. I fear not. A huge infusion of money may merely stave off the financial crisis while the management crisis continues to fester, masked by this very money. The dean at Harvard said recently that "we must be involved ... in fixing the problem." The U.S. government thinks likewise. How are the perpetrators of this mess supposed to get us out of it? Maybe the rest of the world will have to wake up, finally, to the realization that continuing to follow America's lead may be the worst possible strategy. Do we really need to continue to get what we already have?

Esta visión en un plano general, se hace más aguda cuando los críticos bajan a los detalles. Por ejemplo, en la crítica de la industria automotríz americana. Será en otro momento.

domingo, marzo 29, 2009

Un mayo que duró dos décadas

En pocos días más estaremos a cuarenta y un años del mayo francés. Casi medio siglo después, ¿a quién le importa? ¿en qué ha dejado rastros? Poco en el mundo, mucho en una generación argentina. René Balestra, en febrero pasado, dedicó algunas reflexiones a su influencia, asociándolo con el neofascismo:
En el siglo XX han tenido muy buena prensa la acción directa, la agitación callejera, la movilización multitudinaria. Bastó y sobró, para ser canonizado, que ese de-sorden enarbolara banderas atractivas. En ese impulso embellecedor entraron filósofos, pensadores, artistas y una inmensa platea mundial que acompañó con fervor, como si se tratara del nacimiento de la felicidad. El anhelo de encontrar el paraíso en la Tierra no es nuevo: es ancestral.

Pero el siglo pasado ha sido el siglo del señuelo, con los resultados que todos tuvimos el horroroso privilegio de comprobar. La desmesura, la inmediatez, incluso el magnicidio, han sido acompañados, aplaudidos, adorados. La humanidad, así parece, atraviesa períodos de exaltación por la exaltación misma. Son épocas en que parecería que todo lo que se quiere está a la vuelta de la esquina, esperándonos. Eso ocurrió con el Mayo Francés.

Pero nosotros tenemos perspectiva: han pasado cuarenta años. El huevo de la serpiente , de Ingmar Bergman, es una excelente película, que narra el origen del nazismo en Alemania. Nos atrevemos a sostener, en un paralelismo, que el Mayo Francés del 68 fue un ensayo general o unas maniobras universales de lo que vino después, en la década del 70: el neofascismo. Totalitario y despreciador de las libertades, como el primero.

Esos jóvenes universitarios de París que encendieron la imaginación de millones en el planeta no eran románticos que anunciaban un nuevo mundo. Eran adelantados útiles de los criminales que vinieron después. Se aburrían con De Gaulle. El ministro de Cultura de su época les parecía monótono. Vale la pena recordar que ocupaba ese cargo, con inmensa solvencia, André Malraux. Pero ellos sentían hastío. La sociedad de la abundancia, como no la había conocido nunca la humanidad hasta entonces, los empalagaba.

(...) Esos estudiantes franceses que ilusionaron a tantos y todavía son adorados por muchos eran incapaces de valorar la dimensión histórica y moral de De Gaulle. Este excelente gobernante había salvado a Francia del suicidio histórico de Vichy y acababa de rescatarla de nuevo con Argelia. Pero ellos, como los primeros fascistas de Mussolini, querían vivir peligrosamente. Protagonizaron lo que Ortega y Gasset había sostenido algunas décadas antes en su libro España invertebrada . Aquello de que hay épocas en que los hombres superiores atraviesan su tiempo ante la mirada indiferente o el escarnio de mayorías corrompidas.
(...)

El fascismo, más que una cultura, es una contracultura. En ese ensayo general de lo que después fue la década del setenta, estaban los protagonistas que más adelante se convirtieron en las Brigadas Rojas de Italia, en las bandas criminales de Alemania o engrosando la ETA terrorista en España.

No es nunca la idea que se dice defender lo que importa, sino el modo, la manera, los métodos que se emplean. Desde la época bíblica fue así. No se necesita ser teólogo o exégeta del Libro Sagrado para saber que siempre "por sus frutos los conoceréis".

Para el fascista, el otro no existe. Esa gimnasia callejera del final de la década del 60 en París fue el prolegómeno de todo el horror del 70. Como en los bulevares, estos falsos garibaldinos, los setentistas, lo querían todo de golpe. Eran repentistas y, metodológicamente, criminales.

En la raíz, en el tuétano, estaba y está la impaciencia. No pueden ni quieren esperar ni dialogar. No tienen interlocutores. Los demás, como lo explica admirablemente el autor búlgaro contemporáneo Tzvetan Todorov en La conquista de América , son Moctezuma y ellos, Cortés. Los demás sólo importan para ser colonizados. Son objetos, nunca sujetos.

Pero lo más importante de la nota, es la referencia a las relaciones del mayo francés con Argentina:
Pero esta nota no tiene un interés exegético por el Mayo Francés del 68. Para nosotros tiene importancia por el ahora argentino, gobernado por una raza que dice reconocer su origen en aquellos sucesos. La capa de gobernantes actuales, sobre todo los dos actores principales: una de derecho y el otro de hecho, tienen la forma y el modo que nacieron en aquel mayo de hace cuarenta años. Esa revolución frustrada lo fue porque sus estrellas eran, fundamentalmente, declamadoras. La inmadurez fue congénita. Ese inmenso torrente humano que circuló por sus calles no sabía adónde iba. Como toda corriente, por más caudal que tuviera, careciendo de fuente surgente, se agotó. Se agotó donde había tenido su origen, pero renació como afán de desquite en algunos países centrales y en otros marginales. Nosotros padecimos una porción de ese espanto. Los que pedían lo imposible, como no podía dejar de ocurrir, generaron pavor; horror y crimen en los que atacaban y en los que reprimieron.
Deberíamos ampliar los antecedentes más allá del mayo francés: la cultura contestataria americana de la década del 60, la influencia de la Revolución Cultural sobre todo el mundo occidental, la Revolución Cubana. De esa alquimia violenta, intolerante, inmoral, hemos heredado eso, una sociedad enferma que todavía no toca fondo. Basta observar qué y cómo se discute hoy.

miércoles, marzo 25, 2009

Se puede tapar el cielo con las manos?

Pocos días atrás comenté en mi otro blog un artículo de la revista Forbes, que destaca la resistencia en la conducción de las empresas a las posibilidades que ofrecen las nuevas tendencias en la Web, a partir de herramientas que potencian la colaboración, el intecambio horizontal de información y conocimiento, la exposición pública de la empresa y sus dirigencias. Dicen allí Mattheu Fraser y Soumitra Dutta:
Social networking has clearly reached a tipping point. Sites like MySpace and Facebook boast hundreds of millions of members. Barack Obama's presidential victory demonstrated that platforms like YouTube and Twitter could transform electoral politics. Yet in corporations where such tools have been expected to bring profound transformations, there has been strong resistance to change.

Many corporate executives either dismiss social networking as a time-wasting distraction or regard it as a risk management problem. Much of their fear has focused on potential risks like security breaches and data privacy.

Web 2.0 evangelists, on the other hand, argue that social software can be used to boost productivity. They say it can facilitate an open-ended corporate culture that values transparency, collaboration and innovation. Most important, it can be an effective way to build a customer-centric organization that not only communicates authentically but also listens to customers and learns from that interaction.

In the current stormy economy, as companies look for new ways to market their products and engage their customers, chief executive officers are finally looking more and more at how social networking tools can extend their brands, create corporate cultures based on listening and learning, and establish their own leadership profiles.

Nonetheless, big brands, generally speaking, haven't successfully tapped the potential of social media; they tend to regard Web 2.0 platforms as just another way to push out short-term marketing campaigns. They fail to grasp that the new media require new ways of doing business. Old ways need to be tossed out.
Ahora, Pablo me hizo notar otro análisis, ahora desde el punto de vista de la red social que empuja una nueva manera de interactuar, de participar, de conocer y opinar. De la unión de ambos, sale la visión de una sociedad más compleja, con capacidad de transformar los negocios, la actividad política y social, la cultura. Gary Hamel parte de observaciones sobre Facebook, que son facilmente generalizables y extrapolables:
I compiled a list of 12 work-relevant characteristics of online life. These are the post-bureaucratic realities that tomorrow’s employees will use as yardsticks in determining whether your company is “with it” or “past it.” In assembling this short list, I haven’t tried to catalog every salient feature of the Web’s social milieu, only those that are most at odds with the legacy practices found in large companies.

1. All ideas compete on an equal footing.
On the Web, every idea has the chance to gain a following—or not, and no one has the power to kill off a subversive idea or squelch an embarrassing debate. Ideas gain traction based on their perceived merits, rather than on the political power of their sponsors.

2. Contribution counts for more than credentials.
When you post a video to YouTube, no one asks you if you went to film school. When you write a blog, no one cares whether you have a journalism degree. Position, title, and academic degrees—none of the usual status differentiators carry much weight online. On the Web, what counts is not your resume, but what you can contribute.

3. Hierarchies are natural, not prescribed.
In any Web forum there are some individuals who command more respect and attention than others—and have more influence as a consequence. Critically, though, these individuals haven’t been appointed by some superior authority. Instead, their clout reflects the freely given approbation of their peers. On the Web, authority trickles up, not down.

4. Leaders serve rather than preside.
On the Web, every leader is a servant leader; no one has the power to command or sanction. Credible arguments, demonstrated expertise and selfless behavior are the only levers for getting things done through other people. Forget this online, and your followers will soon abandon you.

5. Tasks are chosen, not assigned.
The Web is an opt-in economy. Whether contributing to a blog, working on an open source project, or sharing advice in a forum, people choose to work on the things that interest them. Everyone is an independent contractor, and everyone scratches their own itch.

6. Groups are self-defining and -organizing.
On the Web, you get to choose your compatriots. In any online community, you have the freedom to link up with some individuals and ignore the rest, to share deeply with some folks and not at all with others. Just as no one can assign you a boring task, no can force you to work with dim-witted colleagues.

7. Resources get attracted, not allocated.
In large organizations, resources get allocated top-down, in a politicized, Soviet-style budget wrangle. On the Web, human effort flows towards ideas and projects that are attractive (and fun), and away from those that aren’t. In this sense, the Web is a market economy where millions of individuals get to decide, moment by moment, how to spend the precious currency of their time and attention.

8. Power comes from sharing information, not hoarding it.
The Web is also a gift economy. To gain influence and status, you have to give away your expertise and content. And you must do it quickly; if you don’t, someone else will beat you to the punch—and garner the credit that might have been yours. Online, there are a lot of incentives to share, and few incentives to hoard.

9. Opinions compound and decisions are peer-reviewed.
On the Internet, truly smart ideas rapidly gain a following no matter how disruptive they may be. The Web is a near-perfect medium for aggregating the wisdom of the crowd—whether in formally organized opinion markets or in casual discussion groups. And once aggregated, the voice of the masses can be used as a battering ram to challenge the entrenched interests of institutions in the offline world.

10. Users can veto most policy decisions.
As many Internet moguls have learned to their sorrow, online users are opinionated and vociferous—and will quickly attack any decision or policy change that seems contrary to the community’s interests. The only way to keep users loyal is to give them a substantial say in key decisions. You may have built the community, but the users really own it.

11. Intrinsic rewards matter most.
The web is a testament to the power of intrinsic rewards. Think of all the articles contributed to Wikipedia, all the open source software created, all the advice freely given—add up the hours of volunteer time and it’s obvious that human beings will give generously of themselves when they’re given the chance to contribute to something they actually care about. Money’s great, but so is recognition and the joy of accomplishment.

12. Hackers are heroes.
Large organizations tend to make life uncomfortable for activists and rabble-rousers—however constructive they may be. In contrast, online communities frequently embrace those with strong anti-authoritarian views. On the Web, muckraking malcontents are frequently celebrated as champions of the Internet’s democratic values—particularly if they’ve managed to hack a piece of code that has been interfering with what others regard as their inalienable digital rights.

Este curso diverge de las utopías conocidas, en que no hay control. Tiene sentido: un mundo superpoblado, cada vez más comunicado y por medios más variados, móviles e instantáneos, con actores que tienen más conocimiento y recursos, difícilmente pueda ser controlado y manipulado. No es imposible; Orwell durante mucho tiempo vió realizado su pensamiento. Pero difícilmente pudiera resistir por largo tiempo. La sociedad china va camino de demostrarlo.

viernes, marzo 13, 2009

Dónde aprieta el zapato

A propósito de comentarios anteriores, (1,2)...
Que China en el futuro será una potencia de primer nivel, no hay duda. Sin embargo, en el corto o mediano plazo, su posición quizá no sea tan expectante. Su evolución económica está fuertemente condicionada por su socio comercial americano, y otros en todo el mundo. Sus ahorros originarios de su comercio están enlazados a Estados Unidos, y su valuación depende del éxito americano. Su industria depende de sus contratos occidentales, y su tecnología continuará por largo tiempo detrás de sus competidores. Así, se entiende la preocupación de su primer ministro:
China está inquieta por sus bonos del Tesoro estadounidenses, debido al impacto de la crisis financiera, declaró este viernes a la prensa el primer ministro Wen Jiabao. "Hemos prestado mucho dinero a Estados Unidos. Claro que estamos inquietos por la seguridad de nuestros activos", dijo Wen en la tradicional conferencia de prensa organizada el último día de la sesión parlamentaria. China ha aprobado hoy su plan de estímulo.

"Para ser sincero, estoy un poco inquieto. Por eso querría instar a Estados Unidos a cumplir su palabra y sus compromisos y preservar la seguridad de los activos chinos", añadió. Wen subrayó que su país es "el mayor acreedor de Estados Unidos".

"Estados Unidos es también la mayor economía mundial, prestamos gran atención al desarrollo económico de Estados Unidos", agregó, y declaró que confía en "la serie de medidas económicas adoptadas por el nuevo Gobierno del presidente Obama para combatir la crisis financiera".
Comentado en El Economista, de España.

domingo, marzo 08, 2009

La crisis apenas comienza

Manu Álvarez escribe para Las Provincias de Valencia una nota sobre el tamaño y el futuro de la crisis en curso en España. Álvarez toma en cuenta algunas afirmaciones de periodistas del exterior, y saca conclusiones que reconocen un futuro de complicaciones más prolongadas de aquellas esperadas para Europa.
Siguen algunas de sus conclusiones, y el respaldo al que recurre en dichos de otros que menciona:
Aunque no ha sido de los primeros países en entrar en recesión -antes lo hicieron Gran Bretaña, Italia y Alemania-, y aunque la solidez del sistema financiero se pone como ejemplo mundial de una magnífica actuación de los organismos supervisores, lo cierto es que la imagen del país se ha deteriorado gravemente. Y no sólo porque Standard & Poor's haya bajado la calificación de solvencia del Reino, lo que implica mayores problemas para buscar financiación internacional, sino porque el castillo de ladrillos sobre el que España había construido su prestigio económico internacional se ha venido abajo.
Lo que ayer era una locomotora económica, hoy es presentado por la prensa internacional como un país sepultado por un alud de hormigón; con un déficit comercial cercano al 10% del PIB y endeudado hasta las cejas. Pero, con ser malo, no es lo peor. España ocupa desde finales de 2008 el liderazgo europeo por tasa de paro -el 14,4%- y las últimas cifras del Inem sitúan el número de desempleados en torno a los tres millones y medio.
(...)
Las perspectivas, además, no son alentadoras. Si algunos analistas apuntan ya hacia una cifra cercana a los cuatro millones de parados en verano, otros muchos llaman la atención sobre el problema estructural que tendrá la economía española para salir de la crisis: la ausencia de sectores que sustituyan al de la promoción inmobiliaria en la parte delantera del tren. Allí donde se ubica la locomotora. La industria del automóvil, que pudo haber ocupado este papel, parece desplazarse a los países del Este.
Álvarez destaca las opiniones de Gilles Senges, de 'Les Echos', de Francia:
Hay un elemento positivo en la economía española en el que coinciden todos los observadores. La fortaleza de la banca y, apunta Gilles, «el hecho de que haya dos bancos muy potentes. En parte, eso ha salvado a España de un desastre total, porque no hay más que imaginarse la crisis del sector inmobiliario con bancos débiles detrás. Eso hubiese sido una catástrofe. Pero no hay que descuidarse. Una crisis muy prolongada puede poner en riesgo incluso a esos bancos fuertes, porque nadie es capaz de intuir en este momento cuánto van a resistir».

Para el periodista galo, el futuro que se cierne sobre España es bastante «negro» porque no contamos, o al menos así lo cree, «con un sector que tome el relevo de la construcción y actúe como locomotora para impulsar el crecimiento después de la crisis. La industria del automóvil podía ser ese motor pero, desgraciadamente, España tiene importantes problemas de productividad y competitividad que van a desplazar las inversiones del sector hacia otros países. En estos momentos Marruecos ya es más atractivo que España para invertir. Es verdad que Nissan acaba de anunciar una inversión en España y es positiva, pero hay que tener en cuenta que tan sólo se trata de 200 millones de euros».
Luego Álvarez refiere lo dicho por Victor Mallet del 'Financial Times':
Autor de un reportaje titulado 'Después de la Fiesta', en el que dibujó un panorama un tanto desolador de España después de algo más de una década de euforia económica, el corresponsal del diario económico de mayor prestigio en Europa está convencido de que «España no tiene una imagen ni buena ni mala. Hay cosas con imagen negativa, como es la evolución de la construcción, pero hay también otras muy positivas, como es el ejemplo que el Banco de España ha dado a todos los banqueros del mundo, gracias a sus medidas de prevención. «Lo que le sucede a los españoles -apunta en tono irónico- es que se fijan mucho en las informaciones críticas, pero no se dan cuenta de que los medios de comunicación también somos muy críticos con otros países. Incluso, nosotros mismos, somos muy críticos con Reino Unido».

Mallet observa elementos comunes entre la crisis española y la que vive Gran Bretaña -«en especial la burbuja de los precios del sector inmobiliario» -, si bien las cuestiones diferenciales gravitan de forma negativa sobre España. «El exceso de construcción y su gran peso en el Producto Interior Bruto, en torno al 7,5%, es una losa».

No hay, en su opinión, buenas perspectivas de medio y largo plazo, lo que le lleva a pensar que «las previsiones más negativas van a ser las más acertadas. El turismo va a sufrir las consecuencias de la recesión en toda Europa y no veo sectores industriales en España con capacidad para tomar el relevo». Incluso, cree que la fortaleza de la banca española puede resquebrajarse a finales de 2009 «cuando la morosidad haya ganado terreno. No es acertado decir que España se ha quedado fuera del problema de los créditos 'subprime'. Darle un crédito a un promotor inmobiliario y que éste no lo pueda devolver, en mi opinión, es también un crédito 'subprime'».

Hay algo que llama la atención a este periodista británico respecto al comportamiento del mercado inmobiliario español. «En este país los precios no se adaptan con facilidad. En Estados Unidos o en Inglaterra, cuando se produce una crisis en un sector, una de las consecuencias inmediatas es la bajada de precios. Aquí hay una enorme resistencia a vender barato y por eso los propietarios piensan que el valor de su piso no debe bajar pese a la crisis. No se dan cuenta de que el valor es lo que alguien esté dispuesto a pagar por esa propiedad».
Progresivamente, más analistas van encontrando que esta es una crisis de magnitud, y que pesa y pesará todavía más. No se trata de las estimaciones electoralistas del gobierno español, primero negándose a pronunciar la palabra crisis, luego poniendo la responsabilidad fuera del país, y finalmente suponiendo su finalización muy temprana. Se trata de un modelo económico y social que ha tenido fallos estratégicos, y que está encontrando grandes dificultades para reencauzarse. Ahora mismo la fuerza laboral de la construcción se está desplazando a actividades agrícolas, y comienzan a sobrar brazos inmigrantes en estos dos frentes. ¿La estrategia de una potencia mundial, en palabras de Zapatero, puede consistir en reemplazar construcción con campo? ¿Cuánto tiempo puede llevar cambiar la estructura económica, a poco que se diseñe un cambio?.
Esta es una avalancha que apenas ha comenzado a rodar, soltando algunas piedras. Todavía las consecuencias y relaciones directas e indirectas seguirán agregando capas de presión a la sociedad.

domingo, marzo 01, 2009

Innovación, oportunidad en espera

Esteban Hernández publica una nota revulsiva en El Confidencial: "Generación Tapón: si destacas, al rincón". Correspondiendo a lo que contínuamente leo y veo, Hernández comenta un aspecto común, generalizado y esencial de la vida laboral española; algo no limitado a los negocios, sino a la administración estatal, y, con un poco de imaginación, a la dirigencia política: la movilidad posible en la conducción empresaria (o de la organización, en general). Una vez más, mi visión es limitada, basada en poco más de tres años de observaciones, lecturas y comentarios. Pero, aún admitiendo que seguramente hay muchos casos donde no es así, de todas formas, hay otros muchos en los que la nota aplica correctamente.
Dice Hernández:
Nunca llegarás arriba porque los que mandan, gente acomodada, gris y antigua, ejercen de barrera. Nunca llegarás arriba porque tienen miedo a las innovaciones, al talento, a que les quites el puesto. En síntesis, esa es la situación en que, afirman los implicados, vive la Generación Tapón (...) No estamos hablando de ese becario que la empresa destina a llevar cafés y a hacer fotocopias; mas al contrario, “se trata de profesionales preparados que toman decisiones y hacen correctamente su trabajo pero que chocan con el muro insalvable que colocan los de arriba”.

(...) Sin embargo, desde ámbitos empresariales se ven este tipo de afirmaciones como producto del resentimiento y como prueba del fracaso de personas que carecen de paciencia o que no han sabido superar las pruebas de calidad que la vida les ha ido colocando. De modo que el primer asunto sería preguntarnos si existe de verdad una Generación Tapón o si ésta no es otra cosa que la invención de una mediocridad rencorosa. Para Augusto Zamora, profesor de Derecho internacional en la Universidad Autónoma de Madrid, no hay manera de ponerla en duda: “las estadísticas mandan y son muy evidentes”.

Coincide el bloguero y periodista de La Voz de Galicia Nacho de la Fuente: “por supuesto que existe una Generación Tapón. Nunca hubo tantos profesionales tan bien preparados como ahora y con tantas ganas de progresar en sus trabajos y empresas. Y es algo que sucede en todos los sectores profesionales, pero especialmente en aquellos en los que hay mayor competitividad y donde la creatividad es un valor añadido”. Que son, además, aquellos en los que más patente se hace la distancia entre los discursos y las prácticas, entre lo que se dice y la realidad cotidiana. En España, señala de la Fuente “si alguien destaca en alguna faceta de su trabajo, lo normal es que sus jefes lo desplacen de forma sibilina para que no les cause problemas y para que no suponga un peligro para sus puestos. En otros países, como es el caso de Estados Unidos, al que destaca le aplauden y le recolocan para que sus habilidades vayan en consonancia con su puesto de trabajo”.

Las consecuencias inmediatas de la existencia de tal barrera son de orden material. La situación típica sería la del treintañero mileurista y con hipoteca que malvive en los estratos inferiores de la empresa rogando no quedarse sin trabajo. También afecta, según de la Fuente, a quienes rozan o superan los 40 años, que están viendo cómo sus oportunidades se disipan con el paso del tiempo “porque encima de ellos hay una generación que no sabe o no quiere darles protagonismo”. Y sería también el caso de jóvenes que están en la frontera (por arriba y por abajo) de los 30 y a los que, asegura Duarte, “los términos mileurista e hipoteca les quedan demasiado lejos. Para muchos de nosotros, ochocientoeuristas/novecientoeuristas, adquirir una casa es más una utopía que una posibilidad real”.

Hablamos, pues, de un sector de la población que creyó que los estudios les proporcionarían un trabajo acorde con su formación, que entendía las situaciones precarias como una inversión para el futuro y que no llegó a ver los réditos de tales esfuerzos. “Nos inculcaron la idea de la meritocracia e invertimos nuestros años en acumular títulos. De hecho, una gran mayoría sufrimos de “titulitis peterpaniana” intentando acumular diplomas y especialidades porque pensamos que de algo nos servirá el día de mañana. Pero el mañana llegó ya hace años”.

Y es que no estamos hablando de un contexto de precariedad momentánea ni de un tránsito obligado antes de ascender en la empresa, sino de un escenario definitivo que afecta por igual a todas las edades. Se trataría de que tales barreras son parte de una estructura empresarial burocrática en la que, según de la Fuente, lo mejor para ascender es no destacar demasiado, no plantear problemas y hacer siempre lo que nos ordenan. “Después de hablar con mucha gente llegas a la conclusión de que cuando alguien mejora en su puesto casi siempre es porque ha realizado política de despachos y porque se somete a lo que le dictan sus jefes en cada momento sin tener un criterio profesional propio. Eso de aportar ideas nuevas o de cuestionar ciertas estrategias está muy mal visto, aunque de cara a la galería se diga lo contrario”.

La génesis de esta situación tuvo lugar, según Augusto Zamora, en la época de la Transición, cuando gracias al proceso de fortalecimiento estatal hubo infinidad de plazas disponibles que eran inmediatamente ocupadas por quienes salían de la universidad. “Con las reformas de la España democrática en marcha y con una economía en transformación, con los funcionarios del franquismo jubilándose y con la llegada de nuevas necesidades para el régimen democrático, hubo un sin fin de oportunidades para la generación de los 70”. Desde entonces, según Zamora, nadie se ha bajado del sillón. Así ha sido en el Estado, “donde quien está aposentado en un puesto de trabajo vitalicio no lo suelta”, pero también en el mundo de la empresa, donde se ha consolidado un estrato dirigente formado por “ejecutivos con salarios obscenos que pueden ir sin problema de una empresa a otra”. Duarte coincide en cifrar la Transición como el momento en que surgió “una elite aburguesada que copó los puestos que el nuevo sistema político posibilitaba. Así, quien era director de algo ha podido ser director de todo y permanecer inalterablemente en su puesto de trabajo. Hoy siguen en esos lugares, taponando”.

Y lo seguirán haciendo. Según Zamora, estamos hablando de una situación estructural, ya que hemos pasado de un contexto en el que el empleo quedaba asegurado mediante la formación universitaria a otro en el que una licenciatura es una fuente segura de desempleo. “En muchas carreras, el 80% de los egresados no trabajan en lo que estudiaron. Al estar todo ocupado, quienes salen de las facultades se tienen que quedar con lo residual, es decir, con los puestos con salarios que oscilan entre 700 y 1.200 euros”. Y el problema se agravará en los próximos años, en tanto, asegura de la Fuente, en estos tiempos de crisis “hay tolerancia cero a la hora de contratar nuevo personal. Por ello, los jefes seguirán siendo jefes y los subalternos perderán su oportunidad de escalar posiciones o que, al menos, puedan ser escuchados por sus superiores. Se consolida eso de “el que se mueva no sale en la foto”.

Un inmovilismo que perjudicará a las empresas tanto como a sus trabajadores, en la medida en que se están perdiendo posibilidades de producir más y mejor. Así, asegura de la Fuente, “mucha gente no está en el puesto en el que podría ofrecer lo mejor de sí porque se tiene miedo a que destaquen a nivel profesional: los de arriba tienen miedo de que los de abajo les hagan sombra”. Además, prolongar esta clase de situaciones provoca la desmotivación de muchos profesionales, que no encuentran aliciente, más allá de lo puramente alimenticio, para realizar un trabajo “donde rara es la ocasión en la que se les escuche o, simplemente, se les anime. Cuando los reproches son habituales y los halagos se quedan en la excepción, es que algo falla”.
Antes de las dos de la tarde del domingo, casi ciento cincuenta comentarios...
Aunque el artículo no se apoya en observaciones estadísticas, probablemente retrata bien una situación generalizada. ¿Y qué implica esto?
  • Mando con menor nivel de conocimiento, y desactualizado. La conducción estancada, sin actualización de ideas, con predominio de la experiencia histórica.
  • Falta de retroalimentación entre la dirección y el resto de la empresa.
  • Falta de estímulo a la innovación.
  • Inmovilismo a todo nivel.
  • Mal ambiente laboral horizontal, y desapego por los objetivos de la organización.
Sin embargo, a este análisis le falta un aspecto, de cara a la sociedad: la vida económica no se acaba en el trabajo en relación de dependencia. A nivel de profesionales con estudio universitario, una alternativa a la falta de oportunidades en el empleo, debiera ser la posibilidad de crear empresas, convirtiéndose en emprendedor. Cuando las empresas adoptan un perfil conservador, la alternativa independiente incluso puede representar una oportunidad, aplicando justamente todo aquello que es frenado o desperdiciado en una empresa inmovilista. Sin embargo, la idea del emprendimiento personal, que es en algunas universidades estimulado, no tiene una aceptación mayoritaria. Contrariamente, la alternativa preferida al empleo en la empresa privada parece ser la administración del estado: las "oposiciones" son una alternativa tan generalizada que existen divisiones para prepararse para ellas en casi todas las escuelas dedicadas a la preparación para los exámenes de ingreso a la universidad. Más aún, la redacción de material de estudio para cada tipo de oposición resulta un negocio tan lucrativo como la preparación de otros tipos de libros de texto. Basta una recorrida por los anaqueles de alguna librería para verlo.
Es decir, el horror a la innovación y al riesgo comienzan temprano...Cuando el estado de las generaciones que se suman a la actividad económica tiene estas características, pensar en una empresa productiva e innovadora resulta un objetivo lejano.

sábado, febrero 28, 2009

Nubes peligrosas


Luego de mucho estimarse la caída de los Estados Unidos, y el surgimiento del BRIC, la crisis en curso ha acomodado las cargas. Es cierto que se trata de una crisis de gran magnitud, sin que todavía se pueda asegurar cuánto de profunda. Pero también ha demostrado la consistencia de los pilares de cada uno. Así como, a pesar de lo maltrecho que esté, se estima una recuperación a plazo no muy largo para Estados Unidos, así también se observa una caída inesperada y peligrosa en China e India. Dos afirmaciones aparecen débiles: la fortaleza y capacidad de China de alcanzar a Estados Unidos, y la capacidad de India de acercarse a China.
En cuanto a China, lo que se puede ver es su dependencia de la economía occidental, particularmente norteamericana, y la debilidad de su propio mercado. Comienza a detenerse su industria, a falta de ordenes de trabajo desde el exterior, y lo que los propios chinos compran no tuerce el rumbo de ninguna forma. La desocupación alcanza en primer lugar a los migrantes internos, y amenaza extenderse. Y este primer paso implica unos veinte millones de desocupados (NY Times destaca el caso de Shaoxing, una ciudad textil en graves problemas).
El caso de India sigue el mismo rumbo, con una industria menos desarrollada, y su fortaleza en la captura de servicios tercerizados por occidente en caída, provocando despidos crecientemente. Lejos de convertirse en un actor de primera importancia todavía.
Brasil y Rusia no han sufrido excesivamente, aunque el mercado de valores ruso sí ha tenido problemas.
En conjunto, la crisis muestra que las relaciones económicas, técnicas, sociales entre bloques, no han cambiado aún hasta el punto en que antes de su aparición se estimaba. Los cambios de esta magnitud demoran más que décadas, y aún es incierto el resultado el cierre de un período.

La fotografía, en Wikipedia, originaria de www.kremlin.ru

miércoles, febrero 18, 2009

La Valencia musulmana


Dice el copete de la noticia de Las Provincias de Valencia:
La Comisión del Milenario del Reino de Valencia ensalza el esplendor de la época musulmana y lamenta el "olvido general" de los 230 años de la taifa de Balansiya
Han pasado cerca de ochocientos años desde la entrada de Jaime en Valencia, cerca de cuatrocientos desde la expulsión de los moriscos, y sin embargo, recordar la taifa sigue convocando demonios. En nombre de esta "Comisión del Milenario" habla la presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia (CCIV), Amparo Sánchez Rosell. La Comunidad Valenciana tiene una robusta inmigración islámica, que tensa la convivencia: es difícil que una sociedad que tiene sus raíces a unas horas cruzando el Mediterráneo, y que está desde hace veinte o treinta años envuelta en un renacimiento religioso, que una colectividad así, adopte la posición usual de la inmigración: la integración económica, social, cultural y religiosa con la sociedad a la que marcha. Así, los siglos no han pasado, y unos añoran, y otros rechazan. Así, no se recordará la taifa de Valencia, ni su período anterior (¿por qué recordar la taifa, y no la sociedad tributaria del Califato?).
Reproduzco partes del artículo de P. Huget. El artículo en general no toma partido, sino que encomilla los dichos de Sanchez Rosell y Carles Recio, miembros de la Comisión. Aquí se hará lo mismo:
[Los miembros de la comisión] Sostuvieron que este "estado independiente", el Reino de Valencia (Mamlaka Balansiya en árabe), fue creado como tal por el diunvirato formado por los reyes Mubarak y Mudafar. Esta "realidad diferencial" se erigió como una necesidad por el riesgo de invasión desde Marruecos a raíz de la fitna (guerra civil o división) del califato de Córdoba a partir de los años 1009 y 1010.
[...] Sánchez y Recio defendieron que el reino taifa valenciano nació con pleno poder político en 1009, a pesar de no ser reconocido por Córdoba hasta 20 años después, "cuando sólo había pasado tres reinados o cinco reyes diferentes".
Argumentaron que la expresión de "reyes acequieros" (Mubarak y Mudafar) utilizada por algunos detractores de este milésimo aniversario denota un implícito reconocimiento de la entidad de reino.
Subrayaron que estos monarcas tuvieron poder efectivo, ante la "ausencia de toda autoridad califal". Sí fueron reconocidos por otros califas y reinos cristianos. Obviamente, según añadieron, el poder cordobés del que Valencia se había independizado tardó en admitirlo, aunque no demasiados años. Esto ocurrió hacia el año 1021, con Abdelaziz I, nieto de Almanzor e iniciador de una etapa de gran esplendor.
[Mencionando papeles históricos árabes] Parte de ellos ya han sido localizados en El Escorial y otros puntos de España. También en Marruecos. Otros escritos de alto valor histórico "se pudren" en bibliotecas del Magreb, advirtieron.
La recopilación y traducción de textos será de figuras como Aben Al Abbar (o Ibn Al-Abbar), de poetas e historiadores de Xàtiva y lugares de todo el reino. "Casi no existen traducciones bien hechas" de importantes documentos en árabe, lo que supone "una barrera idiomática". No descartan escritos del siglo XIII y, posteriores, hasta 1609, año de la expulsión de los moriscos, de la que se cumplen cuatro siglos.
[...] En la presentación de ayer, destacaron los "avances técnicos y científicos" musulmanes y expusieron la importancia de su legado en la cultura valenciana, con herencias como "el arroz, los cítricos y toda la agricultura, la seda y el textil, la industria papelera -el papel xativí aún es famoso en Marruecos- y las aportaciones a la lengua y a la toponimia, la cerámica, la marroquinería o, por ejemplo, los buñuelos".
Destacaron que este legado "intangible" no debe ser menospreciado, frente al patrimonio tangible que ha quedado de la época islámica en zonas como Andalucía, que sí reconocen este periodo sin tapujos.
Diecinueve comentarios a pie de página confirman que la Conquista y la Reconquista siguen siendo un asunto no saldado.
Algunas noticias de la Valencia musulmana, en Artehistoria:
La Valencia Musulmana
Las Taifas
La toma de Valencia

La imágen, de Artehistoria: "Ilustración de la "Crónica General" de Alfonso X, Caballeros cristianos y musulmanes", Siglo XIII.

martes, febrero 17, 2009

Una encuesta caliente en LinkedIn

La red profesional LinkedIn, entre otros de sus buenos servicios, ofrece la posibilidad de postear encuestas. Erin Burnet, de CNBC, ha iniciado una hoy 17 de febrero, preguntando sobre la interdependencia de Estados Unidos y China, con cuatro opciones: Muy interdependientes, algo, nada, no sabe.
Ya votaron 2600 personas, con 49% para "muy dependiente", y 40% para "algo". En la discusión de la votación, está lo más interesante de la encuesta. La puede seguir en http://polls.linkedin.com/poll-results/22677/etmtv

domingo, febrero 01, 2009

"España no está" (en Davos)

Un poco más sobre la escasa respuesta de la dirigencia española a las amenazas que presenta la crisis en curso: un artículo de Claudi Pérez, para El País, haciendo un balance al cierre del Foro de Davos, con enfoque español:
"¿España? Toros, paella, vino, turismo. ¡Ah, y un enorme crash!", se ríe un empresario estadounidense en el Foro Económico de Davos. "España es un hedge fund, un fondo de alto riesgo inmobiliario", añade, metiendo el dedo en la llaga. No hay nadie para replicar esa imagen que se repite en el enclave suizo. La economía española no está en Davos. La política tampoco. Peor aún: ni un solo miembro del Gobierno se ha acercado.

"Vale ya de que los ministros animen a comprar productos españoles. Vayan ustedes por ahí a venderlos. ¿Dónde están las relaciones públicas españolas?", se pregunta Enric Sala, investigador del CSIC y explorador de la National Geographic Society, en Washington. No parece muy coherente iniciar una cruzada para estar en el G-8 y el G-20 -que agrupan a los países más ricos y pujantes- "y no dignarse a aparecer por esta feria, que al fin y al cabo es una fuente de negocios e influencias fenomenal", añade Sala. "Si queremos estar en el G-20 con una silla prestada por Nicolas Sarkozy, vamos por buen camino", ironiza Luis Cantarell, ejecutivo de Nestlé.

Ésas son las sensaciones de los pocos españoles que no se han perdido el foro. Cuando España aparece en una conversación "es por la burbuja inmobiliaria, por la sensación de que la crisis va a ser más profunda que en otros países, por las dudas sobre la banca, o por la rebaja del rating del Estado", explica el profesor de Columbia Xavier Sala-i-Martín. "Es inadmisible que no haya políticos en un foro que reúne a 40 jefes de Estado y centenares de ministros. Si no saben inglés, que nombren a otros. Si no entienden que aquí se viene a defender una marca, a atraer inversiones y a hacerse un hueco internacional, peor aún".

Davos es un caramelo envenenado, con un punto de frivolidad que no impide a figuras internacionales de primera fila acercarse a Suiza para beneficiarse de la extraordinaria influencia del foro. Ese aspecto y la virulencia de la crisis pueden explicar ausencias como la de Barack Obama. Tras un arranque espectacular, insólito desde hace 70 años, el Gobierno norteamericano ha reducido al mínimo su presencia en Davos. Está ocupado en resolver sus asuntos. "Puede que ésa también sea la razón que dé el Gobierno español para explicar esta ausencia impresentable", apunta Cantarell. "Si la ambición es resolver los problemas de la semana que viene es lógico no venir a Davos, y esa reflexión vale tanto para las empresas como para los políticos. Si se aspira a tener cierta visión estratégica, éste es el lugar adecuado, con todas sus contradicciones", añade.

Durante los últimos 15 años de bonanza, la excepción española en Davos era parecida. José María Aznar apareció en una ocasión. Jordi Pujol asistió a varias ediciones. Los ejecutivos españoles llegados a Davos defienden que esta vez era el momento de volver. Ahora que España se enfrenta a una crisis global con graves problemas internos "es el momento de destacar lo que se ha hecho bien", critica Luis Álvarez, responsable de mercados globales de British Telecom. "La regulación financiera ha impedido episodios de quiebras bancarias como en otros países; las grandes empresas españolas protagonizan una historia de éxito internacional, y numerosos directivos ocupamos puestos de responsabilidad en multinacionales extranjeras", apunta Álvarez.

Sala-i-Martín apunta con malicia una posible razón que explica la ausencia de políticos y empresas: "Tal vez esas fortalezas no lo sean tanto". "Las multinacionales españolas no tienen mercados mundiales, sino regionales: europeos o latinoamericanos. Quizás ahí radique la razón por la que no les interesa Davos. Y los bancos españoles no tienen bonos tóxicos estadounidenses, pero sí bonos tóxicos de la Costa del Sol, lo que convierte en sumamente peligrosa esa posible defensa de la regulación", ataca.

La escasa presencia de empresarios y políticos es "un mal síntoma", añade Ángel Cabrera, presidente de la escuela de negocios Thunderbird, en EE UU. "Se pierde una sensacional oportunidad de negocio y de promoción. Para estar presente en la toma de grandes decisiones, hay que estar en Davos. De lo contrario, la marca España cotiza a la baja". El Foro ya publicita el reventón inmobiliario, el paro o la crisis doméstica que se suma a la global. "Pero hay que contar la otra historia: la resistencia de la banca, el dinamismo en sectores punteros. Obama ha llegado a asegurar que hasta España lo está haciendo mejor que Estados Unidos en las energías renovables. Nadie ha venido aquí a defender eso", afirma Cabrera.

Javier Santiso, de la OCDE, asegura que la mayoría de los españoles presentes en Davos son directivos de multinacionales extranjeras, o profesores en universidades extranjeras. "El Santander, el BBVA, Iberdrola y unas pocas excepciones más estaban aquí. La paradoja es que el éxito y la internacionalización de la última década no han servido para que nos demos cuenta de la importancia de estos foros", cierra.

No mucho más que agregar...Sólo las similitudes encontrables con Argentina, en el enfoque de las dirigencias sobre su vocación internacional.