jueves, julio 26, 2012

Ingleses en el sur: Thomas Falkner

El mapa de Falkner. En Wikipedia
Hasta 1810, las tierras del Virreinato del Río de la Plata, como el resto de la América española, estuvieron en general cerradas a extranjeros. Ni siquiera los españoles accedían fácilmente a América, y por lo tanto, mucho menos quienes provinieran de naciones europeas, frecuentemente rivales: así, es mínima la presencia de holandeses, alemanes, portugueses, ingleses, franceses. No obstante, esta presencia existió, y usualmente representaron avanzadas de la posterior presencia en la época independiente...o fueron la cara visible del contrabando y la piratería. Entre estos extranjeros, Thomas Falkner representa un caso sintomático; un inglés cuya actividad evoluciona entre la medicina, el comercio de esclavos, la religión, la investigación científica...y el espionaje. Sin embargo, probablemente sea injusto tratar a Falkner como a un aventurero o un agente británico. La información que se conserva de él es probablemente insuficiente y sujeta a conjeturas, y, vista a grandes rasgos, su historia refleja un compromiso de vida que merece mayor aprecio: no menos de cuarenta años en el sacerdocio, como misionero jesuita en Argentina, viviendo arriba de un caballo, o en un carretón, o en una mula, entre indios pampas o mocovíes, renunciando a sus bienes, ameritan pensar dos y tres veces acerca de sus motivaciones. Más aún; mucho de lo que su actividad refleja, recuerda lo que Charles Darwin cuenta en su autobiografía: un joven brillante en sus estudios, de familia de algún poder económico, apreciado por sus maestros y por lo tanto con amplios contactos con intelectuales ingleses, científicos, catedráticos, en una sociedad en la que estas personas a la vez estaban entrelazados con la sociedad política y económica. En ese ambiente, no es improbable que sus intereses estuvieran compuestos de vocación científica, aventura, entusiasmo emprendedor, y responsabilidad patriótica.
Falkner es un viejo conocido para quienes, como es mi caso, vivieron en Mar del Plata: una parte de su actividad misionera, quizá una de las más importantes en vista a su posterior publicación inglesa, se desarrolló en la misión de Laguna de los Padres, sitio y nombre que recuerdan justamente su actividad. Allí, junto con los misioneros Cardiel y Strobel, desde 1746 mantuvieron una reducción de indios pampas, el tiempo escaso que las tribus nómadas del sur argentino lo permitieron: cinco años después,  el cacique Cangapol los invade, dispersa los indios y destruye la misión. De aquel contacto con los indios del sur provienen la mayor parte de sus conocimientos luego expuestos sobre la geografía patagónica, las tribus y razas indígenas del sur, las lenguas, y muchas otras referencias. Son familiares sus descripciones del Tuyú, de las serranías destacadas sobre la llanura interminable, la Sierra del Volcán, la fauna, e indudables sus referencias a vestigios de gliptodontes y megaterios.
Pero mejor es presentar a Falkner en conjunto. Lo que sigue es lo que Wikipedia registra sobre su vida.
Thomas Falkner (o Tomás Falconer) ( * 6 de octubre de 1702 –† 30 de enero de 1784 ) fue un sacerdote jesuita, uno de los primeros etnólogos que actuó en lo que luego sería la Argentina, donde permaneció casi cuarenta años. Sirvió como misionero, realizó numerosas exploraciones y acopió gran cantidad de información sobre los indígenas, la fauna, la flora y los accidentes naturales del territorio.
 

Falkner nació en Mánchester, Inglaterra, el 6 de octubre de 1702, en un hogar calvinista. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal, y luego, siguiendo los pasos de su padre, estudió medicina en la Universidad de San Andrés de Edimburgo. Allí, Falkner fue alumno del prestigioso anatomista Richard Mead, y, según algunas fuentes, de Isaac Newton.

Poco después de terminar sus estudios, la Royal Society de Londres lo comisionó para que pasara al Río de la Plata y estudiara las propiedades medicinales de las plantas americanas. Gracias a la amistad con un capellán, se empleó como médico de a bordo en un barco dedicado al tráfico de esclavos y así, tras pasar por Guinea, llegó a Buenos Aires, hacia 1730. La ciudad, que dependía del Virreinato del Perú, tenía por entonces unos 10.000 habitantes. Poco después, en ocasión de caer gravemente enfermo, Falkner traba relación con un sacerdote jesuita, quien lo socorre y, con el tiempo, logra hacerle abjurar del calvinismo. Dos años después ingresa en la Compañía de Jesús y toma sus primeros votos en Córdoba, sede del noviciado de la Provincia Jesuítica del Paraguay. Por indicación de sus superiores estudia Lógica, Filosofía y Teología. En 1738 hace renuncia de sus bienes, y al año siguiente se ordena sacerdote. Luego, durante tres años, se prepara como misionero. Durante su estadía en Córdoba ejerció la medicina, ganando reconocimiento, e instaló la primera botica (farmacia) de esa ciudad. Por su prédica la Universidad de Córdoba introdujo cambios en los programas de los cursos de filosofía y ciencias.

Al terminar su preparación recorre, como misionero y médico, varias provincias. Entre 1740 y 1744 se desempeña en Santiago del Estero y Tucumán. Luego se lo destinó, con el Padre Cardiel, a fundar reducciones (poblaciones de indígenas convertidos al catolicismo) en la provincia de Buenos Aires, entre 1744 y 1747. La fundación de Nuestra Señora del Pilar, en la actual Sierra de los Padres, cerca de Mar del Plata, contaba con el apoyo del cacique local, pero debió abandonarla cuando los pampas se levantaron contra Buenos Aires.

En 1751 pasó a San Miguel de Carcarañá, en Santa Fe, donde Falkner encontró restos fósiles de un gliptodonte, que estudió y describió. Este fue el primer hallazgo paleontológico registrado en Argentina.

En 1754 vuelve a Córdoba, donde entre 1756 y 1767, enseñó matemática en la Universidad de Córdoba. A él se debió en 1764, la fundación de la cátedra respectiva en la Universidad.

Fuera del ámbito universitario, tuvo una vasta actuación como médico y botánico. En esa ciudad mediterránea lo sorprendió la expulsión de los jesuitas. En junio de 1767 fue apresado y enviado al destierro, junto a otros cuarenta miembros de su orden, en aplicación de un decreto del Conde de Aranda, ministro de Carlos III de España. Fue enviado a Cádiz,España, de donde pasó a Italia y finalmente a Inglaterra. En su tierra natal se incorporó a la Provincia inglesa de la Compañía, prestando servicios de capellán en varias casas de la nobleza.

Allí, en 1774, a los 72 años, dio a conocer su obra Descripción de la Patagonia y de las partes contiguas de la América del Sur, de carácter etnográfico, que escribió en gran medida basado en su memoria. En esa obra incluye un mapa que actualizaba el conocimiento geográfico de la época; también contiene indicaciones claras y precisas sobre las ventajas de ocupar la Patagonia. La publicación despertó ansias de dominio en algunos gobiernos de Europa. Esto movió a las autoridades españolas a fundar en 1779 el fuerte de Carmen de Patagones.

Más tarde, en 1778, presentó Acerca de los Patagones, una obra que luego sería traducida por el padre Guillermo Furlong, y publicada en Argentina recién en 1956. Al momento de su muerte, el 30 de enero de 1784, había preparado otros cuatro volúmenes de dos obras que quedaron inéditas: Observaciones botánicas y de mineralogía de productos americanos, y un Tratado de enfermedades europeas curadas con drogas americanas.
El artículo de Wikipedia sigue las líneas de muchos otros, en la secuencia de hechos destacados, sus estudios e influencias, y sus principales acciones. Sólo por tomar algunos, el existente en la Enciclopedia Católica, el de Revisionistas, ambos muy interesantes, o el de Pueblos Originarios; no puedo concluír cuáles son las fuentes originales de su historia: seguramente los editores iniciales de su obra, y la orden jesuita. De hecho, es probable que la mayor parte del material que todos comparten, provenga de la obra del Padre Guillermo Furlong Cardiff, miembro de la orden e investigador de su obra en la América colonial. Como en tantos otros casos, tenemos unos pocos hechos destacados, y muchas conjeturas. José Babini, por ejemplo, lo menciona como primer profesor de matematicas en la Universidad de Córdoba, en cierto modo coherente con su probable aprendizaje con Isaac Newton. Ahora ¿cómo se pasa de un estudiante de medicina y ciencias físicas y matemáticas, a un médico de una compañia de tráfico de esclavos? ¿Cómo se relaciona ésto con un encargo de la Royal Society de Londres para hacer investigación naturalista en sus viajes? Nuevamente, estos hechos contradictorios en apariencia, calzan en el patrón que describe Darwin, hasta su vuelta de su viaje en el Beagle. Los rastros de su actividad misionera, científica y de educador aparecen tanto a través de testimonios jesuitas como a través de los documentos, y más aún, en su obra posterior, la que extrae de sus recuerdos, sus cartas y sus observaciones, tras ser expulsado sin permiso de llevar consigo nada.
Hay algo más sobre sus posteriores escritos: posiblemente no poco de su información geográfica, naturalista y etnológica, tengan que ver con la actividad de sus compañeros en la reducción de Nuestra Señora del Pilar, en la Sierra de los Padres, los padres José Cardiel y Matías Strobel, quienes ya habían participado en la exploración del Atlantico Sur en la misión de la fragata San Antonio, poco antes de fundar la reducción. Sin duda, a ellos les debe sus observaciones sobre el sur patagónico, que no visitó. Cardiel y Strobel merecen ser enfocados aparte, en otro momento. Su actividad, como la de Falkner, acusan el grave error de Carlos III de expulsarlos de América.
¿Qué impacto tuvo Falkner en Argentina y en cierto modo, en América del Sur? No es muy claro que su libro fundamental haya sido escrito por él, o mejorado a partir de sus apuntes (Furlong menciona a su prologuista William Combe, como probable redactor), pero su contenido, exponiendo geografía, naturaleza, y sociedad, por ese simple hecho, en una época en que América estaba resguardada de Europa, puso el foco en el sur continental. Pero además, y allí las acusaciones españolas a Falkner, da una idea de los puntos débiles de la región, en caso de una invasión militar. Su libro circuló rápidamente en la corte de Carlos III, y fue uno de los elementos importantes en la creación del Virreynato del Rio de la Plata, sólo dos años después de su publicación. Es decir, Falkner pudo considerarse promotor de la creación del Virreynato que impulsó la importancia de los campos que recorrió. Este hecho creó un nuevo centro comercial que con el tiempo sería una de las perlas del comercio inglés. Dice Alvaro Fernández Bravo, en un muy buen trabajo sobre su libro:
Fue una intervención decisiva para el establecimiento del Virreinato del Río de la Plata en 1776, al llamar la atención en la corte de Carlos III sobre el valor de la región y su estado de abandono por parte de las autoridades coloniales, en el marco de un crecimiento del valor estratégico de las colonias españolas como proveedoras de materias primas y como mercado para el tráfico de esclavos y manufacturas, y de un fortalecimiento del comercio entre Europa, Africa y América a través del Océano Atlántico (Canals Frau 1974; Brading 1984; Weber 1998). Luego de la publicación de la Descripción en Inglaterra, Machón realizó una imperfecta traducción que circuló en la corte causando alarma, e influyó en la nueva política hacia el Río de la Plata. De hecho, poco después de la publicación de la Descripción, las expediciones de Antonio Viedma (1780) y Basilio Villarino (1782) recorrieron la costa patagónica, donde fue fundada Carmen de Patagones.
 Las protestas como "extranjero desagradecido", dando por aceptado que su obra deliberadamente propone la invasión, son retomadas por Pedro de Angelis, en su traducción de 1835 en Argentina. Para entonces, Beresford ya había tentado la invasión en 1806 y 1807, y la ocupación de Malvinas en 1833. Sin embargo, De Angelis no puede dejar de reconocer el trabajo de Falkner:
Prescindiendo de las miras que tuvo en reunir estos apuntes, no se le puede disputar el mérito de haber sido el primero y el más exacto historiador de la región magallánica. En los antiguos tratados de geografía, y en la descripción general del mundo, esta parte del globo era representada como un vasto desierto entre el Océano y las últimas ramificaciones de la Cordillera de los Andes. D’Anville, acostumbrado a construir sus mapas con los materiales que encontraba en los libros, siguió el mismo método en la carta que publicó de la América meridional, la que sin embargo fue por mucho tiempo mirada como la descripción más exacta de estos países. Pero tan impuras eran las fuentes en que bebió aquel geógrafo, que se necesita todo el respeto que inspira una gran celebridad para disimular sus errores.

Cuando apareció este mapa, la Corte de España empezaba a despertarse de su letargo, y a mirar con menos indiferencia sus posesiones ultramarinas. La cuestión promovida por la Academia de las ciencias de París, sobre la figura de la tierra, había creado una noble rivalidad entre las Cortes de Madrid y de Versalles, empeñadas  ambas en facilitar la solución de este gran problema. Tres expediciones, salidas de los puertos de Francia y España, bajo los inmediatos auspicios de Luis XV y de Felipe V, se dirigieron al ecuador y al polo, para medir y comparar los arcos del meridiano. Estas operaciones fueron confiadas a los primeros astrónomos de aquella época, y basta recordar los nombres de Bouguer, Condamine, Maupertuis, Clairaut, Monnier, Camus, Godin, Jorge Juan, Ulloa, para hacer graduar el interés que inspiró esta empresa.

Pero, mientras que se desplegaba tanto celo en adelantar los conocimientos astronómicos que debían perfeccionar los geográficos, el hemisferio austral, por la naturaleza misma de estas investigaciones, quedó desatendido e inmóvil en medio de este gran impulso dado a los trabajos científicos. Desde el año de 1618, en que los Nodales, por orden de Felipe III, vinieron a los mares del sur a cerciorarse del descubrimiento hecho por los holandeses del Estrecho de Lemaire y del Cabo de Hornos, hasta 1745 en que volvieron a explorarse estos parajes por los PP. Quiroga y Cardiel, ningún paso se había dado para satisfacer, cuando menos, la curiosidad pública sobre la existencia de una nación de gigantes, que se decía habitar las costas de Patagonia; y fue menester que otra exigencia de la ciencia de los astros empeñase a los astrónomos a dirigir sus miradas hacia el polo antártico. En 1763, el gobierno inglés, tan propenso a extender la esfera de los conocimientos humanos, puso a las órdenes del célebre e infortunado capitán Cook, un buque de guerra para emprender un viaje circumpolar, y observar el tránsito de Venus por sobre el disco del Sol, desde alguna de las islas del gran Océano Pacífico. Las regiones australes, visitadas por Anson, Byron, Bougainville, fueron reconocidas por Carteret, Wallis y Cook, cuyos esfuerzos reunidos contribuyeron a desterrar los errores que se habían perpetuado hasta entonces en la configuración de nuestro país. El gobierno español, que hubiera debido tomar una parte principal en estas tareas, se contentó con destinar la fragata San Antonio a reconocer la costa, desde el promontorio de este hombre hasta el estrecho de Magallanes.

Pero todos estos trabajos eran meramente gráficos y exteriores. Las observaciones de los marinos no se extienden más adentro de la costa, y su rápida aparición en algunos de sus puntos, no les deja el tiempo necesario para estudiar la índole de sus habitantes. A este vacío suple la obra del P. Falkner, que, aunque no siempre exacto en sus detalles topográficos, merece crédito en lo demás, por haber vivido por muchos años entre las tribus que describe. El conocimiento, aunque superficial, que tenía de sus idiomas, era bastante a ponerle en relación con ellos, y a examinar con más esmero sus usos y costumbres. Puede creérsele, cuando se descubre cierta conformidad y analogía, entre lo que escribe, y lo que observó al cabo de cincuenta años el Señor Cruz, cuyos viajes hemos reunido de intento en el mismo volumen.

Estas nociones adquiridas a costa de grandes privaciones y de incesantes peligros, no deben mirarse con desdén, aunque se les note algún defecto. ¿Cuál es el libro de geografía que no manifieste sus errores al que lo compare con los que le son posteriores?... El de Falkner no medra por grandes conocimientos, pero no deja de presentar en sus páginas alguna indicación útil, y otras, que sin, serlo, tienen una importancia relativa, por señalar el estado en que se hallaba la geografía de estos países en la mitad del siglo pasado.

Otra prueba del crédito de que ha disfrutado esta producción, es el haber servido de texto para la formación del gran mapa de América Meridional, del que se ha valido el Sr. Arrowsmith, y que publicó en Madrid en 1775, D. Juan de la Cruz Cano y Olmedilla: nada hemos visto hasta ahora que deje en problema el mérito de estos mapas. .
Visto en conjunto, sin duda Falkner se conservará antes como un naturalista, un investigador, un misionero, que como un agente británico, y con merecimiento.
Para quien esté interesado, además de las mencionadas referencias de la Enciclopedia Católica, Revisionistas, Fernández Bravo, existe otra que debe leerse: la nota de Gordon Bridger sobre Falkner, con el punto de vista de un inglés que vivió en Argentina. Por supuesto, Furlong y otros (ver Fernández Bravo, por ejemplo) que no se consiguen sino en bibliotecas.
La obra de Falkner, se puede leer en Cervantes Virtual.

sábado, julio 21, 2012

YPF, volviendo a la realidad

Creo que aún todos aquellos que recibieron con entusiasmo la confiscación de YPF (¿alguien sabe cuáles serán las reglas para pagar la "expropiación" de Repsol/YPF, si acaso pagarán?), todavía seguirán en el mismo estado de ánimo. Sin embargo, a tres meses del hecho, la realidad comienza a pesar: no se ha conseguido un socio hasta ahora, porque cualquiera de los inversores y empresas consultados solicita garantías durísimas, ante el riesgo cierto de que el nuevo socio sea el próximo confiscado. Y un socio es necesario, porque, para poner en marcha los proyectos fabulosos que dispararían YPF hacia las estrellas, hace falta dinero, y mucho. La cruda verdad es que sin inversión, el petróleo seguirá bajo tierra; y que para que haya capital y conocimiento, se deberían aceptar condiciones que son ahora mucho más duras que las que hubiera habido hace quince años. Antes que los gobiernos nacionales iniciaran una carrera que todavía no para de desconocimiento de acuerdos y contratos. A propósito de esto, escribe hoy Patricio Eleisegui, en Infobae:
Pasaron algo más de tres meses [desde la expropiación]. El socio privado no aparece y la petrolera YPF navega por aguas turbulentas. Todo parece encaminarse hacia un escenario más complejo del que el Gobierno preveía al principio.
Sucede que el tan anunciado plan de optimización de la compañía -tendiente al repunte de la producción y al rastreo de nuevos yacimientos- se dilata, hasta ahora, por la falta de un accionista que ponga la plata que hace falta para aprovechar la riqueza del subsuelo argentino.
Fue el mismo Miguel Galuccio, CEO de YPF, quien detalló la necesidad de la empresa de avanzar en desembolsos por unos u$s 3.500 millones (para este 2012) y de nada menos que u$s 35.000 millones para el período 2013-2017.
"Para conseguirlo, necesitaremos la confianza y el compromiso de nuestros inversores", indicó el texto que forma parte de una circular que, hace muy pocos días, difundió la embajada de la Argentina en Washington.
Y es precisamente la falta de este punto -la confianza- lo que hace que los planes se demoren y se torne incierto el panorama de la petrolera a corto plazo, más allá de la voluntad del CEO y del propio Gobierno de seducir a los inversores.
Además, no faltan voces en las provincias petroleras que dan a este año por perdido, en términos de negocios, y ya comenzaron a "olfatear" que las cosas no van a ser tan fáciles como en principio se preveía.
Por lo pronto, trascendió -según varios referentes del sector, que apelan al off de récord por temor a represalias- que YPF enfrenta problemas de caja.
En esa dirección, los pagos a algunos proveedores chicos fueron puestos a noventa días, y se registraron demoras en el cumplimiento del último vencimiento de IVA ($150 millones), y la cancelación de un préstamo tomado a Repsol (u$s125 millones) para el que se tuvo que pedir asistencia al Banco Nación.
"No podemos perder más tiempo para atraer capitales, porque las complicaciones irán en aumento", advirtió Guillermo Coco, ministro de Energía de Neuquén.
Por supuesto, no es el único que comenzó a impacientarse. Al igual que el neuquino, muchos funcionarios temen que "Vaca Muerta" -el tercer yacimiento de shale gas más importante del mundo y la carta fuerte de YPF-, comience a opacarse si es que surgen descubrimientos similares en otros países.
Quizá no de la misma envergadura, pero en naciones percibidas como más seguras en términos jurídicos. Sucede que el monto a desembolsar asciende a la friolera cifra de u$s20.000 millones, según cálculos de la consultora Analytica.
Por lo pronto, la forma en que se dio la expropiación a Repsol no sirve, justamente, de gran ayuda para el "curriculum" argentino.
"Se requiere de inversiones multimillonarias para lograr una producción que cubra el 30% o 40% del consumo nacional", enfatizó Eduardo Barreiro, experto en hidrocarburos y directivo de la Sociedad de Ingenieros de Petróleo de Argentina.
Eleisegui recoje las exigencias que las empresas consultadas anteponen a cualquier acuerdo de inversión; quizá no se hayan expresado en los términos presentados, pero indudablemente tienen sentido: mejora de los precios de venta, disposición libre de utilidades, giro sin condiciones de las utilidades, acceso sin trabas a equipamiento importado, estabilidad jurídica, ratificación de los contratos fuera de Argentina, avales de bienes argentinos como garantía de las inversiones...
Si alguien pensaba que estas no serían las consecuencias, entonces no pensaba, soñaba.
Y esto, sin considerar algo que parece no preocuparle a nadie: las consecuencias sobre el medio ambiente de la explotación del "shale gas" (1, 2). Es curioso ver la furiosa resistencia a la minería a campo abierto, y sólo escuchar maravillas de la explotación del petróleo de Vaca Muerta.


domingo, junio 24, 2012

Henry Darger, en otro mundo

Una de las únicas tres imagenes conocidas de Darger
Dice G. Jurek Polansky, en un análisis del trabajo de Darger:
Whether Darger's case belongs to psychology (and his viewers' to sociology) or it has its place with art and aesthetics (fair game for philosophers as well as art lovers) ultimately rests with the work. Upon first viewing, an immediate reflex is one of curiosity, even fascination -- And a sense of puzzlement; puzzlement about the work and one's own response. In the end, one feels the afternoon well spent; but remains uncertain why. 
Henry Joseph Darger, quizá fuera el primer "catcher in the rye"; no como su autor, Salinger, sino como su actor, Holden Caulfield: un guardián oculto durante toda su vida, escribiendo o viviendo en una obsesión, aparentemente para nadie...Sólo a pocos meses de su muerte, y por la ¿casualidad? de que el propietario al que alquilaba fuera de por sí un artista, su obra se salvó de haber terminado en la basura, entre la suma de trastos en que Darger vivía. Nathar Lerner, su casero, descubrió un universo de escritura, pintura, y objetos recolectados de la calle, inimaginables para un hombre que cada día de su vida fue un oscuro conserje de hospital, yendo varias veces por día a misa, sin hablar con nadie, urgando por la calle, moviéndose entre su trabajo y su cuarto,  un año tras  otro, por más de sesenta años, de los cuales, cuarenta y cinco en el mismo hospital y la misma casa. Sobre su mesa y sus estantes, quince mil páginas de "The Story of the Vivian Girls, in what is Known as The Realms of the Unreal, of the Glandeco-Angelinnean War Storm, caused by the Child Slave Rebellion",una secuela (Crazy House: Further Adventures in Chicago) de diez mil páginas inconclusa, una autobiografía (The History of My Life) de cinco mil páginas (de las cuales, cuatro mil dedicadas a describir un tornado), un diario de treinta mil páginas especialmente dedicado a describir el tiempo jornada tras jornada, y trescientas acuarelas describiendo la épica de su historia, una guerra cruel, sádica, de varios años de duración, afectando a un reino de niñas, en un universo ajeno al nuestro.
Darger, huerfano de madre a los cuatro años y de padre a los trece, con su su hermana no conocida entregada en adopción al nacer, pasó a vivir en una escuela católica como pupilo a los ocho, y en un instituto para discapacitados a la muerte de su padre. Tras duros años, y  varios intentos de fuga, a los diecisiete años huyó a Chicago, comenzando a trabajar en hospitales, como hiciera el resto de su vida. Esto es todo. Al año siguiente comenzó a escribir, hasta su muerte a los ochenta y un años.

The Realms of the Unreal
Nathaniel Rich describe en pocas líneas el contenido de su mayor escrito, si es posible reducir quince mil páginas a una carilla:
Darger's In the Realms of the Unreal tells the story of an apocalyptic war that takes place on a planet "a thousand times as large as our own world, and with our earth as their moon." The war is waged by the good Christian nation of Abbiennia against the barbarous Glandelinia. When the saga begins, Glandelinia has already invaded the peaceful state of Calverinia, massacring its population, conquering its cities, enslaving its children, and forcing it to secede from the union of Christian Kingdoms. Our heroines are the Vivian girls, the seven angelic blond daughters of Abbiennia's emperor, who possess "a beauty that could never be described" (though Darger does exactly that for many pages at a time). Although they generally do not fight in the hundreds of battles waged over the course of the novel, they do take part in other ways. They cheer on their fellow Abbiennians, they lead secret reconnaissance missions into enemy territory, and they are consulted on important matters of military strategy. As such, they are hated by the Glandelinians, who gleefully torture the girls whenever they can. Yet despite the horrors the girls are forced to witness and endure (many of these episodes read like the last 30 days of the Marquis de Sade's 120 Days of Sodom), their courage never falters. To the girls, war is "fun," "an exciting adventure," and "a thrilling time," as in: "[the Vivian girls] have a thrilling time fleeing through a field of gutted bodies of children, with shells bursting all around." The girls are braver than the novel's boys and most of the male soldiers as well. Their masculine nature is reflected in Darger's paintings, in which the girls, who usually appear naked, have male genitalia--a confusion that has led to fevered, if inconclusive, Freudian speculation about the psychological basis of Darger's art.
Pero la génesis de su obra le da una diferente dimensión. Wikipedia resume bien este proceso:
In the Realms of the Unreal is a 15,145 page work bound in fifteen immense, densely-typed volumes (with three of them consisting of several hundred illustrations, scroll-like watercolor paintings on paper derived from magazines and coloring books) created over six decades. The majority of the book, The Story of the Vivian Girls, in What is Known as the Realms of the Unreal, of the Glandeco-Angelinian War Storm Caused by the Child Slave Rebellion, follows the adventures of the daughters of Robert Vivian, seven princesses of the Christian nation of Abbieannia who assist a daring rebellion against the evil regime of child slavery imposed by John Manley and the Glandelinians. Children take up arms in their own defense and are often slain in battle or viciously tortured by the Glandelinian overlords. The elaborate mythology includes the setting of a large planet, around which Earth orbits as a moon (where most people are Christian and mostly Catholic), and a species called the "Blengigomeneans" (or Blengins for short), gigantic winged beings with curved horns who occasionally take human or part-human form, even disguising themselves as children. They are usually benevolent, but some Blengins are extremely suspicious of all humans, due to Glandelinian atrocities.

Once released from the asylum, Darger repeatedly attempted to adopt a child, but his efforts failed. Images of children often served as his inspiration, particularly a portrait from the Chicago Daily News from May 9, 1911: a five-year-old murder victim, named Elsie Paroubek. The girl had left home on April 8 of that year telling her mother she was going to visit her aunt around the corner from her home. She was last seen listening to an organ grinder with her cousins. Her body was found a month later in a sanitary district channel near the screen guards of the powerhouse at Lockport, Illinois. An autopsy found she had probably been suffocated -- not strangled, as is often stated in articles about Darger. Paroubek's disappearance and murder, her funeral, and the subsequent investigation, were the subjects of a huge amount of coverage in the Daily News and other papers at the time.

This newspaper photo was part of a growing personal archive of clippings Darger had been gathering. There is no indication that the murder or the news photo and article had any particular significance for Darger, until one day he could not find it. Writing in his journal at the time, he began to process this forfeiture of yet another child, lamenting that "the huge disaster and calamity" of his loss "will never be atoned for", but "shall be avenged to the uttermost limit". According to his autobiography, Darger believed the photo was among several items that were stolen when his locker at work was broken into. He never found his copy of the photograph again. Because he couldn't remember the exact date of its publication, he couldn't locate it in the newspaper archive. He carried out an elaborate series of novenas and other prayers for the picture to be returned.
Elsie Paroubek, whose photograph inspired Darger to begin writing In the Realms of the Unreal

The fictive war that was sparked by Darger's loss of the newspaper photograph of the murdered girl, whose killer was never found, became Darger's magnum opus. He had been working on some version of the novel before this time (he makes reference to an early draft which was also lost or stolen), but now it became an all-consuming creation.

In The Realms of the Unreal, the "assassination of the child labor rebel Annie Aronburg... was the most shocking child murder ever caused by the Glandelinian Government" and was the cause of the war. Through their sufferings, valiant deeds and exemplary holiness, the Vivian Girls are hoped to be able to help bring about a triumph of Christianity. Darger provided two endings to the story, one in which the Vivian Girls and Christianity are triumphant and another in which they are defeated and the godless Glandelinians reign.

Darger's human figures were rendered largely by tracing, collage, or photo enlargement from popular magazines and children's books (much of the "trash" he collected was old magazines and newspapers, which he clipped for source material). Some of his favorite figures were the Coppertone Girl and Little Annie Rooney. He is praised for his natural gift for composition and the brilliant use of color in his watercolors. The images of daring escapes, mighty battles, and painful torture are reminiscent not only of epic films such as Birth of a Nation (which Darger might easily have seen) but of events in Catholic history; the text makes it clear that the child victims are heroic martyrs like the early saints. One idiosyncratic feature of Darger's artwork is an apparent transgenderism: Characters are often portrayed unclothed or partially clothed and, regardless of ostensible gender, some females have penises.

In a paraphrase of the Declaration of Independence, Darger wrote of children's right "to play, to be happy, and to dream, the right to normal sleep of the night's season, the right to an education, that we may have an equality of opportunity for developing all that are in us of mind and heart

La sala de Darger. En The Jargon Society
The Jargon Society publicó en 1999, sin firma (Jonathan Williams?), un pequeño artículo que describe muy bien el inquietante universo de Darger:
HENRY JOSEPH DARGER (12 April 1892-13 April 1973):
"I HAVE ALWAYS WANTED TO BE A CHILD AND HERE I AM
A LAME OLD MAN—DARN IT!"


"What's all this nonsense about more Darger research? Surely we know enough about him. Isn't it about time someone talked about the greatness of the paintings, which in my neck of the woods is considered as great as Hartley's & Ryder's." Those words from Trevor Winkfield, that acute Yorkshire artist who gave up Leeds for Manhattan awhile back, make me willing to parade my ignorance. Who isn't ignorant when it comes to this obsessive, agonized man?
 
Henry Darger is what they are calling in New York this season a "self-taught" artist. This is a dreary word. Can one imagine any artist who is not self-taught, by definition? "Naive" and "visionary" also have their problems as tags. "Outsider" gets the job done better than most. The critic Peter Schjeldahl has a good definition of Outsider Art: "Art from cultures that consist of one person each." Arthur C. Danto writes clearly about art in The Nation magazine and says: "If we were Germans we could frame a nice Heideggerian compound such as Ausderkunstweltkunstleren—"artists-not-of-the-art-world"—which I do not especially recommend for any forthcoming dictionary of art." Labels won't help us much with Henry Darger, or such rare birds as Augustus Vincent Tack, the Californian who calls himself Jess, Forrest Bess, Ivan Albright, or Joseph Cornell.
 
Henry Darger seems to have come out of nowhere. Does the Hale-Bopp comet put on camouflage and land one American autochthon after another in the middle of the Deadly Desert? Darger isn't the first, but maybe he is the strangest. How to account for Bill Traylor? In 1939, he comes hobbling into Montgomery, Alabama, off the old plantation and, at the age of 85, starts putting pencil marks on shirt cardboard with all the breathtaking authority of those white folks who lived in caves in the Valley of the Dordogne and the Cantabrian Mountains some 25,000 years ago. How to account for J.B. Murry, another illiterate, dirt-poor black man, a tenant farmer who lived all his days in a primitive shack in Glascock County, Georgia, out in the country near Sparta? How could he possibly have made 1500 drawings of such extraordinary sophistication and filled them with "spirit script" only to be read by people with godly hearts?
 
Now, Henry Darger. A wrecked and broken-hearted man, who wrote a huge narrative saga for nobody but himself to read; and then illustrated it with 300 scroll-like, narrative watercolours for nobody but himself to see. He was born in Chicago in 1892. His father was "a tailor and a kind and easygoing man." His mother died before he was four, in childbirth. He never saw his little sister, who was given up for adoption.
 
When he was eight his father became crippled and had to go off to live in a Catholic mission, the Little Sisters of the Poor's Home for the Elderly (where Henry would, eventually, also die). Henry entered a Catholic boys' home. In 1905, his father died. And Henry was institutionalized in a place named the Lincoln Developmental Center for Feebleminded Children, in Lincoln, Illinois, apparently because a doctor had written: "Little Henry's heart is not in the right place."
 
He managed to escape the asylum in 1909 after a series of attempts. He went back to Chicago and sought menial employment in a series of Catholic hospitals, which he continued to do until 1963, when illness forced him to retire. In 1930, he had moved into a single large room on the Near North Side at 851 Webster Street. This was in an old boarding house that the photographer and product designer Nathan Lerner later bought to save from demolition. And so it was that Nathan Lerner was Henry Darger's landlord for 20 some years before his death in 1973.
 
I have heard of Nathan Lerner as far back as 1951, when I put in a semester at the Institute of Design in Chicago. He had been the school's education director until 1949, an appointment made by Walter Gropius. Lerner had studied with Gyorgy Kepes and with Laszlo Moholy-Nagy and was widely admired by the photographers I knew at the ID: Harry Callahan, Aaron Siskind, Art Sinsabaugh, and Art Siegel. Lerner is a very interesting figure in his own right, not just because he opened the door upon the secret world of Henry Darger. Let me quote from his "A Personal Recollection":
 
 "I saw Henry Darger every day for about twenty years. A shuffling old man, a recluse who never had visitors except for a rare visit from a priest.
 
"He lived in a single, large room that he had rented since 1930. The room was filled from floor to ceiling with debris of his scavenging. He would take long walks in order to gather his amazing collections, and at great distances from home he could be seen poking through garbage with his cane, looking for his treasures. Crucifixes, broken toys, old magazines, scores of used eyeglasses repaired with tape, dozens of empty bottles of Pepto Bismol, hundreds of balls of twine that he made by taping small pieces together; the list was endless...
 
"It was very hard to believe that Henry was alone in his room. He was a remarkable mimic and sometimes there would be an animated quarrel going on between a deep gruff voice, which was supposed to be he, and a querulous high-pitched voice, which was supposed to be his superior, a nun, at the hospital where he worked as a menial. At other times he would sing strange songs, perhaps in Portuguese, inasmuch as be claimed to be Brazilian.
 
"For many years after an accident at the hospital, Henry had suffered with a lame knee, and when he finally became too feeble to climb the stairs he asked me to find a place for him to live in a Catholic old-people's home. Often, I would visit him amidst the alien, clean, polished tile, the television sets, and the talking people. Henry would sit in a corner alone, motionless, his head on his chest, a shrunken figure completely remote and apparently frightened. He would barely glance at me and after a few visits I don't know if he even recognized me. Seemingly, he left his life behind in his room, for he died within a few months.
 
"It is a humbling experience now to have to admit that not until I looked under all the debris in his room did I become aware of the incredible world that Henry had created from within himself...."
 


What Nathan Lerner found were 15 volumes of a vast narrative work that Henry Darger began writing back in late adolescence. It consisted of 15,145 legal-sized pages, single-spaced on the typewriter. Its title was The Story of the Vivian Girls, in What is Known as the Realms of the Unreal, of the Glandeco-Angelinnean War Storm, Caused by the Child Slave Rebellion. That a barely educated, isolated boy could undertake this task is only the first mystery we have to confront in this bizarre tale. Dr. John M. MacGregor, whose The Discovery of the Art of the Insane (Princeton University Press, 1989) is a primary text, is now at work on a book-length monograph on Henry Darger. In an earlier essay, "In the Realms of the Unreal," he provides us with a clear encapsulation of the story: "The writing of The Realms, which began only two years after his escape from "the asylum," seems to represent the elaboration of continuing fantasies whose origin can be located in adolescence. Darger remained an emotional adolescent for the rest of his life. He managed, however, to function in low-level hospital jobs until his retirement at the age of seventy-one. Profoundly involved with religion, his only social activity consisted of compulsive churchgoing. He lived in rented rooms, ate in a nearby restaurant, worked, and attended Mass. Yet, in terms of meaningful human contact, he was completely isolated. In his entire life he appears to have had only one friend, William Schloder, who eventually moved away from Chicago. This permanent situation of almost complete emotional, intellectual, and creative starvation offered him not the slightest possibility of growth or development."
 
Darger wrote: "The scenes of the story, as its title indicates, lie among the nations of an unknown, or imaginary, world, or countries, with our earth as their moon, on an imaginary planet, a thousand times as large as our own world." And he said: "This description of the great war, and its following results, is perhaps the greatest ever written by an author, on the line of any fabulous war, that could ever be entitled, with such a name. The war lasted about four years and seven months, in this story, and the author of this book has taken over 11 years in writing out the graphic details, and has fought from day to day in order to win for the Christian side this long and bloody war." Apparently, John MacGregor has evidence that Darger as a boy read all he could find about the American Civil War. In The Realms, the battle is over the enslavement of children. One of the warring nations is Glandelinia whose violent attacks on children are monstrous and unendingly gory. It is opposed by the good nation of Abbiennia and the heroines leading the rebellion are seven Abbiennian princesses called the Vivian Girls (shades of the Dolly Sisters). Here is an example of what happens to multitudes of unfortunates for thousands of pages:
 
"The priests themselves were cut, hacked, and torn to pieces, and the children were frightfully massacred, about the prison yards, until their life-blood covered the streets. Everywhere there was a howling tumult. The poor children being intermingled in a howling sea of grey coats... Many of these poor little ones sank with dying cries, and soon there were formed a pile of corpses, and the streets began to run red. Fancy the yells of these wicked Glandelinians, their faces covered with sweat and blood, the fiercer shrieks of more women and children crying, 'Mercy, oh please have mercy,' but there was no mercy." There are floods and fires and natural catastrophes, page after page after page. Darger was almost a mute. If prompted by a neighbor in the street to speak, he would only say a few words about the weather. He kept notebooks filled with weather reports. It is known that in 1913 he witnessed the Easter Sunday tornado that completely destroyed the town of Countybrown, Illinois.
 
The style is curious and skewed. We can guess at a few sources: the Bible, Civil War battle reports, adventure thrillers for boys (Don Sturdy in the Tombs of Gold, that sort of thing) A character called Penrod suggests the prose of Booth Tarkington. One predicts that no one will ever read all the 15,145 pages leading to the final triumph of Good over Evil, except possibly Henry Darger's biographer, John MacGregor. It asks too much, like being made to listen to no music ever except Wagner's Der Ring des Nibelungen, or being forced to sleep in the same bed with Senator Jesse Helms for fifty years. But, again, let us remember: The Realms was not created for you or me to read. It belonged only to Henry Darger.
 
What are clearly much more accessible to us are the 300 or so watercolors that Darger started doing in his room at 851 Webster Street in the 1930s to illustrate the text. The typing of The Realms had been completed at an earlier date. No one ever heard typing from his room. The paintings were small at first, made on standard-sized watercolor pads. Later he worked on newsprint and fastened the sheets together, creating mural-like narratives that could be read like scrolls, often two feet high by eight or ten feet wide. So, the self-taught outsider-writer, now becomes the self-taught outsider-artist. An artist, who drew the human figure so badly that he had to trace everything or add collage, embarks on a huge series of large watercolors absolutely crammed with figures!
 


There is conjecture that Henry Darger never went to an art museum, that everything he used to make art came from popular street culture, from the comic books, coloring books, game boards, newspapers, children's books, and magazines he brought back to his room. Somebody thinks they see a little Gauguin in his work. Where would he see Gauguin? In Life magazine? Did he ever go to the movies? It was a dime back in those days. If memory serves, Anthony Quinn played Gauguin in Lust for Life, but that's not early enough. Was it George Saunders in The Moon & Sixpence? It's difficult to get any handles. Kate Greenaway is somehow involved, and that he would have found in books. Her delicate, high, pastel palette would be important to Henry Darger. (Kate Greenaway started several artists on their way. She was Aubrey Beardsley's first love. Then he went on to Burne-Jones, Mantegna, and Whistler—and came out very much Aubrey Beardsley. I love what Miss Greenaway said to John Ruskin in 1896: "A great many people are now what they call modern.")
 
We don't even know if Henry Darger ever drank a beer or liked a drink. Even Catholics who go to Mass five times a day, as he sometimes did, have been known to indulge, faith and begorra! Living on the Near North Side, it's hard to think of even a recluse not going to Wrigley Field for an afternoon of sunshine in the bleachers. Did Hammerin' Hank Darger ever see Hammerin' Hank Aaron play long ball over the ivy walls? And if he went to Wrigley Field, he might have meandered into the cemetery nearby and stood in front of the tomb of Louis Sullivan. Wandering around and scavenging in Chicago's Loop, Darger would have often been at the intersection of State and Madison Streets and surely seen the wondrous metal ornamentation of the entrance pavilion to Carson Pirie Scott Department Store—Sullivan at his most masterful. Can we say that he never went up the steps to the Art Institute of Chicago? Street people often frequent museums and libraries and public buildings, if for no better reason than to get warm. I like to imagine Henry Darger standing in front of George Seurat's "A Sunday Afternoon on the Grande Jatte." Many lessons about how to arrange horizontal compositions are there for the taking. There's Gauguin in the Art Institute too. And someone else who might have caught his eye was Charles Demuth, whose color is so sonorous and strange. And, to go just an obvious step farther along in this goose chase, there is a superb collection of Chinese and Japanese screens and wall paintings at the Art Institute. Rider of the Hale-Bopp comet, reader of the funny papers and collector of paper dolls, it may just be that Henry Darger knew much more than we think. He arranges armies of figures with unerring skill. He orchestrates with color as shimmering at times as Ravel in Daphnis & Chloe. Darger as Tar Baby—he don't say nuthin'.
 
It is a wild phantasmagoria: the ever-energetic Vivian Girls, the strangled and eviscerated, the menacing storm clouds with human faces, Shirley Temple, Little Annie Roonie, Mickey Mouse, Donald Duck, Tweety-Bird, and the amazing creatures called Blengiglomenean Serpents (Blengins for short). Darger writes: "Human Headed Roverines, called Rabona, which are the prettiest; Taporeans, which are the longest, some exceeding 8000 feet (very violent); Fairy Winged and Angel Winged Gazonians, both of which have butterfly wings; and the horribly ugly Dog and Cat Headed Crimacean Gazooks." There one of these friendly dragons said to be 45,000 feet long and to weigh 60,000 pounds. Darger concludes: "As far back as 1188, the creatures have shown a greater fondness towards children of all nations, as to exceed the love of any mother. As they have somehow knew of the existence of God, they feel sure that any man, no matter what nation he is in, who ill treats a little child, for whatever reason, is not only an enemy of children, but also an enemy of God. No man is safe in their presence who hurts a child." I sense a bit of the Land of Oz in all this exotic naming of beasts. And maybe the Blengins are Henry's personal guardian angels?
 
There is much conjecture over the battle scenes in which hordes of pre-pubescent girls are drawn with tiny male genitals and occasionally with rams' horns. Henry never saw the baby sister. John MacGregor remarks: "We must at least contemplate the possibility that he did not know of the physical difference." Whatever, it's "Chicks With Dicks," just what they like today in post-gender New York!
 
And much conjecture over the brutal sadism, crucifixions, burnings at the stake, beheadings, disembowelments of children in the paintings. John MacGregor tries to cope with this: "... One senses within Darger a potential for mass murder. It was, however, a potential defended against by his intense devotion, his absolute conviction of the existence and power of God. This conflict is at the heart of Darger's experience and of his writings, with the outcome invariably hanging in the balance. This is an alternate world powered by an overwhelming force... restrained." Dr. MacGregor has said more recently: "Psychologically, Darger was undoubtedly a serial killer. I don't think he acted, however, because if he'd ever started, he wouldn't have been able to stop. Instead he sublimated it into his art." John Wayne Gacey, another Catholic boy from further north in Chicago, did a little painting. And a little something else. Praise Henry Joseph Darger just for the wonders he did. R.I.P.
Algunos escritos (todavía -Internet es fugaz) disponibles sobre Darger:
Una síntesis del trabajo de John M. MacGregor, Henry Darger In The Realms of The Unreal, destacando la inestabilidad emocional de Darger: MacGregor ha llegado a pensar en Darger como un asesino serial.
Comentarios de la película que Jessica Yu realizara en 2005 sobre Darger.
Nathaniel Rich, sobre Darger.
Darger en Wikipedia.
El trabajo comentado al inicio de G. Jurek Polanski.
Darger en la Carl Hammer Gallery de Chicago.
El trabajo reproducido de The Jargon.
Artsy dedica una página a la obra pictórica de Darger.



domingo, junio 17, 2012

Reflotando un barco hundido

Ante una realidad más cercana a una obra de terror que a una comedia napolitana, dos comentarios irónicos y amargos recuerdan la pericia y enjundia del gobierno Popular para afrontar la crisis española. Anxo Sánchez nos destaca que la ministra de Empleo se encomienda a la Virgen del Rocío para salir de la crisis, al par que la secretaria de estado de investigación, desarrollo e innovación, Carmen Vela, considera que con menos científicos estamos mejor; y Carlos Fonseca, por otra parte, entrega un "diccionario del PP para salir de la crisis", coleccionando una serie de clichés destinados a enmascarar la realidad:
Cuando en 2007 empezó la actual crisis económica el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se obcecó en que en nuestro país no había crisis, que como mucho estábamos ante una “desaceleración”, a la que le fue añadiendo adjetivos como “gradual”, “transitoria”, para terminar hablando de una “desaceleración acelerada” que nos dejó a todos con la boca abierta.
Pasan los años y los gobiernos, pero las mentiras permanecen. Adoptan la forma de frases hechas, metáforas, paráfrasis… todo vale con tal de no explicar a los ciudadanos lo que pasa con palabras que puedan entender. Aquí les dejo la traducción de algunas de los palabras y expresiones que el presidente Mariano Rajoy y su Gobierno han puesto en circulación para engañarnos. Parafraseándole, vamos a llamar “al pan, pan, y al vino, vino”.
Y siguen una serie de frases repetidas por funcionarios en declaraciones de prensa y salidas ante la televisión de estos últimos días. Un esfuerzo inútil de disimulo, que pareciera considerar a la sociedad como si estuviera integrada por infantes. Una pérdida de tiempo mientras los hechos siguen apretando y exigiendo respuestas dadas con la frente alta, como corresponde a los sacrificios que se avecinan. Quizá sea mucho pedir a quienes no quieren ni hablar de exigir y afrontar responsabilidades, mirando ante sí décadas de derroche y desgobierno.

martes, junio 05, 2012

Rescate cuestionado

Mientras día tras día nos enteramos que Bankia necesita mas dinero para cubrir sus quebrantos, el presidente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, dice lo que ningún político español quiere decir y aceptar: que una parte de la banca está hundida, y que ayudarla no es la solución. Comentado por Carlos Sánchez en El Confidencial:
El rescate europeo de los bancos españoles con problemas es todavía una idea, pero poco a poco, contra la aparente voluntad de Alemania, se abre paso bajo la presión de Bruselas, París y, por supuesto, España. Pero cuenta, sin embargo, con un adversario inesperado.
La banca española considerada ‘sana’ teme que el rescate de entidades inviables, las que suelen denominarse ‘zombies’, acabe por alterar la libre competencia en el sector al tratarse de ayudas de Estado incompatibles con la Unión Europea.
Todavía no hay ninguna posición oficial, pero el presidente de la patronal bancaria, Miguel Martín, no se ha cansado de repetir que el Gobierno debe dejar caer a las entidades insolventes. En línea con la hoja de ruta que aprobó hace poco más de un año la propia Comisión Europea, que advertía de que “no hay motivo para que esos costes [los de la crisis bancaria] recaigan sobre los contribuyentes”.
En un documento firmado por el comisario de Mercado Interior, Michel Barnier, incluso se aceptaba la idea de la creación de un fondo de resolución bancaria para hacer frente a la quiebra de una entidad de tamaño mediano -no es el caso de Bankia-, pero dejando claro que “todo banco, por grande que sea, pueda quebrar”.
Ahora la Unión Europea discute que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) -que entrará en vigor el próximo 1 de julio- inyecte dinero directamente a la banca sin pasar por los Estados, pero como señaló recientemente Miguel Martín en un artículo publicado en el diario Expansión, “es necesario distinguir entre entidades que pueden afrontar la crisis y las que no son viables”.
Con conocimiento del sector, un argumento más en favor de respetar las leyes del mercado. Aquellas que los propios bancos amenazados no dudan en aplicar a miles de familias con mora hipotecaria, cayéndoles con todo el peso de la ley. ¿Por qué debe haber un trato distinto a empresas que aún hoy esconden el valor real de sus pérdidas, producto de pésimas políticas de negocios, y culpables de la espiral de crecimiento de la propiedad en España? ¿Por qué no llevar a los tribunales sus irregulares manejos contables y comerciales?
Parecería ser que la línea de solución vía rescate no será de todas formas muy posible de aplicar: El volúmen de deuda de algunas cajas parece estar más allá de las voluntades políticas. Veremos.
La foto, en El Confidencial.

miércoles, mayo 30, 2012

Un gobierno pequeño, pequeño

Benito Arruñada, en Nada es Gratis, expresa la exasperación que la inmovilidad del gobierno español despierta en cualquiera que siga de cerca la evolución arrolladora que va adoptando la crisis financiera en curso en el país. Día a día los hechos se complican, y autoridades nacionales y autonómicas, dirigentes institucionales y de partidos siguen sin enterarse...El país que desearían está difunto, y no desean ver el que afrontarán, casi con certeza.
Dice Arruñada:

España no quiere salir del laberinto
Publicado en Expansión, 30 de mayo de 2012, p. 55; y Estrategia, 29 de mayo de 2012, p. 22.

El Gobierno español parece instalado en el autoengaño. En sus declaraciones del 28 de mayo, el Presidente casi se ha limitado a pedir que “Europa” afirme la irreversibilidad del euro. Su actitud parece ser la de “ya hemos hecho los deberes y ahora le toca jugar a Europa”. Ambas afirmaciones son incorrectas.
Por un lado, en cuanto a los deberes, no es cierto que el Gobierno haya hecho todo lo que ha podido. Ni mucho menos. Las reformas estructurales emprendidas han sido modestas, cuando no desafortunadas.
  • La reforma laboral aún nos deja a la cola de Europa en cuanto a la flexibilidad del mercado de trabajo y a la cabeza en cuanto a la carga fiscal que pesa sobre el empleo.
  • La reducción del gasto público se ha concentrado en recortar sueldos sin plantearse siquiera la necesidad de suprimir algunos de los inútiles órganos administrativos y políticos que proliferan en los cuatro niveles de la administración. Se promete evitar duplicidades, pero se ve poca disposición, quizá por el coste que comporta para la clase política.
  • Apenas se han tocado las prestaciones sociales ni los copagos sanitarios y educativos. Nuestra prestación por desempleo aún dura más y la mayoría de nuestros copagos sanitarios aún son menores que en Alemania. Unas diferencias notables, que ponen en solfa nuestros argumentos en la discusión europea.
  • La reforma fiscal se ha limitado a elevar los tipos del impuesto de la renta, que ya era de los más altos y progresivos del mundo, y a introducir una amnistía fiscal tan discutible en su eficiencia como en su justicia. En cambio, el Gobierno no se ha atrevido a provocar una devaluación fiscal simultaneando una subida del IVA con una reducción de las cotizaciones sociales. Argumenta que ello deprimiría el consumo, pero la reducción del consumo es, en todo caso, inevitable. Su elección de medidas fiscales parece motivada más por consideraciones electorales que de eficiencia.
  • El Gobierno apenas ha propuesto reformas institucionales, y ello pese a que la sociedad española está harta de una clase política sobredimensionada —se dice que tres veces la de Alemania y el doble de la de Francia— y que no hace el menor atisbo de autocrítica. El último exponente es su intento de esquivar toda responsabilidad en la crisis de Bankia y las demás cajas de ahorros, pese a que han estado controladas por políticos desde los años 1980. Peor aún: es posible que la decisión de rescatar Bankia en vez de capitalizar deuda o liquidarla obedezca al deseo de minimizar costes políticos y mantener cierto grado de control sobre las antiguas cajas.
Por otro lado, en cuanto a si es o no el turno de Europa, el Gobierno debería considerar que en última instancia los deberes no los fijan ni los evalúan las instituciones europeas, sino nuestros acreedores, ya se trate de financieros angloamericanos o de contribuyentes alemanes. Sobre esta base, como todo deudor en dificultades, el Gobierno debería gestionar mejor su reputación y la del país. No parece haberse dado cuenta de la importancia que tienen las señales que emite y las expectativas que genera. Por el contrario, ha hecho mucho por inspirar desconfianza.
De entrada, las señales enviadas a los acreedores difícilmente pudieron ser peores. Sobre todo, las revisiones del déficit de 2011 y el electoralismo que le llevó a posponer el presupuesto de 2012 hasta las elecciones andaluzas. Elecciones, que, para más INRI, acabó perdiendo, mostrando así, no ya impericia económica, sino política.
También ha perjudicado la reputación del Gobierno su afición a presentar las reformas y dar malas noticias en pequeñas dosis, como si así se notaran y dolieran menos. En realidad, sucede todo lo contrario, como dice cualquier manual de gestión de crisis y como bien saben, por cierto, los nuevos gestores de Bankia, a la que han sometido a un proverbial Big Bath, tan grande que parece haber pillado por sorpresa al propio Gobierno.
Tampoco ayuda a su reputación la letanía de que “los mercados” no nos entienden y nos tratan injustamente. Como si esa entelequia de mercados no fueran simplemente nuestros acreedores; como si el que éstos desconfíen no fuera racional, dadas nuestras dificultades; y como si, aunque su desconfianza fuera irracional, esa irracionalidad no fuera en todo caso parte integral del problema.
Por último, la reputación del Gobierno también sufre con su reciente hábito de contradecirse cada pocos días en asuntos cruciales, como acaba de hacer con el rescate de Bankia. No sólo ha ido revisando su cuantía, que ahora se extiende para alcanzar otras cajas de ahorros insolventes. Además, se ha lanzado al rescate sin saber cómo iba a financiarlo.
Pese a lo anterior, mi valoración tiende al optimismo. Si actuando tan mal seguimos en pie, los fundamentos del país deben ser más sólidos de lo que pensábamos. Sólo hace falta algo más de  profesionalidad en la gestión de la cosa pública. Confío en que, a no tardar, la clase dirigente española empiece a estar a la altura del desafío.

domingo, mayo 27, 2012

Emeric Essex Vidal

  Poco hay a mano de la historia de Emeric Essex Vidal: su fecha de nacimiento, su vida en la marina británica, sus viajes apenas delineados, sus pinturas americanas, su muerte. Pareciera ser un funcionario sin mayor trascendencia, a la sombra de la mejor carrera marina de su padre y sus hermanos. Es un curioso hecho el que su segundo apellido fuera Vidal, de un orígen indudablemente español: un autor sugiere que se trata de un tronco familiar originario de España o Francia, emigrado a Inglaterra dos siglos antes, o quizá, como en algunos estudios genealógicos se comenta, el orígen familiar esté ligado a épocas más antiguas, asociado a la hegemonía normanda sobre el país. Essex Vidal aparece como un opaco administrativo de la marina, (an accountant), destinado a Sudamérica dos veces, entre 1816 y 1817 primero, y entre  1828 y 1829 finalmente. Casualidad o no, ambos ciclos coinciden con acontecimientos de gran importancia en Argentina y el sur de América: en el primer período se declara formalmente la independencia en Tucumán, y el Ejército de Los Andes comienza su campaña a Chile; en el segundo, el año 28 se abre con la sublevación de Lavalle, fusilando a Dorrego, un militar con simpatías por la revolución norteamericana, y se cierra con la aparición de Rosas en la política de Buenos Aires. Aún más importante, el año 1828 es el de la aceptación de la independencia de la Banda Oriental, con el retiro del Imperio de Brasil, otro de los destinos de su barco en sus dos viajes. ¿Un contable, secretario del Almirante de la flota inglesa? ¿En el momento en que Inglaterra media desde el Imperio de Brasil, y facilita naves y dirigentes militares a los nuevos gobiernos? Haya sido o no un intrascendente burócrata,  se encuentra recorriendo las costas de Sudamérica, anclado en Buenos Aires, Montevideo y Río de Janeiro mientras sucedían  importantes acontecimientos mediados por Inglaterra. Emeric no gozó de la influencia social de otros oficiales navales de la flota, o al menos es lo que sugiere el hecho de que entre sus pinturas y apuntes no hay uno solo de interiores, o de vecinos de las ciudades donde estuvo: todas ellas son de escenas de la calle o del campo, o paisajes de la ciudad. Pero igualmente sus acuarelas y sus notas pasaron a formar parte de aquellos primeros mensajes al gran público inglés acerca de las lejanas, desiertas y ricas tierras sudamericanas. Y para la historia argentina, uno de los primeros testimonios visuales de su gente, sus ciudades y su tierra.
Un cartógrafo ( an Old Hydrographer) probablemente inglés, Geoffrey Haskins, ha dejado una pequeña historia familiar, valiosa porque se ha basado principalmente en testimonios directos de descendientes de la familia, y trae un poco de luz a su casi anónima historia personal:
Owen had been my home and work-place for nearly two years and I unexpectedly found myself appointed to Vidal; I jumped at the chance to serve in her. We had watched her being built over the years and now there she lay, having the finishing touches applied before undergoing acceptance trials. Like Owen, and many other ships of the surveying fleet, the name chosen was to honour another much respected nineteenth century hydrographic surveyor, Vice Admiral Alexander Thomas Emeric Vidal, who had also been involved in the long-drawn series of survey programmes of Africa’s coastline from 1823 to 1845.

Before the 20th century the term ‘hydrographer’ was generally applied to those who compiled and published nautical charts and sailing directions and there is evidence of a family interest in this respect among previous generations of Vidals in England and continental Europe. The name can be traced back to Spain and France whence, after the Revocation of the Edict of Nantes, a part of the family migrated to England to escape religious persecution, eventually settling there in 1683. By the end of the 18th Century Emeric Vidal, Royal Navy (1751-1811) was married to Jane Essex; they were resident in Bracknell, Berkshire, and had three sons: Richard Emeric Vidal (1784 - 1865), Emeric Essex Vidal (1791-1861) and Alexander (1792-1863). Emeric Vidal Senior was a Purser and Admiral’s Secretary, he evidently also had skills in navigation and draughtsmanship; an ink and wash fair chart in the National Maritime Museum, Greenwich (ref DUF:6/17) showing depths and tidal stream information of Gibraltar bay dated 1780 is signed E Vidal delt. He was clearly well respected and with influence because his three boys managed to enter the Royal Navy and prospered thereafter in similar ways - all of them, like their Father, pursuing careers involving hydrography.

After the Napoleonic wars. employment, let alone promotion, opportunities for officers of the Fleet were sparse, thus surveying or exploration expeditions presented an attractive option with a chance of fame and glory. Alexander’s eldest brother, Richard, served as Acting Master under Lieutenant W F Owen in HMS Seaflower surveying East Indies waters during 1803-1808. Later, in the rank Commander, he accompanied Captain Owen to Fernando Po in 1827. Eventually Richard was awarded a grant of land in Canada in return for his meritorious service when he finally retired from the Navy in 1834. Commander Richard Vidal is then recorded as settling on 200 acres in the town of Sarnia in Ontario where his family’s names can be seen on many of the city streets today. The middle brother, Emeric, a talented artist whose name appears on numerous Admiralty fair charts and views, followed his father and also became a Purser and Admiral’s Secretary; he used his spare time during naval service to draw and paint watercolours in the countries he visited; leaving a legacy of fine pictures. His achievements are much respected in South America where a collection of his work depicting scenes of early nineteenth century Buenos Aires and Montevideo, published in 1820 by Rudolf Akerman of London, is regarded as “the most valuable piece of Argentinean iconography”.
Alexander, having been ‘nominally’ entered into the Service on the books of Illustrious, 74-gun First Rate, (Captain William Shield) in 1803 as a First Class Volunteer, went on to attend the RN College, Portsmouth for two years before serving from 1809-1812 as a Midshipman in Lavinia, a very active 38-gun frigate. By 1815 he was in Canada, stationed in the Great Lakes in Niobe, a 38-gun frigate converted to a hospital and troop ship; there he was promoted to Lieutenant and became one of Captain William Fitzwilliam Owen’s team of hydrographic surveyors charting the waterways, which also employed his artistic elder brother Emeric as draughtsman (see Part 1 and ‘As it Was’ Vols. 1-6, p. 63). This encounter with Owen was the start of a close professional relationship that was to last many years.

In 1821, when Owen was appointed to command Leven a 20-gun Frigate, and charged by Thomas Hurd ‘the father of the Hydrographic Service’ with the great expedition to explore and survey the African coastline; he selected Lieutenant Alexander Vidal as an Assistant Surveyor for his team. Vidal then remained with Owen for the entire six-year period, surviving the ravages of malaria and cholera that continually swept through the little squadron. After three months on the coast, the Commander of the tender Barracouta, William Cutfield, succumbed "after working 14 days along the coast in an open boat" and Vidal was promoted Commander in his place. A chart of Table Bay shows Vidal as the surveyor in charge of the survey and his name also appears on most of the work produced during that time under Owen’s direction. On returning to England in 1825 Vidal was promoted to Post Captain and continued serving with distinction in command of surveying ships in home waters and in the Mediterranean. From 1835 - 1838 he was back on the West African coast in Aetna a former 6-gun ‘Bomb’, a class of ship very popular in those days for surveying work due to the strength of construction. During this time he met the daughter of the Consul in Madeira, Sarah Antoinette Veitch of Wood, Canada.

Vidal delayed embracing domesticity until he was 47 when he married Sarah in October 1839, the couple eventually settling in Lambton County, Ontario. They had two sons, and so admiring was Vidal of his mentors that one was named Owen and the other Beaufort (after Sir Francis Beaufort, then Hydrographer of the Navy). He was, however, still an active naval officer and undertook his most noteworthy and ambitious major survey expedition from 1841 to 1845: a comprehensive hydrographic survey of the Azores while in command of Styx a 180 ft. 1057 ton steam paddle sloop, resulting in six Admiralty charts being published. It is inferred that he retired from the Navy, having reached the rank of Vice Admiral, and his wife having tragically died in 1843, he eventually settled near his brother in Ontario in 1846. Both Richard and Alexander established a strong family line in Canada and the United States, one connecting link being Alexander, Richard’s son, a bank manager in Sarnia, who is listed as elected to the Canadian Senate in 1873 ten years after the death of his uncle.
Neither of these dedicated explorers and surveyors, William Owen nor Alexander Vidal, became Hydrographer of the Navy. That post was firmly held by Rear Admiral Sir Francis Beaufort from the time he took over from Captain E W Parry in 1829 until he relinquished it to Captain John Washington in 1855. No-one else ‘got a look-in’. In any case, life and estates in the New World were probably more than adequate compensation for the old surveyor-explorers.

This little study, and the two articles it has engendered, were fired by incidental information arising on a ‘chat-line’ indicating that Sarnia, today a thriving Canadian industrial city on the St Lawrence Seaway, was founded by a group of British naval officers who settled there, including one named Vidal. Since I had served as a young surveying officer in both HMS Owen (1952-53) and HMS Vidal (1953-55) a closer look at things was tempting; a wet afternoon ‘surfing the net’ to follow a rather haphazard line of research revealed surprising results about the sons and forebears of Mr Emeric Vidal, Royal Navy, of Berkshire and the extraordinary world of surveying coastal waters and harbours under sail and oars.

Finally, HMS Vidal, a very fine looking ship, rendered good service on hydrographic and oceanographic surveys in many parts of the world until she was paid off in 1971. Her prototype construction, engines, gear-boxes, auxiliary machinery and fittings led the way to improvements in future ship design. One notable task was when Admiral Sir Edmund Irving, the UK Hydrographer, sailed in Vidal to Leningrad in September 1964 for discussions with Admiral Anatoliy Rassokho, the USSR Hydrographer.
Y una pregunta final ¿por qué es conocido como Essex Vidal, y no como Vidal Essex, como correspondería y sucede con sus dos hermanos?




domingo, mayo 13, 2012

¿Quién debe salvarse?


Mientras se siguen ejecutando desahucios, dejando en la calle a miles de familias por día, la mano del estado sigue siendo muy benévola con la banca, inyectando dinero a quienes hicieron pésimos negocios, y alentaron con su irresponsabilidad y falta de visión a la gran mayoría de las familias compradoras a embarcarse en lo que eran negocios imposibles. Mientras se sigue sin arbitrar el engaño masivo que se practicó vendiendo a pensionistas acciones preferentes irrecuperables, se aplica "toda la fuerza de la ley", al eslabón débil de la cadena, el ciudadano de a pie, el que no sólo pierde todo, sino que además sigue arrastrando deudas imposibles, como si viviéramos todavía la servidumbre medieval. Rafael Benito, en El Confidencial, recuerda hoy la coincidencia de que el banco que recibe una inyección monumental de dinero, es el que más familias deja en la calle:
Desde que en 2007 estalló la crisis ya son más de 350.000 familias las que se han quedado sin hogar. Lejos de que el problema desaparezca, cada día aumenta el número de personas que se van a la cama sin saber si al día siguiente podrán seguir en sus casas. En este sentido, la Comunidad de Madrid es la tercera región con mayor número de expedientes de desahucios. “Más del 80% están ligados a Bankia”, como apuntan desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid.
Esta es la razón por la que el pasado 8 de mayo El Confidencial acudió al barrio madrileño de Entrevías, donde tuvo lugar el último intento de desahucio en Madrid ligado a la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri y recientemente nacionalizada.
La historia de Eduardo y su familia no es diferente a la de tantos otros españoles. En 2006 se embarcaron en un crédito hipotecario de 268.000 euros. En ese momento, tanto su mujer como él tenían un trabajo estable, pero dos años más tarde Eduardo está en paro. Bankia se niega entonces a negociar una moratoria o aceptar una dación en pago  y se pone en marcha el proceso de ejecución hipotecaria. Actualmente la pareja está subsistiendo con la ayuda mínima del INEM de 450 euros y mantiene a un hijo que cursa estudios universitarios sin percibir ningún tipo de beca.
El último capítulo de su historia tuvo un final feliz. La ejecución se consiguió paralizar, al menos hasta el próximo 30 de junio, gracias a la ayuda de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid (PAH Madrid) y miembros del colectivo 15M. Todos los allí presentes coinciden en una misma idea: “¿Por qué no se ve este despliegue policial en los consejos de administración de los bancos? Es allí donde se están cometiendo los delitos. Son ellos los delincuentes”.
Ayudas públicas a la banca y viviendas vacías
"La sociedad ve cómo la banca recibe ayudas millonarias mientras le aplican a la ciudadanía el principio de que los contratos se tienen que respetar”, explica Rafael Mayoral, abogado de la PAH Madrid. Esta semana no son pocos los comentarios que apuntan a una misma dirección: ¿Por qué no se da el dinero a las familias?
En el caso Bankia, con el 5% de la cantidad que el Estado va a destinar para reflotar la entidad se evitaría el embargo de 10.000 hogares, según los cálculos del Departamento de Estudios de Agencia Negociadora de Productos Bancarios. Además, esta operación no supondría un desembolso para las arcas públicas, al tratarse de una garantía, no de una aportación directa. Por tanto, no tendría impacto en la cifra de déficit público.
La indignación ciudadana sube cuando se conoce la cifra de viviendas vacías que hay en nuestro país: 6 millones. “La emergencia habitacional que se vive en España es ilegal. Los inmuebles son bienes de primera necesidad, no se pueden tener casas vacías y personas viviendo en la calle. Eso es un delito tipificado en el Código Penal”, denuncia Mayoral.
Por esta razón, desde la PAH se ha puesto en marcha una  Iniciativa Legislativa Popular para llevar al Congreso de los Diputados una modificación de la ley hipotecaria que busca la dación en pago con efectos retroactivos, la personalización de los desahucios y el alquiler social. “Salvo en casos extremos las entidades no aceptan la dación en pago, optan por dejan las casas vacías y las adjudican por un valor mayor”, exponen en la PAH.
Madrid es la tercera comunidad con más desahucios
La tormenta de ejecuciones hipotecarias ha derivado en un ciclón de desahucios. Los juzgados españoles procesaron 58.241 expedientes de desahucios en 2011, según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Una cifra que supone un récord desde que se tiene registro y que representa además un aumento del 22% respecto a 2010.

Fuente: Consejo General del Poder Judicial
La región más afectada, con diferencia, fue la Comunidad Valenciana, con 13.711 desahucios y donde ya se recurre al apadrinamiento de familias; seguido de Andalucía con 9.864 y Madrid con 9.460 expedientes. La menos afectada, La Rioja con 244.
Si miramos qué bancos hay detrás de estas cifras encontramos que Banco Sabadell es la entidad que más hipotecas ejecuta a particulares en España, seguida de Bankia y Banesto, como ya informó El Confidencial.
La respuesta del Gobierno a esta situación fue la aprobación del Código de Buenas Prácticas bancarias para evitar desahucios. Una normativa que, sin embargo, “sólo sirve para lavarse las manos”, tal y como denuncian los colectivos de vivienda digna. “Se está dejando en la calle a gente trabajadora, afectada por la subida del Euribor, en situación de desempleo o que ha visto reducida su jornada laboral y que ha padecido la sobre tasación del precio de vivienda”. Esta es la descripción que dan en la PAH de los afectados por las ejecuciones hipotecarias.
A todo este drama hay que sumarle la denuncia por parte de las familias víctimas de un desahucio, que dicen haber “sufrido presiones por parte de las entidades bancarias. Nos llamaban de madrugada, nos amenazaban…no hay derecho”, zanjan.
La foto, del original multimedia de El Confidencial.