domingo, agosto 22, 2010

Población criolla e indígena en la Colonia argentina

En la introducción de un trabajo de Judith Farberman (Santiago del Estero y sus pueblos de indios. De las ordenanzas de Alfaro (1612) a las guerras de independencia), se describe un elemento que resulta probablemente clave para entender las características y evolución de la población rural del occidente argentino: la conformación de poblaciones indígenas tributarias. Surgidas a partir del interés de la corona española de limitar abusos de nobles encomenderos, representaban una mejora para la población nativa, al reconocerles su pertenencia étnica y organización social. El cambio fundamental era el reemplazo del servicio personal por el pago de un tributo, permitiendo la conservación de su producto. El seguimiento a través de dos siglos de estos poblados da una idea de cómo se forjó la sociedad criolla entretanto: en algunos casos, casi no existieron, permaneciendo los indios bajo el control de los señores encomenderos (Tucumán, Córdoba). En otros casos, se mantuvieron y quizá prosperaron, crecientemente cruzados con la sociedad colonial (Santiago del Estero, Jujuy). Del trabajo se desprende la observación de una sociedad donde los indígenas se integran lentamente a la sociedad colonial, compartiendo la categoría más baja con los criollos y españoles empobrecidos. Faberman se centra en el caso de Santiago del Estero, donde se dá esta última situación. Es la suya una descripción que probablemente pueda servir para Chile, Uruguay y Paraguay también. Curiosamente, o quizá no tanto, el trabajo observa que el gobierno independiente, surgido de la Revolución de Mayo, extingue y se apropia de las poblaciones y predios que la Corona española había protegido o generado a partir de la eliminación del sistema de encomiendas:
En 1612 el oidor don Francisco de Alfaro dictó las ordenanzas que disponían la creación de pueblos de indios en las remotas fronteras del Río de la Plata, Paraguay y Tucumán. Para ser considerados tales, las antiguas aldeas indígenas -o las escasas familias dispersas que a menudo las habían reemplazado- debían ser fijadas en tierras propias e inalienables y contar con un sistema de autoridades que sumaba a los caciques tradicionales un número variable de alcaldes y regidores. La reducción, asimismo, apuntaba a facilitar el adoctrinamiento religioso y la recaudación de un tributo, de cinco o diez pesos de acuerdo a la antigüedad de la encomienda, que reemplazaría al generalizado y oprobioso servicio personal (Palomeque 2000).

Como es sabido, la aplicación de estas ordenanzas suscitó fuertes resistencias entre los encomenderos del Tucumán, señores a la vez ínfimos y poderosos. Por otra parte, las políticas punitivas posteriores al alzamiento calchaquí (1630-43; 1659-1666) complicaron todavía más la realización del modelo alfariano, contribuyendo a la creación de reducciones de diversa naturaleza, con frecuencia multiétnicas, surgidas del desarraigo y la fragmentación de las comunidades rebeldes (Lorandi y Boixadós 1987-88).  Así las cosas, en el Tucumán la institución del pueblo de indios parecía desde el inicio destinada al fracaso, un hecho que la literatura etnohistórica no dejó de constatar. En efecto, algunos trabajos señeros como el de Ana María Lorandi enfatizaron el veloz proceso de desestructuración al que tanto la institución colonial como la comunidad (o comunidades) incluidas en ella fueron igualmente sometidas (Lorandi 1988). Del mismo modo, también la escasa evidencia demográfica conocida - que registraba sobre todo a la población indígena en encomienda, no necesariamente reducida en pueblos- confirmaba esa dramática imagen (Gil Montero 2005).

Y sin embargo, como hemos analizado en otra parte (Boixadós y Farberman, 2006) y lo sugieren también numerosos estudios de caso recientes, algunas pálidas luces pueden entreverse en este sombrío e incuestionable cuadro general. En este sentido, la visita del oidor Antonio Martínez Luján de Vargas a las encomiendas del Tucumán de 1692 y 1693 permite advertir pronunciados contrastes regionales en la conformación de los pueblos de la gobernación. Por ejemplo, siguiendo la visita, Córdoba y Catamarca se nos presentan como los casos más extremos de desestructuración. Allí, los indígenas encomendados -que son los únicos que el visitador se ocupa de desagraviar- se encontraban en su mayor parte asentados en las propiedades de sus feudatarios, repartidos en pequeños grupos y sin autoridades propias. De tal suerte, puede concluirse que la institución alfariana del pueblo de indios prácticamente no existió en aquellas dos cabeceras, ni siquiera formalmente. En un segundo grupo, podríamos grosso modo incluir a las jurisdicciones de La Rioja, San Miguel de Tucumán y Salta, intensamente afectadas por la política de desnaturalización. En esta vasta región, más del 70% de los tributarios y de sus familias seguía viviendo en reducciones, pero la entidad demográfica de las mismas era débil y los pueblos carecían a menudo de autoridades. Por otra parte, una importante cantidad de pequeñas encomiendas -los escuálidos "premios" asignados a quienes habían batido a los rebeldes- se sumaba a los pueblos de indios: difícil es pensar en cualquier resquicio de vida comunitaria para aquellas "familias sueltas". Por último, las cabeceras de Jujuy y Santiago del Estero se hallaban en el otro extremo del espectro. En Jujuy no existían "indios sin pueblo" mientras que en Santiago del Estero fueron registrados tan sólo en dos casos.

Esta "cartografía" de la desestructuración que la visita de Luján de Vargas permite avizorar, y que describimos en términos muy esquemáticos, parece mantenerse posteriormente. En este sentido, aunque el censo de 1778 registra entre 4.000 y 5.000 "naturales" en las cabeceras de La Rioja, Santiago del Estero, Tucumán y Córdoba y más de 11.000 en Jujuy (Larrouy, 1927), otras fuentes más específicas como las revisitas de tributarios de 1786, 1791 y 1807 nos revelan una vez más que solamente Santiago y Jujuy conservaban pueblos de indios de cierta entidad a fines de la colonia. La primera cabecera mencionada es la que habrá de ocuparnos en este artículo que, en parte, resume trabajos nuestros anteriores. Si creímos necesario este proemio algo extenso fue para dejar en claro que, en la modesta escala tucumana, nos encontramos frente a una configuración relativamente excepcional.

Por supuesto que los pueblos de indios santiagueños de 1693, que el visitador Luján de Vargas empadronó sumariamente, eran muy diferentes de los que podemos imaginar a partir de la lectura de las revisitas de 1786 y de 1807. La hipótesis principal que guiará nuestro trabajo es que existió un proceso de consolidación tardía que afectó a un conjunto de pueblos de indios santiagueños. Esta consolidación implicó la complejización de sus estructuras organizacionales y políticas, incluyendo la incorporación, a través del matrimonio, del arrendamiento o de la agregaduría, de familias "libres", algunas de ellas indígenas y otras de diversa condición socio étnica.

Este proceso de fortalecimiento abortó sin embargo abruptamente después de las revolución de independencia. Así fue que la pérdida de las tierras comunitarias y la supresión de hecho de las corporaciones indígenas terminaron en pocos años con un sistema que se había mantenido en pie gracias a la combinación de una serie de cambios institucionales externos (pasaje del régimen de encomienda privada a la dependencia en "cabeza de la Corona"), de cambios en las estructuras políticas internas y de estrategias comunitarias activas como las migraciones estacionales, la participación mercantil y la puesta en práctica de una verdadera "política matrimonial".
En el trabajo de Faberman se analizan los registros históricos conocidos (padrones de encomenderos tomados a lo largo del siglo XVII y XVIII, y visitas de oidores), orientado especialmente al caso de Santiago del Estero. El régimen distinto comentado para el caso de Tucumán (que incluye todo el noroeste administrado), está directamente relacionado al siglo de guerras calchaquíes, que de todas formas dio lugar a otros sistemas de persistencia de la población indígena. El común denominador para todo el territorio es la integración económica y cultural de las naciones indígenas en el espacio colonial. Mencionada por Faberman, Ana María Lorandi, en otras investigaciones, muestra la desintegración de las diversas naciones, sea por la guerra calchaquí, o por la encomienda, que termina desestructurando la unidad tribal. Pero estos pueblos promovidos por Francisco de Alfaro fueron el orígen de la progresiva conformación de la nación criolla, donde confluyeron indígenas de distintos orígenes, y crecientemente, españoles mestizados:
Como balance, y a pesar de sus imprecisiones, los padrones permiten observar algunas tendencias generales incontrastables: el aumento global de la casta tributaria a fines del siglo XVIII (y su leve disminución a principios del XIX) y la reducción del número de pueblos, que se van fusionando progresivamente en unidades mayores.
Sin embargo, los padrones y revisitas de indios ocultan casi tanta información como la que dejan ver. En efecto, estos registros sólo a medias reflejan una entidad territorial (ya que no todos los tributarios vivían en el radio del pueblo ni la totalidad de los moradores efectivos era anotada) y tampoco dan cuenta de un conjunto socio étnico y jurídico homogéneo (los cónyuges no pertenecientes a la "casta tributaria" se integraban al pueblo de indios con un status diferencial). En otras palabras, los "pueblos" de los padrones y revisitas constituyen conjuntos recortados de un universo más amplio, cuyos contornos resultan inevitablemente borrosos por falta de información. Además, a fines del siglo XVIII o principios del XIX podemos suponer que tales márgenes eran todavía más difusos que en el pasado: para entonces, buena parte de los sujetos percibidos como "indios" se había emancipado del régimen de encomienda y ya no vivía en reducciones mientras que éstas, a su vez, habían sido desbordadas por sujetos de otras etnias y/o condiciones jurídicas.
Analizando la composición de estas poblaciones, donde al avanzar el siglo XVIII parece disminuír el componente indígena, dice Faberman que en un partido fronterizo como el del Salado, con una población que residía mayoritariamente dispersa en el monte, tal vez fuera relativamente sencillo pasar por español. De hecho, más del 40% de la población del Salado fue juzgada como tal en 1778. Se trataba de una proporción superior a la del curato rectoral que contenía a la ciudad (y que no alcanzaba el 30%)  aunque por cierto los "fronterizos" fueran mirados con desdén, como si fueran "menos españoles", por los notables del río Dulce. Por fin, para el caso de Soconcho apenas si podemos corroborar que, en efecto, muchos "indios libres" vivían en el curato hacia fines del siglo XVIII. Las actas de matrimonio, aunque sólo esporádicamente brindan referencias sobre la etnía, permiten entrever vagamente a esta población indígena liberada de su adscripción a pueblos y residente en múltiples parajes y aldeas del curato.
Faberman analiza particularmente una categoría censal y tributaria que está en limite entre los indígenas y los españoles pobres o sus hijos: los "soldados", que, en palabras de Faberman, no refieren a servicios militares sino a su calidad fiscal. Para el caso del curato de Bañagasta en 1805, su análisis apunta a que "soldados" describen a los españoles empobrecidos y sus descendientes, pero que hacia el final de la colonia identifica a "hombres libres" no pudientes, sean indios no sujetos a un poblado tributario, o españoles pobres:
 (...) Hasta aquí la categoría de "soldado" ha aparecido asociada a los cónyuges libres de mujeres pertenecientes a la casta tributaria. Aunque estos soldados no pagaban la tasa, transmitían la condición dependiente a sus hijos. Sin embargo, la diferenciación tributario / soldado se encuentra también presente en otros documentos y, a nuestro juicio, reflejaba mucho más que una distinción fiscal. Consideremos, para comenzar, un listado de 1805 correspondiente al "curato de Bañagasta" levantado por su párroco Don Mariano de Ibarra. Lo primero que nos interesa destacar es la organización de los datos censales en dos listados sucesivos: el de "españoles y soldados" - que incluye a 455 personas (el 60% de las cuales de sexo masculino)- y el de "los indios naturales de este pueblo de Guañagasta", que apenas si suma 72 individuos (49 de los cuales de sexo masculino). Por supuesto que estas cifras no reflejan la población total del curato: aunque las edades no constan, podemos presumir que Ibarra se ocupó solamente de los adultos, interesándose más que nada en los varones. Los "españoles" del padrón, por otra parte, parecen reducirse a un grupo de quince personas de ambos sexos, separadas de las demás por líneas de puntos y agraciadas con el calificativo de "don". Por lo tanto, desde la perspectiva del párroco, la mayoría de sus feligreses ingresaba en el grupo de los "soldados", categoría cuya amplitud, hipotetizamos, superaba la clasificación funcional, incluso en un poblado de frontera como Guañagasta.

Aunque no abunde en detalles, Ibarra nos dejó algunos indicios acerca de sus propios criterios clasificatorios. Indudablemente, uno de ellos remitía al apellido. Si bien los hay muy comunes y que se repiten en las dos nóminas -Carabajal, Gonzalez, Ibañez, Leguisamo, Mancilla, Rodriguez, Ruiz, Silva- lo cierto es que no existen apellidos indígenas registrados entre los denominados soldados. En cuanto a los cónyuges externos al pueblo de indios -los referidos "soldados" de las revisitas -  tampoco fueron sumados al contingente de los "naturales", no obstante la reiteración de ciertos nombres y apellidos y la omisión de los datos de edad y de formación de la unidad doméstica nos impida asegurar su inclusión en el primer listado de "españoles y soldados".

Un segundo criterio clasificatorio que el párroco está evidentemente adoptando es el de la riqueza. Sin embargo, no parece que la distinción entre "indios" y "soldados" tuviera alguna incidencia en ese sentido. De hecho, el informe que acompaña el padrón se inicia colocando a todos los habitantes de Guañagasta, su "pobre feligresía", en un plano de igualdad. Todos son labradores -"las ocupaciones anuales son las labranzas de maíz, general en todos (...) siendo éste el sustento y mantenimiento de sus familias"- y todos por igual aprovechan los recursos del monte -"desde febrero todo julio se internan tierra adentro al naciente y al sur (...) a hacer sus labranzas de la sera y miel en pozos de aguas llobedisas por no aver aguadas permanentes (...) por cuia causa no son anualm.te estas labranzas-". Por otra parte, todos estos campesinos, no importa si indios tributarios, libres o mestizos, parecen vivir al borde de la subsistencia - en tiempos de sequía las cosechas de maíz se arruinan y "padecen grande epidemia"- y arriesgan su vida en las espesuras del monte chaqueño ("se encuentran infinitos de estos miserables perecidos en manos del infiel").

(...) Por último, nuestro párroco describe dos actividades más, que también parecerían englobar a la vasta mayoría. Por un lado, la producción textil, universal entre las mujeres, que termina al igual que la miel y la cera en las manos de  los "mercaderes de afuera"; por el otro, el trabajo asalariado de los migrantes. En palabras de Ibarra,  "todos los demás  individuos de este padrón" (se entiende que se refiere a los "menos pudientes") anualmente toman su destino  desde noviembre hasta después de Pascua a las Jurisdicciones de Santa Fe, Buenos Aires, Montevideo a las faenas de las siegas de trigo a hacer sus conchavos (....) y esto sucede efectivamente todos los años".     

Concluyendo, la línea que separa a tributarios y soldados, y que parece bastante evidente para los contemporáneos, no está pasando por la riqueza -que en el informe se traduce en la capacidad de "contratar" peones o bomberos y de negociar mejores precios con los mercaderes "de afuera"- . ¿Es la variable étnica la que define? Hacia fines del período colonial creemos que tampoco ésta parece tan relevante. Así lo refleja una serie de peticiones elevadas por presuntos tributarios de encomienda que niegan esa condición ante la justicia para postularse como soldados, a nuestro juicio sinónimo de hombre libre. En otras palabras, en la medida en que la condición de "indio sin pueblo" se va extendiendo, el término "soldado" va perdiendo su significado primigenio de "español pobre" y de miliciano para oponerse al status más preciso y restringido de "tributario".
Faberman enumera varios casos de mestizos o criollos que reclaman judicialmente su situación, que muestran claramente la transición social de dos siglos:
 En 1778 Pedro Góngora, "vecino de la ciudad de Santiago del Estero y residente en este curato de Salavina", intenta  esclarecer en una petición la situación de sus hijos anotados "en los padrones del pueblo de Lindongasta y Mamblaches, siendo legítimamente libres". El origen del "equívoco" se halla en el matrimonio desafortunado de María Serrano, su suegra mestiza y madre soltera, con el indio tributario de Lindongasta Ignacio Iamsala (de quien, por otra parte, la mujer de Pedro Góngora había heredado, como entenada, el apellido indígena). Para reforzar las pruebas desde el lado paterno, Pedro Góngora se presenta a sí mismo como "soldado". Los testigos que aporta a su favor extienden la experiencia militar de Pedro, que habría participado "en las funciones de entradas y correrías al gran Chaco", a su padre y aún a su abuelo.

 En 1758 Francisco Delgado, también nombrado Ayunta, desmiente la condición de indio tributario que le han endilgado en un reciente padrón de encomienda. "Me veo empadronado sin saber por qué motivo, y como yo me he criado inmediato a este pueblo supongo que esto habrá sido la causa". En su afán de probar "ser libre y que no pertenecía a encomienda alguna", Francisco Delgado se presenta como "hijo natural del alférez Cruz Delgado" y de una "mestiza libre" (pero de apellido Ayunta) sobre la que no  ofrece ulteriores referencias. Por si no bastara, también Francisco apela a su condición de soldado "funcional" que el capitán de milicias del partido certifica tanto para él como para  su difunto padre.

 Hacia 1750 doña María Antonia Corbalán, española pobre de Tuama, se casa con un indio yanacona de su cuñado por no seguir "rodando como inválida" y tener "quien la mantuviese". Un cuarto de siglo después, le toca defender a sus hijos mestizos, y ya adultos, de las pretensiones de un encomendero que los reclama para su servicio con el apoyo del curaca del pueblo. Acude entonces al párroco de Tuama, que aboga en su favor y certifica su ascendencia española (y, de paso, no ahorra su opinión acerca de aquel matrimonio desigual, celebrado tantos años atrás, del que afirma que "hubo mucha compasión y reparo el que una señora Por la pobreza se casase con tal sujeto"). En cuanto a los hijos mestizos de María Antonia, el mismo párroco afirma que "no los he matriculado por indios, antes sí los he casado como a soldados". Nótese que, a diferencia de los otros dos casos expuestos, no se alegan servicios militares en esta lacónica frase. Al igual que en las revisitas y en el censo mencionado de Guañagasta el término "soldado" está designando aquí una categoría social (y también étnica, porque se trata de mestizos biológicos) contrapuesta a la de "indio  de encomienda".

 Corre 1805 y tres hombres -Bartolo Imán, su hijo Ramón y su sobrino Pedro Salvatierra - son apresados por el delito de homicidio y por cometer varios robos. Las autoridades y los testigos convocados se refieren a los tres reos como "indios" naturales u oriundos de Sabagasta. Incluso, se solicita en el cabildo un "protector lenguaraz" para Bartolo Imán y para Pedro Salvatierra, los únicos que finalmente terminan por declarar.

¿Qué dicen los reos sobre ellos mismos? Bartolo Imán se presenta como "indio del pueblo de Sabagasta, que no tiene oficio alguno, sólo el de peón jornalero" y de inmediato se confiesa como único culpable del homicidio por el que se inicia la causa, aunque niega ser ladrón y menos aún  "consentidor de los robos de Pedro Salvatierra", su sobrino. Entendemos que la chacra sembrada con cuatro almudes de trigo, que las autoridades judiciales le embargan a Bartolo, se encontraba en el predio del pueblo de indios donde tributaba y al cual se encontraba adscripto en las dos revisitas de 1786 y 1807.

Sin embargo, más significativas para nuestro propósito son las palabras del sobrino de Bartolo Imán, Pedro Salvatierra, que en ningún momento niega su parentesco y complicidad con el reo principal. Preguntado por su procedencia, dice en su confesión que

    ...trae su origen del pueblo de Guañagasta, que es soltero (...) que aunque por lo que ha   dicho es indio, pero que ha corrido por soldado y en esta clase ha pagado arrendamiento al curaca del referido pueblo.

A pesar de su laconismo, la afirmación de Salvatierra reviste un enorme interés para nosotros. Indudablemente, nacer en un pueblo de indios como Guañagasta, residir luego en Sabagasta rodeado de parientes "tributarios y naturales" del pueblo y cargar con un "alias" indígena,  sólo podía generar confusión en vecinos y autoridades. Era pertinente, entonces, aclarar que sólo se era "indio" (tributario) en apariencia. Sin embargo, lo más revelador del testimonio está contenido en la frase siguiente: Salvatierra adscribe su condición de soldado a carecer de derechos de usufructo sobre las tierras comunitarias. A diferencia de su tío Bartolo Imán, Pedro Salvatierra tenía que arrendarle su parcela al curaca de Sabagasta.
 Lo que destacamos es sólo una parte del trabajo de Faberman, muy sólido y documentado, en la medida que la escasez de registros lo permite. Solo se ha tratado de extraer lo que reflejara la evolución de las naciones indígenas hacia la nación criolla. Este y otros trabajos (Lorandi, Boixadós) abren interesantes líneas de investigación. Como curiosidad, buscando información sobre las ordenanzas de Alfaro, pude notar la escasa y pobre información que Wikipedia en español tiene sobre Francisco de Alfaro, sobre Hernandarias, y sobre la legislación de Indias.
Seguiremos estas líneas de conocimiento.

martes, agosto 17, 2010

Raíces de España: presencia judía

Viviendo todavía en Argentina, desde siempre conviví personalmente con vecinos y compañeros de estudio o de trabajo de orígen judío, en general, buenos estudiantes y trabajadores, o incluso brillantes. Más aún, en la década que vivimos en Barracas,  el barrio contaba con dos sinagogas y un centro de estudio, y numerosos vecinos lo eran, practicantes o no de su religión, pero en general, fieles a sus lazos familiares e históricos. Argentina, no sólo Buenos Aires sino también muchas ciudades y regiones del país, albergan una colonia judía que sigue siendo de varios cientos de miles de personas. El país, como es bien conocido, es todavía el producto de sucesivas olas inmigrantes, de las cuales la judía europea ha sido una de las importantes, especialmente durante y a posteriori de la segunda guerra mundial. Como todas estas corrientes migratorias, en general se han integrado en el país, sea como empresarios, agricultores, profesionales en las ingenierías, la economía, la medicina, o la investigación; en las artes, la literatura, la arquitectura. Así como es común encontrar un apellido italiano o uno eslavo, también es posible que muchos de éstos (especialmente del este de Europa o Alemania), sean judíos, los expulsados por la guerra y los pogroms. Conozco personalmente historias de escapes desesperados, y comienzos desde la nada. Algunos, al establecerse el controvertido territorio de Israel, volvieron con su nación; pero muchos más quedaron, y probablemente quedarán. Huían de la intolerancia, y se asentaron en una América que no tenía memoria de su pasado.
Acostumbrado a su presencia (y la de muchas otras minorías migrantes), sabía de su inexistencia en España, no sólo reciente, sino histórica. Si bien muchos de los que conociera en Argentina eran askenazis, conocía la "nación" sefardí, su presencia cultural (Maimónides, Vives), y su doble diáspora: una respecto a Judea, y la otra respecto a España. Una comunidad de habla hispana repartida por Europa y Asia. Estar en España me ha dado la oportunidad de conocer y entender mejor esta historia.
Durante mucho tiempo supuse que la entrada de judíos en España se produjo a partir del momento en que se iniciara la conquista musulmana; quizá haya influído en esa creencia la lectura de Cervantes: en algunas de sus historias del Quijote o de la Novelas Ejemplares aparecen personajes judíos asociados a la ciudad árabe (historias de cautivos); por asociación, la entrada de unos en España habría traído la presencia de los otros en el continente. Revisando la conquista del Reino de Valencia por Jaime I, el patrón se repite: la taifa valenciana registraba la presencia de familias judías en la comunidad musulmana, que subsisten tras la conquista (el Libro del Repartimiento documenta la entrega de propiedades y derechos a múltiples familias), y lo mismo se encuentra recorriendo su historia. Sin embargo, su presencia es muy anterior, probablemente paralela a la entrada de Roma en la península. Si bien los mismos judíos parecen haber afirmado que su presencia en la península pudiera remontarse al siglo V antes de Cristo, estas afirmaciones se registran a partir de la persecusión visigoda tras su adopción del catolicismo, como una descarga de la "culpa judía" sobre Jesús. Está claro que la minoría existía durante la presencia visigoda, siempre como grupo diferenciado, asociado al comercio y los negocios. Puede decirse que al momento de la invasión musulmana, su presencia conviviendo con iberos, romanos y visigodos llevaba alrededor de un milenio. Una convivencia que fue extrañándose en la medida que la irrupción del catolicismo estableció una barrera religiosa, especialmente a partir del Concilio de Toledo.
De todas formas, probablemente la irrupción musulmana amplió esa presencia. Una de las leyendas de la entrada de los árabes, es que tuvieron el apoyo de la comunidad judía (Ignacio Olagüe, Sanchez Albornoz, Joseph Pérez). Cierto o no, la mayor documentación de la época musulmana permite seguir la presencia judía, importante, quizá no tanto en número como en posición social y política, primero en el Califato, y luego, con su caída y la anarquía de las Taifas, también en los reinos cristianos, hasta alcanzar influencia y consideración con Alfonso X. La cercanía entre judíos y moros, visible en general durante toda la dominación musulmana, contribuyó a generar hostilidad hacia ellos en toda la cristiandad europea en época de las cruzadas (Apuntado y fundamentado por Joseph Pérez en "Los Judíos en España").
La intransigencia religiosa acompañó el destino de ambas comunidades: Pérez señala el testimonio de autores romanos (Horacio, Marcial, Juvenal, Tácito, Plinio), que cuestionan el carácter conflictivo y faccioso de las diversas y opuestas sectas judías dentro de su comunidad. Al extenderse el predominio católico en España en época visigoda, la diferencia religiosa los puso en contradicción. Luego de una época de convivencia durante el califato omeya, la irrupción de los almorávides ortodoxos los empujó a los reinos cristianos, pero también allí, llegó un momento en que su persistencia como comunidad política y religiosa diferenciada los llevó a ser blanco de la intolerancia.
La caída final de los reinos moros tuvo una primera e inmediata consecuencia: la expulsión final de las comunidades judías. Mil quinientos años después de avecindarse, Sefarad pasó a ser una nación imaginaria, hablando castellano antiguo a través de Europa, Asia, y América. La muy reciente guerra de secesión en los Balcanes nos dá una idea de lo que aquella expulsión (y la posterior de los mismos moriscos) debe haber sido: una minoría completa, crecientemente aislada, expulsada finalmente por la fuerza, confiscada y maltratada, para caer en un nuevo espacio que no los espera ni los desea.
Así, España comenzó a forjar su unidad política, religiosa y cultural. ¿Ganó o perdió con la expulsión España?
Como en el caso de los moriscos, como en el caso de los indígenas americanos, la pregunta está de más: no hay juicio histórico que retrotraiga los acontecimientos.

La imágen, de Wikipedia: Un cantor leyendo el Pésaj en al-Ándalus, Hagadá de Barcelona en el siglo XIV.

domingo, agosto 15, 2010

Un punto de vista distinto sobre América Latina.

John C. Edmunds, reproducido en América Economía, da un punto de vista un poco más reconfortante sobre la posición de América Latina respecto de los países emergentes asiáticos. Quizá sus observaciones tengan más interés pensando en las potencialidades futuras americanas, si dejamos de lado aquellas razones que hoy las traban. Pero más interés todavía tiene el registrar los puntos oscuros del desarrollo asiático, que pesarán más a medida que pase el tiempo:
La falsa envidia a los tigres asiáticos
Siempre está la comparación con los tigres asiáticos. No hay conversación en las Américas que esté libre de ella. Comparado con los resplandecientes logros al otro lado del Pacífico, el crecimiento económico y la innovación en América Latina siempre parecen ser demasiado lentos.

Los expertos, hombres de negocios o estudiantes no pueden sacarse esa comparación de la cabeza. Reconocen los éxitos que han tenido sus respectivos países y empresas, pero esa amenaza flota en el aire: comparado con los tigres, sus países y sus exportadores no lo han hecho tan bien.

La comparación es saludable, pero se puede tornar opresiva. No se gana nada con la autoflagelación, con castigarse a uno mismo como país por no ser Singapur, Taiwán o Corea del Sur. Es más constructivo formular decisiones de negocios en el contexto local y no malgastar el tiempo deseando que los empleados comiencen su jornada diaria con ejercicios de gimnasia y cantando el himno de la compañía.

El éxito de los tigres asiáticos es evidente cuando uno mira las cifras, pero es menos obvio cuando uno está en esos países. Llama la atención cuando un taxista en Singapur reprocha el famoso sistema educacional de ese país, tildándolo de injusto, arbitrario y atrofiado.

Y llama la atención ver a cientos de pequeñas tiendas que venden los mismos pocos productos de lujo de Occidente, como si todos los consumidores en Asia quisieran las mismas cinco o 10 marcas suizas, francesas o italianas. Lo que más llama la atención es que la gente en esos países considerados modelos de éxito económico lidia con las mismas interrogantes que enfrenta la gente en América Latina: cómo continuar el crecimiento económico.

Su éxito no les ha dado la confianza para creer que pueden cosechar más triunfos en el futuro. Al contrario. La prosperidad les parece frágil y sienten que han obligado a otros países a trabajar aún más duro para superarlos. Reconocen que lo han hecho bien en el pasado, pero niegan que lo estén haciendo bien ahora. En vez de ello, señalan defectos que, para el visitante, parecen insignificantes o transitorios.

Corea del Sur, Singapur y Hong Kong enfrentan los clásicos síntomas post-industriales de la falta de confi anza colectiva y en uno mismo. China, el tigre más grande de todos, está en una etapa distinta en su camino a forjarse una nueva imagen.

Como nación, este país está orgulloso de haber logrado un papel mayor en los asuntos mundiales, pero se pone a la defensiva acerca de su necesidad de imponer la conformidad y un rígido control central. Los jóvenes en China tratan de exagerar su individualidad para diferenciarse de los demás. Se visten con ropas que llaman la atención y usan el pelo de punta, pero no se desvían del estrecho y recto camino que dictan las convenciones sociales. Aceptan la censura de internet y no adoptan estilos de vida contraculturales.

Shanghai es similar a Nueva York o Madrid, con la diferencia que en la metrópoli china todos son comunes y corrientes. Los países económicamente vibrantes de América Latina son un contraste refrescante con los países de alto estrés y regimentados de Asia. La gente en Lima, Santiago, Panamá, Bogotá o San José parece gozar más de la vida.

Muchas veces van apurados por la vida, pero irradian una sensación de posibilidad, de una voluntad de adoptar nuevas perspectivas y nuevas maneras de hacer las cosas. No hay camisa de fuerza que los retenga. Aun así, los pesimistas en América Latina insisten en que ya no hay oportunidades para crear empresas que dominen el mundo. Para ellos el futuro parece volverse más complejo.

Otras partes del mundo son más creativas, piensan, por lo que la innovación sucederá en esos lugares. Después de lanzarse un nuevo producto, las empresas asiáticas rápidamente lo copiarán, lo fabricarán en masa y comenzarán a dominar el mercado mundial.

Ningún país o compañía de América Latina puede penetrar este ciclo de creación de valor. Entre los tigres asiáticos, esta visión negativa de los latinoamericanos parece incongruente. Los ciudadanos comunes piensan que sus milagros económicos fueron un mito occidental, una cortina de oro que oculta la cotidiana realidad de las fábricas que explotan a sus empleados y de peligrosas condiciones de trabajo.

sábado, agosto 14, 2010

"China está ganando la guerra económica"


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Cargado originalmente en Flickr por faungg
Sy Harding escribe en Forbes una ajustada visualización de la transición actual en la relación entre Estados Unidos y China. Siguiendo el estilo pesimista que desde hace algún tiempo predomina en Estados Unidos, Harding resalta varios aspectos de real importancia y peso, que perfilan una mayor influencia China en la sociedad internacional próxima:
(...) The U.S. was winning hands down for a long time, but not so much anymore. It used to be that the U.S. was number one in pretty much everything: education, technology, standard of living, economic and military strength, admired world leadership. It was leading the rest of the world into the future with the demonstrative power of democracy and free markets, new technological breakthroughs in automation, computers, communications, energy, medicine, space travel, to name a few.
In recent years, a number of countries have surpassed the U.S. in specific areas, including consumer incomes, standard of living, and health care.  The true economic powerhouse, however, has been China. Some of the statistics, and the speed with which they have changed, have been startling.
Over the last ten years China’s economy has surged past those of Canada, Spain, Brazil, Italy, France, and Germany, and is expected to pass Japan this year, to become the second largest economy in the world, behind the U.S.
Whether it’s manufacturing efficiency, high-speed rail-line technology, nuclear power plant construction, clean air energy technology, education, China is making impressive global inroads, even in areas where the U.S. still has significant dominance. Much of it has to do with China’s massive population, about which the U.S. can do nothing.
For instance, while U.S. Internet companies dominate global headlines, China now has the world’s largest internet market as measured by the number of users. Yet internet use has only penetrated 22% of the population versus 75% in the U.S. Meanwhile, U.S. Internet giants like Google, Yahoo, eBay, Amazon, Facebook and Expedia are experiencing problems trying to transport their dominance into the Chinese market. Part of it is obstacles placed in their way by China’s government, in support of China’s state-controlled corporations. The result is Chinese internet companies like Tencent, and  Baidu, cannot help but become world leaders.
Here’s a statistic of more importance. U.S. universities will graduate 150,000 engineering students this year, while Chinese universities will graduate more than 500,000. I’ve had people tell me that’s an unfair comparison since China’s population is larger by approximately the same ratio. But that’s not the issue. The issue is the degree to which China has moved higher education to the top of its priorities, and the fact that 500,000 new engineers a year will probably come up with more high-tech innovations than 150,000 can.

China’s great leap forward has been going through the same phases the early U.S. experienced as it worked toward becoming the world’s dominant economy.
When we criticize China for the treatment of its underpaid and overworked labor force we sometimes forget that in the early years the U.S. also exploited its workers, even utilizing child labor in 14 hour days in garment, textile, and shoe factories, coal mines and crop fields, which gave the country its initial low-cost jump start economically.

It appears China is beginning to exit that phase and enter the next, of treating its workers better. In the past year Chinese workers have been allowed to form unions and strike for higher wages and shorter hours at various auto and electronics plants.
The west would probably like to think that is due to the pressure put on China to improve human rights. However, China has never shown any inclination to bow to pressure in any area. The fact is that the next phase of China’s economic development must be, as it was in the U.S., to develop a strong domestic economy. To do so it needs to have a more prosperous population of consumers, rather than depending on low cost exports to other countries.
Meanwhile, it can be said that China is eating America’s lunch, never taking its eyes off the goal, while we squabble among ourselves, paying no attention.
That’s unfortunate. As Sam Houston said in the U.S. Senate in 1850, “A nation divided against itself cannot stand.”
Yet, for the last 15 years the U.S. has divided itself in increasingly bitter time and energy-consuming political arguments: the morals of President Clinton, whether or not war should be waged to remove Saddam Hussein from power in Iraq, whether the country’s current problems are due to the depth of the economic hole dug during the last administration, or ineptness of the current administration in pulling the economy out of the hole.

Meanwhile, China has kept its eye on the goal. It not only is making great economic strides, but on the financial side has become the world’s largest creditor nation, even as the U.S. has become the world’s largest debtor nation, with China holding much of its debt.

The U.S. needs to interrupt its angry divisiveness and name-calling long enough to recognize the portent of what is going on. Unfortunately, in this particularly acrimonious mid-term election year, that is not going to happen.

La fotografía, "792", del usuario faungg, en Flickr. 18 de mayo, 2010 en Chongqing

domingo, agosto 08, 2010

Un modelo sin principio ni fin

Desde los rastros conservados de las sociedades neolíticas, pararse de noche y mirar al cielo ha abierto interrogantes irresueltos. En cierto modo, las sociedades antiguas, tan pronto alcanzaron la escritura, o alguna forma de transmisión del conocimiento, nos legaron un espectro de postulados no muy lejanos de lo que astrónomos, físicos y matemáticos proponen hoy. Tanto el modelo hindú de un universo que se expande y se contrae, como el bíblico con un comienzo, han tenido a través del tiempo contínuos refinamientos. La explosión de la observación astronómica y la capacidad de cómputo, la observación de fenómenos inesperados, la ratificación de la infinita fragilidad de nuestro pequeño ecosistema, sólo han ahondado la radical ignorancia sobre el alcance, orígen y destino de nuestro universo común. Sólo es posible postular modelos, y ajustarlos a la cada vez más controversial observación.

En las últimas décadas estos modelos se orientan a considerar casi como un hecho que el universo físico tiene un comienzo, y que vive una expansión que parece tender hacia el infinito, con variantes que proponen una contracción (big bang/big crunch). Teorías basadas en la observación y el cálculo matemático, mucho más rigurosas y apoyadas en mejores intrumentos que los que Demócrito, Parménides, Thales o Copérnico pudieron disponer, pero, como ellas, sólo teorías que proponen una explicación a la observación real, realizada en un período de tiempo que parece ser sólo un infinitesimal momento en el transcurso de fenómenos de una potencia que todavía tratamos de imaginar.

En este escenario, Wun-Yi Shu, de la Universidad Tsing Hua de Taiwan, ofrece otro modelo cosmológico, uno que cuestiona la idea de un principio (¿y un fin?). Sus afirmaciones son difíciles de aprehender bajo las condiciones de nuestro entorno natural, pero los números, como remotamente Pitágoras ya supiera, pueden explicar mejor las cosas. Technology Review, en sus notas de difusión, comenta:
As one of the few astrophysical events that most people are familiar with, the Big Bang has a special place in our culture. And while there is scientific consensus that it is the best explanation for the origin of the Universe, the debate is far from closed. However, it's hard to find alternative models of the Universe without a beginning that are genuinely compelling.
That could change now with the fascinating work of Wun-Yi Shu at the National Tsing Hua University in Taiwan. Shu has developed an innovative new description of the Universe in which the roles of time space and mass are related in new kind of relativity.
Shu's idea is that time and space are not independent entities but can be converted back and forth between each other. In his formulation of the geometry of spacetime, the speed of light is simply the conversion factor between the two. Similarly, mass and length are interchangeable in a relationship in which the conversion factor depends on both the gravitational constant G and the speed of light, neither of which need be constant.
So as the Universe expands, mass and time are converted to length and space and vice versa as it contracts.
This universe has no beginning or end, just alternating periods of expansion and contraction. In fact, Shu shows that singularities cannot exist in this cosmos.
It's easy to dismiss this idea as just another amusing and unrealistic model dreamed up by those whacky comsologists.
That is until you look at the predictions it makes. During a period of expansion, an observer in this universe would see an odd kind of change in the red-shift of bright objects such as Type-I supernovas, as they accelerate away. It turns out, says Shu, that his data exactly matches the observations that astronomers have made on Earth.
This kind of acceleration is an ordinary feature of Shu's universe.
That's in stark contrast to the various models of the Universe based on the Big Bang. Since the accelerating expansion of the Universe was discovered, cosmologists have been performing some rather worrying contortions with the laws of physics to make their models work.
The most commonly discussed idea is that the universe is filled with a dark energy that is forcing the universe to expand at an increasing rate. For this model to work, dark energy must make up 75 per cent of the energy-mass of the Universe and be increasing at a fantastic rate.
But there is a serious price to pay for this idea: the law of conservation of energy. The embarrassing truth is that the world's cosmologists have conveniently swept under the carpet one the of fundamental laws of physics in an attempt to square this circle.
That paints Shu's ideas in a slightly different perspective. There's no need to abandon conservation of energy to make his theory work.
Cuatro características del modelo de Wun-Yi Shu:
  • The speed of light and the gravitational “constant” are not constant, but vary with the evolution of the universe.
  • Time has no beginning and no end; i.e., there is neither a big bang nor a big crunch singularity.
  • The spatial section of the universe is a 3-sphere, ruling out the possibility of a flat or hyperboloid geometry.
  • The universe experiences phases of both acceleration and deceleration.
Los modelos cosmológicos lindan con la literatura y la filosofía. Sólo modelos, proponen una explicación, aunque al nivel actual de discusión, escapan a nuestra "razonabilidad".

El papel completo de Wun-Shi Yu se puede leer en ArXiv.org. 
La fotografía, proviene del NASA Goddard Space Flight Center, en Flickr.

domingo, julio 25, 2010

La clase media norteamericana en descenso

Abrumadoras cifras comentadas por Michael Snyder acerca de la evolución social de Estados Unidos bajo las condiciones de la crisis. O mejor dicho, abrumadores resultados de la continuada corriente de externalización de la producción industrial y servicios hacia países ¿tercermundistas? de bajo costo. Snyder observa la degradación de condiciones de vida y reconoce en ella la consecuencia de la constante fuga de industrias estadounidenses hacia otros países (Europa del Este, Asia, Latinoamérica). Este no es un fenómeno sólo de su país, sino universal; tan universal que hoy comienza a aplicarlo China con respecto a las crecientes demandas de su fuerza de trabajo. La descripción de Snyder es extensible a cualquier país más o menos desarrollado:

The 22 statistics detailed here prove beyond a shadow of a doubt that the middle class is being systematically wiped out of existence in America.
The rich are getting richer and the poor are getting poorer at a staggering rate. Once upon a time, the United States had the largest and most prosperous middle class in the history of the world, but now that is changing at a blinding pace.
So why are we witnessing such fundamental changes? Well, the globalism and "free trade" that our politicians and business leaders insisted would be so good for us have had some rather nasty side effects. It turns out that they didn't tell us that the "global economy" would mean that middle class American workers would eventually have to directly compete for jobs with people on the other side of the world where there is no minimum wage and very few regulations. The big global corporations have greatly benefited by exploiting third world labor pools over the last several decades, but middle class American workers have increasingly found things to be very tough.
Here are the statistics to prove it:
•    83 percent of all U.S. stocks are in the hands of 1 percent of the people.
•    61 percent of Americans "always or usually" live paycheck to paycheck, which was up from 49 percent in 2008 and 43 percent in 2007.
•    66 percent of the income growth between 2001 and 2007 went to the top 1% of all Americans.
•    36 percent of Americans say that they don't contribute anything to retirement savings.
•    A staggering 43 percent of Americans have less than $10,000 saved up for retirement.
•    24 percent of American workers say that they have postponed their planned retirement age in the past year.
•    Over 1.4 million Americans filed for personal bankruptcy in 2009, which represented a 32 percent increase over 2008.
•    Only the top 5 percent of U.S. households have earned enough additional income to match the rise in housing costs since 1975.
•    For the first time in U.S. history, banks own a greater share of residential housing net worth in the United States than all individual Americans put together.
•    In 1950, the ratio of the average executive's paycheck to the average worker's paycheck was about 30 to 1. Since the year 2000, that ratio has exploded to between 300 to 500 to one.
•    As of 2007, the bottom 80 percent of American households held about 7% of the liquid financial assets.
•    The bottom 50 percent of income earners in the United States now collectively own less than 1 percent of the nation’s wealth.
•    Average Wall Street bonuses for 2009 were up 17 percent when compared with 2008.
•    In the United States, the average federal worker now earns 60% MORE than the average worker in the private sector.
•    The top 1 percent of U.S. households own nearly twice as much of America's corporate wealth as they did just 15 years ago.
•    In America today, the average time needed to find a job has risen to a record 35.2 weeks.
•    More than 40 percent of Americans who actually are employed are now working in service jobs, which are often very low paying.
•    or the first time in U.S. history, more than 40 million Americans are on food stamps, and the U.S. Department of Agriculture projects that number will go up to 43 million Americans in 2011.
•    This is what American workers now must compete against: in China a garment worker makes approximately 86 cents an hour and in Cambodia a garment worker makes approximately 22 cents an hour.
•    Approximately 21 percent of all children in the United States are living below the poverty line in 2010 - the highest rate in 20 years.
•    Despite the financial crisis, the number of millionaires in the United States rose a whopping 16 percent to 7.8 million in 2009.
•    The top 10 percent of Americans now earn around 50 percent of our national income.

Giant Sucking Sound
The reality is that no matter how smart, how strong, how educated or how hard working American workers are, they just cannot compete with people who are desperate to put in 10 to 12 hour days at less than a dollar an hour on the other side of the world. After all, what corporation in their right mind is going to pay an American worker 10 times more (plus benefits) to do the same job? The world is fundamentally changing. Wealth and power are rapidly becoming concentrated at the top and the big global corporations are making massive amounts of money. Meanwhile, the American middle class is being systematically wiped out of existence as U.S. workers are slowly being merged into the new "global" labor pool.
What do most Americans have to offer in the marketplace other than their labor? Not much. The truth is that most Americans are absolutely dependent on someone else giving them a job. But today, U.S. workers are "less attractive" than ever. Compared to the rest of the world, American workers are extremely expensive, and the government keeps passing more rules and regulations seemingly on a monthly basis that makes it even more difficult to conduct business in the United States.
So corporations are moving operations out of the U.S. at breathtaking speed. Since the U.S. government does not penalize them for doing so, there really is no incentive for them to stay.
What has developed is a situation where the people at the top are doing quite well, while most Americans are finding it increasingly difficult to make it. There are now about six unemployed Americans for every new job opening in the United States, and the number of "chronically unemployed" is absolutely soaring. There simply are not nearly enough jobs for everyone.
Many of those who are able to get jobs are finding that they are making less money than they used to. In fact, an increasingly large percentage of Americans are working at low wage retail and service jobs.
But you can't raise a family on what you make flipping burgers at McDonald's or on what you bring in from greeting customers down at the local Wal-Mart.
The truth is that the middle class in America is dying -- and once it is gone it will be incredibly difficult to rebuild.
Digamos, para morigerar el alcance de lo que Snyder dice, que la sociedad es algo muy complejo, y que no necesariamente las cosas siguen un rumbo lineal. China se está convirtiendo en el ejemplo más influyente de que ese modelo no es soportable de forma indefinida: la sociedad china se ha disparado en un monumental cambio social hacia mejores condiciones de vida: aunque estemos hablando de reclamos económicos que puedan sonar risibles en Occidente, esos cambios preanuncian que China seguirá sin duda el camino de Europa del Este. Lo que presenciamos es un gigantesco reacomodo de fuerzas, que probablemente se extenderá por décadas, que cambiará a todos, en Oriente, y en Occidente. Existe un reflujo que debe considerarse: está cuestionada la calidad de la industria china, que está produciendo el renacimiento de algunas industrias norteamericanas. Y la industria automovilística china ha visto aparecer un robusto movimiento de reclamo de mejoras.
Leído en Yahoo Finance,  comentando estadísticas publicadas por Business Insider. (Gracias a JJ Dubray).

Un comentario final sobre estas "estadísticas". En realidad sólo un pequeño número de las "22 estadísticas" están referidas a su orígen. El resto son aserciones no comprobables. Incluso dos de ellas (aumento de las quiebras personales y posesión de activos) no muestran lo que dicen: La posesión de activos pasa de 2600  para el 1% en 1962, a 3500 en 2001, mientras que el 40% inferior pasa de 0,3 a 1,8 (en miles de millones). Esto es, de 1962 a 2001 lo que se ve es un mayor aumento proporcional de la posesión de activos en el 40% inferior. Las cifras de quiebras muestran una caída importante entre 2006 y 2008, y las cifras de 2009 no difieren de las de trece años antes: nada que destaque un cambio importante en quince años, salvo el año 2005 en particular. Más allá de ésto, puede decirse que "razonablemente", ha habido un deterioro de la riqueza social en Estados Unidos.

Cambio de presentación

Luego de cuatro años con el mismo diseño en estas publicaciones, y acompañando el cambio encarado en mi otro blog, éste también varía su presentación. El objetivo es agregar alguna funcionalidad, y cambiar la gama de colores a una que sea más agradable, que facilite la lectura. Espero que cumpla su tarea...

martes, julio 20, 2010

Dos visiones, dos caminos

Desde la década de los 90's, un acuerdo de compra de gas entre Chile y Argentina llevó a Chile a una excesiva dependencia en este convenio, tanto para la producción industrial, como para el consumo familiar. Al entrar en crisis la producción argentina en el comienzo del nuevo siglo, la crisis se extendió a Chile. Ambos países tuvieron entonces oportunidad y necesidad de reformular sus estrategias energéticas ¿qué hicieron y qué resultados lograron?
Chile desarrolló líneas de prospección gasífera y petrolera, amplió sus usinas hidoreléctricas, instaló sistemas eólicos, e inició su plan nuclear. En América Economía:
2010 será un año de tranquilidad en el sector eléctrico chileno. El país tiene la capacidad de generación suficiente para abastecer la demanda. Además, han entrado en operación los terminales de GNL en Quintero y Mejillones, lo que permite recuperar parte del abastecimiento de gas natural. Estos hechos mejoran las condiciones de seguridad del sistema. Y las inversiones de mediano a largo plazo siguen un buen curso.
El escenario da para pensar que se enfrentará bien el crecimiento de la demanda. Según un reporte de la consultora energética Systep, respecto de las expectativas para 2010, se estima una generación de 42.656 GWh para el Sistema Interconectado Central -que une la mayor parte del país- en su programa de operación de 12 meses. Comparada con los 41.736 GWh de 2009, la cifra representa un crecimiento anual de 2,2%. 
“Si bien esta tasa es menor a la esperada a comienzos de año, se presenta como una señal positiva para el sector eléctrico, dado el estancamiento en el consumo de energía que se mantuvo durante los años 2008 y 2009”, dice el informe de la consultora.
Las buenas noticias no acaban ahí. Las inversiones que se están realizando en el sector ayudarán a abastecer la demanda futura. Según la Unidad de Inteligencia en Proyectos y Negocios (UNIP) -una
sociedad integrada por ingenieros de la Universidad de Chile-, a la fecha los proyectos termoeléctricos en carpeta suman una inversión de US$18.000 millones, seguidos por las inversiones hidroeléctricas, con un gasto superior a los US$ 10.000 millones.

Esta última cifra es fundamental, señala Ramón Galaz, gerente general de la consultora energética Valgesta. Chile posee abundancia de este recurso, por lo que no utilizarlo sería ineficiente,
dice. “Lo que sí, el desarrollo hidroeléctrico debe realizarse respetando fielmente la normativa ambiental vigente, no a cualquier costo, de manera de asegurar un desarrollo sustentable en el largo plazo”.

De hecho, el 11 de enero de 2011 ingresarán en operación al Sistema Interconectado Central 13 proyectos de generación, de los cuales cuatro son hidroeléctricos, los que sumarán una capacidad instalada de 1.510 MW. Eso significa una inversión cercana a los US$2.265 millones. Y esta es una tendencia que se está dando con mayor fuerza, ya que si bien el país se comenzó a acostumbrar a las centrales termoeléctricas, éstas disminuirían su presencia en las inversiones futuras.
Este año sólo ha ingresado un proyecto termoeléctrico al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA): la Termoeléctrica Pirquenes, que quemará carbón y biomasa y considera una inversión de US$82 millones. Para hacerse una idea, a junio del año pasado ya se habían ingresado tres iniciativas, las que sumaban una inversión de US$3.650 millones. ¿Las razones? Según los analistas, hasta la fecha ha existido una falta de demanda, con lo cual se corre el riesgo de una sobreoferta. A esto se suma la incertidumbre que tienen las empresas generadoras de cuánto tendrán que invertir para cumplir con la nueva norma de emisiones para estas centrales. Incluso el gobierno está estudiando aplicar desincentivos para estas plantas generadoras.
 Mientras tanto, Argentina continúa con el mismo problema, pero agravado por la creciente dependencia de fuentes de energía externas.Si bien se han reactivado algunos planes, particularmente los nucleares, la dependencia del gas está lejos de resolverse ¿siete años son tan poco tiempo? En Clarín:
Mientras el ministro de Planificación, Julio De Vido sigue negando la existencia de problemas energéticos y califica los cortes como algo “habitual y programado”, la real falta de gas que se verifica día a día promete dejar sus huellas en las cuentas fiscales.
Así como ha repercutido en la producción industrial y en la actividad laboral, la escasez de gas también tendrá un impacto económico que el Gobierno no puede ocultar.
Las importaciones de combustibles alternativos y de energía eléctrica que se deben hacer para paliar la falta de gas le costarán a las arcas estatales unos US$ 2.300 millones anuales.
La caída de la producción local de gas que se viene registrando desde 2003 obliga a buscar fuentes energéticas alternativas para afectar lo menos posible la marcha de la economía, cuando la demanda de energía crece.
Para cubrir el bache creciente que se produce entre la oferta y la demanda de gas, el Gobierno instrumentará este año 4 medidas de emergencia que se asientan en la provisión externa de combustibles sustitutos y energía eléctrica.
En primer lugar se encuentran las importaciones de fuel oil y gasoil para las centrales de generación térmica. A los precios actuales, los volúmenes de compra programados para 2010 ascenderán a unos US$ 800 millones.
En segundo término aparecen las importaciones de gas natural de Bolivia. Actualmente el precio que se paga a la administración de Evo Morales es de US$ 7,40 por millón de BTU y la provisión promedio diaria es de unos 6 millones de metros cúbicos. Con esos números, la factura anual que se tendrá que pagar a Bolivia es de US$ 600 millones.
A continuación se ubican las adquisiciones de GNL (gas natural licuado) que arriban por barco al puerto de Bahía Blanca. Esta opción que se había diseñado como transitoria para el invierno de 2008, ya se transformó en permanente y con cargamentos que no paran de crecer. De 11 buques contratados en 2009 se pasó ahora a 14 y no se descartan más compras antes de que termine el año. En total, las importaciones de GNL se llevarán unos US$ 500 millones.
Por último figura la provisión externa de energía eléctrica que las centrales locales no pueden producir por falta de gas. Los vendedores son Brasil y Paraguay y, según las proyecciones que se manejan en el sector eléctrico, este año habrá que pagar por esa energía importada unos US$ 400 millones.
Frente a una demanda real que supera los 150 millones de metros diarios (MM3), hoy el sistema gasífero sólo está en condiciones de operar una oferta promedio total de 120 MM3 diarios.
El sistema entró en estado de default operativo no bien aparecieron los primeros días de frío que provocaron un fuerte repunte en el consumo de los hogares y los pequeños comercios, a los cuales no se les puede cortar el suministro.
Para cubrir esa mayor demanda residencial, el Gobierno decidió elevar los niveles de cortes de suministro que venía aplicando desde fines de mayo a las grandes industrias y las centrales térmicas.
Desde el lunes, unos 300 grandes usuarios de todo el país conviven con cortes casi totales que en la mayoría de los casos les impide producir.
En la región metropolitana, la poda alcanzó a 50 grandes industrias ubicadas en la zona de Metrogas y a otras 85 localizadas en el área de concesión Gas BAN.
En el interior, las industrias más afectadas fueron las ubicadas en el polo petroquímico de Bahía Blanca y en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Tucumán. También sufrieron la falta de combustible los usuarios de gas en garrafas y varias estaciones de GNC del interior del país.
¿Argentina debe sus problemas a condiciones naturales, o sociales y políticas?

sábado, julio 17, 2010

Una visión de las próximas hegemonías

Rosendo Fraga, en La Nación, a propósito de la visita de la presidenta argentina a China, estima algunas líneas estratégicas sobre los próximos hegemonismos internacionales, pensando en cómo y dónde estarán entonces Latinoamérica y Argentina. El futuro no está aquí, pero los acontecimientos están marcando una dirección:

La visita de la Presidenta a China hace oportuno revisar el mundo que se proyecta, en el cual la Argentina debe desarrollar su política exterior.

En la visión de largo plazo de los Estados Unidos, el surgimiento de Asia implica una decadencia relativa, pero no absoluta. Se trata de un país con una población que duplica la de Rusia y es un 50% mayor que la de Brasil. Tiene un territorio que supera al de la India y el de dicho país. Es decir, que por población y recursos naturales, bien puede ser una de las potencias emergentes del llamado grupo BRIC. Pero a ello suma una ventaja en ciencia y tecnología que la asegura una preeminencia por décadas.

Invierte en universidades el doble que la Unión Europea y duplica la inversión que en este rubro realizan las potencias del grupo BRIC: China, India, Rusia y Brasil juntos.

Los Estados Unidos tienen en consecuencia las condiciones de una potencia emergente, pero una capacidad en materia de conocimiento muy superior a la de ellas. Comparado con el resto del mundo desarrollado (la UE y Japón), crece al doble o al triple que ellos. Pero a su vez lo hace entre la mitad y un tercio que las potencias emergentes.

A su vez, tiene costa sobre el Atlántico y sobre el Pacifico y ello le permite encontrarse en la región del mundo de mayor desarrollo. Por esta razón, declinará en el largo plazo como porcentaje del PBI mundial, pero seguirá siendo una gran potencia mundial, tanto en lo económico como en lo político.

Al comenzar el segundo mandato de Clinton al promediar los noventa, el Consejo de Seguridad realizó una proyección de largo plazo, de acuerdo a lo cual, la hegemonía estadounidense en el mundo en el siglo XXI sólo podría ser amenazada por una coalición de China, India y Rusia. Quince años después, ello parece confirmarse. En mayor o menor medida, Canadá seguirá la surte de este país.

La situación europea. Pasando a la Unión Europea, su pérdida de influencia en el largo plazo parece una tendencia consistente. Si bien la Europa de los 27, tiene una población y un PBI que superan ligeramente a los de EEUU, la reciente crisis ha puesto en evidencia que la unidad política del continente es débil, pese a que en 2009 entró en vigencia el Tratado de Lisboa, que es una suerte de constitución europea. El futuro del euro está en discusión y la tasa de crecimiento ha pasado a ser la mitad de la norteamericana y entre un quinto y un sexto de la que registra el Asia emergente. Además, tiene una baja tasa de crecimiento demográfico, que en el caso de Italia y España es negativa, lo que también sucede en Rusia y Ucrania. De mantenerse esta tendencia, hacia 2050, estos países tendrían una población un tercio menor a la actual. Europa no parece estar en condiciones de competir económicamente con los EEUU y Asia. Los recursos naturales del continente han sido agotados o tienen pocas posibilidades de explotación. Es así como las proyecciones económicas señalan que la pérdida de peso económico de Europa es más que probable y su unidad política por lo menos es relativa.

Siguiendo con Asia, su influencia económica primero y política después, se proyectan hacia el largo plazo. En los próximos cinco años, el Asia emergente, puede crecer 50%. Nunca en la historia se dio un desarrollo tan alto en tan poco tiempo. Este crecimiento con tasas al 10%, que comenzó en China hace casi dos décadas, ha sido alcanzado por la India y otros países del continente, como Indonesia y Vietnam. En cambio Japón, con población y recursos naturales muy limitados, sufre un estancamiento similar al de Europa y aun recuperándose, seguramente tendría un crecimiento que sería un tercio al del resto de la región.

Pero estratégicamente, la recuperación del Asia y en particular de China, el país más grande del continente, será mucho más lenta. La economía china podrá crecer el 50% en el próximo lustro, pero seguramente para 2015, continuarán las bases militares de EE.UU.en Japón y Corea del Sur y la garantía de seguridad en Taiwán. Modificar esta realidad, llevará más de cinco años. El gran imponderable del continente asiático es cómo procesará China los inevitables conflictos sociales y políticos que genera el desarrollo económico, como los que comienzan a evidenciarse con la censura a google y las huelgas en la industria automotriz. El separatismo musulmán es un problema que también comienza a sufrir. La guerra librada por EEUU en Afganistán todavía puede extenderse a Pakistán y las ex republicas soviéticas del Asia Central son una región muy inestable. Australia y Nueva Zelanda, se beneficiarán del crecimiento del Asia emergente.

En el caso de Medio Oriente, se trata de una región que seguirá siendo importante por el petróleo en el mediano plazo y el islamismo una fuerza que no cederá, pero el largo plazo es incierto. El conflicto palestino-israelí no tiene solución fácil a la vista. La situación interna de Irán es conflictiva y su intención de ser potencia hegemónica en la región mediante el arma nuclear, puede desatar grandes conflictos. Lo que suceda con Irak tras la retirada de los EE.UU. es algo que no tiene resultados claros. Los gobiernos del Golfo enriquecidos por el petróleo y aliados de los EE.UU., liderados por Arabia Saudita, son monarquías que sufren el ataque tanto de los fundamentalistas como de sectores que reclaman democratización. Turquía tiene hoy un gobierno fundamentalista moderado, que busca aumentar su influencia regional, mediante una mayor independencia de Washington. El futuro del Medio Oriente económicamente queda atado a lo que suceda con el petróleo y el político a la evolución del fundamentalismo musulmán y sus conflictos internos. Posiblemente, sea la región del mundo en la cual resulta más difícil realizar proyecciones de largo plazo.

América latina y Africa tienen hoy un futuro más cercano al del Asia emergente que al del estancamiento europeo. En la primera, la economía ha logrado un crecimiento no tan importante como el del Asia, pero ya duplica al del mundo desarrollado. Los recursos naturales, como los alimentos y su auge favorecen a la región. Brasil se ha transformado en potencia mundial y en esta década puede llegar a ser la quinta o la sexta economía. La mayoría de los países de la región están tomando el mismo camino, aunque algunos como Venezuela y Cuba muestran todavía autoritarismo y estancamiento económico y problemas como las drogas y el crimen organizado afectan a varios países, en particular a México y América Central.

En Africa, el aumento del precio de las materias primas, impulsado por la demanda china, han mejorado las posibilidades del continente. Pero políticamente hay decenas de países a los cuales les llevará tiempo lograr la estabilidad política. El reciente Mundial de Fútbol en Sudáfrica mostró la cara progresista del continente. Nigeria se proyecta como una potencia mediana y en el norte del continente, si bien el fundamentalismo islámico es un problema para los gobiernos aliados de occidente (Egipto, Túnez, Marruecos), la situación puede evolucionar positivamente.

En definitiva, la Argentina está ubicada en una región del mundo en la cual las oportunidades mirando el largo plazo parecen mayores que las amenazas.

domingo, julio 11, 2010

¿Suicidas o cómplices?

¿Cuál es el límite entre autonomía e independencia? Mariano Rajoy se ha dirigido hoy al Presidente de Gobierno: le ha acusado de haber actuado como "aprendiz de brujo" con el Estatuto catalán y estar ahora "escondido" al ver las "consecuencias de su frivolidad", por lo que le ha emplazado a "asumir responsabilidades" (En El Confidencial)
Entretanto, dos muestras de la habilidad del partido gobernante para afrontar el problema catalán:
1, el Ministro Corbacho se proponía participar en la manifestación, "si llegaba a tiempo".
2, la Secretaria de Organización del PS, y miembro destacado de las cámaras, Leire Pajín, ha justificado y defendido la manifestación, a pesar de haberse sostenido en ella, con todas las letras, que Cataluña se propone la independencia de España.
¿Le pedirá cuentas a sus funcionarios el Presidente de Gobierno? ¿o considerará que "de alguna forma el Estatuto se llevará adelante"?
¿Alguien tiene conciencia de los riesgos que se afrontan?

Las cifras de la manifestación

En portada, El país habla de 56.000 personas (56.000 personas, según datos de Lynce para Efe, colapsa Barcelona en protesta por los recortes del Constitucional en el Estatut.- En la manifestación dominan las banderas y gritos soberanistas). En páginas interiores, de alrededor de medio millón. Y transcribe las estimaciones optimistas de sus organizadores (un millón y medio).
No es despreciable la discusión de porqué Lynce calcula menos de cien mil personas.
De todas formas, como Miguel Noguer dice en El País, todas las entidades convocantes coincidieron en que la manifestación fue incluso mayor que la de la Diada del 11 de septiembre de 1977, cuando el mismo escenario, el paseo de Gràcia, se llenó a rebosar en demanda de "libertad, amnistía y estatuto de autonomía". Hasta ayer, aquella manifestación era considerada como la más grande de la histórica democrática de Cataluña.

¿A dónde irá España?


Más de un millón de manifestantes no dejan mucho espacio para dudas: en un total de cerca de siete millones y medio de habitantes, ese número movilizado representa una mayoría clara. Tampoco dejan lugar a dudas las razones: se apoya a una constitución independentista, y se adhiere a una dirección independentista. Más de 1200 organizaciones convocantes, reflejan una amplia red de instituciones trabajando en una dirección confluyente. Queda por ver cuál es la estructura organizativa de quienes no trabajan por el independentismo.
Un partido irresponsable ha abierto la caja de Pandora, con un dirigente sin cabeza (en el mejor de los casos) al frente: ¿qué espera para el futuro? Seguramente los cambios no serán significativos ni próximos, pero la presión se reforzará. ¿Cambia esto el hecho de que las votaciones informales en favor de la independencia no pasan de expresar la opinión del 20% de la población? (Mirando con optimismo, 1.100.000 refleja también esa tendencia, aunque una manifestación no se puede medir así).
¿No ha aprendido ningún dirigente catalán, no distinto en "virtudes" a cualquier otro dirigente español, del futuro pequeño que le espera a la diáspora yugoeslava?
Antonio Fernández, en El Confidencial:

“Nos hemos unido ante una demanda legítima y compartida: nuestro derecho a decidir como pueblo”. Por tanto, el recorte del Estatuto catalán por parte del Tribunal Constitucional “no es democráticamente admisible”. Así se expresaron ayer los actores Txe Arana y Lluís Soler en un manifiesto leído al final de la macromanifestación que recorrió el centro de Barcelona bajo el lema Som una nació. Nosaltres decidim (Somos una nación. Nosotros decidimos). Desde el 2003, con motivo de las protestas contra la Guerra de Irak, Barcelona no había acogido nunca una manifestación tan multitudinaria como la de ayer. Transportes públicos colapsados, casi 600 autocares llegados desde todos los rincones de Cataluña y las principales arterias de la ciudad cortadas dan una idea de la importancia que tuvo esta jornada.

Y es que 1.100.000 manifestantes -cifras de la Guardia Urbana- son muchos. Los organizadores hubiesen apostado por poder reunir a medio millón para cantar victoria, aunque los números oficiales de Òmnium Cultural, la entidad que lidera la protesta, habló de 1,5 millones de asistentes. Pero aunque este último sea un número un tanto hinchado, lo cierto es que la cosa desbordó las previsiones más optimistas. “Hacemos esta manifestación en defensa de los valores democráticos, para reclamar el respeto a la voluntad del pueblo”, expresaba el manifiesto final. El llamamiento había sido realizado por la gran mayoría de partidos políticos (CiU, PSC, ERC e ICV) y por más de 1.200 entidades civiles, sociales, culturales, gremiales o deportivas de toda Cataluña. El céntrico Paseo de Gracia fue, desde una hora antes de comenzar la manifestación, un hervidero de pancartas y de senyeras (banderas catalanas). Pero también de muchas, muchísimas esteladas (banderas independentistas). Por ello, uno de los gritos más escuchados fue el de “In... de... independència!”.

En realidad, la manifestación trataba, oficialmente, de protestar por el recorte del texto del Estatuto por parte del Tribunal Constitucional. Pero su naturaleza es explicada de manera diferente según quién la comenta. “Debemos ser cuidadosos con las lecturas que se hagan de la manifestación. La protesta es por la interpretación que el Tribunal Constitucional ha hecho del Estatuto. El TC debe limitarse a decir si una cosa es constitucional o no, pero no debe interpretar. Además, es inadmisible que un texto que ha sido aprobado en las urnas sea luego rechazado por un Tribunal que, para más inri, está deslegitimado porque más de la mitad de sus miembros no deberían estar ahí y por la politización de los jueces que lo componen”, dice un dirigente socialista de Barcelona.

Un antes y un después

Desde Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), se considera un éxito sin procedentes. “Esta manifestación marca un antes y un después. Un antes porque hasta ahora se había apostado por seguir haciendo crecer el soberanismo dentro del marco estatutario. Un después porque ahora la etapa que comienza ahora no tiene este marco como referencia”, dice a El Confidencial Ignasi Llorente, portavoz de ERC. El dirigente republicano admite que “hace siete años no nos hubiéramos creído que en el 2010 podríamos reunir a un millón y medio de personas, aunque nos hubieran dicho que convocábamos conjuntamente con CiU, PSC, las patronales y los sindicatos”. El éxito de la cita, además, “da argumentos a la estrategia de Esquerra. Nos da la razón. El camino que nos queda es la independencia”, subraya Llorente. El presidente de Esquerra, Joan Puigcercós, abunda en la materia y, para él, la extraordinaria asistencia debe leerse como un no de la ciudadanía al Estatuto y un sí a la independencia.

Pero lo cierto es que tanto socialistas como nacionalistas o independentistas desfilaron ayer codo con codo reclamando respecto para los ciudadanos catalanes. El consejero de Educación de la Generalitat, Ernest Maragall, fue claro y directo en su lectura de la protesta: las aspiraciones de Cataluña, a tenor del fallo del TC, no caben en la Constitución. Y resaltó que esta manifestación es el principio de una nueva etapa. Su compañero de gabinete, el titular de Economía, Antoni Castells, se expresó de modo similar: “A veces, hay manifestaciones que cambian el curso de las cosas y ésta será una de ellas”. El consejero de Obras Públicas y Política Territorial, Joaquim Nadal, hizo también una valoración sobre el terreno: constató el rechazo de los ciudadanos de Cataluña al recorte del texto y subrayó que es la expresión de “un pueblo dolido, herido e indignado” ante una sentencia “impropia e injusta”.

Desde Convergència i Unió (CiU), la sensación tras la manifestación es también muy positiva. Oriol Pujol, portavoz parlamentario de los convergentes, se felicitó por la masiva asistencia y añadió que “el siguiente paso es el derecho a decidir en todo, sin limitaciones”. Su compañero de partido Felip Puig, secretario general adjunto de Convergència admitió también que la respuesta popular empujará a CiU a apostar más por el autogobierno, aunque fue especialmente cauto al hablar del futuro: "estamos en una época difícil y habrá que ir diseñando la estrategia en virtud de la coyuntura política de cada momento".

Hubo momentos para la festividad y momentos para la tensión. Tensión como la que vivió el presidente de la Generalitat, José Montilla, que tuvo que refugiarse en la sede de la consejería de Justicia porque un grupito de energúmenos intentó agredirle después de disolverse la cabecera de la manifestación -donde el máximo mandatario catalán iba acompañado de sus antecesores Jordi Pujol y Pasqual Maragall y de los presidentes del Parlamento, Ernest Benach, Joan Rigol y Heribert Barrera-. Curiosamente, en la misma esquina donde Montilla se refugiaba de la turba, Pujol se fotografiaba con fans y era vitoreado por decenas de personas al grito de “President, president”. En la primera línea de la manifestación, no faltó ninguno de los líderes políticos de los partidos que apoyaban la protesta, junto a representantes de las organizaciones patronales y sindicales.

Muriel Casals, presidenta de la principal organización convocante, Òmnium Cultural, declaró tras la marcha que “somos más importantes que un tribunal deslegitimado” y que el pueblo de Cataluña dejó claro que la sentencia del TC “no se puede aceptar”. Pero lo que quedó claro, después de la masiva asistencia de ciudadanos cabreados es que Cataluña tiene un problema. Pero España tiene otro problema. O, como mínimo, algunas instituciones españolas deberían tomar nota.

sábado, junio 26, 2010

Rokuro Taniuchi






Rokuro Taniuchi, ¿dibujante, ilustrador?, nacido en 1921 y muerto en 1981 en Japón. Por ahora, no mucho más que esto. Alguna fotografía suya, alguna referencia (Museo Yokosuka de Arte), y su obra: 1300 acuarelas ilustrando la portada de una revista, Shukan Shincho. Una obra con semejanzas de Paul Klee.
Una galería de sus pinturas en Fubiz.
Su sitio, y dos o tres fotos suyas.
Fotos: Tomadas de la publicación de A Journey Round My Skull

lunes, junio 21, 2010

Llega el ajuste inmobiliario

Crecientemente, medidas bancarias y económicas van estrechando el cerco al mayor reducto de la burbuja inmobiliaria y financiera que viviera España: con la exigencia europea como primer motor, medidas tarifarias, impositivas, y especialmente de control bancario, estan rompiendo la estrategia de "esperar hasta que aclare" de bancos, constructoras, financieras, aseguradoras. Se aproximan mejores épocas para los mortales comunes, luego de años de precios irreales. Eduardo Segovia, en El Confidencial, habla del cambio de estrategia de los bancos, sus razones, y su consecuencia:

Las hipotecas por el 100% del valor de la vivienda han vuelto. Se trata de una de las prácticas suicidas de la banca española que infló la burbuja inmobiliaria hasta límites insospechados y que ahora se vuelve a aplicar, pero con una importante diferencia: sólo para comprar los pisos que se han 'comido' los bancos para contener el explosivo crecimiento de la morosidad. Esta facilidad -que se complementa con otras como períodos de carencia de hasta tres años o tipos más reducidos el primero- pretende dar salida a estos activos ahora que las provisiones que hay que aplicarlos son mucho más duras.

El diario Wall Street Journal hace una relación de entidades que están ofreciendo condiciones más agresivas: Banesto, BBVA, Pastor, Santander y Bancaja. Y añade que otras entidades como Caixa Catalunya, Banco Sabadell y Popular están empezando a construir en los suelos que se han quedado para incrementar su valor y poder venderlos más fácilmente.

"La cuestión es dar salida como sea a los ladrillos que nos hemos comido", explican en una entidad mediana. En otra añaden que "antes podías permitirte mantener todo el tiempo que hiciera falta los inmuebles en balance, porque el coste era mucho menor que el descuento que había que ofrecer para venderlos. Eso ha cambiado radicalmente con la nueva normativa de provisiones del Banco de España".

Este cambio de la circular contable, anunciado el mes pasado, contempla un endurecimiento de las provisiones tanto para los créditos morosos como para los activos inmobiliarios en balance. Para estos últimos las entidades deben provisionar un 10% de su valor en el momento de la adquisición, otro 10% cuando transcurran 12 meses y, como novedad, un 10% adicional (un 30% en total, por tanto) si el inmueble se mantiene dos años en balance.

Lo que sea con tal de vender los pisos

Es decir, que ahora da igual tener los inmuebles dos años en balance que venderlos con un 30% de descuento. De ahí que muchas entidades se estén lanzando a dar esas facilidades para colocarlos al público. Eso sí, dichas condiciones se aplican sólo a 'sus' pisos: "Si vas a pedir una hipoteca para un piso que has visto por ahí, o no te lo dan o te ponen unas condiciones inasumibles; pero si la pides para un piso del banco, entonces te ponen la alfombra roja y te dan todo lo que quieras", señala una de las fuentes consultadas.

Ésta ha sido una de las quejas de las promotoras desde que comenzó la crisis: que los bancos sólo dan crédito para vender sus inmuebles y no los de las inmobiliarias. Porque en el fondo les da lo mismo a las entidades: todas las promotoras tienen dificultades para devolver sus créditos y, si los bancos no las ayudan a vender pisos, tendrán que refinanciarlas o asumir un concurso de acreedores. Es decir, que lo que ganan por un lado lo pierden por otro.

Según el Banco de España, bancos y cajas se han quedado con 59.700 millones en inmuebles para evitar que los créditos que concedieron para financiarlos -básicamente a promotores inmobiliarios- entraran en mora. Esta cantidad se añade a los 323.000 millones en que se mantiene la exposición de la banca al ladrillo, que apenas se han reducido desde que comenzó la crisis.

domingo, junio 20, 2010

El independentismo, una minoría

Una vez más, una nueva ronda de referendums con los mismos vicios que los anteriores, ha redondeado al nacionalismo catalán un porcentaje de participación crecientemente bajo. Esta vez, Joan Puigcercós, de ERC, ha desenvainado un nuevo argumento: se trata de la minoría cualificada que liderará el cambio. En El Economista:

El presidente de ERC, Joan Puigcercós, se mostró hoy convencido de que la recuperación económica vendrá acompañada en Cataluña de la independencia.

"Cuanto antes salgamos de la crisis, antes saldremos de España y al revés", aseguró, en rueda de prensa.

El líder republicano dijo que el poco más del veinte por ciento de población que había votado hasta las 13 horas en la consulta soberanista que hoy celebra Mataró (Barcelona) es la "minoría cualificada" que liderará el cambio.

Esta vez, el mayor desastre: 47 municipios, doce por ciento de participación.
Puigcercós probablemente se encuentre en las próximas elecciones con desagradables realidades.

Exilio


Escrito en La Nación por Carles Álvarez Garriga, presentando una colección de cartas inéditas de Julio Cortázar (Cartas a los Jonquieres), a propósito del momento en que Cortázar decide salir de la Argentina, en 1952:
Pregunto a Aurora [Bernárdez] si en su opinión la partida de Cortázar fue tan crítica como reflejan algunas de las cartas, y si cuando lo reencontró en París en 1952 lo notó muy cambiado. Responde sin dudar: "Cuentos como ´Las ménades´, ´La banda´, ´La escuela de noche´ reflejan una atmósfera de fraude, violencia, fascismo, intolerable. Transformar esa experiencia en relatos era una manera de exorcizarla. Pero no le bastaba. Una visita al médico (sufría de migrañas y alergias) le dio el empujón decisivo: después de escucharlo atentamente, el médico le dijo: Lo suyo no es una enfermedad; es una opinión. Váyase´. Y Cortázar se fue.
La foto: recordando a Charly Parker, en otra nota de Álvarez Garriga, posiblemente transcripta, en un sitio de descargas.

miércoles, junio 16, 2010

Un paso más hacia la salida de la burbuja inmobiliaria y financiera

Publicado en El Economista hoy:

La Comisión de Vivienda del Congreso de los Diputados aprobó hoy con el voto en contra del PSOE una proposición no de ley pactada entre PP, ERC, IU e ICV que da al Gobierno un plazo de tres meses para evaluar las reformas normativas pertinentes para permitir que las ejecuciones hipotecarias se resuelvan completamente sólo con la entrega en pago de la vivienda sobre la que se operó el préstamo.

Aunque el PSOE expresó su radical rechazo a la medida a través de su portavoz, Higinio Almagro, el resto de grupos dio su aval a la propuesta, defendida por el diputado de ICV Joan Herrera y consensuada con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, si bien las rebajó desde la propuesta original, que reclamaba directamente modificar las leyes de Enjuiciamiento Civil e Hipotecaria.

Es notable, aunque esto ya es manifiesto, encontrar que el PSOE se convierte en defensor de la posición de los Bancos, en un asunto que es flagrantemente injusto: ha sido esta aberrante persistencia de la deuda de los hipotecados, una de las razones fundamentales por las que los precios inmobiliarios no se han reubicado.
No sé si existirá algún país de cierto peso y racionalidad (no quiero averiguar qué pasa en estados de cuarta categoría) en que un deudor que no puede afrontar su compromiso, pierde o devuelve su propiedad hipotecada, y aún queda con su deuda pendiente. En Argentina, Chile, o Estados Unidos, casos que conozco en cierto modo, el compromiso se extingue si se suspende el pago y se devuelve la vivienda. ¿Qué mayor castigo para el deudor que perder el dinero invertido y la propiedad deseada? En España, existe otro castigo: quedar deudor por el monto restante, sin casa, y con los ingresos comprometidos por esa deuda. Una pesada y mortal carga.
Pues ese pilar de los contratos es responsable de que los bancos españoles puedan valuar los inmuebles incobrables a valor nominal de la deuda hipotecaria. Así, las fantasías de la tasación inmobiliaria facilitadas por la burbuja, se mantienen en espera de una mejor situación del mercado, sin reconocer sus pérdidas.
Quizá haya llegado el momento en que bancos, inmobiliarias y propiedades comiencen a volver a su verdadero sitio.

lunes, junio 14, 2010

El talón de Aquiles chino

Claramente, en los últimos días se han precipitado las peores pesadillas de la dirigencia china: ¿riesgo de guerra? ¿crisis monetaria? ¿caída comercial? No exactamente: reclamos laborales en la industria. Al menos dos casos hacen punta: las plantas automovilísticas de Honda, y las factorías de Foxconn. En el primer caso, resistencia activa; en el segundo, una ola de suicidos. En los dos casos, el resultado es que las empresas han cedido y mejorado las condiciones laborales, con aumentos considerables. No son los únicos, y están produciendo una nueva tendencia: los empresarios chinos ceden mejores condiciones, pero transladan factorías a países vecinos, con peores condiciones laborales y de control.
Una vez más, China no representa una amenaza inminente para Occidente: se aproxima la época en que la sociedad china reclame otra vida, presionando por mejores condiciones económicas y sociales; y quizá, por añadidura, políticas. ¿Será capaz el régimen chino de timonear los mares revueltos que se aproximan? En perspectiva, los bajos costos chinos ya no serán un diferencial tan grande como todavía sucede. El superávit comercial será menor, y las opotunidades comerciales se diversificarán. A favor suyo, la gran masa de divisas de que dispone para tomar posiciones en el mundo.
Algunas de las noticias recientes: Foxconn y sus suicidios, Honda y sus huelgas, algunas opiniones acerca de las nuevas expectativas.
Volveremos sobre esto.