domingo, octubre 26, 2008

Argentina, cada lustro un saqueo

En medio de la mayor crisis económica mundial en setenta años, y tangencialmente relacionado, el gobierno argentino acaba de acometer el mayor saqueo desde 2001, al reestatizar los fondos de pensión que se crearan en la década anterior. Cumplen así un objetivo más o menos anunciado durante toda su gestión, y anticipado hace pocos meses con la apertura "por única vez" de la posibilidad de reafiliarse al sistema estatal. Se trata de una apropiación monumental de fondos, tanto por lo que el fondo acumula hoy, como por lo que representa como ingreso anual. Y nadie duda de que sea una apropiación, porque aunque se argumente que su finalidad es proteger los fondos de los aportantes, públicamente distintos funcionarios, y muchos entusiastas seguidores, ya planean qué se podrá hacer con ellos. Y conste que se trata de los planes públicos; luego está la cruda realidad de cincuenta años de sistema estatal, que ha demostrado para qué sirven de verdad estos fondos en manos de los gobiernos de turno. El futuro administrador de los fondos, ha dicho sobre su utilización:

El director ejecutivo de la Anses, Amado Boudou, dijo ayer a LA NACION que el gobierno de Cristina Kirchner no aceptará la inclusión de una cláusula que obligue a usar sólo con fines previsionales los fondos que sean transferidos del sistema de capitalización al estatal de reparto por la ley que disponga la eliminación de las AFJP. "A mí la intangibilidad es una palabra que no me gusta nada", admitió Boudou.

"Es más fuerte darle autonomía económica y financiera a la Anses, como fija la ley de la Presidenta", dijo.

En la entrevista con LA NACION, Boudou también reconoció que la Anses hará inversiones en bonos para financiar al Estado "para obra pública, infraestructura estratégica, proyectos productivos y para el consumo". Enseguida relativizó el anuncio al afirmar que no se modificará sustancialmente lo que ocurre en la actualidad con los fondos que manejan las AFJP y el Estado. También agregó que tomarán acciones y títulos de empresas privadas que tengan rendimientos razonables.

Es decir, al menos no debiera argumentarse que las AFJP arriesguen los fondos de pensiones, cuando no admiten garantizarlos y proyectan cómo gastarlos. La propia experiencia de ANSES bajo esta administración es la de aceptar pésimos negocios para sus administrados, aceptando letras del estado a la menor tasa de mercado, y devolución a plazos que recortan el capital prestado.
¿Por dónde empezar? Que sea por los argumentos en favor de la "nacionalización".
Uno de los argumentos fundamentales es tachar al sistema privado de ineficiente, de perder dinero, y de "que los recursos de nuestros jubilados no sean fuentes de especulación".
Estos argumentos omiten la responsabilidad de los sucesivos gobiernos, que establecieron y determinaron el porcentaje de instrumentos públicos que las administradoras debían manejar, así como la imposición de la compra de títulos que de antemano se sabía que eran una pésima inversión. Las AFJP llegaron a la crisis de 2001/2002 manteniendo en su poder un volúmen de títulos del estado que provocaron su más radical caída de patrimonio. Si en el pasado el sistema de jubilaciones del estado fue usado para completar su caja de gastos, una vez privatizados, se aseguraron los instrumentos para no perder esta fuente de financiamiento, arrastrando los fondos en la caída brutal de 2001. Ninguna acusación de ineficiencia puede lavar la responsabilidad ineludible de los sucesivos gobiernos en sus resultados: las AFJP fueron atadas al destino del estado.
El argumento que cuestiona los fondos como fuente de especulación no refleja las reales posibilidades de efectuar operaciones de los fondos, más conservadoras de lo que le resulta permisible a cualquier operador de bolsa. Por otra parte, nada asegura que esa capacidad especulativa no será transferida al Estado. Un antecedente de 2007 da una idea clara de lo que se puede esperar: la creación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad manejado por ANSES muestra discrecionalidad en el manejo de fondos, y control de gestión mínimo. En La Nación, al respecto:

La Anses puede destinar hoy el 65 por ciento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (donde se recaudan los excedentes de recaudación previsional) a "operaciones de crédito público de las que resulte deudora la Nación, ya sean títulos públicos, letras del Tesoro o préstamos". Sin embargo, lo más llamativo es que ese porcentaje "será del 100% siempre y cuando la Anses presente superávit previsional proyectado para los tres ejercicios siguientes".

Así figura en el primer artículo de la reglamentación del decreto 897, que dictó el Gobierno el año pasado cuando se creó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. En ese reglamento se especifica en qué se puede invertir los fondos que allí se recauden, por lo que si no es modificado, el Estado podrá destinar hasta el 100% de los recursos en operaciones de crédito público.

En cambio, hoy las AFJP tienen un límite más acotado: pueden destinar el 50% de sus carteras a este tipo de operaciones. Para el control, el decreto 897 dispone crear un consejo asesor integrada por la Anses, empresarios y trabajadores. Sin embargo, aún no fue creado. Sólo ahora el Gobierno la ofrece como garantía de control.

Otro argumento aduce operaciones ilegales y comisiones excesivas. Se supone que la existencia de una Superintendencia debía controlar la gestión, y asegurar el adecuado uso y preservación de los fondos. Si los sucesivos gobiernos no pudieron asegurar la existencia de los excesos sólo ahora denunciados, ¿qué nos garantiza que esos mismos excesos no van a ser cometidos en el futuro?
Si los sucesivos gobiernos desconocieron la legislación en cuanto a destino y custodia de los fondos, retribución al jubilado conforme a ley, control y fiscalización del circuito de recaudación y entrega de capital; si esto fue así siempre, ¿quién puede confiar en que el estado expropie literalmente las pensiones sin hechar mano a ellas, en el marco de complicaciones financieras futuras?
Queda un aspecto más, la confiabilidad y juricidad de las instituciones argentinas: Un sistema lanzado hace alrededor de una década, ha sido destruído en la siguiente. En palabras de Joaquín Morales Solá:

Empresarios, inversores y financistas venían pidiéndole al Gobierno mejores formas y reglas del juego creíbles. Nada nuevo. Nada del otro mundo. Hicieron las cosas al revés: las pocas reglas del juego fueron consumidas por un fuego autoritario. Y las formas sólo agravaron un sistema bonapartista de poder. Néstor Kirchner nunca consultó su decisión de estatizar los fondos de pensión con los ministros de Economía, Carlos Fernández, y de Trabajo, Carlos Tomada. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, andaba buscando alternativas (como la libertad permanente de optar entre lo privado y lo estatal para los aportantes) cuando ya el pulgar de Olivos había bajado definitivamente para los fondos privados. Todo sería estatal. Tampoco nunca se le consultó la opinión al Banco Central. Sólo Kirchner y el escribidor de sus leyes, Carlos Zaninni, conocían la decisión final. Los ministros ignoraban la trama de la obra que deberían ejecutar luego.

(...) El pequeño mercado de capitales argentino ha sido destruido. Muchas empresas, y los propios comercios de ventas populares, se financiaban con préstamos o fideicomisos de las AFJP. El titular del Anses, Amado Boudou, anunció que su organismo (estatal, por supuesto) seguirá interviniendo en el sistema de financiaciones. Algunas preguntas, entonces, se hacen necesarias: ¿qué hará la Anses de Kirchner con el pedido de créditos por 500 millones de dólares que Mauricio Macri les hizo a las AFJP para obras de infraestructura en la Capital? ¿Qué le responderá al crédito que pidió el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, que ya lanzó su candidato presidencial para 2011 contra los proyectos del kirchnerismo? ¿Los empresarios deberán pasar por Olivos para pedir la bendición de Kirchner cada vez que necesiten un crédito de los fondos de pensión? La decisión final será siempre de Kirchner.
Se acumulan las preguntas sobre la administración futura, y cada nuevo aspecto oscuro, remite además a otra característica de esta decisión: la improvisación y falta de consulta. Ha sido sólo a posteriori que se ha comenzado a estudiar el alcance de la medida: primero fue necesario ver us impacto en la bolsa argentina e iberoamericana. ¿Podía haberse hecho de otra manera? ¿Si en efecto se consideraba ineficiente el sistema, podría haberse ajustado con correcciones?

Sólo de las noticias de estos dos o tres últimos días, algunas referencias críticas:
El reportaje mencionado al jefe de ANSES muestra el estilo y objetivos de uso de los fondos que se puede esperar. Un repaso a su lectura da una idea de lo que se puede esperar.
El editorial de Morales Solá en La Nación.
Eduardo Melinsky argumenta en favor de la alternativa de una reforma del sistema actual, y plantea aspectos de las pérdidas a que se verán sujetos los aportantes forzados a salir de las AFJP:
Los afiliados verán cambiada la estructura técnica de los beneficios futuros, que ahora responderán a un régimen de beneficios definidos en función de la Prestación Adicional por Permanencia, en lugar de estar determinados por la capitalización de sus aportes. Lo mismo ocurrirá con los aproximadamente 300.000 beneficios en curso por Retiros Programados, que tendrán una movilidad sujeta al régimen general aprobado. Se altera así la reforma estructural hecha con la sanción de la ley 24.241.
El ex ministro de Economía Roberto Lavagna también cuestiona el proyecto, y propone alternativas:
"No es bueno para los argentinos que, una vez más, nos quieran llevar como ganado de un extremo al otro", embistió el ex jefe del Palacio de Hacienda, quien enseguida evaluó que la iniciativa oficial "replica la lógica de los 90 sin la reflexión y el tiempo imprescindibles para encontrar las mejores propuestas"
"Hace sólo unos años nos llevaron prácticamente de forma compulsiva al régimen de la jubilación privada porque el Estado había fracasado. Ahora nos quieren llevar de las orejas al régimen público otra vez, sin consultar a los legítimos propietarios de los fondos, porque nos dicen que las AFJP han fracasado"
Un artículo de José Luis Espert, publicado también para Ámbito Financiero de Argentina, resume la magnitud de la expropiación de fondos:
Ahora se van a hacer de $13.000 millones anuales que antes recaudaban las AFJP para el fondo de jubilaciones y pensiones y $1.100 millones anuales de disminución del gasto en intereses que ahora el Tesoro le "pagará" al ANSES. Mejora en el resultado fiscal de 2009: $14.100 millones o 1,1% del PBI que terminará transformándolo en superavitario por $5.300 millones cuando el consolidado (Nación más Provincias) tendía a un déficit global $8.800 millones. Además, tendrán un ahorro de $2.000 millones (u$s 600 millones) de amortizaciones de bonos en manos de las ahora en vías de extinción AFJP. Total de mejora de caja para el próximo año por la creación del SiPE (Sistema Previsional Argentino): $16.100 millones o u$s 4.600 millones.

Para tener una idea más profunda de este "numerazo", basta mencionar que los vencimientos de deuda pública relevantes para 2009 eran de u$s 8.000 millones, el resultado primario de la Nación iba a andar cerca de los u$s 5.500 millones de superávit (lejos de los ridículos u$s 11.000 millones del Proyecto de Presupuesto), que el superávit comercial del próximo año será superavitario por sólo u$s 6.600 millones (el gobierno piensa en u$s 12.000 millones) y que lo que el gobierno piensa recaudar si realiza el canje de deuda con los holdouts y los préstamos garantizados son u$s 3.600 millones. Pero la "bombita" de tiempo fiscal que nos hemos comprado para el futuro cuando los activos de hoy se jubilen es del tamaño de un meteorito. Y falta ver todavía la caída inmediata que habrá en el crédito privado (crowding out).

Con los anuncios de la Presidenta, a los afiliados a capitalización les borraron de un plumazo su fondo de pensión (confiscación de acá a la China) y se lo "sustituyeron" por una jubilación en el Estado que teóricamente depende de su antigüedad, sus años de aportes y su salario en la etapa activa pero que en realidad estará sometido a los caprichos del señor feudal que le toque soportar en la Casa Rosada. Y el verdadero motivo es que al gobierno le estaba costando mucho levantar el cash necesario para pagar los u$s 17.000 millones de deuda pública que hoy están pasando desde las AFJP al ANSES. Se estaba transformando en molesta.
Finalmente, un último aspecto: ¿Advierte la sociedad argentina qué es lo que ha sucedido? Creo que no mayoritariamente; peor que en el focejeo de meses con el campo por las retenciones, una parte de la sociedad acepta los argumentos gubernamentales, aunque dentro de algunos años tenga que salir a las calles o inciar juicios colectivos para lograr una jubilación. Hoy pueden encontrarse en Argentina argumentos tan aberrantes como los expresados por Artemio López, que no sólo barniza el desfalco, sino que además castiga a los expropiados.

viernes, octubre 24, 2008

La Crisis en los emergentes

Frente a los generalizados comentarios de analistas que anticipaban que los emergentes estaban al margen de la crisis de los mercados del Primer Mundo (Estados Unidos, Europa, Japón), tan pronto como la crisis estalló, sus análisis lo hicieron a su vez. Se puede ver ahora con claridad el alcance del poder de las economías emergentes; múltiples dependencias de las economías desarrolladas: sus exportaciones van allí, sus servicios de outsourcing se nutren de las órdenes de compra de allí, sus fondos están entrelazados, tanto porque están invertidos en títulos del mercado norteamericano o europeo, o tanto porque los fondos que invierten en sus países se repliegan para cubrir posiciones o ampararse en economías más robustas. Lo están viendo los grandes del BRIC: Brasil con su bolsa y moneda tambaleando, Rusia en desbandada, India resentida del retraimiento occidental, como China. Sin hablar del abrazo mortal que tienen las reservas chinas con el destino de los títulos de Estados Unidos. Ya no se oyen tan fuertes las voces de Venezuela o Argentina, aconsejando cómo se debe resolver la economía...

En India (Jeremy Kahn, en New York Times):

Foreign institutions, many desperate for cash to cover margin calls and redemptions at home, have been pulling money out of India. Since January, foreign investors have taken $11 billion out of the Indian market, which has lost nearly 50 percent of its value in that time. This wave of selling accelerated during the last month as stock markets in the United States and Europe plunged.

The withdrawals, combined with fears that slowing Western economies will crimp Indian growth, have led to some of the biggest one-day declines in India’s benchmark Sensex index since the country’s financial crisis in 1990.

The rapid exit of foreign capital has also set off a precipitous decline in the rupee, which slid to its lowest level ever against the dollar, breaching the 50-rupee barrier Friday.

The Reserve Bank of India, the country’s central bank, revealed that it has spent at least $8 billion to buy rupees in the market to soften the currency’s fall. Analysts said they suspected that the bank had an informal goal of trying to keep the rupee from trading at more than 50 to the dollar.
(...) India’s export sector is also anxious. Infosys and Satyam, two prominent outsourcing firms, have told investors that they expect weaker earnings as American and European companies pull back. Meanwhile, imports will be hurt by the rupee’s fall, which makes the cost of goods from overseas more expensive.
En China (Jim Yardley, NYT. Hay una versión en castellano de La Nación):
Chinese leaders say the domestic financial system is largely insulated from the global crisis — China’s banks remain domestically focused and have relatively small exposure to toxic securities sold by American and European banks. But economic growth has fallen to the lowest level in five years, unemployment is a growing concern, and scores of factories are closing in the country’s export region. Domestic stock exchanges have lost 65 percent of their value, and real estate sales have plummeted.
(...) Just last week, thousands of unemployed workers protested outside closed toy factories in Guangdong Province, the country’s export hub. Slightly more than half the country’s toy exporters shut down in the first seven months of this year, mostly small companies that struggled to cope with new safety standards as well as weakening Western demand, according to China’s customs agency.
(...) More pertinent to the United States is whether China will re-examine its strategy of financing American debt. Chinese experts say that the American and Chinese economies are so intertwined that Chinese leaders will not make any abrupt changes in their policy of directing the bulk of China’s foreign currency reserves to dollar-denominated assets.
En Latinoamérica, fundamentalemente comienza a afectar la caída del precio de los commodities, con pérdidas de precio cercanos al 50% en los principales productos (soja, petróleo, cobre), por efecto combinado de menores compras y retiro de inversores en los mercados de compras a futuro. ¿Estaba o no relacionado el aumento de los precios de commodities con la burbuja de instrumentos financieros?. Una revisión al mercado de Chicago puede dar una respuesta...¿Son tan poderosas las economías emergentes? La crisis con que inauguramos el siglo nos contará otras verdades.
Y estos efectos sin hablar de la "nacionalización" de los fondos de pensiones en Argentina, que coincide parcialmente, pero pertenece a otro mundo, el de su destino cada vez más oscuro.

domingo, octubre 19, 2008

Soros: renegociar hipotecas para estabilizar el mercado

George Soros, Presidente del Soros Fund Managemen:

"Hasta que no haya una perspectiva realista de estabilización en los precios de las viviendas, los valores relacionados con las hipotecas serán erosionados y los esfuerzos del secretario del Tesoro, Henry Paulson, equivaldrán a cero. Para reconstruir nuestro sistema hipotecario sobre una base más sólida, deberíamos mirar al modelo danés".

Sus propuestas:

  • Cambiar las hipotecas para que el capital no exceda el actual valor de mercado de las viviendas

  • Refinanciarlas con prestamos del estilo danés, donde el originador retiene el riesgo del crédito y cada hipoteca se convierte en un valor que es intercambiable en cualquier momento por la hipoteca

  • Eliminar las empresas patrocinadas por el gobierno (GSEs, por sus siglas en inglés) para poner fin al monopolio

  • "Un plan para reorganizar la industria hipotecaria, de acuerdo a estos lineamientos, estimularía la confianza que permitiría una recapitalización satisfactoria del sistema bancario con la ayuda del paquete de 700.000 millones de dólares aprobado la semana pasada", planteó

Leído en La Nación, el 10 de octubre.

Más allá de la solución ofrecida, la idea de sincerar el valor real de las viviendas hipotecadas es un reconocimiento de las bases de la burbuja: Se ha preguntado mucho en estas semanas ¿dónde está el dinero? Y lo que sucede es que probablemente una parte del capital que se dice perdido, no existe y nunca existió. Una buena parte de esta crisis es que hay un problema contable: quién está dispuesto a asumir que sus activos no valen lo que representan en sus balances. Y esto vale para toda clase de entidades financieras de Estados Unidos, pero también para Europa en general, y particularmente para las entidades españolas que se sustentaron en la burbuja inmobiliaria. Una burbuja propia, que existe y pesa con independencia de cualquier otra crisis que nos rodee. Por más que las autoridades apunten a remotos responsables.

sábado, octubre 11, 2008

Recursos humanos en España, según un periodista

En ocasiones en que observo algo con lo que desacuerdo en España, me asalta el escrúpulo de cuánto derecho tengo de hablar o juzgar, considerando que apenas conozco el país, y corro el riesgo de equivocarme por desconocimiento de múltiples variables. Diariamente me encuentro situaciones donde esto sucede, y por esto tiendo a no abrir discusión. Sin embargo, en este caso creo que tiene sentido, porque comparto el mundo del trabajo, y frecuentemente puedo observar casos que justifican lo que aquí se conversará. Además, este es un momento crítico, donde el país se pondrá a prueba en su capacidad de resistencia, salvo que esté muy errado.

El hecho es que en la sección Sociedad, de El Confidencial del 4 de octubre, Esteban Hernández publica una nota crítica sobre las características de la juventud y el trabajo en España ("Hoy no voy a trabajar, que estoy cansado"). Lo tuve que leer dos veces de punta a punta, para asegurarme que no se trataba de una ironía de dos páginas; atendiendo a los comentarios recibidos y al total escrito, parece que no, que es lo que el autor desea transmitir.
No se trata de la descripción del problema, sino de la definición del modelo que se espera de un trabajador. Probablemente en principio se pueda coincidir con la descripción del fenómeno, así como de las consecuencias. Pero en la definición de qué se espera, el autor declara uno de los puntos débiles de España.
Su presentación del problema:
...el ámbito de los recursos humanos es consciente de que tiene que afrontar un nuevo problema, el relacionado con la escasa motivación de unas generaciones que, dicen los expertos, no se implican suficientemente en la empresa y no muestran ambición ni deseo; en otras palabras, que carecen de hambre. Algo que se hace más apreciable si se contraponen las generaciones presentes con las que accedieron al empleo en décadas anteriores. Como advierte Carlos Jesús Fernández, profesor de sociología de la Universidad Complutense, “los empleadores consideran que los recién incorporados tienen un compromiso con el trabajo muy inferior al de generaciones pasadas: critican su indolencia, ya que en su opinión no se esfuerzan lo suficiente, se limitan a cumplir con su jornada laboral sin asumir esfuerzos adicionales y protestan mucho las decisiones que implican un sacrificio mayor por su parte”.
Y su idea de las causas:
Existe igualmente, cierto consenso en el sector respecto de las causas: la primera de ellas, como subraya Carlos J. Fernández, tiene que ver con la situación laboral en que viven los nuevos titulados: “Los jóvenes no perciben el fantasma del paro como una amenaza identificable, a diferencia de generaciones anteriores en las que el miedo al desempleo en un contexto muy competitivo les obligaba a demostrar su esfuerzo de forma más evidente”. En segundo lugar, muchas de las teorías contemporáneas achacan al bienestar de las naciones occidentales el adocenamiento y la pasividad de muchos de sus jóvenes.
Aunque, en buena medida, asegura José de Rafael, presidente de la AEC (Asociación de empresas de consultoría), “la culpa la tenemos los padres, que hemos hecho demasiado por nuestros hijos a todos los niveles, sin hacerles entender la lucha y el sacrificio por los que hay que pasar para conseguir los objetivos que nos fijamos”.Coincide Sonia Pedreira, Consejera delegada de Hay Selección, en señalar que esta falta de hambre proviene de haber vivido entre cierta opulencia, pero también “de no haber educado correctamente a los jóvenes en muchos sentidos”. Algo a lo que también ha contribuido, como resalta Fernández, que los jóvenes de hoy son “hijos de la LOGSE, reforma educativa menos exigente con el esfuerzo individual”.

El problema se presenta cuando el periodista describe qué se espera de los jóvenes:
¿qué hacer ante candidatos con expediente prometedor que rechazan una beca porque dicen ganar más y pasarlo mejor sirviendo copas? ¿O ante quienes se marchan a la hora de salida dejando su trabajo a medias? ¿O ante quienes se niegan a acudir a la oficina un sábado porque no les pagan horas extras? En el pasado, no había problema, señala Juan Carlos Cubeiro, director del MPA (Master in Personal Administration) de la Escuela de negocios del CEU, porque “el contrato consistía en intercambiar obediencia por un empleo de por vida. Hoy eso es una utopía por muchas razones. De modo que los jóvenes, como saben que no van a estar en ese puesto mucho tiempo, no quieren trabajar 14 horas diarias. Prefieren estar con sus amigos o su pareja”. Una situación, añade, ante la que sólo caben dos opciones: “O nos seguimos lamentando o la asumimos”.Algo que habrá que hacer, señala Sonia Pereira, “mientras subsista el contexto de muchas oportunidades laborales y déficit de talento en el que vivimos. Al menos, hasta 2012, cuando parece que cambiará la tendencia”.
Las empresas que están incorporando exitosamente nuevo talento narran que las mejores tácticas, (...) consisten, como explica Héctor Martínez, presidente de la Asociación de Escuelas de Negocio, “en tenerles en cuenta, informarles y hacerles participar en la toma de decisiones. Necesitan que creamos en ellos, que les demos confianza y oportunidades. Entonces vendrán a trabajar con motivación”


Como esto parece que es difícil de digerir, Hernández reconoce que:
(...) no podemos cargar la culpa de las disfunciones sobre los jóvenes. Porque, en ocasiones, lo extraño sería que no se resistieran a las condiciones en que se desenvuelven. Como subraya Carlos J. Fernández, “en España el número de trabajos precarios es muy elevado y los jóvenes encuentran difícil comprometerse con un trabajo en el que se le exige una disponibilidad total pero a cambio no se le da ni siquiera un contrato estable. La precariedad casa mal con la moral del sacrificio”.
(...) J. C. Cubeiro señala cómo hay empresarios que son conscientes de que es difícil gobernarles porque “les pagamos poco, les damos poca responsabilidad y les tratamos casi como becarios”

Por supuesto,
“Ya que el salario es bajo, tenemos que atenderles de otra manera”. Y eso supone adecuarse a sus exigencias relacionales: “Ellos no acepan trabajar para un tirano, de modo que cuando exiges algo tienes que explicar tus razones; demandan mayor equilibrio entre trabajo y vida privada, y hay que facilitárselo; y han sido criados con imágenes: son la generación wii, por lo que hemos de transmitir lo que queremos mucho más a través de historias que de análisis
Más o menos, transar con esta generación en espera del cambio de tendencia. Lo que no queda claro, pero es probable que así sea, que el cambio de tendencia signifique más hambre, como plantea al inicio de su artículo.
Diariamente me persuado de que mientras estas ideas persistan, la productividad española será baja. Ideas que se encuentran con frecuencia en la vida diaria laboral, en más casos de los deseables.

viernes, octubre 10, 2008

Inmuebles, crisis, y valor contable

Carlos Sánchez publica un artículo en El Confidencial, que da una explicación más que razonable de la lenta evolución de precios en el mercado de inmuebles español, y que, un día después, ratifica y llena de contenido lo que el presidente de las promotoras ha dicho. Lo esencial del artículo:
Se trata (...) de un fenómeno verdaderamente peculiar que no deja de sorprender a muchos analistas extranjeros: en España los precios de los inmuebles son prácticamente inmunes a la caída de la demanda, al contrario que en el Reino Unido o EEUU. ¿Tenemos en ciernes algún Premio Nobel de Economía? No parece que vayan por ahí los tiros. Se equivoca quien busque una respuesta económica a lo que ocurre en el mercado de la vivienda. Los precios de las casas no bajan, precisamente, por que no hay mercado. Ahí está la paradoja. Las causas parecen tener más que ver con la existencia de una especie de pacto de sangre (o de silencio, según se mire) entre la clase política, la autoridad monetaria y el mundo del ladrillo y de la banca para que no baje el precio de los activos inmobiliarios más allá de lo que se considera razonable. Lo cual es especialmente preocupante teniendo en cuenta que el Banco de España ha estimado que la vivienda está sobrevalorada en más de un 20% respecto a su valor de equilibrio. Con esta estrategia, se pretende evitar una situación parecida a la que ocurrió en Japón a principios de los 90, cuando el desplome del inmobiliario se llevó por delante establecimientos financieros que en su balance contaban con hipotecas que valían menos que las propias casas a precio de mercado, lo que les obligó a depreciar el valor de sus activos para dar una imagen fiel de su patrimonio. Es como si en lugar de dar una hipoteca sobre el 80% de valor de tasación de un inmueble se hubiera concedido sobre el 120% o el 130% (como, por cierto, ha ocurrido en EEUU con las hipotecas subprime). Imagínense la situación. La garantía hipotecaria (el valor del piso) es inferior a lo que se refleja en libros, lo que desde luego crea un problema tanto para el banco como al propietario, que está pagando intereses por algo que vale menos de lo que recibió prestado. Ni que decir tiene que los paganos de esta situación son los ciudadanos que quieran adquirir una vivienda, incapaces de comprender por qué los pisos no bajan de forma relevante cuando la economía está al borde de la recesión. Y aquí entra la perversión del sistema actual: bancos y cajas de ahorros prefieren engordar su patrimonio inmobiliario (convertirse en la primera inmobiliaria del país) antes que sacar las casas al mercado al mejor postor, lo que exigiría un recorte de precios. Un dato puede ilustrar la naturaleza del problema. Los créditos dudosos vinculados al sector inmobiliario (con garantía hipotecaria) equivalían en el segundo trimestre del año a 9.022 millones de euros, es decir el triple que hace apenas un año (2.282 millones de euros).

Sanchez considera también otro factor:
Según los expertos, otro factor puede estar influyendo en la resistencia de los precios a bajar en línea con lo que sería razonable en un contexto macroeconómico como el actual. La mayoría de los gobiernos autonómicos ha alcanzado acuerdos con los promotores inmobiliarios con el fin de reconvertir la vivienda libre en otra a precio concertado, lo que significa que el valor de las promociones tiene un suelo que no se puede sobrepasar. Una medida que impide que el mercado funcione, en este caso con el objetivo de favorecer a quienes quieran comprar una vivienda. En una palabra, no puede haber demanda cuando la oferta potencial no se adecua a la realidad económica por intereses de parte.
El punto es: ¿puede mantenerse un esquema de este tipo, si existiera, en el caso muy probable de que la crisis continúe?.
Por lo demás, sin encuestas a mano, la percepción es que la vivienda ha bajado ya un tramo mayor de lo que aparenta...

jueves, octubre 09, 2008

El río marcha hacia el mar, y si no puede por un camino, lo hace por otro: si un sector no entiende su momento, entonces probablemente aparezca entre las bajas. Más adelante habrá más que conversar, pero no quisiera dejar de citar esta declaración de ayer, del presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España:

Antes que rebajar los precios de las viviendas entre un 30% y un 40%, los promotores españoles prefieren regalarles esas viviendas a los bancos. Así de contundente se ha mostrado hoy el presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE), Guillermo Chicote, quien ha asegura que el precio de la vivienda nueva ya no bajará más y que los promotores "profesionales" ya han realizado el ajuste posible de los precios desde el principio de año.

Durante su intervención en la jornada 'Perspectivas del Mercado de la Vivienda en España', organizada por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en colaboración con la Fundación Rafael del Pino, Chicote explicó que los costes que comporta la construcción hacen imposibles rebajas de precios del 30% o 40%, a lo que añadió que antes que una rebajas similares los promotores prefieren "regalarle las viviendas a un banco".

En este contexto, Chicote aseguró que si el Gobierno "no hace nada", especialmente para recuperar la confianza y la liquidez en el mercado, la crisis del sector inmobiliario podría durar hasta cuatro años más. Por lo pronto, aseguró, el número de parados en la construcción podría alcanzar las 800.000 personas en 2008.

Visto en televisión, y leído en Cotizalia.

domingo, septiembre 28, 2008

Cambios que provoca la crisis, según Juan Freire

El post más interesante de Juan Freire en los últimos días...
En plena crisis financiera global, el negocio inmobiliario, tanto en España como en EEUU, es uno de los principales afectados arrastrando por el camino a buena parte de la población. Mientras los análisis que podemos leer y escuchar estos días se centran, casi exclusivamente, en las consecuencias económicas, la realidad es que el cambio que se está generando en el mercado de la vivienda tendrá profundas consecuencias para la estructura de las ciudades y para su dinámica demográfica y social. En España, como siempre, parece que estas cuestiones preocupan a pocos y motivan aún menos análisis. Pero, por el contrario, en EEUU empiezan ya a aparecer las primeras señales y análisis de escenarios urbanos para un futuro próximo.
Merece leerlo completo...

sábado, septiembre 27, 2008

En qué punto estamos

Quizá la semana pasada, y una o dos más, sean recordadas como aquellas que cambiaron el mundo por algunas décadas. Todavía no es fácil estimar cuánto y cómo cambiará todo, pero no hay duda que sucederá. Tres décadas de guerra fría evitaron culminar en un desastre nuclear; una semana de acontecimientos desencadenados tras varios años de acumulación, quizá produzcan efectos tan profundos como los que se evitaron antes. Quizá sin signos visibles, como una ciudad devastada, pero con consecuencias que nos tocarán a todos. Quien piense que la caída financiera que comienza en Estados Unidos no le alcanzará, todavía no ha despertado. Lucen lamentables nuestros pequeños gobernantes locales, ironizando sobre la crisis americana, y elogiando sus frágiles recetas autóctonas. Un viento solar abrasa a la Tierra, e imaginan que "mi barrio está bien".
Acabo de leer una reflexión de "SMcCoy" en Cotizalia, que da algunos elementos del volúmen del problema, pensando en términos inmediatos, y que creo que es conveniente compartir completo:
La Crisis no tiene freno
Cuidadín, cuidadín porque la cosa pinta, no fea, sino muy fea. Horripilante, diría yo. Se está produciendo un salto cualitativo de enorme trascendencia para la resolución de la crisis: la desconfianza de unos bancos con los otros se está trasladando peligrosamente a la ciudadanía. Y ésta sí que tiene capacidad de dar la puntilla al sistema financiero en su conjunto. El despotismo ilustrado (todo para el pueblo pero sin el pueblo) que había presidido la actividad bancaria hasta hace bien poco (con una pléyade de clientes sosteniendo, ante la mirada complaciente del monarca regulatorio, los sustanciosos privilegios salariales de unos pocos) puede quebrarse, si no está roto ya, fruto de una silenciosa rebelión popular. Ha quedado comprobado. Basta con un drenaje de liquidez como el que ha llevado a la quiebra a Washington Mutual en los Estados Unidos. Crónica de una muerte anunciada. O el que está provocando un fenómeno, probablemente injustificado, de desequilibrio en el balance de una institución tan consolidada como la belga Fortis a la que, aparentemente, abandonan los clientes procedentes de ABN. El problema es que, al fin y a la postre, da igual la certeza o no de la causa última que provoca estos movimientos. Como ya escribiéramos en su día en este Valor Añadido, la Teoría de la Profecía tiene fuerza suficiente como para convertir el falso rumor en verdad final por la vía de los hechos. De esa naturaleza es el monstruo que hemos creado en los últimos años. Un animal incontrolado que amenaza con socavar, miren lo que les digo, los cimientos de nuestra sociedad.
¿Cómo se ha podido llegar a una situación como ésta? Hay multitud de factores pero quizá se pueda resumir en una lacónica sentencia: se trata, en este caso, del triunfo de la experiencia sobre la esperanza. Desde el principio de la situación actual, hace ya más de un año, han abundado las voces que trataban de minimizar su dimensión y relativizar sus consecuencias. Muchas de ellas procedentes de actores que eran, algunos todavía son, arte y parte en este negociado de la economía financiera: supervisores, agencias de rating y los propios bancos de inversión. Sin embargo, la realidad es tozuda y ha terminado por imponerse. Más allá de la aprobación final o no del plan establecido por las autoridades norteamericanas, la certeza última comienza a ser que cualquier intervención es una gota en el océano de las disfunciones que la crisis actual está provocando en el sistema y que amenaza con poner el riesgo el propio balance de la Reserva Federal y, en última instancia, algo incuestionable hasta hace bien poco: la solvencia y la hegemonía de los Estados Unidos de Norteamérica. Hoy es el día en que McDonalds tiene menor coste de cobertura de impago que la deuda soberana de aquél país: 24,5 puntos básicos contra 30. Cosas de la globalización.Obviamente, se trata de una percepción que, aunque generada a lo largo de todo este tiempo, ha necesitado de catalizadores inmediatos. Más allá de la insolvencia de WaMu, son varios los factores que han alimentado el desconcierto y la prudencia entre los inversores en los últimos siete días. Uno. El mercado de la vivienda al otro lado del Atlántico sigue cuesta abajo y sin frenos. No sólo ha aumentado el inventario de viviendas disponibles sino que se ha encarecido la financiación hasta situarse, el tipo hipotecario a 30 años, por encima del 6%. Un factor de estabilización imprescindible para la solución de la crisis continúa su deterioro y, con él, el de los activos financieros vinculados. Exacto, esos que quiere adquirir el gobierno. Dos. El interbancario sigue seco y su tipo en máximos de 10 años. No sólo eso. El mercado del papel comercial, como alternativa, agoniza: no hay volumen ni emisiones. Las inyecciones de liquidez de los bancos centrales se han vuelto en su contra. Las entidades no se prestan las unas a las otras y prefieren acudir a los resortes públicos en cantidades récord. Estos han superado su papel de prestamistas de último recurso para convertirse prácticamente la única vía de financiación de algunas entidades. No hay dinero y el poco que circula es muy caro. Y sin dinero, no hay negocio bancario. Ergo...
Tres. Clave a mi juicio para entender la incipiente fuga de capitales es el cambio de paradigma que, para la mentalidad del inversor más conservador, ha supuesto el que uno de los fondos monetarios señeros estadounidenses arrojara pérdidas como consecuencia de la quiebra de Lehman Brothers. It broke the buck, en terminología anglosajona. Un hecho histórico, sin precedentes, que provocó un éxodo masivo de dinero de este tipo de vehículos y que está detrás, a mi juicio, de que se acelerara la elaboración de un esquema de intervención por parte de las autoridades norteamericanas. De ahí la ausencia de detalles que ahora condicionan su aprobación.
Cuatro. Autores que han clavado lo que estaba por venir
desde bastante antes de su inicio, y que han ido marcando con precisión las etapas por las que transcurriría la crisis, se muestran especialmente críticos con las iniciativas del Tesoro y la Reserva Federal y continúan con su mensaje catastrofista, más o menos fundado. Especial impacto tuvo el artículo de Nouriel Roubini el martes pasado en Financial Times, en el que advierte de que, en el proceso de desmantelamiento del sistema bancario en la sombra que se está produciendo de forma acelerada, los hedge funds y al capital riesgo serán las siguientes fichas del dominó en caer.
Quinto y último. Dejo para el final lo que, en mi modesta opinión, es uno de los errores políticos más relevantes de las últimas décadas,equívoco que refuerza mi idea de que en el tratamiento de esta crisis son los pirómanos los que visten con elegancia el disfraz de bomberos, que Dios nos pille confesados. Su autor, -alguno dirá, como no podía ser de otra manera-
,George W. Bush. Imagínese al americano medio, relajado en casa y esperando el anunciado mensaje, se supone que tranquilizador, que no está el horno para bollos, de su presidente. Rodeado de la familia, esperanzado y con la mente puesta en el In God We Trust que preside el umbral de su casa. Podemos. Siempre hemos podido. Y de repente, el Apocalipsis. Si no se aprueban las medidas propuestas en las Cámaras, dice su máximo dirigente, la noche, el caos, el terror o, lo que es lo mismo, "toda la economía en peligro" y "el pánico financiero". ¿Qué cree usted que haría John Smith a continuación, arritmias cardíacas aparte? Pues probablemente lo que han hecho muchos estadounidenses hoy al ver que, la única alternativa cierta de salvación de sus ahorros según su presidente, quedaba en stand by: tomar el dinero de la cuenta corriente y llevarlo al calor del colchón. No sé como este ejercicio de imprudencia de tamaño familiar ha podido ser acogido con tal grado de indiferencia por la mayoría de los analistas, la verdad.
Termino. Estamos, por tanto, en un momento crítico de la coyuntura actual en el que puede quedar tocado el mecanismo de transferencia de fondos desde el ahorro a la inversión, ahondando en el colapso del sistema. La Teoría de la Profecía que enunciábamos al principio de este artículo exige, de cada uno de los actores protagonistas en este drama -gobierno, supervisor, entidades y clientela-, un ejercicio de transparencia, realismo y responsabilidad. Como en todos los fenómenos de cambio, y éste sin duda lo es, son muchas las voces interesadas en generar rumores infundados en su propio beneficio o que buscan dar cumplida venganza a querellas innombrables. Sean juiciosos y no atiendan a cantos de sirena que pueden hacer encallar su nave en las rocas del pánico y el comportamiento irracional. Es momento de ser maduros, tomar decisiones de forma objetiva en la defensa de los propios intereses y del bien común y no actuar, de forma precipitada y poco fundada, como voceros del miedo. La propia estabilidad del sistema es lo que está en juego. Y poniéndola en riesgo les garantizo que somos todos los que salimos perdiendo. No les quepa la menor duda.

jueves, septiembre 25, 2008

Educación argentina: De eso no se habla

No importa si esta semana o este mes hay algún paro docente, o se discute o no un nuevo plan educativo, o nuevos salarios. El problema sigue siendo igual desde hace ya demasiados años, en un ciclo en que cada vuelta de tuerca deja el problema peor, y el futuro más condicionado. De manera egoista e insensata, los que pueden hacer algo para torcer el rumbo, llevan a toda una sociedad hacia el empobrecimiento de su umbral de objetivos.
En La Nación, hoy:

Los sucesivos paros docentes no sólo interfieren en la discusión salarial entre el gobierno bonaerense y los trabajadores. Por el lugar de vulnerabilidad que ocupan, los alumnos se vuelven rehenes de una negociación que parece no tener fin.

Consultados por lanacion.com , especialistas opinaron sobre los efectos de un ciclo lectivo que presenta intermitencias.

"La variable postergable siempre es el chico. Ocurre en el colegio y también en las casas. Los alumnos aprenden a vivir en conflictos irresueltos, a postergar valores a favor de intereses propios. Se corre el riesgo de que entiendan que la única herramienta de negociación es dejar de hacer lo que tienen que hacer", sostuvo el licenciado en Gestión Educativa Jorge Sinay.

"El colegio es también un espacio de sociabilidad. Aunque se repongan las horas perdidas, no es lo mismo. Como ocurre con el Indec, la prioridad parece ser que los números cierren, sin importar la calidad del proceso", agregó.

Soledad Lugones, psicopedagoga de la Universidad del Salvador, opinó por su parte que "deberían adoptarse otros métodos, como incluir en la curricula espacios de reflexión sobre el conflicto".

"La forma en que se aprende impacta de forma directa sobre la personalidad y si se cerciora el espacio de aprendizaje se genera inseguridad y vacío", concluyó.

Por último, Gustavo Oliva, rector del Colegio Nacional de La Plata destacó los alcances sociales de esta modalidad de protesta.

"En una situación socio económica difícil como la que presenta la provincia de Buenos Aires, los paros hacen que todo el trabajo de contención que se realiza sobre el alumno retroceda", aseguró y destacó que cada vez que se realizan este tipo de medidas de fuerza, "se registran caídas en las matrículas".

domingo, septiembre 21, 2008

Pensamientos sobre el cambio de tendencia

La semana pasada será histórica, y no simplemente porque el tiempo pase: los mercados occidentales alcanzaron probablemente el punto más alto de la crisis financiera que aumenta desde hace muchos meses, y entramos al fin de semana con drásticas medidas tendientes a estabilizar los mercados. Aunque inmediatamente las bolsas reaccionaron positivamente, seguramente esto mas bien es un cambio de tendencia y un cambio de escenario. Sin conocerse aún todas las medidas a implementarse, es seguro que las consecuencias serán de larga duración, y no simples. Difícilmente pueda decirse ya qué pasará, pero existen múltiples intentos por hechar luz sobre el futuro, y las nuevas relaciones que se establecerán.
Luigi Zingales, de la Universidad de Chicago, publica hoy en Vox una interpretación que apunta algunos elementos de contingencia, y otros que permiten prever el impacto social que podría observarse en el nuevo período. Lo que sigue es una transcripción. Lo más importante, a mi criterio, es su opinión sobre el criterio de la solución adoptada: la solución propuesta es irrelevante, en tanto no sea la que se aplique.
Why Paulson is Wrong
When a profitable company is hit by a very large liability, as was the case in 1985 when Texaco lost a $12 billion court case against Pennzoil, the solution is not to have the government buy its assets at inflated prices – the solution is Chapter 11. In Chapter 11, companies with a solid underlying business generally swap debt for equity. The old equity holders are wiped out and the old debt claims are transformed into equity claims in the new entity which continues operating with a new capital structure. Alternatively, the debt holders can agree to trim the face value of debt in exchange for some warrants.

Even before Chapter 11, these procedures were the solutions adopted to deal with the large railroad bankruptcies at the turn of the twentieth century. So why is this well-established approach not used to solve the financial sectors current problems?
No time for bankruptcy procedures

The obvious answer is that we do not have time.

Chapter 11 procedures are generally long and complex, and the crisis has reached a point where time is of the essence. The negotiations would take months and we do not have this luxury. However, we are in extraordinary times and the government has taken and is prepared to take unprecedented measures. As if rescuing AIG and prohibiting all short-selling of financial stocks was not enough, now Treasury Secretary Paulson proposes a sort of Resolution Trust Corporation (RTC) that will buy out (with taxpayers’ money) the distressed assets of the financial sector.
But at what price?

If banks and financial institutions find it difficult to recapitalize (i.e., issue new equity) it is because the private sector is uncertain about the value of the assets they have in their portfolio and does not want to overpay.

Would the government be better in valuing those assets? No. In a negotiation between a government official and banker with a bonus at risk, who will have more clout in determining the price?

The Paulson RTC will buy toxic assets at inflated prices thereby creating a charitable institution that provides welfare to the rich – at the taxpayers’ expense. If this subsidy is large enough, it will succeed in stopping the crisis.
But, again, at what price?

The answer: billions of dollars in taxpayer money and, even worse, the violation of the fundamental capitalist principle that she who reaps the gains also bears the losses. Remember that in the Savings and Loan crisis, the government had to bail out those institutions because the deposits were federally insured. But in this case the government does not have do bail out the debtholders of Bear Sterns, AIG, or any of the other financial institutions that will benefit from the Paulson RTC.
A alternative to Paulson’s RTC

Since we do not have time for a Chapter 11 and we do not want to bail out all the creditors, the lesser evil is to do what judges do in contentious and overextended bankruptcy processes. They force a restructuring plan on creditors, where part of the debt is forgiven in exchange for some equity or some warrants. And there is a precedent for such a bold move.

During the Great Depression, many debt contracts were indexed to gold. So when the dollar convertibility into gold was suspended, the value of that debt soared, threatening the survival of many institutions. The Roosevelt Administration declared the clause invalid, de facto forcing debt forgiveness. Furthermore, the Supreme Court maintained this decision.

My colleague and current Fed Governor Randall Koszner studied this episode and showed that not only stock prices but bond prices as well soared after the Supreme Court upheld the decision. How is that possible? As corporate finance experts have been saying for the last thirty years, there are real costs from having too much debt and too little equity in the capital structure, and a reduction in the face value of debt can benefit not only the equity holders, but also the debt holders.

If debt forgiveness benefits both equity and debt holders, why do debt holders not voluntarily agree to it?

· First of all, there is a coordination problem.

Even if each individual debtholder benefits from a reduction in the face value of debt, she will benefit even more if everybody else cuts the face value of their debt and she does not. Hence, everybody waits for the other to move first, creating obvious delay.

· Secondly, from a debt holder point of view, a government bail-out is better.

Thus, any talk of a government bail-out reduces the debt-holders’ incentives to act, making the government bail-out more necessary.

As during the Great Depression and in many debt restructurings, it makes sense in the current contingency to mandate a partial debt forgiveness or a debt-for-equity swap in the financial sector. It has the benefit of being a well-tested strategy in the private sector and it leaves the taxpayers out of the picture.

But if it is so simple, why no expert has mentioned it?

Taxing the many to benefits the few

The major players in the financial sector do not like it. It is much more appealing for the financial industry to be bailed out at taxpayers’ expense than to bear their share of pain. Forcing a debt-for-equity swap or a debt-forgiveness would be no greater a violation of private property rights than a massive bailout, but it faces much stronger political opposition. The appeal of the Paulson solution is that it taxes the many and benefits the few. Since the many (we, the taxpayers) are dispersed, we cannot put up a good fight in Capitol Hill. The financial industry is well represented at all the levels. It is enough to say that for 6 of the last 13 years, the Secretary of Treasury was a Goldman Sachs alumnus. But, as financial experts, this silence is also our responsibility. Just as it is difficult to find a doctor willing to testify against another doctor in a malpractice suit, no matter how egregious the case, finance experts in both political parties are too friendly to the industry they study and work in.

Profits are private but losses are socialized?

The decisions that will be made this weekend matter not just to the prospects of the US economy in the year to come. They will shape the type of capitalism we will live in for the next fifty years. Do we want to live in a system where profits are private, but losses are socialized? Where taxpayer money is used to prop up failed firms? Or do we want to live in a system where people are held responsible for their decisions, where imprudent behavior is penalized and prudent behavior rewarded?

For somebody like me who believes strongly in the free market system, the most serious risk of the current situation is that the interest of few financiers will undermine the fundamental workings of the capitalist system. The time has come to save capitalism from the capitalists.

Un reportaje de Peter Baker en New York Times (que también pasó por sus horcas caudinas), muestra el ambiente de quienes tomaron las decisiones. Una frase de Ben Bernanke tomada por Baker es ilustrativa de lo que veremos: “There are no atheists in foxholes and no ideologues in financial crises” . Mucho más hablaremos de esto en el futuro...

miércoles, septiembre 17, 2008

sábado, septiembre 13, 2008

Valencia prehistórica



El territorio ibérico es tan rico en habitación humana como lo es el medio oriente, las llanuras africanas, o las riberas de los ríos chinos. La existencia de lenguas relativamente diferenciadas, o muy diferentes, como la vasca, son la presencia moderna de las variaciones y confluencias del pasado. Pero este es un pasado extendido en capas sucesivas de predominios y tolerancias, donde se puede descender como en Jericó, Uruk, Nippur, Ur, por capas sucesivas de murallas destruídas, hasta llegar al neolítico primitivo. Tan pronto como se retrocede al período de las primeras colonias griegas o fenicias, se encuentran los asentamientos de aquellas unidades de población que fueran llamadas iberos, celtas, celtiberos. Pequeñas "naciones" con predominio en la extensión que va de un accidente geográfico al siguiente. En la zona de la comunidad valenciana, asentamientos estirados a lo largo de los ríos : Edetanos en el Júcar, en Cullera (Sucro), el Turia, en Valencia (Edeta-Lliria), Sagunto (Arce); Contestanos en el Vilanopó, en Elche (Helike, Ilici), y a la orilla del Mediterráneo, en Alicante(Lucentum-Akra Leuka). Pero, como en toda la península ibérica, la habitación también es paleolítica, como en el caso de Cullera, Gandía o Xátiva, con cuevas en la montaña donde luego hubo poblaciones y fortificaciones. Con vestigios en España de presencia cercanas al millón de años, la antiguedad no es menor en la Comunidad a 300.000 años (Tavernes de Valldigna).
Trescientos mil años de habitación, una después de otra, una sobre otra, o una contra otra. Neandertales y Cromañones, migraciones de decenas de miles de años desde el este (medio oriente y Mar Negro) hacia el oeste, y quizá desde el sur africano; y todo antes de que exista ningún registro escrito, sólo atestiguado por pinturas en cuevas y cerámicas, por huesos y utensillos, por restos de piedra, en capas sucesivas. Una tierra cultivada desde hace tantos años como sean los que se hayan empleado para saber que una semilla se podía dominar. Las sociedad ibera y celta, en contacto con griegos y cartagineses, controlada finalmente por los romanos, visitada por las posteriores migraciones germánicas, en pugna de casi un milenio con el mundo musulmán, son la base más reciente, la base reconocible, de los usos, costumbres y lengua por la que hoy se polemiza de manera insensata en España.

La primera ciudad es Edeta, donde luego estará Lliria, fotografía del Museo de Prehistoria de Valencia.
La segunda fortificación es Puntal dels Llops, cerca de Olocau, en Google, Panoramio, foto de Sarima.
El mapa de la región edetana es de Wikipedia.

lunes, agosto 25, 2008

La caída inmobiliaria española: un ejemplo vale más

Dos periodistas de El Economista, de España, retratan el momento del mercado inmobiliario vívamente, negociando una compra con distintas empresas vendedoras. Tanto los precios ofrecidos inicialmente, como el resultante de la negociación, el margen disponible para regatear, y hasta los comentarios de los lectores, dan una imagen real del mercado, que continúa en caída libre.

Once de la mañana de una soleada jornada. Nos encontramos en el curiosamente denominado centro comercial inmobiliario del Ensanche de Vallecas. Y, sin duda, no es para menos: estamos rodeadas de 31 casetas de inmobiliarias que venden casas y cualquier tipo de habitáculo para el mismo efecto, aunque éste no sobrepase los 30 metros cuadrados.

Lo cierto es que, con tanta oferta junta, no sabemos por dónde empezar. Al menos, nos decimos, no hay barullo de gente y las casetas están vacías... incluso de personal. Aunque muchas tienen hasta tres y cuatro mesas, no hay más que un empleado en cada garita, lo que nos da una pista de que algo no va bien. De hecho, alguna está cerrada por descanso.

Al margen de esto, y una vez metidas en situación, antes de sentarnos a hablar con los comerciales nos aclaramos mutuamente unos puntos básicos que, a partir de ese momento, serán la piedra filosofal de nuestro plan para testar la situación inmobiliaria actual. Primero, ya hemos hablado con los bancos y, gracias a unos pequeños ahorros que tenemos, estarían dispuestos a concedernos una hipoteca. Eso sí, el valor del piso no debe sobrepasar los 180.000 euros. Y segundo, aunque vamos a escriturarlo juntas, nos gustaría que tuviera dos habitaciones. ¿Estábamos acaso siendo unas ilusas?

Miniaturas a precio de oro

La primera, en la frente. "Uy, con ese dinero no tenéis ni para empezar", nos dice una comercial del grupo Procusan. "Ni nosotros, ni creo que el resto de las empresas que están aquí os ofrecerán dos dormitorios por menos de 240.000 euros. Eso sólo lo podréis encontrar en Seseña", afirma. Tiene para nosotras y nuestro presupuesto un dúplex de 29 metros cuadrados por 178.000 euros.

El piso piloto es para no perdérselo. Según nos abre la puerta de ese que podría ser nuestro futuro hogar, nos dimos de bruces con la cocina. Una especie de cuadrilátero enano que termina donde empieza el salón, situado justo debajo del rellano de las escaleras. "Aquí se aprovecha hasta las sobras", pensamos maliciosas. En la planta de arriba, el dormitorio. Sin más. Eso sí, el baño es generoso en dimensiones y nada tiene que envidiar al resto del cuarto. "Tenemos una oferta de descuento del 10% que arrastramos desde la feria inmobiliaria de Madrid", nos indica la mujer. "Pero está a punto de acabar. Quizás la semana que viene me dicen que ya no está vigente, aunque no sé la fecha exacta", nos explica incidiendo en el asunto pero sin precisar nada concreto. Unos días después, esta misma comercial contactó con nosotras por teléfono para ver qué habíamos decidido. "El descuento va a terminar en breve", añadió en una sutil forma de presionarnos.

Por supuesto que nosotras ya le habíamos dicho en su momento lo que pensábamos. El piso que nos propones es muy caro y, además, según se oye, los precios van a seguir bajando, le comentamos. "De eso nada, la caída ya ha tocado techo", nos afirmó de forma repetida tanto ella como el resto de los comerciales a los que visitamos esa mañana.

Claro, que hay que tener presente que decir que los pisos no bajarán más de valor forma parte de su trabajo como vendedores. De lo contrario, no podrían colocar los pisos que a muchas de estas inmobiliarias ya se les empiezan a acumular sin encontrar compradores. Y es que hay cosas que no se pueden negar, como que los bancos ya no conceden hipotecas con la ligereza de hace unos meses, y que la situación de incertidumbre económica actual ha frenado las ansias de los españoles por adquirir un piso. Ahora prefieren esperar y ver qué pasará.

Tasaciones y financiación

No obstante, para los valientes que siguen comprando pisos, las inmobiliarias ofrecen como vía de financiación la subrogación de la hipoteca con la promotora. "Ahora estamos trabajando con Banesto", nos decía una comercial, mientras otros hablaban de entidades como BBVA y La Caixa. Eso no era suficiente para calmar nuestras dudas. ¿Quién no está cansado de oír que los bancos no están subrogando las hipotecas? Más de un cliente ha pagado una reserva para adquirir una vivienda, ha abonado sus pagos mensuales y a la hora de escriturar... el banco no le da el préstamo y se queda con las manos vacías. "Con nosotros, no os ocurrirá", nos dicen los comerciales, que intentan calmar esas dudas. "Puedes tener problemas si tú eres quien pide el préstamo", nos explica la comercial de Procusan, que nos deja caer que si lo hacemos a través de la promotora, lograr el préstamo está chupao.

Esa explicación no nos satisface. Así que volvemos al ataque. Le transmitimos a la comercial nuestra desconfianza de que la tasación supere el precio de venta, lo que supondría un problema de financiación. Normalmente, los bancos te dan en concepto de préstamo el 80% del importe de la tasación. Ante nuestra sorpresa, la comercial se pone a la defensiva y con un tono nervioso nos comenta que la promotora está entregando pisos y las tasaciones superan los precios de venta. Volvemos a insistirle sobre nuestra tesis y ella sentencia: "Siempre, las tasaciones son mayores a los importes de venta".

Ante todo, morro, mucho morro. Viendo que la cosa no nos estaba yendo demasiado bien y que nuestros fondos eran insuficientes para comprar una mini casa, decidimos echarle un poco de cara. "Nos hará un descuento, ¿no?", le espetamos a otro de los comerciales que visitamos, esta vez de la inmobiliaria Pinar. "Bueno, primero tendréis que ver el piso", nos respondió defensivo mientras nos dirigíamos a ver la muestra piloto. Pues bien, antes de abrir la puerta del susodicho ya nos había contestado. "Está bien, os hacemos una rebaja de 12.000 euros, si os lo quedáis". Ahí queda eso.

Apretando las tuercas

Y bueno, ya puestas a pedir, optamos por apretarle las tuercas de nuevo, no fuera a ser que nos hiciera otra oferta más suculenta. La sorpresa, sin embargo, fue aún mayor.

Estos son los antecedentes: nos ofreció un piso de 50,8 metros cuadrados construidos y 38,5 útiles, y situado en la primera planta del bloque (que son siempre las más económicas). Consta de un dormitorio e incluye plaza de garaje y trastero, así como piscina en una zona común. Todo el pack por 235.900 euros.

"¡Nos encanta! Pero no, es casi imposible, no podemos permitírnoslo", le decimos casi al unísono al comercial. Le comentamos que tenemos un dinero ahorrado, que quizás con ello podíamos obtener alguna ventaja. Pero los 20.000 euros no son suficientes. "Si podéis conseguir entre 30.000 y 40.000 euros, puedo haceros un descuento de 4.000 euros". Es decir, sumados a los 12.000 euros iniciales, la rebaja que nos ofrecía ascendía a 16.000 euros.

Muy generoso. Pero, claro, aun así seguíamos teniendo cara de póquer. Demasiado dinero y poco presupuesto. "A ver, ¿cuánto estarías dispuestas a pagar?". La pregunta nos había caído como del cielo. "Pues unos 180.000 euros", le dijimos. "No, eso es muy poco", nos contestó de forma inmediata.

Unos minutos después se repitió el mismo escenario. De nuevo, el comercial nos hizo la misma pregunta, "pero esta vez una cifra más razonable", nos pidió. "Vale", le respondimos, "entonces, no más de 200.000 euros".

Le estábamos pidiendo que nos hiciera una rebaja nada menos que de 35.000 euros y su respuesta fue: "pasaré vuestra propuesta para que la estudien". Aunque todavía no hemos obtenido respuesta, el sólo hecho de que la tuvieran en consideración ya parece mucho. Pero, por si fuera poco, y como el mejor de los negociadores, el comercial también intentó convencernos de que compráramos el piso porque "nosotros podemos hacernos cargo del sistema eléctrico, amueblar el piso y otros servicios...". Propuesta que quedó en agua de borrajas "porque nuestro problema es de liquidez, el resto ya nos apañaremos como podamos", le dijimos.

Volvemos al ataque con la caída de las tasaciones y su vinculación con la financiación. Él repite lo mismo que su colega. "Las tasaciones de los pisos que se han entregado son más altas que el precio de venta, por eso no os preocupéis", afirma con un tono tranquilizador. En ese momento, las dos nos miramos con cara de incrédulas. ¿Cómo puede ser que el valor de los activos de las inmobiliarias esté cayendo y, según los comerciales, las tasaciones de esas propiedades siguen manteniéndose? A su juicio, son de obra nueva y están en un emplazamiento magnífico, a las afueras de Madrid.

¿Tres habitaciones?

Sin nada más que preguntar nos marchamos en busca de un piso que encaje en nuestro modesto presupuesto. Nuestra siguiente visita es Lubasa. Para sorpresa nuestra, la comercial nos comenta que no nos puede dar mucha información del proyecto que tiene la compañía en ese desarrollo urbanístico porque se está modificando. "¡Qué raro!", comentamos entre nosotras. Ella nos explica que se está estudiando cuántos pisos van a tener dos o tres habitaciones. Intentamos que nos dé algún detalle más y nos comenta que el precio de una casa con una habitación ronda los 260.000 euros. Nos miramos atónitas. Una reacción que ella percibe, así que lo justifica con que la zona donde está el edificio es inigualable, además de que cuenta con muchos servicios adicionales.

Sin perder la esperanza, tiramos el gancho para que nos haga una rebaja. "Los precios se han rebajado desde el pasado mes de abril. Han pasado de 347.000 euros a 260.000 euros", asegura de forma tajante. Es un 25% menos. Seguimos sin creernos que no se pueda lograr un descuento, así que volvemos al ataque y la respuesta de la comercial nos dejó sin palabras. "Estamos vendiendo a precio de coste. De hecho, se está perdiendo dinero, porque hay que sufragar esta caseta y también pagar a los empleados que trabajamos en ella. Por eso, argumenta, han dejado de contratar a comerciales" nos dice señalando a una de las mesas vacías. Ante nuestra cara de sorpresa, nos matiza que esta situación también la sufren la mayoría de la promotoras del centro comercial del Ensanche de Vallecas.

Ante estos argumentos, lo primero que se nos viene a la cabeza es qué negocio tan malo han hecho las compañías. Parece que la comercial nos ha leído la mente. Nos explica que el motivo de que los precios sean altos es que el terreno se pagó muy caro, por lo que "el promotor quiere recuperar ese dinero, lo cual implica perder dinero si asume el resto de gastos". Si los precios de una habitación están por las nubes, no queremos ni pensar en el de tres dormitorios. "Las casas con tres habitaciones no se venden porque no hay quien las pague", indica la comercial, que finalmente se apunta nuestro email para enviarnos la documentación del proyecto de Lubasa. Quince días después recibimos la propaganda donde, efectivamente, Lubasa vende casas de un dormitorio, con una superficie que oscila entre 40 y 50 metros cuadrados útiles. Todo por un precio desde 212.000 y 237.000 euros. No, no hay descuento. A esa cantidad hay que sumarle el 7% de IVA.

Tras varias horas en busca de un piso, nos marchamos un poco decepcionadas. Los precios no se ajustan a nuestro presupuesto pero percibimos que el comprador se ha convertido en el rey de la caseta. Los comerciales utilizan mil fórmulas para atrapar a los clientes que cuentan con unos ahorrillos. En ese momento, entra en juego la astucia de negociar del cliente y la necesidad del vendedor.

Los comentarios de los lectores, quedan por cuenta de quien quiera tentar el humor del comprador...

domingo, agosto 24, 2008

Innovación en el agro

Ya comentado antes, un artículo de Juan Pablo Dalmasso enumera varios casos de adopción de tecnología avanzada en el campo en Argentina, Chile y otros países latinoamericanos. Particularmente en el caso argentino, el comentario destaca el carácter innovador que han asumido productores y empresas, que está cambiando la producción agraria del país, y que ha sido factor fundamental en la gran crisis atravesada en los últimos meses. Un aspecto importante es la actividad del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), una de las instituciones oficiales que más valor a forjado a través de toda su existencia. Qué dice Dalmasso:

La primera semana de octubre de 2007, en Manfredi, un poblado de la pampa argentina a menos de 80 kilómetros de la ciudad de Córdoba, un puñado de productores agropecuarios estaban extasiados con lo que veían. Un tractor tiraba una sembradora que distribuía semillas de maíz y fertilizantes según los planes cargados en la computadora de a bordo. El maquinista no conducía. Observaba el proceso parado fuera de la cabina sólo por seguridad. El trabajo estaba a cargo del piloto automático. Desde los bordes del predio, los técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) hacían lo propio mediante una computadora conectada por internet inalámbrica. Símbolo de los tiempos, otro recibía la información en el celular.

El evento pudo haber sido experimental, pero, para sorpresa de muchos, sólo era una muestra más de la incorporación de electrónica, informática y comunicaciones al campo, que está transformando siembras y cosechas en procesos robotizados que dan envidia a más de un industrial citadino.

“Hoy la tecnología permite eliminar casi todas las ineficiencias y se ha transformado en un camino sin retorno”, asegura el argentino Mario Bragachini, conductor del experimento y coordinador del programa de agricultura y máquinas precisas del INTA. “El rendimiento dependerá del caso, pero en un agro competitivo, no subsidiado; dado el costo del suelo, una mejora del 5% puede significar mantenerse en el juego o quedar fuera de él”, enfatiza, por si quedan dudas en el entorno de negocios gauchesco.

En ese marco, la pampa atestigua al sur del Río Bravo la mayor adopción de la denominada agricultura de precisión, ciberagriculura, o e-agricultura, llegando a cubrir el 25% de su superficie sembrada y el 14% de las cosechadoras, y superando a competidores como Australia. Y si bien la conjunción de equipamientos como el exhibido en Manfredi aún es privativa de productores o contratistas de vanguardia y escala, un abanico creciente de dispositivos permite corregir la producción campaña tras campaña.

¿Lo básico? Los contadores de lo recolectado por las cosechadoras, unidos a la información de GPS, permiten elaborar mapas de rendimiento que, contrastados con muestreos de suelo, permiten ejecutar correcciones, como ahorrar fertilizantes o agregar donde sean más aprovechables. Sembradoras o pulverizadoras de herbicidas y fertilizantes premunidas de receptores satelitales y aplicadores variables hacen del seguimiento del mapeo algo tan ajustado como el disparo de un misil. En la otra punta, lectores de proteínas y humedad permiten el acopio diferenciado o suspender una cosecha hasta un mejor momento, y obtener un precio 10% o 15% mayor, gracias a una mejor calidad.

¿Lo último? Tecnología propia de la minería, como los georradares, para hacer un mapa del subsuelo sin palas en mano; lectores de clorofila o de masa verde para dosificar agroquímicos justo sobre el blanco; torres de control para guiar una docena de vehículos marchando simultáneamente con piloto automático, amén de equipos de seguimiento remoto de faena por internet a kilómetros del lugar.

Dalmasso enumera otros casos en Chile y Brasil. En Chile, el esfuerzo por tecnificar es vital, dadas las condiciones adversas del suelo en buena parte del territorio:
Incluso los cultivos perennes se han subido a la ola de precisión. De eso pueden dar fe en Chile, líder en ese tipo de cultivos, con 60% de los viñedos de exportación bajo sistemas de precisión. “Sólo que en vez de rendimientos, el objetivo es la calidad del vino producto del viñedo y el menú tecnológico es distinto por ser cosechas que se hacen a mano”, comenta Stanley Best, investigador del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) de ese país.

Mediante fotografías espectrales cuyo costo oscila entre US$ 5 y US$ 8 por hectárea, los viñateros identifican zonas de desarrollo vegetal homogéneo dentro de cada finca. Cada una forma un terroir digital que recibirá su propia estrategia de riego, fertilización y cosecha. Envalentonados por la caída de los costos en los dispositivos electrónicos, en algunos casos también aplican sensores remotos para monitorear clima y suelo, u otros portátiles, como pistolas que, emisión de energía mediante, miden la composición molecular del fruto para determinar su calidad.

Parafernalia en mano, no les está yendo nada mal “En las fincas más pequeñas hemos observado mejoras de rentabilidad del 100%. En las mayores, que ya estaban más avanzadas, oscilan en torno al 20%”, asegura Stanley Best.

En Brasil, Dalmasso menciona un caso basado en soporte institucional, apoyando la mejora de producción de minifundistas, un problema de amplias zonas campesinas del país:
Al menos ésa fue la estrategia [un paraguas institucional que brinde, además de un empujón, una escala viable para la adopción tecnológica] del programa E-farms de la brasileña Universidad de Campinas. Se asoció a Cooxupé, la mayor cooperativa cafetera del mundo, donde el 98% de sus socios son minifundistas tan pequeños “que una imagen satelital no sirve para analizar cada hacienda por separado”, dice Claudia Bauzar Madeiros, coordinadora del programa. Para solucionar ese problema, el programa extenderá una red de sensores que trasmitirán sobre redes WiFi unidas por una red mayor bajo el estándar WiMax “para reducir costos”, amén de poder brindar servicios como acceso a internet a socios y escuelas de la zona. Desde el punto de vista productivo, la red permitirá la interacción entre productores para la alerta temprana de incidentes como heladas. “Pero la recolección de datos sólo tiene sentido con la cooperativa atrás”, subraya Madeiros. “Es la cooperativa la que cuenta con los expertos para diagnosticar sobre los datos y asesorar al productor”, explica.

sábado, agosto 23, 2008

Primer paseo por Cullera


En el único día nublado de agosto, viajamos a explorar Cullera. La habíamos visto del revés, pasando con el tren hacia Gandía. Esta vez fuimos por la ruta de la costa, entrando por el faro. La pequeña ciudad (alrededor de 22000 habitantes permanentes) es una sorpresa: construída bordeando la montaña, contra la costa, con un cabo que encierra una pequeña bahía que permite ver la costa hacia el sur, y calles bordeadas de pinos (los pinos de Roma de Raspighi).
Una vez más, a 38 kilómetros de Valencia, cada palmo de territorio tiene una historia que desaparece en el neolítico. Esto es lo que tomo de uno de los breves resúmenes más o menos turísticos que hay a mano:
La montaña de Cullera ha sido habitada desde tiempos inmemoriales por el hombre.Su origen se puede remontar al Paleolítico Superior como queda constancia en los diferentes yacimientos arqueológicos entre los que destaca la " Cova del Volcán del Faro"
Del periodo romano cabe destacar el importante yacimiento de L'Illeta dels Pensaments, hoy desaparecido bajo una inmensa mole de apartamentos y cuya constancia material se halla en el Museo arqueológico Municipal.
Uno de los periodos más florecientes de la Historia de Cullera se da durante la dominación Musulmana producto de la cual son, entre otras muchas cosas, el nombre de la ciudad (Culla = cumbre; Aira = tamaño) y el conjunto de torres que se esparcen, medio derruidas por el paso del tiempo, en las laderas del monte. En 1.235, Jaime 1, vio estrellarse contra las citadas torres el intento de tomar Cullera, cosa que conseguiría de forma no violenta cinco años después, tras la conquista de Valencia. En 1.247, los moros de toda la comarca se sublevaron contra el poder real y se apoderaron de la fortaleza. Como consecuencia, el Rey ordenó su expulsión, concluyendo la época de presencia islámica en la Ribera.
Diversos hechos de armas acontecieron en Cullera durante la Edad Media, entre los que cabe destacar la toma de la fortaleza por las tropas de Pedro de Castilla en sus luchas contra Pedro de Aragón. Mención especial habrá que hacer a la constante actividad de los piratas berberiscos en el litoral de Cullera, con ataques a la población; el más recordado de los cuales es el que en 1.550 perpetr6 el temido Dragut; desapareciendo, pasto de las 1lamas, gran parte del archivo Municipal. Felipe II, deseoso de eliminar el problema, hizo construir un conjunto de torres defensivas de las que pervive la " Torre Marenyet".
Las fotos están tomadas con el móvil. Ya iremos mejor provistos.

viernes, agosto 15, 2008

En el país de nunca jamás

Estos últimos días pasados han sido de los peores para Argentina en cuanto a su evolución futura: en un momento de declinación de valores de sus exportaciones, en medio del conflicto por el manejo del resultado económico de su buen ciclo agrario, saltan más a la vista los débiles fundamentos de su economía. Algo inentendible si se revisan los números más conocidos: crecimiento contínuo del producto bruto por años, fuertes exportaciones, buen nivel de reservas...Sin embargo, la mala administración, que llevó a un crecimiento no reconocido de la inflación, y que forzó a vivir en la ilusión de índices que discurren fuera de la realidad, ha hecho saltar todos los diques.
¿Qué hace que un país que debiera estar bien, esté nuevamente al borde del desastre? ¿O es que nunca estuvo "tan bien"?
Quizá por aquí debiera comenzarse: la crisis de 2001/2002 produjo una quiebra de patrimonio monumental, sólo rescatada por un buen ciclo agrario, y cambio de moneda favorable. Un cambio favorable que de todas maneras fue el causante de la destrucción de patrimonio económico y social, en una escala quizá nunca vista antes. La segunda línea de problemas nacidas aquí fue la destrucción del crédito, interno y externo. Argentina sigue operando al contado, y pagando tasas de país africano para obtener fondos. La tercera línea de problemas fue la pérdida de empresas: hoy las primeras empresas del país son extranjeras, sean brasileras, mexicanas, europeas, asiáticas o norteamericanas. El capital nacional aparece diluído, en jóvenes emprendimientos navegando en un mar hostil.
En un país con este escenario, opera una administración setentista, con arrogancias de una izquierda que hace tres décadas debiera retirarse de la historia, tratando de gobernar un país inexistente con ideas (¿con ideas?) que sólo funcionan en sus cabezas. Una administración que pretende que el mundo funcione según sus pensamientos. Gestionar mal va acumulando un costo que hunde más las posibilidades futuras del país. Un hecho simple, pretender ocultar el crecimiento de la inflación, está empujando al país a un futuro crack financiero, sin que se intente detenerlo. Argentina marcha a un nuevo desastre, con el convencimiento de que Dios es Argentino...
Dos o tres "signos de los tiempos": la crisis catalizada por la venta de títulos a Venezuela, explicada por Ulrich; la utilización irregular de fondos de financiación, ante las dificultades para obtener crédito; el impacto en la calificación de riesgo país (1 y 2).

martes, agosto 12, 2008

Commodities latinoamericanas cuesta abajo?

Desde hace algún tiempo, ha comenzado una persistente baja de los precios de commodities: cobre, petróleo, soja, son algunos de los valores que han bajado de manera pronunciada. Parece haber terminado la ilusión de que "la crisis sólo afecta a los países centrales". No es probable que los países periféricos, dependientes de sus materias primas, puedan escapar al ciclo económico, así como tampoco quizá lo hagan los gigantes emergentes, China e India, porque buena parte de su crecimiento está basado en su intercambio con el mundo desarrollado. Más globalizado que nunca, un fallo en el centro se debe propagar.
Dos artículos recientes (en América Economía) toman aspectos de este nuevo escenario: el cambio de tendencia del dólar, y la caída generalizada de bolsas emergentes.
Sobre el dólar:

Las monedas de América Latina enfrentarán esta semana un panorama negativo presionadas por la fortaleza del dólar y su impacto en los precios de las materias primas, mientras los mercados estarán pendientes de las decisiones de política monetaria en México, Chile y Colombia.

Las divisas de la región se anotaron la semana pasada fuertes pérdidas ante el resurgir del dólar, que cerró a máximos de cinco meses, y por temores a que la desaceleración de Estados Unidos se contagie a otras economías afectando a la demanda global de materias primas.

"Todo parece indicar que el dólar va continuar su ganancia contra el euro y el yen, y eso afectará negativamente a las monedas latinas," dijo Pedro Tuesta, analista para América Latina de la firma 4Cast en Nueva York.

Analistas dijeron que los datos de inflación y ventas al por menor que se conocerán esta semana en Estados Unidos podrían respaldar una mayor apreciación del billete verde, lo que conllevaría un peor comportamiento de las monedas regionales luego de las fuertes ganancias logradas en el primer semestre.

A medida que el dólar se revalorice el precio de las materias primas sufrirá, lo que aumentaría las preocupaciones sobre el crecimiento económico en Latinoamérica.

Sobre el precio de las materias primas:

Las bolsas de América Latina se desplomaron este lunes, presionadas por un derrumbe de los precios de las materias primas, un sostén de la región que se vio golpeado por un aumento de los inventarios y por temores sobre la salud de la economía de Estados Unidos.

Las bolsas de Brasil y México, las dos más grandes de la región, se hundieron a su menor nivel en siete y seis meses, respectivamente, mientras que la plaza bursátil argentina tocó su nivel más bajo en casi dos años.

(...) Los precios de los metales bajaron con fuerza debido a que un aumento de los inventarios en la Bolsa de Metales de Londres reforzó las preocupaciones en que una desaceleración económica podría golpear a la demanda.

El cobre se hundió a su menor nivel en seis meses, mientras que el aluminio retrocedió un 3% y el zinc cayó un 4%.

Por su parte, el petróleo bajó a un mínimo de tres meses, presionado por la evidencia de un aumento de la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), en medio de una demanda más débil. El crudo cerró a US$ 121,41 dólares, tras haber caído hasta US$ 119,5 dólares.

(...) La bolsa argentina también cayó por el desfavorable contexto de los mercados externos. El índice líder Merval de Buenos Aires se hundió un 3,78%, a su mínimo desde inicios de noviembre del 2006.

El aumento en la aversión al riesgo y ventas sobre acciones vinculadas a las materias primas se sumaron a la incertidumbre reinante sobre la salud de la economía de Estados Unidos. Fue la mayor caída diaria del índice Merval de Buenos Aires desde enero último.

"No ayudó para nada el fuerte derrumbe de la materias primas, que afectó a una vasta serie de papeles desde el inicio de la rueda. Los mercados globales estuvieron a la baja," dijo Francis co Marra, operador de Bull Markets Brokers Sociedad de Bolsa.

Nuevamente, quienes mayor diversificación de sus recursos económicos hayan logrado, mejores condiciones encontrarán. Y quienes hayan confiado en la bonanza de un ciclo, verán problemas no deseados.